lunes, 22 de mayo de 2017

Cáscara de Nuez, de Ian McEwan

Cáscara de nuez
Nutshell
Ian McEwan
Traductor: Jaime Zulaika
224 páginas
Editorial Anagrama


Argumento:

Trudy y su cuñado Claude mantienen una relación adúltera. Ella ha dejado a su esposo, pero está embarazada de él. Los dos amantes planean eliminar al marido, pero el niño nonato lo sabe todo...

Comentario:

Lo primero que llama la atención nada más empezar a leer es que la historia está contada en primera persona por un feto, sí, un feto, el hijo de Trudy, la esposa adúltera, correlato de la Gertrudis del Hamlet de Shakespeare (como Claude lo es de Claudio). 

Este narrador inusual y no realista posee una finura de pensamiento y de lucidez similar a la de un adulto, y no precisamente uno cualquiera, sino uno bastante cultivado, pues realiza valoraciones y reflexiones existenciales y filosóficas junto con otras algo más mundanas. Naturalmente, el autor no nos quiere hacer pensar que eso es creíble. Se trata de una argucia retórica para contar desde otro punto de vista una historia que, dejando aparte este insólito detalle, resulta algo banal, o dicho de un modo menos peyorativo, muy sencilla en su exposición y trama, y algo trillada también.

El feto supone y se imagina cosas a partir de las experiencias sensoriales que puede disfrutar, a partir por ejemplo, del oído o el tacto. Nota las alteraciones de su madre, o sus cambios de posición, escucha las conversaciones, percibe cuando su madre y su tío hacen el amor... 

Si bien la idea tiene su punto de gracia, el relato, que pronto deviene en policial, con la intervención de una inspectora y su sargento, no me parece demasiado lucido. Es cierto que la prosa está muy bien articulada, llena de viveza y metáforas, y otros recursos estilísticos que la ponen en un nivel superior, al menos si lo comparo con cosas que he leído últimamente... Pero eso es todo (aunque yo diría, volviendo a la comparativa con el panorama literario actual, que ya es bastante). 

La  novela destaca más como obra existencial, y también como obra de humor, que como novela de crímenes. Quizás es lo que el autor quería contar, sin enrollarse más, porque es una historia bastante breve, lo cual hace que nunca llegue a cansar el recurso del narrador extraño. 

En el final, un desenlace esperado y lógico, que sin embargo, deja la historia un poco abierta y a la interpretación del lector. A mí me pareció algo rápido todo, y quizás, no a la altura del resto, como si me faltara algo para rematar en lo alto.

Con todo, una lectura interesante, con buena prosa, reflexiones sobre la vida, el amor, la muerte, y un cierto punto de originalidad (dentro de que está todo inventado, incluso en el terreno de los narradores insólitos).

¿Qué te ha parecido la reseña? ¿Te apetece leer este libro? ¿Ya lo has leído? (Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. El blog no se hace responsable de los spoilers que puedan aparecer en los comentarios, ya que Blogger no permite editarlos. Se ruega que se ponga un aviso si se van a mencionar. Gracias por tu opinión)

lunes, 15 de mayo de 2017

Llamadme Alejandra, de Espido Freire

Llamadme Alejandra (Premio Azorín 2017)
(Laura) Espido Freire
Editorial Planeta
368 páginas


Argumento:

La zarina Alejandra, mujer de Nicolás, zar de las Rusias derrocado por la Revolución, rememora su vida justo antes de que los bolcheviques vengan a buscarla. Su relato es un testimonio del lujo y boato de las clases aristocráticas de finales del siglo XIX e inicios del XX.

Comentario:

No puede decirse que esta novela esté mal escrita en un sentido gramatical. Las frases son correctas, qué menos, pero falta, a mi modo de ver, lo que hace que un escrito se convierta en algo literario, un poco más de arte, de uso de recursos. Durante toda la narración se tiene la impresión de estar ante un documental o ensayo que trata de recrear la vida de este personaje, para mí nada interesante ni novelesco, de final trágico, redactado de forma limpia, pero demasiado simple y aséptica.

La novela está contada en primera persona por su protagonista, Alejandra, una aristócrata alemana que se convierte en la zarina de Rusia tras su matrimonio con Nicolás Romanov. La linealidad se rompe en varias ocasiones con la inclusión de cartas de diversos personajes, bastante anodinas y ligeras (lo que hace sospechar que sean reales) y que no aportan gran cosa a la narración (algunas las he saltado directamente al darme cuenta de que no tienen contenido de interés narrativo), y de informes y testimonios de los bolcheviques y otros testigos de los actos finales de la familia del zar. En esta parte hay algún breve "alarde" literario, como los comentarios que sobre uno de los informes hace otro personaje, pero en líneas generales no hace sino afianzar la apariencia de no ficción del libro y la sensación de distancia hacia un relato que a mi me ha dejado fría, pese a ciertas escenas dramáticas del final.

Y es que el relato que Alejandra hace a sus hijos a modo de flashback no está muy dramatizado que digamos. Hay pocas "escenas", casi todo es resumir su vida y hacer un monótono recuento de sus vivencias, centradas casi siempre en fiestas, ropas, joyas, su matrimonio, consejos de belleza de otras nobles, sus aristocráticos parientes, los hijos, con repetidas descripciones de sus partos. Cuando hace su aparición Rasputín pensamos que la cosa remontará un poco pero no, su paso es efímero y superficial.

El hecho de narrar en primera persona no ha contribuido, en mi caso, a que sienta empatía por un personaje al que veía muy alejado de mis intereses y gustos, una mujer de vida regalada que solo al final tuvo que sufrir pobreza y persecución, aunque sí vivió, al parecer, enferma.

Obviamente, este formato narrativo no favorece la contextualización social y política de la Rusia de su tiempo, de modo que los ecos de la Revolución se escuchan lejanos y no parecen preocupar a la zarina hasta casi cuando la tiene encima. Entiendo que esa mujer, de la clase privilegiada, fuera incapaz de comprender los movimientos sociales y campesinos, o los mirara con desdén, pero al expresar ciertas ideas, cuando antes ha hablado de temas frívolos como la moda, las joyas, las innumerables fiestas y demás,  encima te cae mal. Sinceramente, mientras leía pensaba qué pudo ver la autora en este personaje que sea de interés novelesco, ya que, por lo que se cuenta, era bastante anodino y tampoco hizo nada relevante, salvo ser madre (bueno, eso es relevante, pero con muchos matices desde el punto de vista histórico).

