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lunes, 24 de octubre de 2016

Falcó, de Arturo Pérez-Reverte

Falcó
Arturo Pérez-Reverte
Alfaguara
296 páginas


Argumento:

El espía Falcó recibe la encomienda de organizar una peligrosa misión en el territorio republicano durante la Guerra Civil española.


Comentario:

La nueva novela de Pérez-Reverte podría encuadrarse en el género de aventuras en un marco histórico (en este caso, la Guerra Civil España, en los años treinta del siglo XX). Al parecer, y según palabras del autor, esta sería la primera obra de una serie con el personaje que le da título, al estilo de "Alatriste".

En consonancia con el carácter y género de la novela, la narrativa es ágil, la prosa ajustada, seca, concisa, sencilla, sin grandes adornos o descripciones, dando prioridad a la acción sobre la reflexión, lo cual le da un cierto aire de novela de kiosko. En ningún momento se me ha hecho aburrida, a pesar de que las historias de acción y tiros no sean de mis favoritas. No sobra casi nada (quizás alguna escena de sexo innecesaria).

 La trama tampoco es que sea muy compleja, más bien lo contrario. Para colmo, la estructuración y estilo clásicos hacen que sea bastante previsible para quien esté familiarizado con los códigos del género y con las querencias del propio autor, que repite varios de sus clichés favoritos, tanto en personajes como en situaciones.

El protagonista, Falcó, es demasiado tópico como para destacar. Recuerda mucho a James Bond en su actitud. Es el típico antihéroe duro, frío, sin afectos, mujeriego, con su própio código, su propia guerra... Pérez Reverte, además, lo dota de una actitud chulesca que agrava la sensación de estar delante de un cliché o un estereotipo. Se cargan mucho las tintas en su faceta de mujeriego, hasta el punto de que se acuesta con tres mujeres distintas en las escasas 300 páginas de la obra. Entiendo que se ponga una escena de seducción con una mujer aleatoria para que veamos cómo es (su frialdad de sentimientos, su actitud ante el sexo y el amor), pero dos mujeres aleatorias más el interés "romántico" ya son muchas para una sola novela tan corta, sobre todo porque, en apariencia, alguna de ellas no aporta nada a la trama (digo, en apariencia, porque quizás al tratarse de una serie, esos personajes sean recurrentes).

En general, los personajes no están muy trabajados, limitándose a ser meros esterotipos que cumplen su función pero sin profundidad. Apenas están descritos, de modo que sus psicologías son básicas y centradas en uno o dos rasgos.

Los diálogos resultan impostados, en su insistencia de querer ser ingeniosos y cortantes. Pero casi todo en esta novela tiene carácter artificioso, como de cartón piedra, como esas películas de Garci que imitan el cine negro clásico y donde todos los personajes dicen cosas rebuscadas con un cigarrillo en la mano y pose sofisticada. Las escenas de acción, por suerte, son cortas y ágiles, quizás demasiado rápidas en algunas ocasiones, y con la violencia en su dosis justa y realista.

Lo más destacable de la novela sin duda, es que el autor, quizás por un afán provocador, haya elegido que su protagonista milite en el bando franquista en lugar de en el Republicano (que es lo políticamente correcto). Es de admirar el tono neutro a la hora de describir a los bandos contendientes, sin tomar, en apariencia, partido por uno u otro, narrando con asepsia el sinsentido de la guerra y el fanatismo, dotando de ciertos valores a personajes que, en otras novelas o películas serían los malos malosos (falangistas, militares del régimen, etc). Sin embargo, la frialdad en la forma de narrar, también hace que ni siquiera nos moleste, importe o escandalice la amoralidad del personaje central (un asesino despiadado, a fin de cuentas). Todo es demasiado distante, como demasiado peliculero.

En resumen, una novela corta, rápida, que sigue los códigos y tópicos del género de aventuras y espías, algo acartonada, de trama muy simple, previsible, que deja algo indiferente, pero que al menos no irrita (a no ser que uno se tome mal el tema político...)

¿Qué te ha parecido la reseña? ¿Te apetece leer este libro? ¿Ya lo has leído? (Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. Gracias por tu opinión)

miércoles, 9 de enero de 2013

El Desastre, de Émile Zola

El desastre
La Débâcle
Émile Zola
Edición Electrónica

Argumento:

El final desastroso de la Guerra Franco - Prusiana se materializa en la batalla de Sedán, donde confluyen varios personajes a los que sacudirá la tragedia.

