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lunes, 19 de septiembre de 2016

Los Herederos de la Tierra, de Ildefonso Falcones

 Los herederos de la tierra
Ildefonso Falcones
Editorial Grijalbo
896 páginas


Resumen:

La vida de Hugo Llor desde que es un niño hasta la edad adulta y  todo el cúmulo de desgracias y sinsabores de la vida medieval, ambientados en la Barcelona del siglo XIV.


Comentario:

"La catedral del mar" era un libro con todos los tópicos de los bestsellers, pero resultaba entretenido. No puedo decir lo mismo de su secuela, que se me ha hecho muy cuesta arriba, y eso que, en cierto punto de la obra, decidí leer en "diagonal", saltándome trozos.

En primer lugar, no tenemos un argumento en sentido estricto, una línea que dé sentido a un mensaje o subtexto o que simplemente cohesione el conjunto. La obra trata de la vida de Hugo Llor, tal cual, y como tal obra seudobiográfica, nos relata todos los avatares de su existencia, sin filtrar, centrándose, por supuesto, en los asuntos más culebronescos y en las desgracias más truculentas. En ese mundo medieval recreado, los malos son muy malos, sin matiz alguno. Son malos porque sí. Cometen maldades por imperativo de su rol. Y ya puestos, tocan todos los palos de la baraja de las tropelías: torturas, violaciones, despotismo. En general, en esta obra, los ricos, aristócratas y gente de la iglesia son los que acaparan el grueso de la maldad. En el otro bando, los buenos, es decir, Hugo Llor y sus amigos y amadas (la gente humilde), que son de lo más sufrido de este mundo. Ellos reciben los palos, las torturas, las violaciones... bueno, las mujeres. Podríamos hacer una lista, pero juraría que prácticamente todas las mujeres con protagonismo de la novela son violadas o torturadas (o ambas cosas, algunas varias veces).

Ni que decir que los protagonistas no tienen profundidad ni desarrollo alguno. Son nombres que navegan por la no-trama arrastrados por el capricho del autor, cuyo único objetivo es colocarlos en situaciones melodramáticas, propias de las telenovelas. El personaje principal sufre desgracias, luego tiene éxito, para volver a caer y así sucesivamente varias veces, alternando diversos antagonistas que le hacen la puñeta, algunos de un modo bastante previsible (otros desaparecen sin más). No faltan las situaciones inverosímiles ni los cambios repentinos de actitud de algunos personajes (que sirven al autor para resolver momentos difíciles, como si de un deus ex machina se tratara). Como hecho notable, todas las mujeres son "voluptuosas" y "sensuales". No puede decirse que el autor se haya matado mucho discurriendo la caracterización de los personajes femeninos... Bueno, ni de los masculinos...

Lo más llamativo, y lo que hace que cueste más leer la novela, es la falta de dirección de la misma. Pasan cosas, pero sin un objetivo claro, lo cual implica que el autor te mete escenas de relleno, muy largas, donde el ritmo baja muchísimo. A decir verdad, el ritmo no es el fuerte de esta obra, que va dando tumbos y avanzando a trompicones. Como se trata de una ambientación histórica, abundan las referencias a la situación política de la época,  a la viticutura o a las costumbres sociales y judiciales. A veces, los personajes tienen una charla solo para hablar de los movimientos de los reyes y condes, y que nos enteremos. No es muy sutil el autor en este punto. Si uno no tiene mucho interés en el tema histórico estas son las partes adecuadas para saltarse, ya que algunas resultan plúmbeas.

No conozco la época a fondo, pero voy a darle al autor el beneficio de la duda sobre la documentación sobre la fabricación de vino, la política del reino de Aragón (ja, ese que el autor no nombra casi, ya que todo es Cataluña) y demás, aunque en un momento se use la palabra "flirtear", que es como aceite hirviendo dirigido a tu ojo en este contexto medieval. También hay un "usted" que se le ha colado entre los "vos" y tús, y que achaco a una distracción de los correctores. Para gente interesada en este periodo histórico está bien. En especial, hay bastante información sobre la fabricación del vino y el cultivo de las vides, y sobre usos jurídicos (la esclavitud, el matrimonio, etc).

Como dije antes, la novela no tiene estructura. Hay un punto, sobre la mitad, donde parece que termina la historia. ¡Ojalá hubiera terminado ahí! Pero el autor, no satisfecho con las desgracias que ha hecho pasar a Hugo, alarga un poco más su sufrimiento y el de los lectores durante otras quinientas páginas. Con el final feliz de cuento de hadas no sabes muy bien si reír o llorar...

Me ha dado la impresión de que hay escenas poco noveladas o dramatizadas, o muertes de personajes que el autor despacha con una mera mención, mientras que en otras, a priori menos relevantes, se recrea... Por cierto, cada x número de páginas se nos presenta una escena de sexo, casi siempre innecesaria, donde podemos comprobar el irresistible atractivo de Hugo, al que las mujeres persiguen (literalmente) y sobre el cual se lanzan para el fornicio en el momento menos pensado. No olvidemos que ellas son "voluptuosas" y "sensuales".

En resumen, una novela que, para mi gusto, falla hasta como bestseller o lectura de mero entretenimiento, ya que tiene unos altibajos de ritmo brutales y una preocupante falta de argumento, de chispa, de emoción incluso. Los personajes tampoco son memorables, siempre según mi opinión. La palabra que mejor la define es: aburrida.

¿Qué te ha parecido la reseña? ¿Te apetece leer este libro? ¿Ya lo has leído? (Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. Gracias por tu opinión)

jueves, 28 de abril de 2016

El Tiempo es el que es (El Ministerio del Tiempo: la novela), de Anaïs Schaaff y Javier Pascual

El tiempo es el que es (El Ministerio del Tiempo, la novela)
Anaïs Schaaff y Javier Pascual 
Editorial Plaza y Janés
253 páginas


Argumento:

Un extraño aviso escrito en un códice medieval solicitando auxilio es el punto de partida de la primera misión (en este libro) de Amelia, Julián y Alonso, quienes deberán desplazarse a la Edad Media para averiguar quién lo envía. En la segunda misión, el trío se enfrentará a un robo a bordo de un navío de la flota de Indias. Finalmente, habrán de colaborar con los aliados para que la misión Carne Picada, en la II Guerra Mundial, logre sus propósitos contra los nazis.

Comentario:

Esta obra forma parte del "merchandising" de la serie de televisión "El ministerio del Tiempo", emitida por RTVE, y que, en el momento en que escribo este comentario, va por su segunda temporada. Es importante indicar, para los seguidores de la serie, que son el público objetivo de esta historia (hay referencias y circunstancias que solo quienes sigan habitualmente las aventuras de los tres protagonistas entenderán), que, como se avisa en el prólogo, el arco temporal relatado va entre los capítulos 19 y 20 de la citada segunda temporada. Huelga decir que eso implica la existencia de spoileres o revelaciones de algunas de las tramas seguidas a lo largo de la serie, como la de Lola Mendieta.

En realidad, aunque lo han agrupado todo en un solo volumen, podría decirse que se trata de tres historias, relacionadas, más o menos, entre sí, y con el nexo de las patrullas y viajes en el tiempo de Amelia, Julián y Alonso (los personajes principales de la serie). La primera historia, que es, además, la más breve, para mi gusto es la peor, ya que me recuerda bastante en su planteamiento y situaciones al capítulo que abre la segunda temporada, dedicado al Cid. Este relato, curiosamente, también está ambientado en la Edad Media, y también toma como partida un personaje heroico y semi legendario, como Bernardo del Carpio (que, según algunos cantares de gesta, fue quien mató al héroe francés Roldán en Roncesvalles). La parte más elaborada, por el contrario, creo que es la última, dedicada a una operación de inteligencia en la II Guerra Mundial, con la participación de Lola Mendieta, cuyo origen, biografía e inicios se revelan.

Tratándose de la novelización de un guion no cabe esperar grandes alardes literarios, y desde luego, no los hay. La prosa es simple, que no sencilla, y los recursos narrativos toscos y funcionales, sobre todo al inicio. Se nota que se introduce la "documentación" sobre los personajes históricos o seudohistóricos que se encuentra el trío protagonista con un afán didáctico y de un modo algo rudimentario (tirando de Wikipedia, a veces, literalmente). Apenas hay descripciones o ambientación "literarias", limitándose la redacción, supongo, a transcribir el guion.

Los personajes, despojados de la vida que insuflan los actores de la serie, resultan demasiado planos y esquemáticos, muy ceñidos cada uno a sus tics o características básicas. Vamos, que cada uno hace lo que esperamos que hagan, sin sorpresas, evolución o pensamientos elaborados. Tampoco entre ellos avanzan las interacciones atisbadas y apuntadas en la serie, con lo cual los conflictos humanos pasan a un segundo plano en beneficio de la aventura y la acción. Los diálogos pierden mucho sobre el papel: son demasiado básicos, aunque también es cierto que se impone la narración pura sobre el diálogo.

El interés de esta novela depende mucho de la afición que se tenga por la serie. Los fans quizá verán satisfechas sus expectativas al descubrir aspectos desconocidos de algún personaje secundario, pero siempre desde un nivel de exigencia no muy alto en lo artístico.