En resumen, una novela con aires de documental, sobre un personaje histórico menor, que no destacó en nada y que iba de fiesta en fiesta, navegaba en yate, educaba a sus hijos, amaba a su marido y poco más, contado sin gracia. Solo apto para muy fans de la Historia o de Espido Freire.



¿Qué te ha parecido la reseña? ¿Te apetece leer este libro? ¿Ya lo has leído? (Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. El blog no se hace responsable de los spoilers que puedan aparecer en los comentarios, ya que Blogger no permite editarlos. Se ruega que se ponga un aviso si se van a mencionar. Gracias por tu opinión)

martes, 2 de mayo de 2017

Arcadia, de Iain Pears

Arcadia
Iaian Pears
Traducido por: María José Díez Pérez 
637 páginas
Editorial Espasa


Argumento:

El profesor Lytten, en los sesenta del siglo XX, escribe una especie de novela fantástica (en realidad, solo toma notas) mientras critica a Lewis y Tolkien, que describe el mundo de Anterworld, un batiburrillo de sus gustos personales e ideológicos, con mucho de novela pastoril. 
La loca matemática Angela, que viene del futuro, ha construido una máquina para viajar por universos paralelos huyendo de un villano que vive en la distopía futura donde ella ha dejado a su hija, la cual deviene en rebelde líder de renegados que rechazan la tecnología... La matemática usa las fantasías del profesor para construirse un mundo, pero la irrupción en él de una joven, amiga del profesor, trastoca sus planes...

Comentario:

A priori, la novela tenía todo para gustarme: universos paralelos, metaliteratura, ciencia ficción, distopías, viajes por el tiempo..., sin embargo, se me ha hecho muy cuesta arriba y ha sido toda una odisea terminarla. ¿La razón? Pues no lo sé muy bien... quizás que son casi setecientas páginas no necesariamente llenas de "acción", sino más bien pobladas de largas conversaciones y lances que no me han interesado en absoluto, pese a apreciar, cómo no, la pericia del autor al pergeñar una trama tan complicada que envuelve varios hilos argumentales interconectados e interdependientes. 

Sí, la trama es enrevesada, hasta el punto que decidí no analizar si todo cuadraba al final (lo cual me obligaría a releer, horror). Especialmente pesada me ha parecido la trama del mundo imaginario Anterworld (leyéndola se entiende que el profesor Lytten no pasara a la historia como sí lo hicieron Lewis y Tolkien, al primero de los cuales pone a caldo, ejem, después de imitar sus soluciones, como el portal dimensional escondido en el sótano, similar al que hay en el armario de Narnia, y otros detalles). También hay un homenaje a una obra de Shakespeare ("Como gustéis"), con pastores y personajes femeninos vestidos de hombre y los todos los tópicos de la novela pastoril, y más homenajes que no he pillado pero que la joven Rosie/Rosalind, intrusa en el mundo imaginario, nos señala algunas veces, desenmascarando la escasa originalidad de su mentor, el profesor, que ha copiado todo lo que ha podido para crear su fantasía.

Solo hay un personaje que me ha despertado cierto interés: la matemática Angela, un personaje femenino atípico (y por ello bienvenido), de unos sesenta y tantos, mejorada-manipulada tecnológicamente con drogas e implantes en el cerebro y que es un auténtico genio, pero está loca como una cabra y posee una moral algo dudosa y en cierto modo criminal. El profesor es aburrido como él solo; la chica duplicada (aparece en dos mundos) con alguna chispa de inteligencia que pronto se sofoca; y el resto, meros clichés o roles de relleno sin personalidad (a destacar el muy anodido Jack). 

La prosa no es muy brillante, dejémosla en correcta; destaca por su densidad, con abundantes parrafadas que desaniman al ojo que osa penetra en tan intrincada hojarasca. Las escenas son en exceso largas así como el elenco de personajes y de subtramas.

Tenemos tres escenarios principales: el Oxford de los años sesenta, donde vive Lytten y donde tiene lugar la trama de su creación literaria, además de una de espías, que me ha aburrido un poco; en esa época también vive Rosie, que por accidente termina en el Anterworld imaginado por Lytten y recreado por Angela,  y que al final termina protagonizando una novela romántica sin emoción ni chispa. 

El segundo escenario, es el propio Anterworld, un mundo de fantasía (sin magia), sumido en una eterna pre-industrialidad, tremendamente burocrático y formalista, en el que las máximas autoridades son los "narradores", conocedores de la "historia". 

El tercer escenario es el futuro, una distopía hiper tecnológica dirigida por científicos en la que vive Emily, la hija de Angela, la líder de un grupúsculo de renegados que recuerda a los del Mundo Feliz de Huxley (no quieren que los curen de la vejez, odian la tecnología y esas cosas).

La historia que más me ha interesado es la de la matemática que viaja por los mundos y los crea con su máquina (narrada en primera persona, a diferencia del resto, lo cual quizás ha hecho que me pareciera que tenía más personalidad que los otros); el resto me ha producido un ligero tedio.

Y repito, admiro que el autor haya sido capaz de crear ese entramado, con cierto humor sutil, homenajeando-parodiando estilos literarios, haciendo metaliteratura y vinculando la vida real con el arte, pero a mí no me ha llegado. No he tenido siquiera intriga, ya que casi todo era previsible a poco que uno se fijara, incluida la identidad de uno de los personajes que se revela al final, que está cantadísimoooooo.

En resumen, un libro que podría gustar a los fans de la literatura de mundos alternativos, pero que a mí se me ha hecho más largo que un día sin pan. Nota: la editorial vende esta novela con el siguiente lema: "Una mezcla perfecta de Tolkien y C. S. Lewis con pulso de un thriller político y elementos de ciencia ficción clásica." Pero Tolkien no está ni se le espera... ojo.


¿Qué te ha parecido la reseña? ¿Te apetece leer este libro? ¿Ya lo has leído? (Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. El blog no se hace responsable de los spoilers que puedan aparecer en los comentarios, ya que Blogger no permite editarlos. Se ruega que se ponga un aviso si se van a mencionar. Gracias por tu opinión)

miércoles, 26 de abril de 2017

La parte escondida del iceberg, de Màxim Huerta

Editorial: Espasa, 2017
Colección: Espasa narrativa
380 páginas
19.90 €
Ebook: 12.99 €

Argumento:

Max regresa a París para intentar recordar, y olvidar, un amor perdido.

Comentario:

«La parte escondida del iceberg» es una obra difícil de clasificar (aunque el autor la define como «novela»), indecisa, sobre todo, entre la guía turística de París, la autobiografía más o menos sincera centrada en la pérdida de un amor y el intento de asumirlo, y la creación literaria, pasajes en los que se comentan los motivos del autor para escribir, sus temas recurrentes, anécdotas sobre novelas anteriores etc...