Comentario:

De las obras de Zola que he leído, "El Desastre" es la que menos me ha gustado, no porque esté peor escrita sino porque el autor nos cuenta en dos larguísimos tomos un hecho histórico con exceso de detalles, dejando en segundo plano la anécdota argumental, que resulta algo pobre. La novela, por ende, es aburrida y sin tensión dramática.

Está dividida más o menos en tres partes: los preparativos de la batalla de Sedán, donde vemos marchar al ejército casi sin rumbo fijo, en un ambiente de confusión; la propia batalla, con el bombardeo a la ciudad y las escaramuzas y combates en los bosques y campos aledaños; y el final, durante el levantamiento de la Comuna en París, que es la parte más breve y menos tediosa. Es obvio que el interés del autor está en el episodio histórico y lo que significó para Francia, y no en el argumento.

No solo las vidas y relaciones de Jean, Maurice y Henriette (y de los secundarios que los orbitan) resultan poco interesantes sino que quedan ahogadas por el peso de la Historia, la Batalla de Sedán, sobre todo, que ocupa la mayor parte de los tomos. Los lances se describen uno por uno, batallas, escaramuzas, así como los lugares del teatro de operaciones, nombres de generales, divisiones... Se llega a hacer soporifera ya que la historia personal de los protagonistas no termina nunca de arrancar y concretarse más allá de algún esbozo entre batalla y batalla. Podría decirse que se trata de una novela bélica al pie de la letra.

Los personajes, por otro lado, son poco profundos y sin matices, aunque como es costumbre en el autor, las mujeres son bastante fuertes, llegando a mostrarlas en ambientes terribles como el campo tras la batalla en busca del cuerpo del amado, contemplando el fusilamiento del marido, asistiendo al médico en todo tipo de curas y amputaciones... Zola, más que contar una historia, aprovecha para lanzar sus diatribas contra la Comuna (levantamiento obrero acontecido al final de la guerra en París) y sus desmanes, en una de las partes, curiosamente, más interesante de la novela, pues ahí es donde cobra más peso la trama personal y donde tiene lugar el desenlace.

Apenas hay diálogos, lo que vuelve bastante densa la obra. En cambio, abundan las descripciones y narración de acciones. Entre las partes que más me han gustado, las que nos muestran el horror de la guerra tras la batalla, escenas bastante salvajes que no ahorran detalles casi gore, con crimenes a sangre fría, destripamientos de caballos, descripciones de cadáveres putrefactos, etc, etc. También destaca la parte que transcurre en París, cuando se vuelven a juntar los tres personajes principales, y acontece el final, el cual no llega a emocionar por la forma tan fría y superficial como está contado. Eso sí, las descripciones de los incendios y destrucciones varios están bien cubiertas.

En resumen, una novela cuyo mayor interés es el documentar un hecho histórico poco conocido allende las fronteras de Francia, pero que lo hace de forma tan poco animada que más vale leer un buen ensayo sobre el tema.


Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. Gracias por tu opinión.

sábado, 16 de agosto de 2008

La Diosa contra Roma, de Pilar Sánchez Vicente


Pilar Sánchez Vicente
Editorial:   ROCA
304 páginas


Argumento

Augusto lidera las guerras contra el último foco de rebelión de la Hispania conquistada, que es la cornisa Cantábrica; una mujer guerrera, Imborg, aglutinará a todas las tribus contra el invasor en una larga y desesperada lucha llena de crueldad.


Comentario

Aunque normalmente no leo novela histórica afronté la lectura de "La Diosa contra Roma" con gran interés, debido al tema (centrado en hechos acontecidos en mi región de origen). Lo cierto es que la literatura de este estilo siempre me ha parecido bastante aburrida; sin embargo, la obra que nos ocupa si por algo destaca es por la gran agilidad de la narración, que impide el tedio y mantiene la atención del lector en la trama, sobre todo en los tres primeros cuartos. Al final me parece que empieza a flojear un poco, quizás por la repetición de algunas situaciones (bélicas) y por el cambio de escenario  y de ritmo que supone la parte del viaje de Imborg y los ástures a las Galias. Pero de todas formas, y en líneas generales el nivel de entretenimiento se mantiene bastante alto.