Lo mismo que reza el título: El tiempo es el que es, esta novela "es lo que es" y para lo que es. 
En resumen, un producto entretenido y fácil de leer que los fans de "El ministerio del tiempo" disfrutarán, siempre y cuando no esperen una prosa o redacción de nivel elevado.

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sábado, 2 de agosto de 2014

Nos vemos allá arriba, de Pierre Lemaitre

Nos vemos allá arriba
Au revoir là-haut
Pierre Lemaitre
Traducción: José Antonio Soriano Marco
Salamandra
448 páginas



Sinopsis:

Durante el intento de toma de una colina, uno de los últimos lances de la I Guerra Mundial, el soldado Albert está a punto de morir. In extremis, es salvado por Édouard, otro soldado, de clase social elevada, quien resulta gravemente herido. Desde ese momento, surge entre ellos una fuerte amistad. Pero Albert no olvidará al causante de sus desgracias, que también estaba allí, en la colina 116. Tampoco Edouard se olvidará de su padre, que lo desprecia...

Comentario:

Lo primero que salta a la vista en esta novela, ganadora del premio Goncourt, uno de los más prestigiosos de Francia, es su estilo indudablemente clásico. Bueno, en realidad, antes que eso, nos percatamos del tono que presidirá la narración en más o menos toda su extensión: la ironía y el humor negro, a veces negrísimo. 

Escrita según las formas de la novela decimonónica, llena de detalles y descripciones tanto de la acción como de los pensamientos, con pocos diálogos, podría parecer una obra difícil de leer, pero el arrebatador estilo personal del autor, unido a esa ironía antes mencionada, obliga a pasar páginas no solo para saber qué va a ocurrir sino también para deleitarse con la prosa, cercana, a veces coloquial, humorística, etc. Bien es cierto que a veces sí se hace algo lenta o repetitiva, pero llegar al final merece la pena. 

Especialmente bueno me ha parecido el inicio, con las escenas del asalto a la colina, un tour de force narrativo donde el autor presenta a los tres personajes principales, Albert, Édouard y Pradelle de una forma a mi modo de ver magistral. Para mí, estas escenas son lo mejor de la novela, no solo por cómo están escritas, entrelazando las diferentes vivencias de los protagonistas, creando intriga sobre qué pasará, provocando incluso angustia al saber a Albert hundido en el fondo del pozo sin posibilidad de escapar del enterramiento, sino por su mensaje sobre lo absurdo de las guerras y los intereses que muchas veces influyen en ellas, alejados del oropel de la retórica sobre el patriotismo, el honor, etc, etc. 

En realidad, ese podría ser el tema de la obra. Tras las escenas bélicas, se nos presenta una postguerra que no es precisamente fácil para los ex combatientes, quienes se ven forzados por las circunstancias a recurrir a la picaresca, e incluso alguno de ellos, a la prostitución puntual. Se nos muestra la dura existencia de Albert y Édouard, quien ha perdido parte de la cara y se oculta tras máscaras de papel, y en contrapunto, la buena fortuna de Pradelle, el oficial, que emparenta con la rica familia de Edouard. Al igual que en los culebrones o las historias folletinescas el lector, o al menos yo, sufre viendo el ascenso social del "villano" mientras los "buenos" tienen que llevar una vida miserable. Esta obra tiene la rara cualidad de implicarnos con los personajes y sus vivencias, como las novelas del pasado, quizás en un modo algo maniqueo (buenos buenísimos, malo malísimo), pero que es la clave de la complicidad con el lector. Este carácter de literatura popular bien escrita supongo que es la razón del éxito de la novela.  

La trama no es que sea muy compleja. Diría que para lo que se cuenta sobran bastantes páginas. El mensaje, sin embargo, queda clarísimo y crudamente expuesto a través de las estafas realizadas a costa de los muertos por la patria, carne de cañón de la que incluso muerta se puede sacar rentabilidad. El autor no nos ahorra descripciones de cadáveres siendo sacados de sus tumbas, en estado putrefacto, y trasladados a nuevos ataúdes tras ser convenientemente amputados o recortados (ataúdes de tamaño pequeño, para ahorrar). Por suerte, el humor que salpica toda la obra ayuda a soportar lo terrible de estos relatos donde unos pocos listillos y corruptos ven acrecentar sus fortunas sin escrúpulo alguno. El sinsentido de las guerras, los manejos de los poderosos, la hipocresía social, las miserias de las familias burguesas, el dinero que es el motor de sus actos... todo ello es diseccionado de forma implacable por el autor, siempre en ese estilo de narrador  amiguete que parece dirigirse al lector.

Dado que la obra está muy emparentada con los folletines y la novela popular, huelga decir que, para alivio y satisfacción del lector, el final y su justicia poética ponen a cada personaje en su sitio, aunque con alguna tragedia de por medio, que es, sin embargo, coherente con el desarrollo de la historia y la psicología de los protagonistas implicados. 

En resumen, una novela extensa, con pocas peripecias, bien escrita, con un narrador cercano y coloquial, salpicada de ocurrencias humorísticas, cargada de mensaje anti bélico, folletinesca a veces, que nos muestra la otra cara de las guerras, en este caso de la I Guerra Mundial, de actualidad por su primer centenario. Obviamente, en una guerra, como en la paz, no todos pierden, y siempre hay aprovechados que saben sacar tajada, algo poco heroico y de lo que no se suele hablar. 



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viernes, 25 de julio de 2014

Los Hijos de Adán (La saga de los longevos II), de Eva García Sáenz

Eva García Sáenz
Edición digital
237 páginas

Sinopsis:

Iago, miembro de la Vieja Familia, un grupo de longevos que llevan miles de años sobre la faz de la tierra, ha de enfrentarse a uno de sus parientes que creía muerto hacía siglos. Sin embargo, la llegada de este personaje trastocará de tal modo su existencia que se verá abocado a enfrentarse al pasado y a sus conflictos para salvar lo que más ama, a su esposa Adriana.

Comentario:

Lo primero que se aprecia en la novela nada más empezar es la "profesionalización" de la escritura de la autora, y su tendencia claramente comercial (en el buen sentido). Lo segundo, el carácter mucho más coral de la obra, en comparación con la primera parte, llegando a perderse el protagonismo de Adriana, la única "efímera" con un papel relevante en la historia, la cual aparece bastante desdibujada y casi en un segundo plano. Así pues, más casi que la primera, la trama se centra en torno a la llamada "Vieja Familia", sus rencillas familiares a lo largo de los siglos y sus enfrentamientos con otros clanes, contado por varios personajes en primera persona.

La prosa es buena, limpia, precisa y fácil de leer; el vocabulario destaca por su variedad y acomodación técnica a lo narrado. También destaca, y mucho, en cuando a documentación de las diversas épocas históricas donde se desarrolla la acción, con la inclusión de detalles que denotan un buen estudio e interiorización de variadas disciplinas, que además, están bien presentados en la trama, sin didactismo ni afán de lucirse porque sí. Es de agradecer que la autora se dirija a lectores inteligentes, lo cual no quiere decir que sea una lectura complicada. Al contrario.

Los capítulos son cortos, e incluso muy cortos, en consonancia con la tendencia "comercial" apuntada al inicio. No solo cambia en cada uno de ellos el personaje narrador, sino también la época y la localización. Como en la anterior, los flashbacks al pasado (lejano y cercano) permiten conocer los orígenes de las desavenencias de los personajes, aunque diría que en este libro están mejor elegidos, salvo excepciones. Aunque estos flashbacks me han parecido algo largos y detallados para la importancia que tienen.

Sin embargo, pese a la obvia mejoría técnica y a su ejecución casi impecable, el argumento de esta novela no me ha acabado de enganchar, supongo que porque el tema no me llama mucho y me parece algo fría la forma de exponer los hechos, con unos diálogos demasiado alambicados, y una trama algo simple (aunque bien aprovechada y alargada con los flashbacks y demás). Me resulta difícil de entender que personajes de diez mil años o más conserven odios y pasiones tan intensos hacia otras personas. Tampoco veo desarrollado el tema de la inmortalidad y sus consecuencias (psicológicas, sociales, etc). Y los giros de sacar aún más inmortales para enredar las relaciones de los personajes (y lo que es peor, hacer más secuelas) me parece que va en contra de la esencia del primer libro. La autora destaca mucho más en ambientación y documentación que en escenas de acción. Eso se nota, sobre todo en el desenlace, que me ha parecido algo resumido y precipitado.

En resumen, un libro correctamente escrito, riguroso en cuanto a su planteamiento histórico-científico, con una trama centrada en querellas familiares (celos, luchas paternofiliales, etc), cuyo final parece abierto a más aventuras.



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viernes, 2 de mayo de 2014

Regreso a tu piel, de Luz Gabás

Editorial: Planeta
520 páginas
21,50 €
Ebook: 12, 99 €

Argumento:

Brianda se siente rara, deprimida, angustiada. Por recomendación de su madre se va al pueblo, a casa de su tía Isolina, donde los extraños sueños y sensaciones que ha empezado a sufrir se intensifican.

Comentario:

« Regreso a tu piel» es una novela romántica (Brianda y Corso) con mezcla de histórica (los pasajes del siglo XVI) y un toque de intriga tan breve (desde el principio se conocen los hechos básicos de lo que le pasó a Brianda de Lubich) que es casi irrelevante pese a la «investigación» que realiza la protagonista para conocer los detalles de lo sucedido en el pasado (llave que abre un compartimento secreto, páginas de un viejo diario, fallecimiento de un personaje etc).