En la parte dedicada a París, personaje que comparte protagonismo con Max, quien está escribiendo una novela sobre el recuerdo y el olvido, recordar para olvidar y crear nuevos recuerdos, o algo así, el protagonista recorre calles, cafés, monumentos, barrios, cuenta lo que bebe, lo que come, las conversaciones intrascendentes con camareros acerca de cómo quiere la bebida, lo que otros escribieron sobre la ciudad, canciones y cantantes franceses, con especial atención a Jacques Brel y su canción Ne me quitte pas (No me dejes), titulo de la anterior obra del autor. Lamentablemente, si la intención es mostrar París, o su París, a alguien que no la conozca, no se logra, e incluso puede producir el efecto contrario al buscado, al hacer que parezca solo una sucesión de nombres más o menos conocidos.

Los pasajes dedicados al amor perdido y a la lucha entre intentar recordar y olvidar, comprender y sanar, son deliberadamente inconcretos (quizá por tratarse de hechos reales, por pudor, cobardía, prudencia o algún otro motivo), llenos de vaguedades, y divagaciones, repeticiones de conceptos, intenciones y emociones, en las que no por decir no menciona ni el nombre ni el género de esa persona (veintitrés años, largo cabello rubio, ojos azules), apenas hace referencias (en un momento dado le pide que hable con sus contactos para ayudarle en su profesión de modelo, algo que Max considera lógico y normal) a cómo era la relación, a su desarrollo y final. Este tipo de relato puede satisfacer a quienes tengan facilidad para identificarse emocionalmente, y tal vez menos si se prefieren ejemplos, escenas, situaciones, motivos, algo más novelado.

La faceta autobiográfica se extiende además a la infancia de Max, la familia, el trabajo y la literatura. El autor ha afirmado que se entenderá por qué dejó «El programa de Ana Rosa», si bien no aporta detalles que no se pudieran deducir viendo su despedida en este programa o declaraciones posteriores. Igualmente, la relación con sus progenitores y con la familia materna se deja intuir en novelas anteriores («La noche soñada»).

En cuanto a la parte metaliteraria, que incluye tanto las referencias a novelas que tienen a París como protagonista como citas de varias obras y autores, quizá lo más interesante se encuentre en el relato de los temas recurrentes del autor (algunos, como París, la familia, la niñez, el recuerdo, el olvido, son fácilmente identificables cuando se han leído varias de sus novelas), la forma en que se documenta (cuenta cómo encontró el cartel que da origen a «Una tienda en París» y otros detalles relacionados con su desarrollo) y los motivos por los que escribe y se considera escritor.

 «Escribo novelas para inventarme personajes, inventarme la vida y liberarme de algunos fantasmas; ahora —redundancia— soy yo el personaje hasta que cierres este libro. Luego callaré y me negaré a responder preguntas. Pero ahora que me lees, confieso que ando con cuidado buscando palabras para darle sentido a un sinsentido: su ausencia. Qué fácil era escribir sobre otros. Qué difícil resulta narrarse a uno mismo.»

En resumen, «La parte escondida del iceberg» es una obra que su propio autor define a veces como novela, otras como autobiografía o autoficción, perjudicada por el exceso digresiones, citas de obras ajenas, enumeraciones de lugares, saltos temporales confusos, situaciones inconcretas, continuas repeticiones de datos ya comunicados, pero, sobre todo, por un exceso de pudor, o lo que sea, del autor, que se refugia en vaguedades, dificultando la identificación con los pasajes más emotivos, personales, sentimentales, de la historia que pretende transmitir.


***T***


¿Qué te ha parecido la reseña? ¿Te apetece leer este libro? ¿Ya lo has leído? (Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. El blog no se hace responsable de los spoilers que puedan aparecer en los comentarios, ya que Blogger no permite editarlos. Se ruega que se ponga un aviso si se van a mencionar. Gracias por tu opinión)

lunes, 17 de abril de 2017

Maus: relato de un superviviente, de Art Spiegelmann



 Maus: relato de un superviviente

Maus: A Survivor's Tale
Art Spiegelmann
Traductor: Cruz Rodríguez Juiz
Literatura Random House
296 páginas

Argumento:

Art, un dibujante de cómic, quiere escribir un libro con la historia de cómo su padre, un hombre amargado por la muerte de su esposa,  sobrevivió al Holocausto nazi. Durante una serie de entrevistas, vamos conociendo los hechos atroces que vivió en Polonia.

Comentario:

No soy lectora habitual de cómics o historietas, pero sentía curiosidad por esta obra que, al parecer, es bastante famosa y ha sido reconocida por el público y la crítica desde su publicación.

El autor se inspiró en la vida de sus padres (en especial en la de su padre) para crear este extenso relato sobre el Holocausto judío, lo cual añade un cierto aliciente  a la historia. Se divide en dos tomos, uno de los cuales se centra en las aventuras del padre del autor antes de ingresar en el campo de concentración de Auschwitz, en Polonia. El segundo, de ahí en adelante hasta que logra reunirse con su mujer y huir de Europa.

La historieta me ha parecido demasiado larga, reitero, en especial porque resulta pormenorizada contando, sin seleccionar las situaciones para darles énfasis a las importantes. Por otro lado, tampoco me parece que aporte mucho al tema, ya bastante trillado (aunque fue novedoso en su momento que un arte como el cómic se interesara por un asunto tan delicado y profundo). Para alguien que no conozca mucho sobre el exterminio de judíos por parte de los nazis puede ser impactante por la crudeza de algunas descripciones y situaciones (incluso para quien lo conozca también).

Desde el punto de vista formal, los dibujos y el estilo no son mis favoritos. Son dibujos en blanco y negro sencillos y algo básicos, donde los personajes adoptan las formas de animales antropomorfos. Los judíos son ratones, los alemanes, gatos, los americanos, perros y los polacos, cerdos (hemos de decir que los polacos no quedan muy bien parados en esta historia...). También hay alguna rana, obviamente, un francés... Algunas veces, cuesta diferenciar a los personajes, dadas las similitudes del esbozo. Sin embargo, también hay alguna solución ingeniosa o graciosa para narrar, como cuando los ratones judíos se hacen pasar por polacos, que se ponen una máscara de cerdo (el simbolismo de la máscara también se utilizar en las partes del presente, por ejemplo cuando Art acude a su psiconalista).