La prosa es correcta, y fácil de leer; la inteligente estructura incluye dos puntos de vista, el de la guerrera Imborg, y el del cronista griego, esclavo al servicio de Roma, ambos en primera persona. Estos dos narradores se van alternando para dar la visión de los dos bandos enfrentados. En cierto punto ambos se encuentran. La escena es narrada de forma muy curiosa: primero la cuenta el griego, y después Imborg, de tal forma que complementa algunos datos que no habían quedado claros en la primera narración. Hay muchas escenas de batallas, y escaramuzas militares, para mi gusto demasiadas; y quizás descritas con poco nervio y poca emoción. Algunas escenas que deberían haber sido casi épicas, como el asedio de Lancia, se quedan en unos párrafos, aunque también es cierto que el libro es corto y va muy al grano. También se cargan las tintas en la crueldad de los romanos, con descripciones de torturas, violaciones, matanzas por doquier... Hay bastante parcialidad en este punto, ya que una intuye que la violencia era característica de la época y no solo de los romanos. Vamos, que los otros también harían de las suyas y a veces de forma gratuita e indiscriminada.

Tal vez por imitación del estilo de crónica antigua, se observa cierta superficialidad en el tratamiento psicológico de los personajes, cuyos sentimientos y emociones no se describen con la emoción requerida, y quedan algo fríos. La autora se centra más en los hechos históricos y los lances de la guerra que lo que sienten los personajes al respecto de determinados sucesos. No es que no nos lo cuente sino que la forma de hacerlo es algo tibia.

La documentación es apabullante (no en vano la autora es documentalista y licenciada en Historia), y está introducida  de la manera en la que esto debe hacerse, con seriedad y rigor, sin sobrecargas innecesarias de datos,apareciendo con naturalidad en charlas, historias en boca de los personajes, descripción de acciones, etc... El mérito es mayor si pensamos en lo remoto de la época en la que se ambienta la novela (siglo I después de Cristo) y en lo poco tocado el tema de las tribus prerromanas de la zona cantábrica. Ahí radica otro punto de interés de la "Diosa contra Roma". Se hace una profusa descripción de ritos y cultos, creencias religiosas y costumbres (uso de drogas alucinógenas) que pueden resultar algo chocantes en nuestra época, como por ejemplo, la extensión de un cierto matriarcado en algunas de las tribus descritas.

La narración rezuma un acusado femismo, aunque la autora lo niegue. Casi todos los personajes principales son mujeres, salvo el griego; y en líneas generales, son descritas como valientes, fuertes y llenas de virtudes, mientras que los hombres, también salvo excepciones, son traidores, crueles y cobardes, mucho más débiles en todos los aspectos (incluido el físico: en una escena Imborg derrota en combate singular a un hombre que le discute el liderazgo) También el griego, autor de una crónica donde se hace hincapié en el protagonismo de Imborg, sirve para acrecentar esta reivindicación de lo femenino en la Historia. Su relato, para las autoridades romanas, es inaceptable, pues no resulta adecuado que se saque a la luz que una simple mujer puso en jaque a todo un emperador de Roma.

A nivel ideológico hay una cuestión que según leía me planteaba preguntas y dudas. Imborg, paradigma de la resistente, representante de un mundo "ideal" (la autora describe casi un paraiso de libertad, armonía con la naturaleza, cierta posición de la mujer, casi un mundo de "buen salvaje"), es heroína por empecinarse en luchar contra un enemigo más potente, más civilizado, invencible a decir verdad. Sin embargo, su lucha está perdida de antemano, y costará mucha sangre a su propia gente. Una se pregunta ¿merece la pena? A mí me daba la impresión, en ocasiones, de que la decisión inteligente era la que planteaban los pueblos de la meseta, tildados de colaboracionistas, que preferían hacer pactos con Roma y beneficiarse de lo que el invasor ofrecía. Y al final queda un regusto bastante amargo al pensar en el destino de esa líder que arrastró a tanta gente a la muerte, la tortura y la esclavitud... ¿No es la muerte el final más honroso para los héroes?

En resumen, una novela ligera, pero seria, ágil, llena de acción y lances bélicos, que nos permitirá conocer un poco sobre las tribus ástures que se enfrentaron a Roma, y sobre sus montañas legendarias, como último reducto de resistencia, y nos permitirá reflexionar sobre cuestiones tan interesantes como la de la imposición cultural, la dialéctica barbarie-civiilización (¿quiénes son los verdaderos salvajes?) y la posición de la mujer en la política, el poder y la Historia (ninguneada por crónicas interesadas en mantener la visión patriarcal)

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