Mostrando entradas con la etiqueta Novela humor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Novela humor. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de septiembre de 2014

Cuéntaselo a otra, de Isabel Keats

Editorial: Planeta
Colección: Esencia contemporánea
300 páginas
15,90 €
Ebook: 3,99 €

Argumento:

Inés Santaolalla, afectada por su divorcio, acepta un trabajo como portera para aislarse del mundo, sanar sus heridas y escribir una novela. Poco a poco empieza a conocer al excéntrico vecindario, entre el que destaca el médico del sexto derecha, Enrique Echevarría, un atractivo viudo con una hija adolescente.

Comentario:

Si bien la premisa de la novela (que una mujer abandone todo para trabajar como portera cuando puede aislarse del mundo de una manera más «cómoda»), destinada a homenajear la obra «La elegancia del erizo», de Muriel Barbery, suena en principio poco creíble, el tono humorístico elegido por la autora, y el cuestionamiento de esta elección por parte de otros personajes, relativizan esa primera impresión, logrando que se acepte con naturalidad dentro de la lógica interior de la narración («Como escritora en ciernes, Inés sabía de sobra que las tramas no podían estar cogidas por los pelos. Si los hechos no encajaban sobre la base de una cierta lógica, la historia no resultaba verosímil»).

Este mismo humor y el ingenio del que hacen gala todos los personajes, desde los protagonistas a los secundarios, permite que se acepte que no se reconozca a Inés bajo su disfraz de señora Santos o que, sospechando que el vecino del 4º izquierda se dedica a actividades criminales, no llamen a la policía y dejen pasar el tiempo, manteniendo la intriga y las «incursiones» para resolverla como una parte importante del desarrollo de la historia.

Aunque se trata de una novela romántica, de alguna manera se podría identificar (en un sentido positivo) con una obra mainstream en la que Inés se esfuerza en sanar sus heridas emocionales mediante el trabajo físico, la redacción de su novela («El asesino del cortapizza») y el trato con los vecinos, en la que parte de una situación de baja autoestima para acabar encontrándose de nuevo a sí misma.

Los personajes son uno de los puntos fuertes de «Cuéntaselo a otra», descritos mediante un par de frases y diálogos ágiles y certeros que consiguen identificarlos sin dificultad aunque no se especifique quién está hablando. Además de los protagonistas destacan la exactriz y exvedette Sasha Montagut y su tendencia al melodrama, la madre y la hermana de Inés, Blanca, la hija del médico,  Fran y sus rastas o el inquietante vecino del 4º izquierda, el señor Hurtado, aunque todos los que pasan en uno u otro momento por el edificio de la calle Lagasca tienen su momento de gloria, una frase ingeniosa o lapidaria, una personalidad excéntrica.

También destaca la perfecta planificación de la novela, equilibrada entre texto y diálogos, humor y seriedad, en la que cada escena tiene un sentido y cada subtrama hace avanzar la historia hasta unirse al final, dando coherencia y cohesión a la narración. Igualmente se agradece la ausencia de frases con estructuras extrañas, erratas o palabras repetidas, y los conocimientos de la autora, quien cuenta con un amplio vocabulario y referencias culturales de todo tipo insertadas con elegancia en la obra.

Mención especial merecen las escenas de humor surrealista, entre ellas las primeras apariciones de la «siniestra» señora Santos y la impresión que produce en los vecinos (sobre todo en Enrique) o la última persecución (la operación secreta «Caza al pichón») y descubrimiento del secreto de señor Hurtado.

Al tratarse de una novela romántica, en especial en la última parte, hay varias escenas de tensión sexual más o menos resuelta entre Inés y Enrique y una atracción palpable entre ellos, aunque la autora no descuida dotarles de cierta profundidad emocional, trabas creíbles para la realización de su amor o, lo más interesante, la inclusión de motivos que van más allá del lo físico, como divertirse juntos o compartir valores como la honestidad.

En lo emocional, destacar alguna conversación de Inés con Enrique sobre el rumbo de su relación, con Blanca (quien sufre un mal de amores que tiene ciertas similitudes con el suyo) o a el encuentro final de la protagonista con Daniel, su ex, en el que, en presencia de todos, se muestra la evolución experimentada por la protagonista.

Curiosamente, es a partir de que la historia se centra en la relación romántica (antes ha habido incluso varios capítulos en los que la pareja ni se encontraba) cuando pierde cierta frescura, quizá porque utiliza varios tópicos del género (ella cree que él tiene varias amantes, él que ella aún quiere a su ex, etc), que aunque son resueltos rápidamente, sin recrearse en los equívocos, llegan a lastrar el ritmo de la narración, sobre todo al final (esos tres o cuatro epílogos para mostrar la situación de todas las parejas). Por suerte, el humor, el ingenio y la ironía («adorables» Lucifer y Belcebú) evitan que esta «sobrecarga» final empañe el conjunto, dando como resultado una novela muy entretenida y divertida, bien escrita, algo diferente a lo que es habitual en el género, sin duda la mejor de una autora a la que sería interesante leer en otros géneros.

Citas:

«Bueno, pues ya conocía a dos de sus vecinos, se dijo, satisfecha. Interesante. De hecho, aprovecharía la oportunidad para estudiar si alguno de ellos podría ser candidato a convertirse en uno de los personajes de la novela que se traía entre manos desde hacía casi dos años. La niña prometía; esos ojos castaños, inteligentes y brillantes, indicaban que no era la típica adolescente sin interés. En cuanto al padre, reconocía que no estaba nada mal, pero, de un tiempo a esta parte, odiaba de tal manera al género masculino que más de una vez se le había pasado por la cabeza romper las trescientas páginas que llevaba escritas y convertir su novela de suspense policial en una utopía feminista en la que sólo salieran mujeres. Mujeres triunfadoras, por supuesto; mujeres que no necesitan a los hombres para nada, pues claro; mujeres que se reproducen mediante esporas... en fin. Sacudió la cabeza y decidió que sería más productivo seguir fregando.»