De vez en cuando, aparecen cartelitos señalando objetos de la viñeta para aclarar su significado o planos y croquis de lugares que revelan la intención documental del cómic (los escondites, mapas y planos, etc). El autor incluye una parte metaliteraria contando cómo recopiló la información de los testimonios de su padre (lo cual hace intervenir una trama de relación paterno-filial y personal  que quizás es demasiado extensa, pero que revela los traumas del hijo y del padre por la muerte de la madre) y cómo decidió usar animales para el cómic, y demás aspectos relacionados con la creación y la oportunidad del relato. Incluso al inicio de la segunda parte el autor hace referencia al éxito de la primera, al más puro estilo cervantino - quijotesco. En cierto punto, hay un flashback insertado en estilo diferente, casi underground, con personajes humanos, que relata una crisis psicológica del autor y el drama de la muerte de su madre.

Destaca más el guion o la parte digamos escrita, tan compleja como una novela, que es la que lleva el peso de la historieta más que los dibujos. En este aspecto, el autor involucra emocionalmente al lector al plantear la historia como un relato en flashback que un hijo solicita a un padre, y que este va intercalando en la subtrama de su propia relación.

En cuanto a los personajes, el más desarrollado es Vladek, el protagonista, padre de Art, y no tanto en la parte del Holocausto como en la del "presente", donde se nos muestra como un viejo manipulador, maniático, avaro e histérico de trato bastante difícil que mantiene una relación no muy buena con su segunda mujer y sigue echando de menos a la primera. Sin embargo, el Vladek del pasado es algo más plano y convencional y destaca sobre todo por la suerte que tiene y en su faceta de superviviente del exterminio. Más bien es un testigo del horror en todas sus variantes: el miedo de la gente, las delaciones, los campos, la amistad en medio de la muerte... Y, sobre todo, la demostración de que en una situación como la descrita a veces la superviviencia es cuestión de puro azar (aunque el personaje hace uso reiteradas veces de sus conocimientos y su ingenio para salir adelante).

La inclusión del trauma por la muerte de la madre de Art quizás sobre un poco, ya que no me parece que añada mucho al relato, salvo matizar la personalidad del dibujante y su relación con el padre.

La historieta es entretenida e interesante (el tema siempre funciona, hemos de reconocer), pero muy larga y con demasiada letra, y dibujos que no entran mucho por el ojo (sobre gustos no hay nada escrito pero yo prefiero otros estilos...). Las historias de interés humano y superviviencia juegan sobre seguro ( y el tema nazi impresiona más que ninguno), aunque para mi gusto hay demasiadas anécdotas argumentales. Quizás si hubiera apostado por la elipsis y no contar cada movimiento de Vladek.. el cómic ganaría en agilidad. De todas formas, no está de más que de vez en cuando alguien nos recuerde lo que sucedió con los nazis.

Esta historieta fue la primera en lograr un premio Pulitzer. Ha sido traducida a multitud de idiomas.


¿Qué te ha parecido la reseña? ¿Te apetece leer este libro? ¿Ya lo has leído? (Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. Gracias por tu opinión)

lunes, 10 de abril de 2017

La Musa, de Jessie Burton

La musa
The Muse
Jessie Burton
Traductora: Cristina Martín Sanz
Editorial Salamandra
480 páginas



Argumento:

Una joven de Trinidad va al Londres de los años sesenta a buscarse la vida. Allí termina trabajando para una galería de arte. Por mediación de un joven que la pretende descubre el cuadro de un artista español llamado Isaac Robles que murió cuando la Guerra Civil. Paralelamente se nos cuenta la historia de Isaac, su hermana y la joven Olive, otra aspirante a pintora, cuyas vidas se desarrollaron en los años treinta.

Comentario:

La segunda novela de Jessie Burton nos sitúa en el ambiente del mundo del arte, desglosado en sus aspectos: el de la creación y el de la venta y distribución. Para ello utiliza dos tramas que transcurren en épocas diferentes y se nos narran de forma paralela en el libro, unidas por el nexo del cuadro pintado por Isaac Robles.

La primera trama, centrada en Odelle, una joven poeta de raza negra, que proviene de las "colonias" y se va a trabajar al Londres de los años sesenta; la segunda, la que narra la historia dramática de Olive, inglesa con aficiones artísticas, residente junto con su familia en el sur de España en los tiempos turbulentos previos a la Guerra Civil española.

Obviamente, ambas tramas están unidas no solo por el cuadro que es centro de la intriga, sino también por la temática y ciertos paralelismos entre los personajes de una y otra.
Con todo, a pesar de que la trama de Odelle parece ser la principal, en realidad, en la narración adquiere mucho más peso, desde el punto de vista dramático y conflictivo la que se cuenta a modo de flashback.

Lo más interesante de esta novela, correcta en su realización, pero no muy destacable desde el punto de vista literario (tampoco es que sea mala), es el mensaje o mensajes que subyacen.

En primer lugar, la libertad de creación del artista como algo superior a la comercialización de las obras. Tanto Olive como Odelle desean crear (poemas, cuadros) aunque eso no les suponga beneficio económico, como una forma de expresarse y realizarse, casi como una necesidad. Contrapuesta a su actitud, la de los demás personajes, que buscan la repercusión y la especulación. La autora hace interesantes reflexiones acerca de lo arbitrario de la valoración de la obra artística, variable según circunstancias no necesariamente relacionadas con su calidad intrínseca, casi siempre vinculadas al marketing o a las modas. Es muy curioso para el lector ver cómo se origina la idea del cuadro, cómo se realiza, lo que significa para su autor, y luego comprobar cómo los "expertos" tienen una interpretación del mismo completamente distorsionada según sus prejuicios académicos.

En segundo lugar, se explora la problemática de la mujer como artista siempre minusvalorada en relación al hombre o a la sombra de él, muchas veces considerada "musa" más que creadora. Olive pinta casi a escondidas de su padre, marchante de arte, para más inri, a sabiendas de que jamás será valorada por él, pero también ansiosa de probarse a sí misma ante un público especializado. En el caso de Odelle, se junta a su condición de mujer la de persona de raza negra, lo cual genera una doble discriminación.

Aunque como digo los temas subyacentes son interesantes, no me ha parecido al mismo nivel su plasmación literaria, lindante, en la trama de la Guerra Civil, con el culebrón. La trama de Odelle, por su parte, no acaba de cuajar, ya que toda la descripción de cómo es la protagonista en realidad poco influye en los acontecimientos, consistiendo el interés de esta trama, desde el punto de vista dramático, en el descubrimiento de un secreto que el lector ya conoce. En realidad, hay otro misterio, la identidad de cierto personaje, pero que pese a los intentos de despiste de la autora, se intuye pronto.  Como argumento y conflicto no acaban de encajar bien las dos tramas, otra cosa es lo ya mencionado de la relación temática, que sí funciona y queda bastante clara.

