lunes, 31 de octubre de 2016

El problema de los tres cuerpos, de Cixin Liu

 El problema de los tres cuerpos
三体
Cixin Liu
Traductor:  Javier Altayó
Ediciones B - Nova
450 páginas

 
Argumento:

En una base secreta china de la época de la Revolución Cultural se reciben señales alienígenas. En el presente, un experto en nanomateriales descubre que la humanidad libra una inquietante guerra de la que nadie sabe, salvo los gobiernos.


Comentario (con Spoilers):

Estoy empezando a creer que no estoy en sintonía con la literatura actual, porque los libros que leo, precedidos por la aclamación de crítica y público, no me parecen para tanto, en el mejor de los casos, o me resultan directamente malos. Este, en concreto, se sitúa en la primera categoría pero casi rozando la segunda.

"El problema de los tres cuerpos" plantea algo que no se puede decir para no hacer "spoiler", pero que se nota enseguida, a pesar de lo que afirma la gente. Así que voy a decirlo: el libro narra una descacharrante y poco creíble invasión extraterrestre de nuestro mundo.

La historia se narra en dos épocas distintas. Por un lado, tenemos a una científica represaliada por el régimen en los tiempos duros de la Revolución Cultural china, que es trasladada a una base secreta a la que  nadie quiere ir y donde se lleva a cabo un proyecto de búsqueda de vida extraterrestre. Por otro, hay un científico en la actualidad, que estudia nanomateriales. Tanto la una como el otro, como todos los demás personajes que aparecen, son bastante planos y sin sustancia. Aunque es cierto que la ambientación, novedosa en el género, con el telón de fondo de la historia reciente china, es interesante de por sí. De hecho, casi lo más llamativo de la obra.

La narrativa es muy básica, aunque eso podría estar causado por la traducción. A saber cómo será el original chino. Lo bueno es que casi todo el libro se lee fácil, quitando las partes a las que he prestado menos atención (cuando suelta los rollos científicos sobre cálculos matemáticos y mecánica celeste, que, lo reconozco, no los entiendo y, por lo tanto, no me voy a molestar en leerlos). Encima, al final te mete un montón de explicaciones a lo que has leído y que ya intuias, y que queda un poco pegote.

Otra cosa que hace más digerible la novela es el tono, no sé si buscado o involuntario, de humor, que en algunas partes la hace similar a una comedia (incluso una comedia surrealista).

La premisa de la historia es que los extraterrestres necesitan un nuevo hogar debido a la inestabilidad de su sistema tri-estelar, y se han fijado en la tierra, después de recibir señales de radio  nuestras. Y su genial plan de ataque es hacer que los científicos de la tierra se suiciden para que cuando lleguen, dentro de cientos de años, el avance técnico-científico de la humanidad no pueda competir con ellos.

Para llevar esto a cabo, los aliens han creado un videojuego (bueno, sus aliados en la tierra), inspirado en su sistema trisolar, y que es con diferencia lo que más me ha gustado de la novela. En este videojuego, las pantallas y  niveles representan diferentes estadios de la civilización  humana, en los cuales se mezclan diversas personalidades científicas y filosóficas, tanto de oriente como de occidente (más de occidente: para ser chino el autor está bastante occidentalizado, o eso me ha parecido), y además, se utiliza para dar a conocer el problema del título, irresoluble, al parecer, y que es la explicación de los cataclismos que acontecen en el hogar de los aliens periódicamente. Con este videojuego los aliados de los invasores reclutan aliados humanos.

A los extraterrestres no se les describe más que con pinceladas, aunque imaginamos que muy humanoides no son. Sin embargo, logran entender los mensajes que les mandan los chinos, e incluso responder a ellos en la lengua humana, diciendo cosas como: ¡terrícolas, os vamos a invadir! Cuando leo en diversas críticas que esta novela plasma de manera creíble una invasión extraterrestre me dan ganas de no leer más CF...