***

«Una soleada mañana de sábado, Inés arrastraba el carrito de la compra por la calle cuando, al alzar la vista de la acera, descubrió a Silvia que la esperaba sentada en el banco frente al portal. Su amiga le hizo un saludo desde lejos que ella se apresuró a devolver.
—¿De dónde vienes? —la interrogó en cuanto estuvo a su lado y luego, en un susurro, añadió—: No sé cómo no te da vergüenza salir de paseo de esa guisa.
—Pobre señora Santos. —Inés exhaló un ruidoso suspiro—. Nadie la quiere porque es fea.
—Y está amargada, y viste de pesadilla —la interrumpió la otra sin contemplaciones.
—Te lo digo en serio, Silvia, la vida es injusta con los que no somos guapos. Cualquiera diría que nos ponemos un manto de invisibilidad sobre los hombros en cuanto salimos de casa. A Inés Santaolalla todo el mundo se desvivía por ayudarla, pero a la señora Santos la tratan a patadas. Nadie la cuela en las colas, ningún chico mono se ofrece a llevarle la bolsa, el pescadero no le sonríe al preguntarle qué quiere...
—¡Uis, qué penita, mare! Se me saltan las lágrimas.»


***T***


Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. Gracias por tu opinión. Insultos o comentarios personales sobre las administradoras no saldrán publicados, solo comentarios de los libros.

viernes, 15 de agosto de 2014

Redshirts, de John Scalzi

Redshirts
John Scalzi
Editorial Minotauro
311 páginas


Sinopsis:

El oficial Dahl es enviado a la Intrepid, nave intergaláctica que realiza peligrosas misiones en el espacio profundo. Pronto se empezará a dar cuenta de la gran cantidad de compañeros suyos que mueren… Algo extraño se cuece en la Intrepid. Un veterano llamado Jenkins, que se esconde en los almacenes de la nave, le dará la clave del enigma…


Comentario (con SPOILERS):

El título de la obra hace referencia a los "camisas rojas", personajes que en la serie de TV "Star Trek" solo servían para morir cada capítulo, dada su cualidad de extras. En la obra que nos ocupa, ambientada en una nave galáctica y unos ambientes futuristas similares a la famosa serie ya citada, los personajes empiezan a percatarse de que algo extraño sucede al haber un índice de muertes en las misiones en exceso elevado (muerte de la que siempre se libran cinco oficiales principales, de manera misteriosa).

Sin que se sepa muy bien por qué, un personaje imagina que algo que él llama "la narrativa" (el guion de una serie real que existió en el pasado de otro mundo) influye sobre ellos para que así ocurra. Tras unos primeros capítulos donde asistimos a varias aventuras de space opera en planetas exóticos que sirven para presentar a los personajes y mostrar lo extraño e incoherente de las situaciones, entramos de lleno en la parte metaliteraria de la novela en la cual se rompe la "cuarta pared", la que separa la ficción del mundo real y permite a los personajes interaccionar con sus autores en este caso. No es que sea un recurso muy novedoso. La literatura y el cine cuentan con variados ejemplos, más o menos logrados (conocidos son los diálogos de Unamuno con sus personajes) 

Aquí, al tratarse de una parodia, el efecto encaja con cierto decoro dentro del tono desenfadado. El que sea eso, una parodia de los seriales televisivos del espacio y en concreto de Star Trek, también hace que no se tengan tanto en cuenta los errores lógicos (o dudas que suscitan los hechos, como por ejemplo, la forma en que la "narrativa" influye sobre el universo donde habitan los protagonistas, que no es un mundo ficticio, sino supuestamente real, paralelo y anterior a la existencia de la serie). Sin embargo, se echa de menos una mayor profundidad de los personajes, demasiado numerosos y muy poco desarrollados, así como alguna explicación algo más coherente.

Construida casi por entero con diálogos, guionizada más que narrada, la novela tiene en el humor y los parlamentos ingeniosos su mejor baza, aunque al parodiar un género muy concreto, muchos chistes y gracias no se pillan si no se conocen las convenciones o si no se han visto esas series. 

Pero no solo se trata de una burla de ciertos lugares comunes y soluciones absurdas de estas series, propias del lenguaje televisivo, sino que se intenta hacer una reflexión más amplia sobre la narración, los creadores, la influencia de la realidad sobre la ficción y viceversa e incluso sobre la creación, la responsabilidad del creador, Dios, la libertad humana, etc, aunque a veces resulta fallida, forzada y algo artificiosa. 

Consta de dos partes muy bien diferenciadas. Por un lado la más extensa, donde se cuentan las aventuras de los miembros de la tripulación del Intrepid, nave trasunto del Enterprise de Star Trek, las especulaciones sobre su libre albedrío como personajes y su enfrentamiento al "creador" tras un viaje en el tiempo (y supongo que también entre mundos, sino no tendría sentido), la cual termina de un modo abrupto y poco satisfactorio con una "broma" del autor hacia el lector que a mí personalmente no me ha hecho mucha gracia. 

La última parte del libro está compuesta por tres "codas" que resultan anticlimáticas y no aportan absolutamente nada al resto, en especial la primera, donde el guionista se queja de sus traumas creativos. Si no existieran estas codas, la obra mejoraría mucho, más que nada por el descenso de páginas. 

Por cierto, no entiendo la no traducción del título original como "Camisas Rojas". Hubiéramos entendido el chiste igual.