La novela está redactada de forma correcta, en tercera persona, con una estructura que alterna los capítulos de la Brianda de la actualidad con los de la del siglo XVI, si bien tarda casi un tercio en trasladarse a 1585 y aún más en «arrancar», pues se recrea en exceso en describir tanto la vida de la protagonista (su relación con Esteban, los sueños, los problemas en el trabajo) como los paisajes de Tiles, o Casa Anels, donde viven Isolina y Colau.

Aunque hay bastantes personajes, algunos son tan secundarios que es difícil recordarlos, y el resto (Isolina, Colau, Nati, Johan, Nunilo, Elvira, Marquo, Jayme etc) están ahí para cumplir un cometido concreto en torno a la protagonista. La esposa del Corso actual, sin nombre, sin diálogos, sin presencia (se la nombra un par de veces y se la ve una), ni siquiera es un obstáculo real para la pareja, como tampoco lo es Esteban: si se eliminasen de la obra no cambiaría nada.

Solo Brianda (en el presente y en el pasado) está dotada de cierta complejidad (los miedos y dudas del principio), e incluso ambos Corso parecen estar al servicio del protagonismo femenino, asemejándose a los secundarios en que tienen personalidades y roles tan tópicos como previsibles.

En realidad, se diría que todo, desde personajes a trama, están ahí para que la autora hable de los ahorcamientos de brujas que sucedieron en Laspaúles(Huesca) en 1592, hechos que, según comenta en la nota al final de la novela, fueron los que inspiraron la historia de «Regreso a tu piel».

Que la historia del siglo XVI, bien ambientada, tenga un adecuado tono dramático, y pase algo, por previsible que sea, quizá no compense las carencias de la que transcurre en XXI, lastrada por  un ritmo demasiado pausado, con pocos pasajes relevantes para la cantidad de páginas que ocupan, por conocer desde el comienzo el destino de Brianda (aunque no los detalles) e incluso el motivo de los sueños, porque la trama de «misterio» no es tal o porque el romance, lo más importante en este tipo de obras, está tratado de forma superficial y poco emotiva.



***T***

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miércoles, 30 de abril de 2014

Cartas a Palacio, de Jorge Díaz

Cartas a Palacio
Jorge Díaz
Plaza y Janés
560 páginas



Sinopsis:

A pesar de las presiones, España se mantiene neutral durante la I Guerra Mundial. El rey Alfonso XIII organiza en palacio una oficina para responder a las cartas de familiares de desaparecidos y prisioneros de guerra a fin de localizarlos y otras tareas humanitarias. Las vidas de varios personajes se entrecruzan con el fondo del conflicto europeo.


Comentario:


Dado el centenario del inicio de la I Guerra Mundial, era de esperar que surgieran libros que tocaran el tema. "Cartas a Palacio" toma un hecho real en este contexto bélico, durante el cual España se mantuvo neutral, para hilvanar una serie de historias cruzadas de diverso interés, algunas de las cuales lindan con el folletín puro y duro (el tema amoroso y sexual, tríos incluidos, es el motor de varias de las historias).

El libro, narrado en presente, alterna los puntos de vista de los numerosos personajes (se trata de una novela coral) a lo largo de más de quinientas páginas que se me han hecho algo tediosas. Y es que la historia, que a priori  podría resultar interesante, está contada de una manera aséptica, fría y carente de emoción, con una prosa que no dramatiza las situaciones sino que se limita a explicarlas en algunas ocasiones como un resumen. Esa circunstancia, unida a los continuos cambios de personajes, ha impedido que me introduzca en la narración o que sienta empatía alguna por los protagonistas, cuyas acciones no me impactaban, no porque no fueran impactantes, sino por la manera en la que eran descritas, de un modo distante.

De vez en cuando, se incluyen datos sobre la Guerra Mundial, en forma didáctica, que es algo que no me gusta mucho en las novelas. Aunque los datos que se dan pueden ser correctos a veces da la impresión de que están ahí solo para "lucirlos" o para "dar lecciones de Historia" a los lectores. Para quien desconozca las circunstancias y desarrollo de la Gran Guerra puede tener cierto interés, aunque tampoco se trata de un despliegue de información destacable.

En cuanto a las diferentes historias o arcos de personajes me han parecido un poco tópicas y convencionales. Algunas parecen estar solo para mostrar los "horrores de la guerra", como el del pintor francés, cuyas aventuras en el frente y las trincheras a veces contienen bastantes lugares comunes sobre el tema. Mención aparte al "malo" de la función, cuyas acciones no parecen nada lógicas. Es un villano que no solo no tiene profundidad sino que incluso sobra, ya que sus actos no afectan para nada al conjunto de la narración, aparte de ser previsible su relación con su amante, y su rocambolesco final. Eso no quiere decir que el resto de las historias no sean también convencionales y previsibles. Entre los personajes o situaciones que podrían ser eliminados sin que se resintiera la obra están el asunto de las memorias de Raúl, Elisa, el villano, el asesino del Archiduque...

A mi modo de ver, el número desmesurado de personajes de diferentes ámbitos sociales perjudica mucho la novela y la alarga innecesariamente, haciéndole perder ritmo y también tensión. Da la impresión de que los conflictos de los personajes o son débiles o  están desaprovechados. Es como si faltara algo... por ejemplo, profundidad en el tratamiento de las emociones o en la psicología.

En el libro se suceden muchas coincidencias: personajes que se encuentran una y otra vez en diversos puntos de Europa, y que obedecen a la necesidad de relacionar las historias de unos con otros y mostrar diferentes escenarios del conflicto (París, Madrid, Berlín, etc).

A destacar la imagen bastante amable  e idílica que se da del monarca Alfonso XIII, iniciador y organizador de la oficina pro-cautivos.

Al parecer, apenas ha salido la obra y ya hay planes para rodar una serie al estilo de "Tiempo entre costuras". Supongo que en un formato audiovisual esta ficción plagada de personajes puede quedar bien, con bonitos decorados y trajes de época, un tema de actualidad (centenario de la Gran Guerra) y diversos lances amorosos y sexuales.

En resumen, un libro que aprovecha el aniversario de uno de los peores conflictos de la historia de Europa para urdir un culebrón al que le falta pasión y que exigiría un desarrollo menos rutinario. A quien le guste época histórica recreada y las historias cruzadas con un toque romántico puede interesarle esta obra.



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miércoles, 5 de febrero de 2014

La catedral del Mar, de Ildefonso Falcones

 La catedral del Mar
Ildefonso Falcones
Editorial Grijalbo
670 pp

 
Argumento:

Durante la boda de Bernat Estanyol y Francesca Esteve aparece el señor del lugar y ejerce su derecho de "pernada" sobre la novia. Como consecuencia de los acontecimientos que este incidente desata, Bernat deberá huir tiempo después con su hijo a la ciudad de Barcelona. Arnau, su hijo, crece en la ciudad, a la sombra de la "catedral del mar", la iglesia de Santa María, que levanta el pueblo llano para todos los barceloneses, y allí vivirá toda suerte de avatares, venganzas, amores, bajas pasiones y desgracias...

Comentario:

El best seller de moda ha defraudado mis expectativas. Pensé que sería un bodrio total y absoluto, pero lo cierto es que es un libro, dentro de su género ("telenovela" histórica), bastante entretenido (aunque literariamente no sea muy bueno).

Construido según la fórmula del culebrón o folletín (aplicable a todas las épocas, en este caso se ha elegido la medieval, pero podría ser cualquier otra...), el libro repasa la vida de los Estanyol, desde la desgraciada boda de Bernat y Francesca hasta la vejez de Arnau, hijo de ambos. En un relato tan extenso caben todo tipo de peripecias, demasiadas incluso.

La prosa es sencilla, sin concesiones a lirismos, ni honduras de ningún tipo. Se lee fácil y ágilmente. Siendo así, no es un libro que destaque en lo formal o en alardes estilísticos o artísticos. Sin embargo, tampoco es una prosa mala o chirriante, sino que está bastante revisada. Resultan un poco incómodos los parlamentos de algunos personajes cuando hablan de las leyes del lugar, o de temas históricos, económicos, etc. Parecen metidos un poco forzadamente para ilustrar al lector, aunque lo cierto es que las explicaciones son claras y fáciles de asimilar. Vamos, didáctico, como si te explicaran una lección en el colegio...

Está claro que un libro de estas características se lee por su historia, y no por los placeres estéticos que pueda proporcionar. En ese aspecto, la trama está muy elaborada, con personajes que aparecen al principio, y luego se retoman, cuando pensabas que no iban a tener más intervención (como las telenovelas). Podría achacársele cierta tendencia a la situación tópica y arquetípica y a la escasa descripción de personajes, que quedan caracterizados muy por encima, aunque de forma que podamos distinguirlos fácilmente. Algo que sí que se nota mucho es el tono melodramático o sentimental de ciertos pasajes, como la muerte de la madre de Joan. El autor maneja todos los recursos y trucos a su alcance para hacer más dramáticas situaciones que ya lo son de por sí. Quizás esta sea la causa de la empatía del lector con el texto. Hay que reconocer que el libro "engancha" y tienes ganas de saber qué pasará o que nueva desgracia afligirá a los protagonistas: exactamente como una telenovela de sobremesa en la que importan más los enredos de "amor y lujo" que el trasfondo histórico de la historia, aunque este está bien ensamblado con la trama. Hay bajas pasiones, truculencia (escenas de latigazos, descritas con todo lujo de detalles), violaciones, torturas... Vamos, lo que siempre funciona en una historia. Cuanto más difícil se pone para el protagonista, mejor, más interés en ver qué pasa. Así este sufre trabajos extenuantes, comete adulterio (típico: mujer abnegada que lo cuida y lo quiere con devoción, en contraposición a amante todo fuego; resultado: sentimiento de culpa del protagonista, pero insistencia en el "vicio", hasta que...), le hacen acusaciones falsas, tiene una experiencia bélica, éxito económico, auge social y político... Todo por cierto, contado en un estilo bastante cinematográfico; casi parece que estás leyendo un guión...