Algo destacable es que la novela está bien documentada y no me refiero a que los datos expresados sean correctos, sino a que la autora habla de temas como la Guerra Civil española o de personajes españoles sin cometer errores de bulto en la caracterización, algo que es bastante difícil (supongo que también se ha informado sobre la gente de Trinidad, pero es un tema que no conozco). Es decir, es difícil caracterizar a personajes que no son de la nacionalidad de uno sin caer en el cliché. Aunque no se mete en demasiadas honduras, sus descripciones de España y de la Guerra Civil no resultan sonrojantes. Al final del libro incluso nos mete la extensa bibliografía que ha consultado, al modo de los ensayos.

La prosa es correcta; la narración, ágil, aunque en realidad pasen pocas cosas y se toma su tiempo para explicarlas. Literariamente, desde el punto formal, podría haber sido mejor, aunque no es un bodrio, desde luego, y sobre todo, es mucho mejor que la anterior obra de la autora, "La casa de las miniaturas". Se percibe no solo mejoría en el plano de la escritura sino también en el de lo que se pretende transmitir.

En resumen, una obra interesante, quizás algo "lenta" para personas acostumbradas a narraciones cargadas de giros (hemos de tener en cuenta que los hechos importantes tardan en suceder), pero que intenta hablar de algo más que de la peripecia de los personajes. No es la gran obra del siglo, desde luego, pero tampoco un bodrio sin sentido como muchas de las cosas que se venden hoy en día. Al menos trata de "algo".

¿Qué te ha parecido la reseña? ¿Te apetece leer este libro? ¿Ya lo has leído? (Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. Gracias por tu opinión)

lunes, 3 de abril de 2017

Terapia Amorosa, de Daniel Glattauer

Terapia amorosa (Una comedia)
Die Wunderübung: Eine Komödie
Daniel Glattauer
Traductora: Claudia Toda Castán
168 páginas
Editorial Alfaguara


Argumento:

Una pareja en problemas decide acudir a un terapeuta para salvar su matrimonio.


Comentario:

El autor de "Contra el viento del norte" aprovecha su fama como bestseller para encuadernar una especie de guion literario o teatral, con una sola localización, la consulta de un terapeuta de parejas, y tres personajes, el psicólogo y unos esposos a punto de separarse. No se trata de un guion especialmente brillante siquiera. Casi todo lo que pasa en él discurre por los caminos de lo esperado, a pesar de que trata de sorprender con un giro (que se ve venir, claro).

Tratándose de un guion, y como es lógico, la prosa es meramente utilitaria y carece de valor artístico. Ni siquiera los diálogos son demasiado brillantes. Eso sí, al tener este formato, lo terminas de leer en un momento, con lo cual tampoco te hace perder muchos minutos de vida.

El terapeuta realiza con los esposos unas serie de ejercicios psicológicos para que se comprendan y unan, logrando, naturalmente, su propósito en una sola sesión, como si fuera tan fácil. Quizás podríamos verlo como una muestra de la banalidad de este tipo de terapias, puesto que solo con decirles cuatro tonterías, ellos ya se dan cuenta de que en realidad se quieren muchísimo y su problema no es tal (cosa que podría ser, ya que no se ve que tengan muchos motivos para acudir a tales especialistas). 

Para hacer un poco más largo el guion se incluyen ilustraciones...

Libro "millennial" con soluciones facilonas a problemas complejos, happy end, fácil de leer y digerir, igual de fácil de olvidar, y poca literatura. Solo apto para aficionados a la psicología o fans muy fans de Glattauer, aunque igual a algunos los decepciona... Poco más se puede decir de un libro que a duras penas pasa de las 160 páginas y que es un guion y un sacadineros que no dejará poso ni aportará nada en absoluto a la historia de la Literatura.

¿Qué te ha parecido la reseña? ¿Te apetece leer este libro? ¿Ya lo has leído? (Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. Gracias por tu opinión)

jueves, 30 de marzo de 2017

No soy un monstruo, de Carme Chaparro

Editorial: Espasa, 2017
Colección: Espasa narrativa
336 páginas
19.90 €
9.99 €

Argumento:

Kike, un niño de cuatro años, desaparece de un centro comercial en el que estaba con su madre, lo que revive un hecho similar sucedido años atrás. La inspectora jefa Ana Arén y la periodista Inés Grau investigan el caso.

Comentario:

Cuando se lee una primera novela, como es «No soy un monstruo»,  cabe esperar que la inexperiencia propicie errores de todo tipo y de diferente importancia. En el presente caso varios de ellos son formales, como la repetición de información ya aportada (la descripción de la comisaría en la que trabaja Ana,  incluida una sala en la que interrogan a los sospechosos, que, además, pasa de ser la tres a la dos de una mención a la siguiente. O la descripción del programa NeuroQWERTY, importante en la resolución del misterio, cuyas características se reiteran en un par de ocasiones).

También puede resultar difícil decidir cuánta información «biográfica» de los personajes incluir (La vida de Laura no es relevante para la historia y en el retrato de Ana es pertinente lo que sucedió cuando ella estaba en la academia de policía y no lo es la historia familiar más lejana, incluyendo a su antepasada Paulina, homenaje de la autora a su tía fallecida, del mismo nombre) o en qué momento contar ciertos detalles (la primera escena en la comisaría es un batiburrillo confuso de datos, alguno de los cuales quizá sería oportuno posponer hasta el momento en que se necesiten, como la mencionada sala de interrogatorios).

Aunque hay varios puntos de vista, de mayor (Inés, Ana) a menor (Laura, Joan, Nori, Sam, Patricia, Jesús, RICHI) importancia, son la periodista y la policía quienes llevan el peso de la historia, una en una primera persona bien llevada, quizá, en parte, por su carácter mayoritariamente emocional, y la otra en una tercera más convencional, que se aprovechan para tratar temas que van más allá del misterio.

Entre estos destacan el morbo que pueden generar las desgracias ajenas (la nota final es buena muestra) o el mundo del periodismo y la literatura (Inés) al funcionamiento del entramado policial (Ana). Se incide además en la maternidad (con sus miedos y responsabilidades) y la pérdida (emotiva la declaración de Lucía que presencia Inés al comienzo de la novela), tramas que, si bien enriquecen la historia, y la dotan de profundidad, en ocasiones desvían la atención de la estrictamente policíaca.