En resumen, una novela metalitearia y metaficticia, que trata de analizar, desde un punto de vista humorístico, los tópicos de ciertos géneros, y, basándose en ello, obligarnos a pensar en la relación entre el creador y la divinidad y en otros temas de índole filosófica, un poco irregular, con  un final que no me ha gustado y donde, por encima de todo, destacan los ingeniosos diálogos, que la salvan y la hacen en muchas partes agradable de leer y hasta divertida. Vamos, que te ríes con algunas ocurrencias.


Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. Gracias por tu opinión. Insultos o comentarios personales sobre las administradoras no saldrán publicados, solo comentarios de los libros.

sábado, 14 de junio de 2014

El asombroso viaje de Pomponio Flato, de Eduardo Mendoza

Editorial: Seix Barrall
190 páginas
7,99 €
Ebook: 6,99 €

Argumento:

Pomponio Flato, de viaje en busca de unas aguas milagrosas que curen su diarrea, llega a Nazaret, donde Jesus, el hijo de un carpintero, José, acusado de asesinato, le contrata para que demuestre la inocencia de su progenitor.

Comentario:

El texto de la contraportada define esta novela como un «Cruce de novela histórica, novela policíaca, hagiografía y parodia de todas ellas...», algo que, junto a la idea de incluir al niño Jesús como ayudante del detective hacen pensar que se tratará de un texto entre irreverente y divertido, pese a que el apellido del protagonista haga temer lo peor en cuanto a una exagerada (y facilona) incidencia en lo escatológico.

Al poco de comenzar la lectura una de las primeras cosas que se percibe es que la división en capítulos y el  continuo cambio de un presente en el que parece estar escribiendo según vive los acontecimientos a un pasado que los hace parecer ya ocurridos, contradice lo que Flato afirma en la primera página («Pero no son mis infortunios los que me propongo relatar en esta carta, sino la curiosa situación en que ahora me hallo y la gente con la que he trabado conocimiento.») y deja cierta impresión de que el texto no está bastante revisado o que el autor no llegó a decidir el tono que deseaba dar a su novela.

Llama la atención la forma de expresarse de los personajes, unas veces como si se pretendiera adaptar a lo que supondría un estilo antiguo y otras utilizando expresiones modernas y vocabulario poco usual, una elección que no parece realizada por algo en particular.

Desde Flato al resto de los personajes todos «hablan» igual, en un tono entre discursivo y ampuloso, produciendo una sensación de artificiosidad que no parece responder a ningún propósito, además de dificultar la identificación entre unos y otros.

La trama policíaca se reduce a unas cuantas conversaciones del protagonista con el resto de personajes (la familia de Jesús, la del difunto...) para, al final, resolver el misterio de forma clásica: con una repentina iluminación de Flato que, con un mínimo detalle deduce todo el resto, reúne a los «sospechosos» y decide lo que ha sucedido.

La inclusión de Jesús, su familia y otros personajes conocidos de la época (Lázaro, etc...), que es la única idea de la novela, queda reducida a unas mínimas apariciones del niño en las que no se aprovecha el conocimiento histórico de quien llegará a ser, excepto porque se apuntan un par de alusiones superficialmente críticas, y se evita sacar partido, por ejemplo, a la forma en que Flato ve y trata a Jesús en contraposición a lo que se sabe que será en el futuro.

Al terminar la novela y releer el  mencionado texto de la contraportada que la define como histórica, policíaca, hagiografía y además parodia de estos géneros hace pensar que el autor del mismo no la ha leído.

Decepcionante.


*** T ***


Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. Gracias por tu opinión.

domingo, 1 de junio de 2014

Pies de barro, de Terry Pratchett

Feet of Clay, 1994
Número 19 de Mundodisco
Editorial: DeBolsillo 
Traducción: Javier Calvo Perales
368 páginas 
7,55 €
 
Argumento: 

En Ankh-Morpork alguien está asesinando a ancianos que no parecen relacionados entre sí. La Guardia ha de investigar estos crímenes al tiempo que intenta averiguar quién y por qué ha intentado asesinar al Patricio Vetinari. 

Comentario: 

Esta tercera novela de La Guardia, retoma los personajes de las entregas anteriores, «¡Guardias! ¿Guardias?
» y «Hombres de armas», para protagonizar nuevas aventuras. 

En esta ocasión Vimes y sus guardias han de enfrentarse a nuevos casos, como los asesinatos de varios ancianos o el intento de asesinato del Patricio, argumento que sirve de excusa para tratar otros temas, como asumir la propia identidad o especular sobre lo que humaniza, o no, a seres como los vampiros, que son no-muertos, o los gólems, no-vivos. 

Mientras, el comandante Vimes tiene que desenvolverse entre los intentos de asesinarle por parte del gremio de asesinos, la negativa de un vampiro especializado en heráldica a hacerle su propio escudo, o la incapacidad de curar al Patricio pese a los insistentes intentos propios de cualquier serie policíaca de hoy en día al estilo CSI realizados por el cabo Culopequeño. 

Para ilustrar la búsqueda de la propia identidad, la guardia Angua (mujer-loba y pareja del capitán Zanahoria) tiene que enfrentarse tanto al temor de que la relación no prospere como a ayudar al nuevo miembro de la Guardia, el cabo enano Culopequeño, a encontrar su lugar en el mundo al tiempo que desconcierta a Vimes y Zanahoria con sus progresivos cambios de indumentaria y aderezos…. 

Otro nuevo personaje de importancia es el gólem Dorfl, en quien recae la tarea de reflexionar tanto sobre la búsqueda de la identidad como sobre los requisitos que definen al ser humano o ser víctima del miedo/odio a lo desconocido. 

Dorfl es a su vez un homenaje a los robots y su incapacidad de dañar a los humanos (en este caso mediante los papelitos en el interior de sus cabezas), personaje en cierta medida relacionado en intenciones y hechos con el Sonny de la película 
«Yo, Robot», y protagonista de un par de las escenas más conmovedoras y significativas de la novela. 