Volviendo al tema del argumento, no puede decirse que destaque por su gran originalidad. Se ha comparado a esta novela con "Los pilares de la Tierra" por su ambientación medieval, el mismo tono de culebrón, tener como fondo la construcción de un templo... A mí, personalmente, me parece que "La catedral del mar" tiene menos texto sobrante, apenas reiteraciones (que sí tenían los "Pilares", hasta el punto de hacerse pesadísima su lectura) y un argumento más interesante, aunque tal vez los "Pilares" tenía más empaque como novela o creación literaria (no mucha más, pero sí que estaba más "novelizada"). El malvado de los "Pilares" era también mas arquetípico y artificial, más maniqueo que sus equivalentes catalanes. Eso no quiere decir que los personajes de la "Catedral" sean una maravilla en cuanto a profundidad sicológica, pero cumplen con su cometido.

Sobre la verosimilitud de las situaciones... habría mucho que hablar. El propio autor reconoce que era bastante improbable en la época que describe que un campesino alcanzara el estatus nobiliario, y aún así incluye tal peripecia en su novela, no sabemos por qué razón, ya que eso no parece tener mucha relevancia (tiene más su fortuna, amasada con el comercio y los negocios) ¿Tanto prestigio sigue teniendo, incluso hoy en día, el "ennoblecimiento"? También podemos encontrar demasiado casuales los encuentros entre personajes que no se conocen pero que tienen relación íntima con el protagonista (su madre perdida durante años y su amante). Las piezas encajan todas demasiado bien. Sin embargo, el desenlace me ha parecido en exceso extendido, muy largo, de más de cien páginas, lo cual le resta un poco de fuerza.

Las mujeres de la novela sufren un maltrato continuo, violaciones, sacrificios, etc. Prácticamente todas son violadas, algunas repetidas veces. En la Edad Media ya sabemos que la situación de la mujer era bastante mala, y que su consideración era pésima. Sin embargo, al margen de esto, el autor incurre, quizás inconscientemente, en los tópicos que hacen de las mujeres sensuales y con iniciativa en el sexo, candidatas ideales al final trágico o al castigo simbólico (no al que hubieran recibido en la época, sino al que les depara el autor). Sin embargo, la mujer que alberga sentimientos románticos etc, es la que alcanza el "éxito" y es casi la única que no termina de puta o quemada. Y este tópico existe en libros ambientados en todas las épocas... incluso en la actualidad. En la novela, varios personajes recuerdan el carácter "malicioso" de la mujer, como tentadora del hombre, pero el autor lo toma tan al pie de la letra, que incluso muestra a una protagonista femenina que se masturba mientras espía a hombres desnudos, roba preservativos rústicos de la época para poder fornicar sin peligro y persigue a un hombre que incluso debe huir a la guerra para escapar de esa sensualidad desatada (aunque eso implique abandonar también a la dulce y buena esposa)... como si asimilara esa creencia medieval, aun en nuestros días... Otra de esas lascivas mujeres desencadena una cruel venganza contra un marido que se niega a "yacer con ella", que lo desea, claro...

Podría objetarse que la falta de algún personaje que se queje un poco de la situación de la mujer y sea algo rebelde, está justificado porque en la época eso no se estilaba; es cierto, pero tampoco se estilaba que un cristiano defendiera ante el mismísimo tribunal de la Inquisición que el cristianismo no eran más que creencias (como cualquier otra religión), cuestionara la idea de la maldad intrínseca de los judíos, y defendiera que los judíos "eran iguales que nosotros", sin embargo, eso sí aparece en la novela...  Este mismo personaje también estaba en contra de la esclavitud, no obstante se enriquecía con ella... (sin saberlo, un apaño del autor para "salvarle" la cara).

En fin, al margen de estas consideraciones un poco tontas, el libro entretiene, no se hace farragoso, tiene un ritmo de película blockbuster americana, un tono melodramático y mucho de folletín... No es "alta literatura", sea lo que sea eso, pero entretiene. Y además parece bien documentado. He leído por ahí que el mismo autor reconoce que este texto, antes de ser publicado, ha pasado por más de una docena de manos que lo han corregido. Se nota que se ha buscado lo más comercial, y no han fallado: saben lo que gusta al público. Pero bueno, aunque no sea totalmente mérito del autor sino de un trabajo "editorial", no está mal para pasar el verano... Esa es su finalidad; no le demos más vueltas...

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martes, 24 de julio de 2012

La Conjura de Cortés, de Matilde Asensi

 La conjura de Cortés
Matilde Asensi
Editorial Planeta
384 páginas



Argumento:

Tras perder el ojo, Martín-Catalina tiene en mente vengarse del último hermano Curvo que le ha quedado. Al caer en sus manos unos aristócratas españoles llegados al Nuevo Mundo descubre una conjura para hacerse con el poder en Nueva España gracias a un mítico tesoro. Naturalmente, tendrá un ratito libre para buscar el susodicho tesoro y desbaratar la conjura, mientras se muere de amor por su criado.

Comentario:


La tercera y última novela de la serie de Martín Ojo de Plata sigue la línea de las anteriores, con algunas salvedades. A mi modo de ver, está aceptablemente escrita, aunque se nota una cierta rebaja en el tono de arcaismo e imitación de las formas lingüísticas del siglo XVII, que era muy acusado en el anterior "Venganza en Sevilla". En algunos momentos parece que los personajes hablan como en nuestra época, para al párrafo siguiente volver al estilo del Siglo de Oro.

 "La Conjura", por cierto, continúa la acción donde termina "Venganza", corroborando que no se trata de tres libros sino de uno solo partido en tres, quizás por motivos comerciales, ya que son bastante breves por mucho que traten de abultar páginas con una tipografía digamos que de tamaño generoso.

Hasta bien entrado el libro no se mete la autora en el argumento que da título a la novela, siendo hasta entonces una especie de continuación del anterior tomo, centrada en escaramuzas y acciones aventureras navales. Así pues, podemos apreciar dos partes en la obra: el inicio y presentación, lleno de acción y demasiada paja, y la conjura y su resolución, aunque, a decir verdad, Asensi se centra más en la vertiente aventurera del asunto en lugar de en los matices políticos o de intrigas palaciegas, con una trama de búsqueda de tesoros que recuerda a sus primeras obras. Hay alguna utilización de recursos literarios como el montaje paralelo de acciones al final pero que no es aprovechado en toda su capacidad, ya que no dota de intriga a lo que se narra.

Lo más inverosímil de esta serie, y de este libro en concreto, es el propio personaje protagonista, Catalina y su alter ego masculino Martín Ojo de Plata, cuyos pensamientos y forma de ser resultan a veces muy chocantes (su excesivo regodeo en la crueldad, con actos tales como meter la mano en un cuerpo y sacarle el corazón, etc), por no mencionar la actitud que tienen hacia ella y su travestismo los hombres que la rodean, demasiado "tolerantes" según mi opinión para la idea que tenemos de esta época. Recuerdo el caso real de Catalina de Erauso, la famosa Monja Alférez, que, vestida de hombre, llegó a servir en América en el ejército español, distinguiéndose en la batalla. Esta mujer tuvo que pedir una dispensa papal incluso para poder seguir vistiendo de hombre, algo que no estaba permitido a una mujer. Pero en esta novela todo sucede con demasiada naturalidad. Los fieros marinos aceptan de grado a una mujer como capitán, y resulta que al final todos saben de su naturaleza dual y no les importa ni se hacen comentarios al respecto. Por lo demás, la protagonista, ya en lo meramente tocante a la trama, es demasiado perfecta: todo lo hace bien, todo le sale bien, es la más lista, la más respetada, todos la ayudan, no tiene prácticamente más dificultad que las trabas que ponen los "malos" oficiales de la serie, que son, por otro lado, demasiado obtusos en su maldad, sin matices. Ni que decir que la trama de la novela se solventa sin sorpresas ni problemas para los "buenos", lo cual hace bajar un poco la emoción y el interés.

Otra cosa que no se resuelve bien es el romance. La protagonista en primera persona nos dice todo el rato lo mucho que ama a Alonso pero esto no se ve nada más que en sus palabras.

En resumen, se trata de una obra sin muchas pretensiones, para pasar el rato y que, bueno, no aburre y es breve, y cumple bastante bien con su función, pero se queda algo corta como obra literaria.