«Los adictos la miraban embobados. Enganchados a esa historia como yonquis a la heroína. Cerraban los ojos por pudor, pero también para disfrutar más, concentrándose solo en el fluir de la droga por sus venas. Yo también, la verdad. Quizá por eso las reuniones de ese tipo tenían siempre tantos asistentes, porque las personas necesitábamos cada día nuestro chute de desgracias ajenas. Somos adictos al dolor de los demás. ¿Era yo también así? ¿Me hacía falta el dolor ajeno para sentirme bien? ¿O quizá para trabajar?»

Que Inés, pueda ser considerada, de alguna manera, como alter ego de la autora (ambas son periodistas, han escrito una novela, son madres…) suma interés a la parte metaliteraria de «No soy un monstruo», que incluye reflexiones sobre el mundillo literario:

«Como a toda persona medio famosa, hacía años que las editoriales me perseguían. Escribe, escribe, escribe. Te damos el argumento, me decían algunas. Te damos las ideas que quieras, me decían otras. Te ponemos a un escritor que te ayude, me propusieron también. Yo sabía —para qué nos vamos a engañar— que no me perseguían solo porque supiera contar muy bien las historias, sino porque querían aprovechar la fama que me daba la tele. Para vender más libros, claro. El mercado literario está así de jodido y si eres famoso, vendes más. Da igual lo que hayas escrito.»

 La autora ha declarado en varios medios que lo primero que escribió de la novela fue el final, basado, como el inicio, en noticias que ella misma había contado en el informativo, y se nota. La estructura de la historia es impecable, los giros en la investigación, la mayoría sorprendentes e inesperados, están justificados de forma creíble, los momentos en que se pospone una revelación no se alargan en exceso, y todo fluye hacia una conclusión narrada de forma progresiva, permitiendo aceptar poco a poco la realidad, que impulsa a releer ciertos pasajes para comprobar si se habían dado pistas de lo que iba a suceder. Y si, a veces son muy sutiles, pero ahí están.

En resumen, «No soy un monstruo»  cuenta una historia de misterio de las que «obligan» a seguir leyendo para conocer lo que pasa (sobre todo en el último tercio),  y la dota de profundidad con la inclusión de otras tramas, como la metaliteraria y la crítica social. Y además está bien escrita.

 «No soy un monstruo» es la obra ganadora del Premio Primavera de Novela 2017.


***T***

¿Qué te ha parecido la reseña? ¿Te apetece leer este libro? ¿Ya lo has leído? (Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. Gracias por tu opinión)


lunes, 27 de marzo de 2017

Por último, el corazón, de Margaret Atwood

Por último, el corazón
The heart goes last
Margaret Atwood
Traductora: Laura Fernández
Editorial Salamandra
416 páginas


Argumento:

Charmaine y Stan, una pareja que vive en un coche, continuamente acosada por bandas callejeras y los desórdenes sociales de un mundo en crisis, deciden entrar en la experiencia piloto de las ciudades Positrón - Consiliencia, donde serán durante un tiempo prisioneros y durante otro, burgueses.

Comentario:

Siento que no he conectado con esta novela de Margaret Atwood al contrario de lo que me pasó con otras suyas, como "El cuento de la criada" o "Oryx y Clarke", que sí me parecieron obras de calidad y que tenían un significado. "Por último, el corazón" me ha decepcionado tanto desde el punto de vista artístico como del de fondo.

Se nos vende como una distopía en la que tiene peso la crisis económica, pero, aunque hay referencias al asunto, es algo que pronto se olvida en favor de otros elementos, como la comedia de enredo amorosa, que es lo que acaba por tener la mayor importancia. Es cierto que los protagonistas entran en la ciudad distópica Positrón-Consiliencia por causa de su situación económica y que nos describe su llegada a ese punto y el contexto que los rodea haciendo hincapié en la disgregación económica y social, pero, en el fondo, si elimináramos ese prólogo de antecedentes de la pareja, tampoco afectaría al grueso de la historia en demasía. 

Tampoco me ha quedado muy claro el funcionamiento de las ciudades "ideales" y sus connotaciones alegóricas, si es que las tienen. A veces parece un mero reality show o situación de este tipo, como algo que no va más allá, sin una ideología profunda que le dé sentido al experimento social de orden (me refiero a su significado literario, no al que le dan sus promotores en la novela). O quizás es que la autora no ha sabido explicarlo o yo no lo he llegado a comprender. 

Básicamente, el argumento gira en torno a la relación de pareja de un matrimonio tan en crisis como la sociedad en la que habitan, aunque esa crisis he tardado en percibirla, ya que ambos se aman y están unidos. Lo único que parece ocurrirles es que les falta algo de pasión sexual después de varios años de convivencia y que sienten apetencia por otros sujetos. En torno a los enredos y la gente con la que se acuestan ambos, que es a su vez otro enredo que afecta a la ciudad modelo, surgen diversas situaciones llamémoslas  humorísticas, algunas de las cuales resultan bastante surrealistas.  Ya imaginamos que la ciudad ideal no es lo que parece y que hay algo turbio. Y ahí mete la autora de todo: robots personalizados con función sexual, chanchullos de tipo médico, etc, etc (no revelo demasiado por si alguien lo considera "spoiler"). 

En realidad, resulta bastante previsible casi todo, que encima está contado con gran detalle, con demasiadas páginas, en las cuales casi lo único destacable es el humor. La revelación final a Charmaine, esposa de Stan, los dos protas, es tan previsible y tan manida como recurso que da qué pensar si esta no será una obra menor para mero divertimento de la autora.

Me ha costado bastante leer la obra. No me enganchaba al no verle el sentido. Está muy lejos de las dos novelas de la autora que menciono al inicio. Pero si alguien quiere leer algo ligero pues tal vez le guste.

¿Qué te ha parecido la reseña? ¿Te apetece leer este libro? ¿Ya lo has leído? (Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. Gracias por tu opinión)

lunes, 20 de marzo de 2017

A menos de cinco centímetros, de Marta Robles

Editorial: Espasa, 2017
Colección: Espasa narrativa
344 páginas
19.90 €
Ebook: 9.99 €

Argumento:

Katia Kohen contrata al detective Roures para que pruebe que el famoso escritor Armando Artigas asesinó a su madre , con quien había tenido una aventura, y a otras tres mujeres más.

«A menos de cinco centímetros» es una novela detectivesca clásica, que incluye muchas de las características del género: su protagonista, Tony Roures, es un sexagenario ex corresponsal de guerra que investiga infidelidades hasta que llega un caso capaz de «redimirle» de un pasado que le hace sentir culpable. Solitario, fracasado, romántico, no tarda en sentirse atraído por Misia Rodríguez, víctima potencial, bella e interesante, a quien desea salvar.