Hay otros homenajes, como el realizado a la novela 
«El nombre de la rosa» en un pasaje protagonizado por el Patricio en relación a la causa no resuelta de su enfermedad. 

En cuanto a los personajes habituales, siguen cumpliendo su cometido de acuerdo a las personalidades ya formadas en las entregas anteriores, sin grandes evoluciones ni sorpresas.
 
Zanahoria escribe una carta llena de faltas de ortografía a su familia, sigue utilizando sin darse cuenta su carisma y toma al pie de la letra los preceptos de Vimes, incapaz de ser deshonesto, mientras su jefe va un paso más allá y actúa en consecuencia de sus creencias, aunque en ocasiones haya de utilizar métodos poco honorables. 

Resaltar que apenas hay acotaciones a pie de página, la breve aparición de la Muerte, tanto la humana como la de las ratas, o el demasiado escaso protagonismo del Patricio, pese a que su intento de asesinato ocasiona cierto revuelo político y alguna conspiración para reinstaurar la monarquía. 

La relación entre Venitari y Vimes, con el primero manipulando al segundo para hacerle creer que hace lo que quiere es de lo más interesante de la saga, y se hubiera agradecido que tuviera mayor presencia en la historia.

También es interesante comprobar cómo sigue manejando todo en la sombra, incluso la posibilidad de revelar a Vimes la forma en que se ha producido su envenenamiento cuando este es incapaz de resolverlo o la inteligencia con que conserva su puesto logrando que amigos y enemigos se den cuenta de que bajo su mando están un poco mejor que bajo el de otra persona. 

Quizá no es la mejor novela de Mundodisco, ni siquiera de la Guardia, pero es indudable que entretiene, divierte y hace pensar gracias al ingenio con que está escrita.

 
***T***


Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. Gracias por tu opinión.

sábado, 12 de abril de 2014

Piccadilly Jim, de P. G. Wodehouse

Piccadilly Jim, 1928
Editorial: Anagrama
Colección: Panorama de Narrativas, 652
Traducción: Emilia Bertel 
290 páginas
 18 € 

Argumento: 

La escritora Nesta Pett está harta de ver que el hijastro de su hermana aparece en los periódicos sensacionalistas, por lo que decide viajar desde Nueva York a Londres para sugerir que el joven Jim regrese a Estados Unidos y comience a trabajar para su marido. Jim Crocker, por sus propios motivos, también ha decidido regresar a su hogar, aunque lo hará con otro nombre... 

Comentario: 

Quien haya leído a Wodehouse enseguida notará que el argumento de Piccadilly Jim no es especialmente original. Las subtramas son previsibles, el final también, el que los protagonistas acaben metidos en una mansión dando vueltas a sus problemas ya se ha leído en otras obras del autor... y funciona. 

Se trata de una comedia de enredo, con una estética casi vodevilesca, en que los equívocos con las personalidades de uno o varios personajes, sus excentricidades y las tramas surrealistas relatadas en un tono de humor a veces absurdo, irónico y algo crítico son parte fundamental del encanto de una novela en cuyo fondo se nota el cariño que el autor siente por sus personajes y lo que representan. 

Además de las previsibles (o no) situaciones en que se pone a los personajes, el autor aprovecha para hacer cierta crítica tanto de la forma de vida británica como de la norteamericana de aquella época, en ocasiones mediante comparaciones en la forma de comportarse de unos y otros. 

Asimismo se sigue la evolución de Jim Crocker, enamorado de Ann, de joven vividor a héroe romántico, que se ve obligado a conocerse y aceptarse a sí mismo y a decidir si cambiar o no esa realidad que no le agrada. 

También tiene su importancia cierta "lucha de sexos" en que las mujeres, bellas, inteligentes y decididas, parecen manejar a los hombres a su antojo, desde Peter Pett, que no encuentra un lugar para leer el periódico en su horrenda casa atestada de supuestos artistas a Bingley Crocker, obligado a vivir en Inglaterra mientras echa de menos el béisbol, obligado a conformarse con ver partidos de cricket que no entiende. 

Mención especial merecen esos personajes que parecen tan queridos para el autor, los mayordomos, ese impagable Bayliss que tiene soluciones para todo y no se inmuta ante ninguna de las "originalidades" de sus jefes, o Skinner, el nuevo empleado de Nesta Pett, el perfecto ejemplar de su profesión. 

Novela visual (da la impresión de encontrarse entre los protagonistas) e ingeniosa, contiene un poco de todo, desde nacientes romances hasta intrigas que incluyen posibles intentos de secuestro o robos de material peligroso, y resulta una lectura deliciosa.


Piccadilly Jim fue adaptada al cine en 2004, dirigida por John McKay y protagonizada por: 

Sam Rockwell ... Jim Crocker
Frances O'Connor ... Ann Chester
Tom Wilkinson ... Bingley Crocker
Brenda Blethyn ... Nesta Pett 
Allison Janney ... Eugenia Crocker 
Austin Pendleton ... Peter Pett
Hugh Bonneville ... Lord Wisbeach
Tom Hollander ... Willie Partridge
Geoffrey Palmer ... Bayliss 





*** T *** 


Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. Gracias por tu opinión.

miércoles, 9 de abril de 2014

Los niños de los cuidadores de elefantes, de Peter Høeg

Los niños de los cuidadores de elefantes
Elefantpassernes born
Peter Høeg
Ediciones B
Traductora: Sofía Pascual.
422 págs



Sinopsis:

El párroco de Finø y su esposa han desaparecido de nuevo, y sus hijos han quedado desamparados. Las autoridades locales los internan en un centro de menores, pero ellos escapan con la intención de ir en busca de sus padres e impedir que cometan un grave desatino durante el Gran Sínodo de las religiones.