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jueves, 28 de junio de 2012

Las horas oscuras, de Juan Francisco Ferrándiz



 Las horas oscuras
Juan Francisco Ferrándiz Pascual
Grijalbo
637 páginas


Argumento:

El monje Brian de Liébana desea reconstruir el monasterio de San Columbano, arrasado treinta años atrás en un ataque vikingo. Pero sus motivos para viajar a Irlanda son algo más secretos y misteriosos. Pronto se le unirán más monjes, guardianes de un antiguo espíritu de conocimiento, y también una amenaza, la de fuerzas oscuras que ansían tal conocimiento para el Mal.

Comentario:

Aunque he visto esta novela en la clasificación de novela histórica para mí es una obra de misterio con ambientación medieval, e incluso unos leves toques de novela de terror y fantasía. Al estar ambientada en una época concreta, bastante antigua, y citarse algunos detalles de la sociedad de entonces no se puede negar que tiene una parte de histórica, aunque repito, para mí el mayor peso es el del misterio.

En este sentido, el argumento guarda un vago parecido con El Nombre de la Rosa, de Umberto Eco, sobre todo por el hecho de que una buena parte de la acción transcurre en el interior de un monasterio, y tiene por protagonistas a monjes, y también por el detalle de que hay muertes en el cenobio y hay que averiguar quién ha sido el culpable. No obstante, no seríamos justos si no reconocieramos que este parecido es meramente anecdótico, ya que la novela de Ferrándiz incluye más elementos, como por ejemplo, el choque cultural y mutuo intercambio de saberes entre la sociedad pagana de Irlanda, con sus druidas, sus leyes ancestrales, su respeto por la naturaleza, etc con las nuevas corrientes del cristianismo que se asientan en la isla. También, un argumento novelesco propiamente dicho, donde no falta el romance, misterios sobre la filiación de las personas, búsqueda de hijos perdidos, intrigas palaciegas, etc. Todo ello está muy bien conjugado, de modo que las diferentes tramas y subtramas se engarzan de forma natural y sin chirriar en ningún momento. Se nota una gran planificación por parte del autor, para lograr que las diferentes historias de los personajes cuadren y se unifiquen al final, dando sentido a todo el conjunto y atando cabos de forma satisfactoria.

La prosa es efectiva, sencilla pero no pobre, con buena adecuación a la época. Hay descripciones bastante buenas. Tal vez podría ponerse la pega de que la novela es demasiado larga, y que si bien el inicio y el final me han parecido correctos, por el medio hay en algunas partes un estancamiento del ritmo, pero nada muy grave, ya que la extensión generalmente corta de los capítulos alivia un poco esta sensación de que se ha "detenido" la trama. otro defecto, aunque tampoco es muy llamativo es que se repiten algunos conceptos como lo que es el "espíritu de Casiodoro", o los "strigoi", o que en Irlanda hay monjes que se casan.

La documentación también está bien utilizada e introducida en la escritura. Los personajes resultan creíbles dentro de su época. Lo que sí me ha sorprendido y me parece que se sale un poco del tono general de la obra es la presencia de ese toque fantástico que mencionaba al principio, con unos villanos, los strigoi, que recuerdan a los vampiros, y tienen ciertos poderes (aunque el autor, muy astuto, lo explica en clave racional). Pero no es solo eso, hay algunos pasajes que parecen en exceso fantasiosos, sobre todo al final. Por cierto, aunque el libro es autoconclusivo hay detalles que incitan a pensar en una hipotética segunda parte, donde continuaría la lucha entre el Bien y el Mal por el poder del conocimiento.

En la novela aparecen citados personajes reales como Gerberto de Aurillac, luego el famoso papa del Milenio, Silvestre II, que ha pasado a la historia por su afición a la magia y por sus inventos.

En resumen, una novela digna y correcta dentro del género de misterio histórico, con buenas dosis de documentación sobre el cristianismo primitivo en Irlanda, la influencia de este monacato incluso en otras regiones de Europa, la persistencia de los cultos paganos druidicos, el temor del año mil, tratado con bastante rigor, lejos de los mitos y exageraciones, envuelto todo ello en una trama principal llena de enigmas que mantiene su interés hasta el final.

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viernes, 4 de mayo de 2012

Historia de dos ciudades, de Charles Dickens


Historia de dos ciudades
Charles Dickens
A Tale of Two Cities
edición Ebook



Argumento

En los tiempos turbulentos anteriores a la Revolución Francesa dos hombres de gran parecido físico se enamoran de la dulce Lucie Manette, hija del doctor Manette, un hombre que pasó largo tiempo preso en la Bastilla por culpa de un malvado aristócrata. La llegada de la Revolución pondrá a prueba el valor y el honor de ambos.


Comentario

Esta obra no es una novela histórica pese a narrar hechos enmarcados en los sucesos de la Revolución Francesa, anteriores a Dickens. Más bien se trata de una historia sobre el sacrificio y la redención, en unos términos casi heroicos, y muy apoyada en un sentido fatalista de la existencia. El Destino, por ende, juega un gran papel en el relato, hasta el punto de existir en la obra ciertas coincidencias y casualidades que, tal vez excesivas y forzadas (personajes que conocen detalles clave para resolver ciertas situaciones, parecidos, relaciones inesperadas entre unos y otros, etc), se explican en base a esa concepción de que la línea vital está escrita. Este asunto de las casualidades casi increíbles es bastante típico de la literatura de la época y de las novelas folletín, por otro lado.

La planificación estructural de la novela es buena. Al principio te da la sensación de que el autor te cuenta escenas y episodios a los que no encuentras sentido dentro de la trama, como cierto entierro de un condenado por espía en Londres, o el asalto de unos ladrones de tumbas en el cementerio, o el primer juicio al personaje de Darnay, al que se acusa de espionaje, o incluso la liberación del doctor Manette de la prisión y su paso por la taberna del Barrio de Saint Antoine donde transcurre buena parte de la acción. Sin embargo, en cuanto avanzas, y sobre todo al final, te das cuenta de que todo encaja como en una pieza de relojería, y entiendes el significado de esas escenas, y de su significado, como dije antes, fatalista, de cómo el Destino se ha encargado de urdir las tramas para conducir al desenlace. Y sin embargo, también hay una lectura que nos invita a pensar que ha sido una decisión humana, un acto de voluntad, el que ha alterado el Destino.

En efecto, todo está diseñado al servicio del tema principal de la redención a través del sacrificio más grande que puede hacer un ser humano. También habla del perdón y de la capacidad de los humanos de elegir, pese a sus condiciones de nacimiento, otras vías.

En relación con esto, Dickens incluye alguna escena "anticipatoria", un diálogo entre cierto personaje y el encargado de una serrería sobre la guillotina; o un paseo por París previo al final donde el personaje recuerda una inscripción que leyó de niño en una tumba y que luego él mismo repetirá ante el cadalso.

Me ha llamado la atención que no hay un protagonista claro, estando el peso de la novela repartido entre varios personajes como son Sydney Carton, un hombre descrito casi como un depresivo, sin rumbo en la vida, etc, pero sincera y puramente enamorado de Lucie; o Darnay, heredero de una casa nobiliaria que renuncia a sus privilegios para vivir en Inglaterra "honradamente"; el doctor Manette, un personaje atormentado por su paso por la Bastilla, que se entretiene haciendo el oficio de zapatero; el tabernero  y su esposa, representantes del pueblo oprimido que se rebela contra los nobles en París, en el suburbio Saint Antoine... Y varios secundarios más o menos pintorescos, entre los que podríamos mencionar a Monseñor, el noble tío de Darnay, encarnación de la nobleza tiránica de Francia.

Las dos ciudades del título son, por supuesto, Londres y París, caracterizadas una como el reino del orden (hay bastante protagonismo de jueces y abogados, juicios justos, etc) y la otra como el reino del caos. Dickens, aunque describe, a través de la escena del derramamiento del vino en la calle o de los injustos y caprichosos actos del aristócrata Monseñor, la situación del pueblo bajo, y critica ampliamente a ese estamento superior, tampoco ahorra críticas hacia los revolucionarios cuando estalla el Terror. Los sans-culottes son descritos como una masa ávida de sangre de hombres y mujeres que matan aristócratas sin atender a ninguna razón y que se deleitan contemplando las cabezas ensangrentadadas que ruedan desde la guillotina. Inquietante resulta el leit motiv de las mujeres haciendo calceta, que se repite varias veces a lo largo del libro. Dickens no analiza las razones de la Revolución, ni tampoco nos exhibe sus aspectos históricos. Se limita a contar la digamos intrahistoria, las vivencias de la gente de la calle, sin dar explicaciones de tipo académico, lo cual hace que el lector se sienta realmente viviendo esa sensación de agitación social y miedo.

A pesar de lo que pudiera parecer, Dickens nos relata esta historia con un soterrado sentido del humor y cierta ironía en algunas escenas, que la hace bastante grata de leer.

El final, que justifica todo el libro, es de una gran emotividad, aunque quizás algo previsible teniendo en cuenta las pistas que el propio Dickens nos da en su obra. Es difícil no llorar leyendo las últimas líneas de esta novela, cuando el personaje piensa en los frutos de su sacrificio y anticipa lo que será el futuro mientras ruedan las cabezas en la guillotina...

En resumen, un buen clásico de Dickens, lleno de muerte, injusticia, sacrificios heróicos, justificación de toda una vida en un solo acto, etc, para quien desee recordarle ahora que se cumplen los doscientos años de su nacimiento. Claro que el autor tiene otras obras que también podrían servir para el homenaje.