Este reconocido alter ego de la autora (Roures, como Carvalho, al que ha declarado homenajear, se traducen como Robles) aporta además la crítica social que se asocia a este género mediante reflexiones sobre la guerra, la trata de personas, el Holocausto o la prostitución, muy presentes en  los capítulos narrados desde el punto de vista del detective.

Los otros protagonistas, Misia Rodríguez y Armando Artigas, además de sus roles de posibles víctima y asesino, protagonizan la trama «romántica» (pasión, sexo), y la mayoría de las escenas eróticas, algunas de ellas más significativas que otras, casi todas breves y sin caer en el mal gusto. Y también reflexionan sobre literatura, Armando como autor («Escribir una mala novela es muy difícil. Y escribir una buena es un milagro. La diferencia entre una y otra es la emoción. Y ni siquiera eso garantiza su éxito. Por eso solo hay que contar aquello que uno querría leer. Nada más. No existen fórmulas mágicas, salvo, tal vez, tener algo que decir y una mirada propia a la hora de decirlo») y Misia, esposa de un editor, como lectora («Ahogó sus penas entre esas palabras escritas que un día le enseñaron a llorar y a vivir en mundos paralelos»).

El resto de los personajes: Katia Kohen (contrata al detective), Isabel (periodista, parte del pasado traumático de un Roures en busca de redención) Alfonso Benítez y Miguel Atance (amigos de confianza de Artigas) o Carlos Rothman (marido de Misia) cumplen su cometido como secundarios necesarios para que avance una historia en la que los flashbacks que muestran la relación de Armando con varias de las mujeres supuestamente asesinadas no parecen aportar gran cosa a la novela.

Las continuas referencias a cómo visten los personajes (Misia y Armando), si bien se dirían utilizadas a modo de caracterización y contraste, un largo listado de títulos y características de libros, o los mencionados flashbacks, llega un momento en el que obstaculizan la fluidez de la narración más que enriquecer la historia. En cuanto a la resolución del misterio, la escasez de personajes con posibilidades de haber cometido los crímenes es tal que no resulta difícil, para quienes lean habitualmente este género, deducir su identidad incluso antes que Roures. El motivo, en cambio, es casi imposible adivinarlo, quizá por su carácter rebuscado, del que no se dan indicios.  

En resumen, «A menos de cinco centímetros» es una novela correctamente redactada que contiene los elementos habituales de las novelas de detectives clásicas, con varios altibajos de ritmo, algún cabo suelto (¿Qué ocurre con cierto libro tras publicarse?), un desenlace de interés creciente resuelto de manera convencional y un final agridulce acorde con el género al que pertenece.


***T***


¿Qué te ha parecido la reseña? ¿Te apetece leer este libro? ¿Ya lo has leído? (Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. Gracias por tu opinión)

jueves, 16 de marzo de 2017

La noche de la usina, de Eduardo Sacheri

La noche de la usina
Eduardo Sacheri
Editorial Alfaguara (Premio Alfaguara 2016)
376 páginas

Argumento:

Un grupo de personas que juntan dinero para montar un negocio es estafado en los tiempos del "corralito" argentino. En lugar de dejar que el estafador se salga con la suya, organizan un gran robo para recuperar su dinero.

Comentario:

Dos cosas destacan en esta novela por encima de todo: primero, lo entretenida que es, y segundo, su clara influencia cinematográfica, tanto desde el punto de vista de la estructura de los acontecimientos y de cómo se muestran, como de las referencias  (hay alusiones a la película "Cómo robar un millón y..." con Peter O'Toole y Audrey Hepburn).

Las aventuras de un desparejo grupo de amigos y vecinos que se juntan para perpetrar un robo, que es también venganza (y que posee incluso componente social), no tienen nada de intelectuales, metafísicas y elevadas; solo son las, a veces, torpes mañas de personas normales (con sus manías y excentricidades) de un pueblo argentino, afectadas por la terrible crisis económica de los años noventa del siglo XX, rematada por el llamado "corralito" (2001), que  marcó tan negativamente la vida de los habitantes de este país austral. 

La novela se divide en tres partes diferenciadas. La primera nos narra las malas condiciones económicas del pueblo de O'Connor y de los vecinos, y de las decisiones que toman para afrontarlas (recaudar dinero entre todos para poner un negocio). Después, con la estafa de la que son víctimas y que desencadena otros hechos luctuosos, comienza la parte en la que se elabora el plan para recuperar el dinero robado, mediante otro robo; finalmente, el autor nos regala un epílogo contando la suerte de los diferentes participantes en la empresa, un happy end en toda regla, quizás demasiado happy. 

Ya solo observando la estructura se ve el estilo cinematográfico de la historia. Y es que es inevitable ver, mientras lees, esas regiones campestres y algo desoladas, similares a paisajes de western, y a los personajes urdiendo sus planes, con sus soluciones ingeniosas.

La prosa fluye de modo libre (con anticipaciones y otros cambios de tiempos verbales), coloquial, con diálogos rápidos, expresiones puramente argentinas, que la hacen más auténtica y realista (un estilo que me recuerda, salvando las distancias, al de "Patria" de Aramburu), y abundante humor, derivado casi siempre de la torpeza de los personajes comunes al enfrentarse a algo que los supera y que solo se ve en las películas (especialmente hilarantes las peripecias del chico que se hace pasar por jardinero en la oficina del "malo").

No es que sea una novela de alta literatura. En realidad, es bastante ligera, a pesar de tocar temas nada divertidos como la crisis económica argentina y el corralito, y ya de modo  más general, el abuso que los poderosos hacen de las personas de a pie y que suele quedar impune. En este caso, los afectados, en unión solidaria y fraterna, se toman la justicia por su mano, lo cual puede tener también lecturas sociopolíticas. Dejando esto aparte, el autor ha tomado la vía de las aventuras y el humor, logrando una historia amena, quizás con algún bache de ritmo durante la elaboración del plan, y con personajes que, siendo entrañables y algunos de ellos pintorescos, tampoco es que sean un dechado de profundidad  (más bien lo contrario).

Quizás este es uno de los defectos de la novela, que  no se ahonda mucho en la psicología de los personajes, a los que conocemos por un par de rasgos cada uno apenas, pero que, teniendo en cuenta el tipo de historia, tampoco afecta demasiado. Otro defecto podría ser que resulta algo previsible en sus pasos. Es decir, sigue el "guion" de una película de robos canónica, incluida el algo inverosímil desenlace (que nadie los investigue, quiero decir, que salga todo tan bien).