Comentario:

Esta novela no es apta para lectores que busquen realismo a ultranza o un tono serio. Se trata de una historia de argumento descabellado, llena de peripecias y aventuras en el marco de una provinciana ciudad danesa y sus alrededores, con todo un paisanaje estrambótico en el que destacan los líderes locales de las religiones luterana, hindú, islámica e incluso la de los dioses paganos nórdicos.

Narrada en primera persona por Peter Finø, niño de catorce años, hijo del párroco del pueblo y de la organista, experta constructora de artilugios, casi siempre para el mal, mantiene desde el inicio un tono humorístico causado tanto por los comentarios irónicos del joven como por la descripción de las situaciones en las que se ven inmersos él y sus dos hermanos, la adolescente Tilte y el hermano mayor Hans, aunque este tiene una presencia más difusa.  Las reflexiones que surgen al hilo de los acontecimientos generalmente no excluyen una visión mordaz de sus padres, unos auténticos estafadores y delincuentes, que desaparecen cada dos por tres y los dejan abandonados, y cuyos timos el joven nos relata con detalle (como por ejemplo, la fabricación de milagros, etc).

El inicio y presentación son un poco lentos, y quizás demasiado prolijos, aunque al menos para mí, se sostiene por el fino sentido el humor, las muestras de ingenio y la descripción de los personajes atípicos y extravagantes que rodean a la familia Finø, como el peculiar conde Rickart, bisexual, vividor, amantes de las drogas y aficionado al archilaúd y la poesía, o la pareja de policías Lars  y Katinka (pareja en más de un sentido), o los representantes de las diversas religiones, a cual más delirante. Para aumentar el efecto humorístico no se escatiman las exageraciones y el uso de nombres extraños (incluso para un danés), y las bromas acerca de Dinamarca y la cultura provinciana de Finø. También con las comparaciones que hace Peter, en las que tienen mucho peso el fútbol y la religión.

Conforme se avanza en la trama se acelera el ritmo, con la inclusión de la trama de búsqueda de los padres y la posterior, que entra ya en la novela de aventuras, con robo y bombas incluidos, en la que se suceden episodios disparatados (y poco creíbles si uno no lo ve bajo el velo del surrealismo), y en los cuales el ingenio de Peter y Tilte se pone a prueba y siempre tiene éxito. Hay partes que parecen de novela picaresca.

Al final, parece que la historia se pone más seria, cuando Peter reflexiona sobre la soledad, el amor y otros temas espirituales. Aunque parece que la obra cuestiona la parafernalia religiosa, y la ausencia de contenido de los ritos, la falta de espiritualidad o directamente pone esta en cuestión, la crítica no es mordaz sino más bien tirando a benevolente. A mi modo de ver no funciona como debería, quedándose la novela en un relato entretenido (esto según gustos) y humorístico que podría haber llegado más allá si no tuviera tantos lances, tantos personajes y esa dispersión un tanto bizantina que lo adorna.

En resumen, una larga novela para amantes del humor, lo nórdico y la crítica sutil a las religiones.


Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. Gracias por tu opinión.

jueves, 27 de marzo de 2014

Adivina quién soy, de Megan Maxwell

Adivina quién soy
Megan Maxwell
Editorial Esencia (Planeta)
448 páginas


Sinopsis:

Yanira, una joven canaria con aficiones canoras, se embarca en un crucero como camarera, junto con su amiga. Durante el viaje conoce a un operario llamado Dylan con el que intima en el sentido más extenso de la palabra... Antes de que termine el periplo ya está enamorada de él.

Comentario (OJO SPOILERS):

La nueva novela erótica de Megan Maxwell es un poco "más de lo mismo" en su producción. Parece mezclar su línea tradicional de protagonistas barriobajeras y chabacanas con el tema sexual.

Como ya es típico en esta autora, la protagonista es una mujer que va de liberal, pero que luego tiene unas reacciones exageradas de sorpresa cuando descubre cierto tipo de prácticas. No se entiende muy bien el episodio inicial en el que se adentra en un local de intercambios de parejas y conoce a un tal Francesco que se convierte en su amigo, ya que luego este tema carece de relevancia en la trama. No se repiten los intercambios ni tampoco cambia la personalidad de la protagonista tras el lance: antes era liberal y luego también, exactamente igual. Por otro lado, Francesco casi no vuelve a aparecer y cuando lo hace es una escena prescindible. Podría decirse que esto solo sirve para que a su galán le entren luego unos pocos celos y demuestre su vena machista y posesiva.

La obra está narrada en primera persona, imitando un poco las formas y tipo de lenguaje de "50 sombras de Grey". Así pues, la protagonista está todo el rato lanzando exclamaciones de sorpresa, frases hechas, pensando en el Plan A, B y C, y demás coletillas repetitivas (cuando hacen el amor ella siempre dice: "¡Ay, qué placer!") que la convierten, a mi modo de ver, en una persona un poco irritante y que más que tener 25 años parece de 15, siendo generosa.

Para ser una novela erótica hay poco sexo, y bastante sosito. Algunas escenas  parecen no venir mucho a cuento. A veces parece que están para cubrir el trámite.

Sobre la mitad, el enamoramiento más clásico surge y la obra toma los derroteros de una novela romántica de toda la vida. Por cierto, la protagonista, al final y al cabo siempre hace lo que su novio le propone, es él quien lleva la voz cantante en todo, y quien en realidad satisface sus deseos y fantasías con ella, mientras que ella se limita a dejarse, de buena gana, claro, pero siempre a expensas de lo que a él se le ocurre. De igual modo, es Francesco, el tipo del local de intercambio quien le muestra prácticas nuevas (¿Veremos alguna vez una novela erótica donde la mujer "enseñe" al hombre o sepa más que él?).

