jueves, 13 de octubre de 2016

Muñecas rotas, de James Carol

T.O.: Broken Dolls, 2014
Editorial: La esfera de los libros, 2015
440 páginas
20,90 €

Argumento:

El investigador y ex agente del FBI Jefferson Winter llega a Londres para ayudar a Scotland Yard en la investigación de varios crímenes.

Comentario:

«Muñecas rotas» (primera de una serie de obras independientes protagonizadas por Jefferson Winter) es una novela de misterio con asesino en serie que sigue las normas del género: crímenes terribles, personaje secuestrado a quien el protagonista intenta salvar contrarreloj, giros argumentales más o menos previsibles y sorprendentes, escenas de acción, etc…

Sin embargo, hay varios factores que la diferencian de otras obras del mismo género, entre los que se encuentran la correcta redacción, una prosa medida para intercalar con acierto las escenas de la investigación con lo que le está sucediendo a la mujer secuestrada (una tortura in crescendo cuyo proceso se conoce por ser igual al que ya se ha relatado que sufrieron las víctimas anteriores), o cierta complejidad en la composición de los personajes.

El protagonista, Jefferson Winter, narrador en primera persona, es un ex agente del FBI, especialista en psicología criminal que sigue métodos similares a los vistos en series como «Mentes criminales»: realizar «entrevistas cognitivas» a un  par de personajes secundarios, ponerse en el lugar del asesino, deducir sus motivos y psicología analizando lo que les hace a sus víctimas, o crear un perfil sobre él, lo bastante certero como para hacer avanzar el caso e incompleto como para poder añadir más tarde datos que modifiquen sustancialmente las primeras impresiones, dando lugar a un par de sorpresas.

Además, Winter está inmerso en una cruzada personal, atormentado por sus propios demonios: es hijo de un asesino en serie (y, de alguna manera, su víctima) quien, antes de ser ejecutado, le dijo un «Eres igual que yo» que le impulsó a abandonar el FBI y seguir sus propias normas, no siempre dentro de la legalidad.

La capacidad del autor de crear empatía incluye, en mayor o menor medida, a los principales secundarios. Mientras el inspector Mark Hatcher media entre Winter y un Scotland Yard que unas veces parece casi a su servicio y otras le pone inconvenientes, la detective Sophie Templeton se erige en compañera y apoyo del protagonista, además de establecerse entre ambos una ligera tensión sexual no resuelta.

Sin embargo, quienes despiertan más empatía son las víctimas, tanto las anteriores (en especial la primera y la cuarta, Sarah Flight y Patricia Maynard) como la que acaban de secuestrar, Rachel Morris, consciente de lo que le va a suceder e intentando sobreponerse al miedo y al dolor, cuyos capítulos, la evolución de la tortura a la que es sometida, se alternan con la investigación de Winter creando una dinámica de tensión creciente que impulsa a continuar leyendo para saber si consiguen salvarla a tiempo.´

La novela cuenta además con varios giros argumentales más o menos eficaces, creíbles o incluso engañosos (la petición de Winter a la madre de Sarah Flight) que cambian la percepción de la historia, y escenas de acción que, en ocasiones, se alargan demasiado en su intento de crear tensión acerca de lo que va a suceder.

En resumen, «Muñecas rotas» es una novela de género entretenida y con gran capacidad de «enganchar», que cumple su cometido con solvencia e incluso sobresale en ciertos aspectos por encima de otras.


***T***


¿Qué te ha parecido la reseña? ¿Te apetece leer este libro? ¿Ya lo has leído? (Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. Gracias por tu opinión)

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