Fragmentos:

El famoso inicio de la novela, que hace referencia a la dualidad simbólica del título

Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanzay el invierno de la desesperación. Todo lo poseíamos, pero no teníamos nada; caminábamos en derechura al cielo y nos extraviábamos por el camino opuesto. En una palabra, aquella época era tan parecida a la actual, que nuestras más notables autoridades insisten en que, tanto en lo que se refiere al bien como al mal, sólo es aceptable la comparación en grado superlativo.



El final

Ella lo besa en los labios y él la besa también. Solemnemente se bendicen una a otro y la mano de ella no tiembla cuando ha de soltar la de su amigo. La niña es la primera en acercarse a la Guillotina… y ya ha emprendido el viaje eterno. Las calceteras cuentan: “¡Veintidós!”

“Yo soy la Resurrección y la Vida; aquel que cree en Mí, aunque haya muerto vivirá; y el que vive y cree en Mí no morirá jamás.”

Cae nuevamente la cuchilla y las calceteras cuentan: “¡Veintitrés!” Aquella noche, en la ciudad, dijeron que el rostro de aquel hombre fue el más tranquilo de cuantos habían visto en el mismo lugar. Muchos añadieron que su aspecto era sublime y profético


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domingo, 5 de febrero de 2012

Salambó, de Gustave Flaubert



 Salambó
Salammbô
Gustave Flaubert
Edición en ebook


Sinopsis

Los mercenarios contratados por Cartago se rebelan contra la ciudad y exigen su pago. Al no ser satisfecho, estalla la guerra. El galo Matho roba el velo de la Diosa de los cartagineses, objeto de gran valor simbólico, y se convierte en el lider de los mercenario. Ante el acoso de la ciudad y el robo sacrílego, se hace llamar a Amílcar Barca, quien enseguida toma las riendas de la guerra. Sin embargo, no es suficiente, y tendrá que ser su hija, la mística Salambó, de la cual se ha prendado Matho, la que sea enviada a recuperar el velo...

Comentario

Tras leer "La educación sentimental, "Madame Bovary" y "La tentación de San Antonio", me quedaba la asignatura pendiente de "Salambó", la ambiciosa novela histórica escrita por Flaubert, y que supone un cierto cambio temático con respecto a sus otras novelas. Según he leído, la obra fue un éxito de público cuando se publicó, pero no de crítica, pues algunos le echaban en cara falta de rigor (que luego no se probó ) o el hecho de regodearse en lo más cruel del ser humano (la pretensión del autor no era la reconstrucción histórica, sino aplicar a esta el estilo de la novela psicológica moderna).

Salambó podría catalogarse, a primera vista, como novela histórica, pues reconstruye un hecho real, la llamada Guerra de los Mercenarios, acontecida en el siglo III a.C, y que involucró a la ciudad de Cartago. La ambientación parece buena (desconozco la época y sus características). Al parecer, Flaubert trabajó mucho en la búsqueda de documentación para esta obra sobre una época de la que hay pocas fuentes. Las descripciones son sumamente detalladas, tanto en lo que concierne a ropajes, calles, ciudades, batallas, ropa militar, como a rituales y costumbres. Ciertamente, se trata de una obra muy descriptiva y visual, tanto que mientras la lees se te representa una superproducción hollywoodense de las más caras. Los diálogos, por su parte, no son muy abundantes, aunque definen con precisión a los personajes, a los que se ve como auténticos habitantes de ese pasado, y no como sucede en muchas novelas históricas modernas donde se les "actualiza" en su forma de pensar y actuar.

La obra, por consiguiente, está llena de violencia, de crímenes, sangre, de largas y detalladas batallas, plenas de espectacularidad, de torturas, crucifixiones, sacrificios humanos, etc... vamos, que recoge muy bien el espíritu de la época y de los guerreros. Cuando creíamos que Flaubert había llegado a lo más brutal, nos deja para el final otra oleada de crucifixiones y un siniestro episodio de canibalismo.

“Entonces, los garamantes empezaron lentamente a rondar a los muertos. Eran seres acostumbrados a la soledad y que no respetaban a dios alguno. Al fin, el más viejo de la banda hizo una señal, y echándose sobre los cadáveres, con sus cuchillos, cortaron trozos; luego, sentados en cuclillas, comían.”
Contraponiéndose a esta parte tan violenta, tenemos a Salambó, el único personaje femenino, hija de Amílcar, donde el autor simboliza valores más místicos y espirituales, casi arrebatados o extáticos. Salambó ansía unirse con la diosa, elevarse, tiene grandes miras, desea un conocimiento prohíbido, en la reclusión de su palacio. Precisamente son las partes de descripción espiritual (incluidas algunas apariciones iniciales de Amílcar) donde Flaubert echa el resto y nos fascina con su maravillosa escritura, tan poética, sin ser cursi, tan elaborada y creativa.

“La luz del día penetraba a través de las hojas de vidrio negro. Arborescencias, montículos, torbellinos, contornos de vagos animales se dibujaban en su diáfano espesor, y la luz llegaba, terrible y pacífica sin embargo, como debe ser por detrás del sol, en los lúgubres espacios de las creaciones futuras. Barca se esforzaba en alejar de su pensamiento todas las formas, todos los símbolos y los nombres de los dioses, a fin de comprender mejor el espíritu inmutable que las apariencias ocultan. Algo de la vitalidad de los planetas se infiltraba en él, en tanto que sentía por la muerte y por todos los azares del desdén más profundo y más íntimo.”

“Era como la alegría de un cabiro, y los grandes rayos luminosos que herían su rostro se le antojaban la extremidad de una red invisible que, a través de los abismos, lo ligaba al centro del mundo.”

La obra es monumental y épica, pero requiere de cierta paciencia, sobre todo al principio, con las larguísimas descripciones, que la hacen similar a una crónica antigua. A mí no me ha costado pero para muchos lectores podría hacerse algo cuesta arriba ese inicio donde Flaubert nos detalla el banquete de los mercenarios hasta el menor detalle, y los largos episodios de la historia.

Podría considerarse esto como un punto negativo. La obra tiene un argumento algo limitado para la cantidad de páginas que ocupa, y algunos personajes están desaprovechados, como la mentada Salambó, que incluso da título al libro. Pese a ello, no deja de ser un personaje muy secundario. Todo lo relativo a su participación se descuida a favor de las batallas y escaramuzas y pasajes sádico-violentos, descritos con todo lujo de detalles que nos regala el autor y que ríete tú de Canción de Hielo y Fuego de Martin, que parece un cuento de hadas al lado de esta historia truculenta.

“Se los azotaba a dos manos; las correas zumbaban, arrancando las cortezas de los plátanos. La sangre salpicaba los follajes como si fuese una lluvia roja, y masas sanguinolentas se retorcían aullando al pie de los árboles. A quienes se marcaba, se clavaban las uñas en la cara arrancándose la piel. Se oían crujir los tornillos de madera; resonaban golpes sordos; a veces un grito agudo desgarraba el aire de repente. Del lado de las cocinas, entre jirones de ropa y cabelleras desgreñadas, unos hombres avivaban con soplillos los carbones, y apestaba el olor a carne quemada. Los flagelados desfallecían, pero retenidos por las ligaduras que sujetaban sus brazos dejaban caer su cabeza sobre los hombros, cerrando los ojos.”

“Llegada la noche, unos perros de piel rojiza, esas bestias inmundas que siguen a los ejércitos, aparecieron calladamente en medio de los bárbaros. Empezaron a lamer los coágulos de sangre de los muñones aún tibios, y enseguida se pusieron a devorar los cadáveres, empezando por el vientre”

“A continuación llegaron los hombres y los atormentaban desde los pies, que se los cortaban por los tobillos, hasta la frente, de la que les arrancaban tiras de piel para ponerse sobre la cabeza. Los comedores de cosas inmundas inventaron mil atrocidades. Enconaban las heridas echando en ellas polvo, vinagre y trozos de cacharros de barro o loza; otros esperaban detrás de ellos: la sangre corría y todos se regocijaban como hacen los vendimiadores alrededor de las cubas de mosto.”

Sin embargo, en cuanto a personajes, el mercenario Matho (desgarrado entre el amor hacia Salambó y el deseo de venganza cruel), el esclavo Spendius (que ahora se siente libre al lado de Matho y su revuelta) y el líder cartaginés Amílcar, están mejor retratados, con mucha potencia.

En ciertos pasajes me ha recordado a la famosa película de Kubrick “Espartaco”, sobre todo en el final, cuando Amílcar propone a los mercenarios supervivientes que luchen entre sí, y la posterior crucifixión de los rehenes mercenarios.

“A Amílcar le costó trabajo reconocer a Hannón. Como sus huesos esponjosos cedían bajo los taladros de hierro, porciones de sus miembros se habían desgarrado… y solo quedaban en la cruz restos informes, parecidos a esos fragmentos de animales que cuelgan de la puerta de los cazadores”

En resumen, una obra irregular, dura, interesante, llena de violencia y crueldad, todo un fresco histórico de una época poco conocida y de un mundo que nos queda tan lejano que a veces recuerda a los descritos en novelas de fantasía heroíca. A destacar las vistosas batallas con elefantes y máquinas de guerra (onagros, escorpiones, catapultas, helépolis y demás), y la increíble ambientación.