La familia de la protagonista es, como de costumbre, un mundo idílico de amor, donde todo es perfecto; por si fuera poco, quiere la casualidad que el hombre del que se enamora, un operario del crucero donde se ido a trabajar, resulta ser en realidad un afamado médico de posibles, cuya familia está vinculada con la industria discográfica, cosa que viene muy bien, ya que ella es cantante... Como se puede observar, no apreciamos ningún conflicto relevante en la novela que genere un poco de inquietud por el desenlace o alguna duda sobre si podrán llevar adelante su amor (basado solo en el sexo, ya que otro tipo de interacción entre ellos no se ve). Los pocos impedimentos que surgen, enseguida se solventan, incluso el rechazo visceral del padre del novio hacia ella.

El protagonista masculino está muy idealizado; a mí personalmente me ha parecido demasiado empalagoso. Se supone que es puertorriqueño pero, quitando tres o cuatro palabras típicas de la tierra, habla como un español de Castilla, al igual que toda su familia (por ejemplo, dicen "vosotros", en lugar de "ustedes"). La imitación de los lenguajes característicos de Puerto Rico y de Canarias no está muy lograda.

Entre las cosas más descacharrantes las afirmaciones de que Dylan, el médico camuflado de operario, es ex de Jennifer Aniston y Sienna Miller entre otras famosas, y conoce a un montón de cantantes latinos, como Marc Anthony, que, por cierto, tiene una aparición estelar cantando al lado de la prota... Este tipo de cosas no ayudan a dar verosimilitud a la historia.

La aportación culebronesca en forma de niña bastarda del hermano de Dylan, sobra, y resulta casi rídicula, así como la rapidísima conversión del padre de él de odiarla a tratarla como si fuera ya de la familia en unos pocos días.

El argumento va dando tumbos, y hasta que se enamoran y descubrimos quién es Dylan en realidad no se sabe hacia donde va la obra  ni qué quiere contar la autora. Por descontado el tema intercambio de parejas que se cita en la sinopsis es un mero gancho que no se desarrolla.

Entre los puntos positivos, aunque la prosa es simple y la primera persona la perjudica grandemente, al menos las frases son correctas y se ve que ha pasado una buena edición por parte de la editorial. La lectura es muy ágil al ser casi todo diálogos (para mi gusto demasiados) y frases cortas y en puntos y aparte. Para los aficionados a este género puede resultar una lectura satisfactoria si no quieren leer algo diferente a lo tópico. Tiene casi todo lo característico de una comedia romántica como malentendidos, riñas, escenas de celos, escenas sentimentales, etc... aunque diría que sobran páginas, debido a lo mucho que se alargan situaciones no relevantes (escenas del principio con el novio de ella en el coche, escenas domésticas, etc).

No es una novela autoconclusiva, como es habitual en este género. Termina con una especie de cliffhanger de culebrón cuya intención es despertar el interés hacia el desenlace.

En resumen, una novela que no me parece erótica sino romántica clásica con alguna escena de sexo intercalada, pero que no son las que llevan el peso de la trama. No destaca por nada en concreto dentro del subgénero.


Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. Gracias por tu opinión.

martes, 4 de marzo de 2014

Los Viajes de Tuf, de George R.R. Martin

Tuf Voyaging, 1986 
Editorial: Zeta Bolsillo  
Traducción: Alberto Soler 
550 páginas 
12,95 € 
Ebook: 5,49

Argumento:

Haviland Tuf se «encuentra» con la enorme nave ecológica llamada el «Arca», de la que acaba siendo dueño y decide abandonar su trabajo como mercader independiente a bordo de la «Cornucopia de Mercancías Excelentes a Bajos Precios» y dedicarse a la ingeniería ecológica por un módico precio.

Comentario:

Aunque se publica como una novela, «Los Viajes de Tuf» son una serie de relatos escritos entre 1976 y 1985 con el nexo común de estar protagonizados por el excéntrico Haviland Tuf empeñado en ayudar a los habitantes de todos los planetas que encuentra a su paso. 

En esta recopilación están ordenados siguiendo la lógica interna de la trama en lugar del orden de publicación.

El que da comienzo a la historia, «La Estrella de la Plaga» es en realidad el tercero que escribió, y el más largo (unas 135 páginas) constituyendo por sí mismo una novela corta emparentada en su desarrollo con películas clásicas de ciencia ficción como «Alien» o con algunas novelas de Agatha Christie. Está entre los relatos más interesantes del tomo. 

Con el segundo relato, «Los Panes y los Peces» (98 páginas) se inicia la trilogía de aventuras en que interviene Tolly Mune, el único personaje con personalidad (aparte del protagonista) de los que aparecen en el libro y por tanto el más interesante. Mune es la única que está a la altura intelectual y moral del protagonista, su igual en ingenio y honestidad, merecedora de una novela por méritos propios.

Los habitantes de S'uthlam, el mundo en que vive Tolly Mune, son partidarios de la vida y tiene problemas por el creciente exceso de población y la dificultad para alimentar a tantos millones de personas. Tuf es contratado para solucionar el problema, y es lo que intenta a lo largo de los siguientes relatos: «Una segunda ración» (60 páginas) y «Maná del cielo» (66 páginas), que ocupan los lugares cuarto y último del tomo, en visitas realizadas cada cinco años para pagar la deuda por la reparación del «Arca» y para buscar una solución eficaz al problema. 

Y de paso ironizar sobre la creación de mitos en un divertido pasaje de «Una segunda ración» en que Tuf se encuentra con las inesperadas consecuencias de su intervención, junto a Mune, para salvar S'uthlam.