Jamás se analiza la naturaleza del contacto. Es decir, sí se habla de las consecuencias para la humanidad y de las facciones que en esta se generan, a favor o en contra de los invasores (y explica las razones de los colaboracionistas), pero nada de pensar sobre cómo es posible que estos seres entiendan lo que se les dicen o nosotros entendamos lo que nos dicen o que siquiera pueda haber un entendimiento a cualquier nivel (cultural, cognitivo, etc) entre criaturas tan dispares.

Los aliens, pese a que sus civilizaciones son destruidas cada poco, han logrado un dominio espectacular de la ciencia y son capaces de hacer cosas increíbles doblando protones y no sé cuántas manipulaciones cuánticas, ¿y no pueden manipular su entorno para arreglar el sistema trisolar?

Hay escenas descacharrantes en la novela, como cuando destruyen el barco sede de los aliados humanos de los aliens en el Canal de Panamá con hilos de un resistente nanomaterial, que me recordaba a una peli de terror que vi hace tiempo, donde los cables iban cortando a la gente. Aquí cortan no solo a la gente sino también al barco entero, en rodajitas, literalmente. O la respuesta de los aliens al mensaje de radio, que parece propio de dibujos animados o de la peli esa de Tim Burton, <<Mars Attacks>>.

También tiene alguna parte entretenida, aunque a mí me han pesado más las situaciones surrealistas y nada creíbles que se suceden.

En resumen, una novela de Ciencia Ficción con partes de divulgación y explicaciones científicas algo pesadas, otras casi de fantasía (el videojuego) más interesantes, una trama un tanto naíf, personajes planos, que puede gustar a los aficionados al género que no busquen demasiada especulación filosófica, y que, para colmo, es el inicio de una trilogía... uf.

¿Qué te ha parecido la reseña? ¿Te apetece leer este libro? ¿Ya lo has leído? (Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. Gracias por tu opinión)

4 comentarios:

  1. No me llamaba la atención y después de leer tu reseña, menos. Así que lo dejo pasar.
    Besos

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    Respuestas
    1. Bueno, todo va en gustos. He leído críticas donde lo ponen por las nubes. A mí, sin embargo, no me ha llegado, aunque al menos sí me parece entretenido la mayor parte del tiempo. Saludosss

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  2. Entretenida nada más y con multiples errores a la hora de contabilizar el tiempo trisolar al terrícola, quiero pensar que es culpa del traductor, pues si 83 horas trisolarianas equicalen a 8,6 años terrestres la mayoria de los plazos quw se establecen equivalwn a miles de años, así "la gran flota interestelar habia despegado hacía 20000horas trisolarianas" significaria quw hacía mas de 8000 años que habia pariso y a continuación, siempre en lenguaje trisolariano se dan plazos de 60000 horas 80000 horas triaolarianas mientras que en la tierra el tiempo no corre.

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  3. OJO: SPOILERACOS GORDOS
    Muy de acuerdo con tu reseña. La primera mitad está bien, con ritmo y misterio, es curiosa, jugando con las expectativas del lector.
    Pero en cuanto le llega la hora de mostrar sus cartas, la novela se cae estrepitosamente: el código autointeligible adjunto que convierte al chino mandarín en un esperanto intergaláctico es un atajo cutre y burdo para cuadrar la historia, y destruye sin remisión el aura de ciencia ficción hard de la novela. La escena del barco parece salida de una novela de Clive Cussler: lo de las varillas kilométricas de nanomateriales experimentales, otro atajo indigno. Los extraterrestres, para variar, tienen motivaciones, estructura política y social, una manera de pensar muy sospechosamente humana.
    Da la sensación de que de repente al autor le haya entrado prisa por acabar y ha cuadrado la historia con tres o cuatro ocurrencias "que seguro cuelan" entre otros trozos bien currados: especialmente, los capítulos "tres cuerpos", lo mejor de la novela.
    Y no, no cuelan.
    Una decepción importante, que le vamos a hacer

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