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domingo, 27 de noviembre de 2011

El testamento del Diablo, de Mario Escobar




El testamento del Diablo
Mario Escobar
Factoría de Ideas
320 páginas



Argumento

Los aventureros Lincoln, Fox y Mantorella regresan a Europa. La irrupción de un monje en la boda del primero y la última es el punto de partida para una nueva investigación, en este caso sobre un libro que todos desean, desde el Zar de Rusia hasta una extraña secta de monjes. Mientras, Lenin está a punto de iniciar su viaje en tren, en los prolegómenos de la Revolución Rusa.


Comentario

La novela que nos ocupa es una nueva entrega de la serie de libros de aventuras protagonizadas por Hercules Fox y George Lincoln (más Alicia Mantorella), y, aparentemente, la última. La serie completa consta de los siguientes títulos: "Conspiración Maine", "El Mesías Ario", "El secreto de los assasini ", "La profecía de Aztlán", "El Dedo de Dios" y "El testamento del diablo", y ha llevado a los protagonistas de viaje por medio mundo.

En esta ocasión, el trío regresa a una Europa agitada por la I Guerra Mundial y el inicio de la Revolución Bolchevique en Rusia.

Lo cierto es que en esta novela se pueden señalar casi las mismas características, defectos y virtudes de las anteriores: es una historia contada de forma ágil, casi demasiado deprisa, sin apenas descripciones, todo acción física, muy leve caracterización de personajes, mezcla de personajes de ficción y reales (Churchill, Jung, Lenin, el Zar Nicolás, etc), toques de misterio, búsqueda de tesoros (en este caso la búsqueda de un libro), viajes, tiroteos, peleas, capítulos súper cortos (de menos de dos páginas)...

Quizás como diferencias más señaladas, la prosa es más correcta (siendo tal vez aún demasiado esquemática para mi gusto) y se incide menos en la parte histórica, para centrarse en la aventura pura y dura.

Para mi gusto, la poca descripción de los personajes es el mayor hándicap de la obra, ya que impide empatizar con ellos y sentir los hechos, bastante graves (y previsibles en cuanto a su historia personal), que les suceden a alguno de ellos. La caracterización se basa en asignar a cada personaje uno o dos rasgos concretos que son los que mantienen a lo largo de toda la historia: Hercules es racional, descreído en materia religiosa y hombre de acción; mientras que Lincoln es religioso y tiene que lidiar con el racismo de la gente (es negro). Alicia, por otra parte, la mujer del trío, pues no aporta mucho en esta novela, salvo la subtrama de su boda con Lincoln, que apenas es desarrollada. El desenlace de cierto personaje me ha parecido extremadamente frío y poco descrito. No ha logrado transmitirme ninguna emoción, algo que debería haber sido el clímax de la obra.

En cuanto a la historia en sí me ha parecido que esta vez las motivaciones para lanzarse a la aventura son más débiles que en otras ocasiones. Es decir, no parece que el libro que buscan tenga tanta importancia "real", ya que lo que supuestamente desvela en relación a los judíos es un tema de dominio común en la época, marcada por el antisemitismo. En cierto modo, me ha recordado, salvando las distancias, al libro de Umberto Eco, El Cementerio de Praga, que toca este mismo tema pero desde un punto de vista crítico, burlón y desmitificador. Esa falta de sentido de amenaza o de riesgo potencial para la humanidad que siempre existe en este tipo de novelas rebaja un poco su interés. También el hecho de que en esta ocasión, a diferencia de las anteriores, el autor opta por enmarcar la acción en un contexto muy conocido cuyo final no depara ninguna sorpresa (la Revolución Rusa). El uso de las profecías, por otra parte, parece algo caótico pues mezcla las realizadas por Rasputín sobre el destino de su patria y de la familia en ella reinante con una cita de Nostradamus (al cual no se menciona, por cierto, ni se dice que provenga de él).

La breve aparición de Lenin y su famoso viaje en tren, aunque se trata levemente, tiene cierto interés, sobre todo en el retrato que se hace del personaje. También son curiosas las menciones a Jung y su pertenencia a una secta cuasi diabólica.

En resumen, una novela de pura acción y aventura, que se lee muy rápido, debido a la prosa y a los capítulos muy cortos, pero que quizá se queda algo escasa en cuanto a trascendencia y mensaje, y sobre todo, en desarrollo de personajes y sus motivaciones y sentimientos / pensamientos acerca de lo que les sucede.

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domingo, 20 de marzo de 2011

El Cementerio de Praga, de Umberto Eco


El cementerio de Praga
Il Cimitero di Praga
Umberto Eco
Traducción de Helena Lozano
Lumen
608 páginas

Argumento

Un hombre nos cuenta su vida como conspirador y revolucionario a lo largo del siglo XIX...

Comentario

Esta obra de Umberto Eco podría considerarse un libro metaliterario o incluso un libro juego, que busca en todo momento la complicidad e implicación del lector. En él, no importa el argumento, sino más bien el mensaje, que trasciende la historia que se nos narra para tender puentes a través de la Historia y vincular hechos del pasado con los actuales.

No se trata pues, de una obra fácil. Existen al menos tres narradores virtuales, uno de ellos, con una cierta tendencia esquizofrénica. El revolucionario que nos narra a través de su diario la historia de su vida desde la infancia hasta final del siglo XIX (muy aficionado nuestro héroe a la comida, por cierto). En algunos tramos, un abate que vive en el mismo inmueble que el revolucionario toma la palabra y comenta hechos que el otro no pudo conocer. Finalmente, hay otro narrador por encima de estos que comenta lo que escriben en tercera persona.

Esta amalgama de voces narrativas en primera y tercera persona, hace que el libro resulte algo confuso al principio, mientras te aclaras sobre los personajes-narradores. Por otro lado, hay tal cantidad de nombres, lugares, descripciones, tal densidad de sucesos históricos, conspiraciones, manipulaciones literarias, menciones, citas, referencias etc... que resulta difícil de seguir si se carece de una cierta cultura. Es decir, es un libro que exige, como dije antes, que el lector tome partido, se implique y se esfuerce en comprender el juego planteado por Eco.

Tomando como articulación de la débil trama el diario de Simonini, Eco nos conduce por las revoluciones del siglo XIX, en especial por el movimiento garibaldino, que devino en la  unificación e independencia de Italia, y por los hechos de la Comuna francesa, descrito todo ello con una gran plasticidad, abigarramiento y potencia literaria, aunque en algunas partes más de relleno, o de explicación histórica se le escapa al autor un estilo de "ensayo", que me ha resultado menos ameno.

También, imbricado con estos hechos históricos, el desarrollo de una gran conspiración con el leit motiv del "cementerio de Praga" como punto de partida, una temática ya tocada por este autor en otras obras suyas ("El péndulo de Foucault"). Eco ironiza, juega con las palabras y los hechos, y acumula teorías, infundios, libelos y tópicos sobre nacionalidades para dejar en ridículo a las "teorías de la conspiración" que en el mundo han sido, y pone de manifiesto, igualmente, la manipulación de la sociedad a través de estos medios, y el peligro que conlleva, utilizando el ejemplo de las corrientes antisemitas. En la novela, la realidad y la ficción se confunden, de modo que el protagonista toma datos de folletines y novelas para crear su gran libelo antijudío al servicio de la propaganda de grandes potencias, de la Iglesia, etc, etc. Plagios de obras, que a su vez plagian otras obras, permiten observar la estructura de la generación de mitos contemporáneos, a partir de fuentes cuanto menos dudosas y francamente eclécticas, incluidas las esotéricas, diabólicas, mágicas, etc. En realidad, lo brutal es que los propios generadores de conspiraciones terminan por creerse sus mentiras, y llegan a realizar actos extremos guiados por ese autoengaño.

La ironía de Eco está en el subtexto, latente y demoledora al tiempo, con frases terribles que aluden a la "solución final" (nosotros, lectores del siglo XXI ya sabemos a qué se refiere).


"Arbeit macht frei, solo el trabajo vuelve libres. La solución final, para Lutero, había de ser echarles de Alemania, como perros rabiosos."


"Entonces algún día habrá de intentar la única solución razonable, la solución final: el exterminio de todos los judíos."


Ya al principio de la novela tira por tierra los tópicos sobre nacionalidades, cuando el protagonista caracteriza a ciertos pueblos (los alemanes, por ejemplo) de un modo muy diferente a cómo se hace en la actualidad, dando a entender que son meros clichés que cambian con el tiempo y las circunstancias, pero que actúan en las mentes y condicionan nuestra percepción de las cosas. El libro no deja títere con cabeza, y también hace alusiones más o menos veladas a acontecimientos actuales.


"Organizaremos una crisis económica universal por todos los medios que nos sean posibles con ayuda del oro que, casi en su totalidad, está en nuestro poder."

La ambientación histórica es francamente buena, sobre todo las descripciones del París decimonónico.

En resumen, una obra que se aleja en lo formal de los bestsellers de conspiraciones, tomando paradójicamente el tema como centro de su historia, y que hay que leer entre líneas, para poder apreciar en toda su extensión. Abstenerse los que busquen en las novelas solo aventuras y romances...