Las demás aventuras: «Guardianes» (68 págs), «Una bestia para Norn» (54 págs) y «Llamadle Moisés» (50 Págs) se centran en la creación y descripción de nuevas especies que se utilizan para resolver los problemas de los diferentes planetas que visita Tuf, aunque con algo más de fondo.

Mientras en la primera se habla de la inteligencia de las diferentes especies, la segunda es, quizá, la más previsible pese a su revisión crítica de la utilización y tortura de animales para diversión humana, emulando el circo romano, y en la última Tuf tiene la oportunidad de cumplir su sueño y jugar a ser Dios.

También contribuye a mantener el interés por las narraciones que la mayoría de ellas están escritas con una deliberada estructura de novela de misterio. Que el final de varias sea previsible no les quita fuerza.

Entre lo más interesante se encuentra la especial personalidad de Haviland Tuf, un tipo físicamente curioso, con su ausencia de cabello, rostro alargado y pálido, exceso de peso, altura que sobrepasa los dos metros. 

Si a esto se le añade la peculiar idiosincrasia del personaje, al que le repele físicamente que le toquen y tratar con otros seres humanos más de algunos cortos periodos de tiempo, que prefiere la compañía de sus gatos a la humana, es vegetariano, afirma que tiene el gran vicio de la curiosidad, le gusta resolver enigmas, mostrarse indiferente, brutalmente sincero y honesto, resulta un personaje fascinante, a veces odioso y bastante carismático. 

De interés irregular, «Los viajes de Tuf» se resiente además por la «obligada» reiteración de descripciones acerca de la apariencia y personalidad del protagonista y la misión de ingeniero ecológico que se ha autoimpuesto. Quizá si el autor hubiera repasado los relatos y eliminado las repeticiones para darle una consistencia más similar a una novela… 

Historia de ciencia ficción clásica, en la que no falta el contacto con otras especies inteligentes, aborda temas como las consecuencias de los abusos sobre la Naturaleza, la superpoblación etc, que pueden hacer pensar sobre la actualidad, y lo hace con ingenio y cierto humor, personalizado en el protagonista y sus excentricidades. 

El carisma de Tuf, Tolly Mune y los gatos: Desorden, Caos, Duda, Champiñón y Dax entre otros, que se erigen como secundarios de lujo en algunas de las aventuras debido a sus naturales habilidades psiónicas, hacen que la lectura sea a la vez amena y reflexiva. 


***T***

Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. Gracias por tu opinión.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Calle Berlín, 109, de Susana Vallejo

Editorial: Plaza & Janés Editores, 2013
320 páginas
17,90€
Ebook: 11,99 €

Argumento:

La tranquilidad de la comunidad de vecinos del número 109 de la cale Berlín se verá afectada por diversas circunstancias.

Comentario:

Calle Berlín, 109 es una novela difícil de clasificar, ya que no pertenece por completo a ningún género y participa de varios de ellos, desde el misterio a lo fantástico o sobrenatural, siendo una historia de personajes con toques costumbristas, algo de humor negro, romance, drama e incluso crítica social.

La obra está estructurada de forma que se van presentando al tiempo a los personajes, sus circunstancias y la trama de misterio, expuesta al comienzo por Gerard Tauste, decidido a averiguar quién ha asesinado a Pep, quien fuera su compañero en la policía.

Después aparecen los demás protagonistas en una primera parte dedicada a darlos a conocer, para lo que la autora utiliza los diversos puntos de vista indicando además dónde vive cada uno de ellos y encadenando una aparición tras otra según se cruzan dentro del número 109 de la calle Berlín, donde, al principio, parecen vivir aislados unos de otros.

Así, plantea las circunstancias personales de Gustavo Adolfo (entresuelo 1.a), Gabriela (entresuelo 2.a), Encarna, Sandra, Álex y Bonito (1.º 1.a), Luisa y Zósimo (1.º 2.a), Emilio Fernández Quesada (2.º 1.a) y María Eugenia (2.º 2.a), punto de partida desde el que van a evolucionar las vidas de los habitantes del 109 de la calle Berlín.

A ellos se unen Yolanda Amat (compañera de la comisaría de Gerard y Pep), Marc (un cliente de Gabi/Laia), el Mariscal, el propio edificio o la ciudad de Barcelona, y a todos se presta atención, tanto para mostrar la actualidad como la forma en que evolucionan obligados por las circunstancias.

De alguna manera se diría que el misterio y el resto de sucesos que les ocurren, son casi una excusa para mostrar a una comunidad de personas que pese a su cercanía apenas se relacionan, a veces incluso dentro de la misma casa, su soledad, problemas, necesidades y anhelos, y cómo, ante la necesidad, se unen, se mezclan, se muestran solidaridad y, al final, cambian, dejan de ser quienes eran, para bien o para mal (uno de los aciertos de la novela es el final agridulce, en el que no todo es idílico), pero diferentes.

Tanto los personajes, como el conflicto y su resolución están presentados con una prosa ágil, directa y clara, con momentos de un humor casi negro alternados con otros emotivos, inquietantes o románticos y alguna sorpresa. Las diferentes tramas avanzan y evolucionan con naturalidad y un toque casi surrealista sin que ninguna de las situaciones que se general o las resoluciones que se alcanzan lleguen a parecer forzadas.

En resumen, una novela bien escrita, que mezcla géneros sin perder su finalidad, se lee con agrado y facilidad y no es del todo previsible.


