miércoles, 30 de abril de 2014

Cartas a Palacio, de Jorge Díaz

Cartas a Palacio
Jorge Díaz
Plaza y Janés
560 páginas



Sinopsis:

A pesar de las presiones, España se mantiene neutral durante la I Guerra Mundial. El rey Alfonso XIII organiza en palacio una oficina para responder a las cartas de familiares de desaparecidos y prisioneros de guerra a fin de localizarlos y otras tareas humanitarias. Las vidas de varios personajes se entrecruzan con el fondo del conflicto europeo.


Comentario:


Dado el centenario del inicio de la I Guerra Mundial, era de esperar que surgieran libros que tocaran el tema. "Cartas a Palacio" toma un hecho real en este contexto bélico, durante el cual España se mantuvo neutral, para hilvanar una serie de historias cruzadas de diverso interés, algunas de las cuales lindan con el folletín puro y duro (el tema amoroso y sexual, tríos incluidos, es el motor de varias de las historias).

El libro, narrado en presente, alterna los puntos de vista de los numerosos personajes (se trata de una novela coral) a lo largo de más de quinientas páginas que se me han hecho algo tediosas. Y es que la historia, que a priori  podría resultar interesante, está contada de una manera aséptica, fría y carente de emoción, con una prosa que no dramatiza las situaciones sino que se limita a explicarlas en algunas ocasiones como un resumen. Esa circunstancia, unida a los continuos cambios de personajes, ha impedido que me introduzca en la narración o que sienta empatía alguna por los protagonistas, cuyas acciones no me impactaban, no porque no fueran impactantes, sino por la manera en la que eran descritas, de un modo distante.

De vez en cuando, se incluyen datos sobre la Guerra Mundial, en forma didáctica, que es algo que no me gusta mucho en las novelas. Aunque los datos que se dan pueden ser correctos a veces da la impresión de que están ahí solo para "lucirlos" o para "dar lecciones de Historia" a los lectores. Para quien desconozca las circunstancias y desarrollo de la Gran Guerra puede tener cierto interés, aunque tampoco se trata de un despliegue de información destacable.

En cuanto a las diferentes historias o arcos de personajes me han parecido un poco tópicas y convencionales. Algunas parecen estar solo para mostrar los "horrores de la guerra", como el del pintor francés, cuyas aventuras en el frente y las trincheras a veces contienen bastantes lugares comunes sobre el tema. Mención aparte al "malo" de la función, cuyas acciones no parecen nada lógicas. Es un villano que no solo no tiene profundidad sino que incluso sobra, ya que sus actos no afectan para nada al conjunto de la narración, aparte de ser previsible su relación con su amante, y su rocambolesco final. Eso no quiere decir que el resto de las historias no sean también convencionales y previsibles. Entre los personajes o situaciones que podrían ser eliminados sin que se resintiera la obra están el asunto de las memorias de Raúl, Elisa, el villano, el asesino del Archiduque...

A mi modo de ver, el número desmesurado de personajes de diferentes ámbitos sociales perjudica mucho la novela y la alarga innecesariamente, haciéndole perder ritmo y también tensión. Da la impresión de que los conflictos de los personajes o son débiles o  están desaprovechados. Es como si faltara algo... por ejemplo, profundidad en el tratamiento de las emociones o en la psicología.

En el libro se suceden muchas coincidencias: personajes que se encuentran una y otra vez en diversos puntos de Europa, y que obedecen a la necesidad de relacionar las historias de unos con otros y mostrar diferentes escenarios del conflicto (París, Madrid, Berlín, etc).

A destacar la imagen bastante amable  e idílica que se da del monarca Alfonso XIII, iniciador y organizador de la oficina pro-cautivos.

Al parecer, apenas ha salido la obra y ya hay planes para rodar una serie al estilo de "Tiempo entre costuras". Supongo que en un formato audiovisual esta ficción plagada de personajes puede quedar bien, con bonitos decorados y trajes de época, un tema de actualidad (centenario de la Gran Guerra) y diversos lances amorosos y sexuales.

En resumen, un libro que aprovecha el aniversario de uno de los peores conflictos de la historia de Europa para urdir un culebrón al que le falta pasión y que exigiría un desarrollo menos rutinario. A quien le guste época histórica recreada y las historias cruzadas con un toque romántico puede interesarle esta obra.



Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. Gracias por tu opinión.

5 comentarios:

  1. Yo estuve a punto de comprarlo... Pero decidí esperarme a la presentación del libro, que hicieron en El Corte Inglés de Callao... Y la verdad es que no me gustó mucho, me pareció aburrido.
    Lo único que me llamó un poco la atención fue lo del trío amoroso... pero ya...
    Quizás este verano lo coja de la biblioteca y lo lea por curiosidad... ja vorem.

    Un saludo!

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  2. Hola, María del Mar. Creo que la historia, contada con más pasión, hubiera dado más de sí. Eché de menos escenas algo más, no sé cómo decir, ¿dramáticas? Pero a la gente a quien le interese la época y no conozca mucho sobre la Gran Guerra le puede servir para iniciarse (y luego profundizar, claro). Sí, hay un trío y romances, pero me da la impresión de que los cuenta de forma poco intensa.

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  3. Leí no hace mucho un libro (de Raquel Rodrein) en que las continuas coincidencias y encuentros entre los distintos personales eran tan abundantes y forzadas que, junto con otras cosas, provocaron que la lectura de ese libro me resultara incómoda y poco creíble. Veo que este libro peca un poco de lo mismo, además de poblarlo de muchos personajes. Hay mucho que leer, descarto este.

    Gracias y un saludo!

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  4. Lamento discrepar de ustedes. Me ha parecido una novela interesante, que no tiene afán documentalista alguno porque seguramente no lo ha pretendido el autor, y que, según mi criterio, entretiene al lector narrando una historia que para muchos era desconocida, como la de la oficina pro cautivos.

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  5. Confiaba leer una obra con más historia y menos ficción. Creo que material se presta a un trabajo de investigación, localización y entrevistas a descendientes, -memória histórica-. He encontrado una novela con un trasfondo histórico, lo que me ha defraudado. Dos pequeños comentarios, no se moleste -por favor-: El bolígrafo no se patentó hasta 1938, y se popularizo hasta la década del 50. Alfonso XIII, conocía personalmente a su "tío" el Kaiser. Atentamente.

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