Fragmentos:


Me confirmó una vez más que cuando un espía vende algo inédito no debe hacer otra que contar algo que se podría encontrar en cualquier mercadillo de libros usados.

Es preciso que las revelaciones sean extraordinarias, perturbadoras, novelescas. Solo así se vuelven creíbles y suscitan indignación.

Ciertas noticias explosivas si las das de golpe, a la gente se le olvidan. En cambio, hay que ir destilándolas, y cada nueva noticia volverá a encender el recuerdo de las anteriores.

La característica principal de la gente es que está dispuesta a creérselo todo.

(...) cuando se le cuenta como verdadero algo que ha leído en una novela, nota sólo vagamente que ya había oído algo al respecto, con lo que encuentra confirmación de sus creencias.

¡Lograr realizar el despotismo gracias al sufragio universal! ¡El muy miserable ha dado su golpe de estado autoritario apelándose al pueblo buey! Nos está advirtiendo de como será la democracia de mañana.

La identidad nacional es el último recurso para los desheredados. Ahora bien, el sentimiento de la identidad se funda en el odio, en el odio hacia los que no son idénticos. Hay que cultivar el odio como pasión civil. El enemigo es el amigo de los pueblos.  Hace falta alguien a quien odiar para sentirse justificados en la propia miseria.

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jueves, 6 de enero de 2011

El Dedo de Dios, de Mario Escobar

El Dedo de Dios
Mario Escobar
Factoría de Ideas
320 páginas


Argumento:

El asesinato de un importante senador norteamericano a bordo de un barco, desencadenará una investigación  por parte de Hércules G. Fox, Lincoln y Alicia Mantorella, con implicaciones insospechadas y vínculos con la propia historia oculta y mágica de los Estados Unidos.



Comentario:

La más reciente novela de la serie de Lincoln y Hércules Guzmán Fox (más Alicia Mantorella, que se unió posteriormente) nos lleva esta vez a tierras estadounidenses, tras el periplo por México de la anterior, y utiliza como base algunas de las mitologías modernas más arraigadas en ese país, como es el origen masón o esotérico de muchos de sus padres fundadores o de los símbolos de sus instituciones.

Tras un inicio clásico, con la muerte de una personalidad política importante en un barco, y el secreto que lleva consigo, se inicia una accidentada investigación por parte de los tres protagonistas principales, que en este libro no están en exceso desarrollados (tal vez porque, al ser una serie, ya se contó casi todo en las anteriores entregas). Además, el autor se centra en Lincoln y su problemática racial y familiar, mientras deja un poco de lado su romance con Alicia, cuyo nudo se resuelve demasiado bruscamente para mi gusto, sin mucha explicación. En cuanto a las chicas, parecen quedar en un segundo plano, o en un rol clásico (alguien para ser rescatado, etc). Por otro lado, siempre que leo los libros de estos personajes me pregunto de qué viven (¿del dinero de Fox?) y por qué viajan juntos...

Como en las anteriores se aprecia que el análisis de la sicología de los personajes no es el mayor interés del autor, pues la novela, breve en páginas, nos lleva por los derroteros de una aventura trepidante, casi sin respiro para reflexionar, donde prima la agilidad de la acción sobre la ambientación o la descripción de lugares o pensamientos. El único escollo que he encontrado en la fluidez es cuando alguno de los personajes explica ese origen masónico citado anteriormente. Para mi gusto, cuenta demasiados detalles y nombres que son muy difíciles de recordar y que además tampoco intervienen en exceso en la historia (algunos de ellos). No obstante, para gente con curiosidad en el tema puede resultar educativo.

En esta novela, Mario Escobar parece haberse alejado un poco del espíritu de sus otras obras, al recurrir a un tema digamos más de "moda" y quizás ya conocido del público por obras literarias como el "Símbolo perdido" de Dan Brown, y películas como las de la serie de "National Treasure" con Nicolas Cage, con ambas de las cuales, especialmente la segunda, guarda algunas semejanzas. Sin embargo, sí conserva varias las características de la serie como la participación de personajes reales: Jack London, Roosevelt, etc, menos numerosos que otras veces y con más parte en la acción, más justificados y mejor elegidos, y sobre los cuales nos aporta algún apunte biográfico; y también los cambios continuos de localizaciones o la interferencia de hechos históricos reales con la ficción novelesca.

La prosa es sencilla y fácil de leer, y el ritmo muy rápido, al que ayuda además el hecho de que los capítulos sean cortísimos, algunos de ellos de una sola página o dos. A mí, que soy de lecturas más densas, este estilo de literatura se me hace algo entrecortada y como a trompicones, pero la mayor parte del público lo encontrará grato de leer, especialmente por la naturaleza de la aventuras, que en el fondo narran la búsqueda de un tesoro, un tema que nunca pasa de moda. Aunque, ciertamente, yo echo de menos un poco más de "empaque" literario en la novela, y sobre todo algo más de ambientación, pues las descripciones son escasas. Eso sí, la ligereza de la prosa hace que el libro se pueda terminar en muy poco tiempo.


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lunes, 19 de abril de 2010

El mercenario oretano, de Jesús Calzado


 El mercenario oretano
Jesús Calzado
Editorial Delibrum Tremens
290 páginas


Argumento:

Adinveles, un mercenario íbero, ofrece sus servicios a Publio Cornelio Escipión durante la II Guerra Púnica, y le muestra el secreto de un arma de guerra diseñada por el mismísimo Arquímedes. Sin embargo, Adinveles tuvo otros señores en el pasado, como el no menos mítico Aníbal, enemigo mortal de Roma...

Comentario:

Ambientada en la II Guerra Púnica, y en tierras hispánicas y sicilianas, la novela que nos ocupa narra una aventura bélica, protagonizada por el mercenario Adinveles y sus compañeros, durante la cual aparecerán nombres míticos de la Historia como Cornelio Escipión y Aníbal, Indíbil y Mandonio, Asdrúbal Barca y otros que se citan y son importantes en el relato (Arquimedes).

La trama está ingeniosamente construida, intercalándose en la narración que se desarrolla en el presente, varios flashbacks con los antecedentes. A diferencia de muchas novelas, donde los flashback son meros añadidos, en esta resultan esenciales para comprender las circunstancias personales y entender la parte del presente. Yo diría que incluso me ha resultado más entretenida la trama del pasado que la principal, por tener mayor componente aventurero, mostrar una localización quizás más atractiva, como es Siracusa, y establecer los vínculos entre los personajes.

La prosa es sencilla, muy correcta (salvo alguna frase algo confusa, y algún diálogo que suena a actual), pero salpicada por un rico vocabulario con términos muy especializados. En algunas partes, tiene el estilo de una vieja crónica, donde predomina la narración pura sobre los diálogos. Destaca, por encima de todo, la gran documentación de la que hace gala el autor, que no solo nos situa en el contexto histórico (quizás en este punto sí que haría falta una mayor visión de conjunto para situar: muchos habrán olvidado las lecciones escolares, me temo), sino también nos hace visualizar vestimentas, costumbres y formas de actuar, sin olvidar las tácticas miltares. Cuando leí Los Pilares de la Tierra recuerdo lo mucho que me chocó el comportamiento de sus protagonistas, que me parecían personas de nuestra era contemporánea transplantados a una Edad Media bastante actualizada y edulcorada. Uno de los méritos del Mercenario Oretano es precisamente que los personajes íberos y romanos actúan según la moral de entonces sin concesiones ni suavizados que los hagan más simpáticos a los lectores. Así pues, vemos a los protagonistas violando y con intención de asesinar, y en otras acciones violentas, en las que por suerte el autor no se regodea demasiado, y que muestran toda la crudeza de un mundo en guerra perpetua y donde la vida era muy precaria.

El personaje principal, el mercenario que da título a la obra, me ha gustado bastante en su caracterización, sobre todo porque pese a su oficio, y su dureza de carácter, abomina de las guerras, y trata de utilizar siempre que puede la astucia para evitar derramamientos de sangre innecesarios. A lo largo de la novela, hace gala de una gran inteligencia y de un extraordinario poder de convicción. También me ha gustado su actitud realista respecto al invasor romano. Una vez tuve una charla con la autora de una novela ambientada durante las guerras contra los astures, donde se defendía la opción de la protagonista, la líder de una tribu que se rebelaba contra Roma, en conducir a sus paisanos a una muerte segura, dada la mayor potencia bélica del enemigo, apelando a la defensa del territorio. El mercenario oretano hace una valoración completamente distinta, y opta por la lógica, a mi modo de ver, que algunos llamarían cobardía o falta de heroismo.

Si tuviera que buscarle una pega a la novela diría que sacrifica algo de la trama novelesca en aras del tema histórico, aunque es cierto que hay aventuras, y combates, y demás lances. Sin embargo, al final parece que la expectativa que hemos ido acumulado respecto a lo que hará el mercenario, que oculta un secreto, se desinfla. Tal vez sea el final lógico dada la personalidad del protagonista pero yo esperaba algo digamos más espectacular.

La novela se cierra con un epílogo donde resumidamente se describe el desarrollo del resto de la Guerra Púnica y un poco, no mucho, sobre el destino de los protagonistas.

Como curiosidad, el onagro descrito en la novela, una especie de catapulta, existió realmente, y fue utilizada por las legiones romanas.

Acompañando la novela, hay varios mapas con los diferentes lugares, y territorios de las tribus íberas.


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