***T***

Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. Gracias por tu opinión.

domingo, 23 de febrero de 2014

Que no desciendan las tinieblas, de L. Sprague de Camp


Que no desciendan las tinieblas 
Lest Darkness Falls 
L. Sprague de Camp 
Editorial: Pulp Ediciones (Colección Aelita) 
Traducción: R. Goicoechea 
203 pp 

 

Argumento: 

Un arqueólogo llamado Martin Padway, recibe un golpe mientras está en Roma. Cuando despierta se encuentra todavía en Roma, pero muchos siglos atrás, en en siglo VI, la época de Justiniano, Belisario, los godos, etc. Con ayuda de sus conocimientos científicos e históricos tratará de hacer lo posible para evitar que llegue la era oscurantista de la Edad Media... 


Comentario: 

Aunque empecé a leer este libro con muchas reservas, enseguida me enganchó. Es una novela ligera, entretenida, con muchos diálogos, algunos de ellos realmente ingeniosos, y sobre todo, traspasada por un apreciable humor, que trata de la posibilidad de cambiar la historia (es decir, es una ucronía). 

La manera como Padway llega a esa época tan lejana resulta bastante inverosímil (lo más inverosímil del libro), pero teniendo en cuenta el tono ligero que lo caracteriza pronto se olvida ese "pequeño detalle", así como la facilidad con la que Padway se adapta a las peculiaridades del latín vulgar, y de los idiomas godos; y sus conocimientos científicos, ciertamente amplios para tratarse de un arqueólogo (sabe cómo fabricar prensas, tintas, brandy, etc). 

El argumento tiene ciertas semejanzas con la obra de Mark Twain, "Un yanki en la corte del rey Arturo", según dicen, aunque no he leido esa otra novela. Padway, que toma el nombre romano de Martinus Paduei o de Padua, entra en contacto con prestamistas a los que logra sacar dinero a cambio del secreto de la doble contabilidad, el cálculo con números arábigos, etc; con generales, reyezuelos, princesas sanguinarias y ligeras de cascos, y toda una corte de criaturas de extraños nombres germánicos y romanos, que a veces resulta difícil diferenciar. Ese es uno de los defectos de la novela: la escasa profundidad de los personajes. Creo que también es un error que la historia esté contada en tercera persona, ya que el estilo usado y el hecho de que Padway aparezca en todas las escenas y todo se cuente según su punto de vista, demandaría una primera persona como voz natural. 

Resulta estimulante la gracia y la irreverencia con la que el autor se toma la Historia. Precisamente las partes donde más baja el interés son las partes serias (las batallas, por ejemplo, que resultan un poco largas, sobre todo la de final, y no están descritas de un modo demasiado plástico). Es que incluso se toma a broma las diferentes corrientes religiosas y herejías de la época. 

Sin embargo, es ingenioso cómo va introduciendo los avances técnicos y sociales de su mundo americano en aquella lejana Roma decadente. Así va fundando periódicos, creando un sistema de telegrafía rudimentario, inventando armas de fuego... 

El estilo es sencillo, humorístico, ingenioso y coloquial, como una charla entre amigos. No es muy profundo, pero tiene su gracia. Es decir: Se lee muy fácil, no aburre y resulta una divertida lectura para el verano. 

Algunos fragmentos destacados: 
(de la carta enviada a Justiniano) 

Además, nuestra leve capacidad para prever el futuro nos informa que dentro de alrededor de treinta años nacerá en Arabia un hombre llamado Mahoma, quien predicando una religión herética, instigará, a menos que sea detenido, una gran oleada de conquista bárbara, subvirtiendo el régimen, tanto del reino persa como del Imperio Romano de Oriente. Apremiamos respetuosamente la conveniencia de asegurar de inmediato el control de la península árabe, para que esta calamidad pueda ser detenida en su origen 

(en unas elecciones al estilo americano que ha organizado Padway, éste manda detener a un rival político) 

-¡Arrestadlo! -ordenó Padway a sus soldados. 
Hubo un gran ruido de sillas al levantarse la pandilla y echar mano a las empuñaduras de las espadas. Padway miró a sus soldados; no se habían movido. 
-¿Bueno? -estalló. 
El más viejo de ellos, una especie de sargento, se limpió la garganta. 
-Bueno, señor, así es. Sabemos que eres nuestro superior y todo eso. Pero las cosas son un tanto inseguras, con estas elecciones y todo y no sabemos de quién estaremos tomando órdenes dentro de un par de días. Supón que detenemos a este joven y luego es elegido rey. Eso no sería bueno para nosotros, ¿verdad, señor? 

(cartel electoral) 

¡VOTA POR URÍAS, EL PREDILECTO DEL PUEBLO! 
¡Impuestos más bajos! ¡Obras públicas más grandes! ¡Protección para los ancianos! ¡Gobierno eficaz! 


(para cortejar a una dama) 

-Escríbele. 
-¿Cómo puedo hacerlo? No sé frases hermosas. De hecho, jamás he escrito una carta de amor en mi vida. 
-También te ayudaré en eso. Mira, podemos hacerlo ahora -Padway comenzó a redactar una carta para la princesa-. Vamos a ver, debemos decirle cómo son sus ojos. 
-Son como ojos, ¿no? 
-Por supuesto, pero en este negocio los comparas con estrellas y con cosas. 
Urías pensó. 
-Son parecidos al color de un glaciar que vi en los Alpes. 
-No, eso diría que son tan fríos como el hielo. 
-También le recuerdan a uno la hoja pulida de una espada. 
-Objeción similar. ¿Qué dices de los mares nórdicos? 

Hay más diálogos delirantes y surrealistas, pero con esto sirve para hacerse una idea del tono. 





Este autor escribió junto con R. Howard y otros varios libros de la serie de Conan, además de una biografía de Lovecraft y obras de fantasía y CF. 

Una cita suya: "Si logré hacer reír a unos pocos con mi ciencia-ficción humorística; si conseguí entretener o esclarecer a alguien con mis trabajos me puedo considerar a mi mismo como un éxito"