No, no es alta literatura, repito (pese a haber ganado un premio), pero hace pasar un rato entretenido, despierta algunas risas, nos muestra el triunfo de gente común oprimida por el malvado capitalista, y además, termina bien. De vez en cuando, hay que leer algo amable en esta línea. Pero sin acostumbrarse.


¿Qué te ha parecido la reseña? ¿Te apetece leer este libro? ¿Ya lo has leído? (Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. Gracias por tu opinión)

lunes, 13 de marzo de 2017

La biblioteca de los libros rechazados, de David Foenkinos

T.O.: Le Mystère Henri Pick, 2016
Editorial: Alfaguara, 2017
Traducción: María Teresa Gallego y Amaya García
290 páginas
18.90 €
Ebook: 9.99 €

Argumento:

Delphine Despero, editora de la editorial Grasset, y su pareja, el autor fracasado Frédéric Koskas visitan la biblioteca de Crozon, un pueblo de Bretaña, donde encuentran un manuscrito que deciden publicar,  alcanzando un éxito inesperado.

Comentario:

En «La biblioteca de los libros rechazados» se encuentran dos historias, una de misterio y otra metaliteraria, engarzadas entre sí, sustentándose mutuamente, cada una protagonista de la mitad de la obra.

Tras la publicación, y posterior éxito, de la novela, se inicia una pesquisa en la que esta, «Las últimas horas de una historia de amor», sería la «víctima», y su autor, supuestamente Henri Pick, un pizzero fallecido un par de años antes, el «criminal». Jean-Michel Rouche, un crítico literario en horas bajas, sería el detective que, creyendo en la «inocencia» de Pick, decide averiguar quién es el verdadero «culpable».

La investigación de Rouche, emprendida por su cuenta, desconfiado de la versión oficial, incluye entrevistarse con diversos «testigos», encontrar pruebas que cree concluyentes, e incluso pensar que ha resuelto el caso y verse impelido a tomar una decisión, más o menos moral, sobre qué hacer con lo que sabe. La resolución del caso, con un giro final hasta cierto punto inesperado (elige entre las dos posibilidades más creíbles), es la lógica y pertinente con la intención de la novela.

La aparición del «cadáver» («Las últimas horas de una historia de amor») se usa además para analizar la influencia que ejerce un hecho inesperado tanto en un público lector ansioso de saber más como en las personas cercanas al supuesto autor, siendo la viuda de Pick, Madeleine, una de las principales afectadas. La mujer pasa de la incredulidad a la duda y a la asunción de que su marido escribió una novela, basándose en una anécdota de juventud, cuando estuvieron temporalmente separados:

« Pocos minutos después se dijo incluso que era posible. Improbable, sí, pero posible. Y además, debía tener en cuenta otro elemento: a ella le agradaba aquella manifestación del pasado. Le apetecía creer en cualquier cosa que le permitiese volver a entrar en contacto con Henri, de la misma forma que otros se dedican al espiritismo. A lo mejor había dejado esa novela para ella. Para regresar por sorpresa. Para decirle que todavía estaba allí; esa novela era para cuchichearle al oído su presencia; era para que el pasado de ambos pudiera seguir vivo. Y entonces preguntó:
   —¿Puedo leer su libro?»

La parte metaliteraria de la novela incluye desde un recorrido superficial  por las costumbres literarias francesas, hasta menciones de programas dedicados a la literatura, o autores y libros famosos: Houellebecq («Sumisión es su mayor éxito. Más que el Goncourt. Pero es su peor libro. Se me cayó de las manos. La verdad, para cualquiera a quien le guste Houellebecq, es muy inferior a todo lo demás que ha escrito. Tiene un sentido excepcional de lo novelesco, pero aquí la verdad es que no hay argumento. Y las pocas páginas buenas sobre la sexualidad o la soledad son repeticiones de lo que ya había escrito, pero en peor.»), Marcel Proust, John Kennedy Toole y, en especial, Richard Brautigan, en cuya novela «The Abortion» está el origen de esa Biblioteca de libros rechazados que inaugura Jean-Pierre Gourvec en Grozon.


En general, durante buena parte de la narración, se mantiene el equilibrio entre las menciones literarias y la trama de misterio, si bien en la segunda mitad, cuando se centra en la investigación sobre quién escribió en realidad la obra, comienzan las digresiones, desde el relato pormenorizado de la vida de personajes secundarios hasta el exceso de romances, dejando algunas de las subtramas sin una conclusión satisfactoria.


En resumen, «La biblioteca de los libros rechazados» es una novela sobre el amor a la literatura, con algunos, breves, baches de ritmo e interés debidos a digresiones innecesarias y a la tendencia del autor a contar más que a mostrar, aderezada con un misterio cuya resolución mantiene la intriga hasta el último momento.


***T***


¿Qué te ha parecido la reseña? ¿Te apetece leer este libro? ¿Ya lo has leído? (Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. Gracias por tu opinión)

jueves, 9 de marzo de 2017

Y si fuera cierto, de Antonia J. Corrales

Editorial: Amazon, 2017
Longitud de impresión: 155
2.99 €

Argumento:

Fabiola es contratada para escribir una biografía. Cuando llega al pueblo donde tiene que hacer su trabajo empiezan a suceder cosas extrañas.

Comentario:

Alguien que haya leído alguna de las novelas anteriores de la autora podría pensar, tras la lectura de los dos o tres primeros capítulos de «Y si fuera cierto», que, al menos en lo formal, tiene muchas similitudes con estas: narración en primera persona de protagonista femenina en crisis, frases entre lo melodramático, lo superficial  y lo incomprensible, repetitivas, con menos contenido del que aparentan, desorden narrativo (comienza con el viaje y vuelve a un acontecimiento anterior), ausencia de fecha o lugar en el que se desarrolla la historia, palabras usadas fuera de contexto, erratas, puntuación caótica en la que faltan tildes y comas, etc….

Por fortuna, poco después de la llegada de Fabiola a su destino, algunas de estas características empiezan a diluirse. La autora abandona durante la mayor parte de la novela el tono exagerado y las frases tan grandilocuentes como vacías para adoptar una narración sencilla y eficaz, en algunos momentos emotiva, sobre todo en el relato, bastante tópico y por tanto susceptible de despertar empatía, de la vida matrimonial de la protagonista y su ex marido, Ezequiel, o la breve escena que esta comparte con su madre enferma.

También se nota que, además de mejorar la comprensión y facilitar la lectura, la drástica disminución de este tipo de frases permite distinguir la historia bajo la superficie, y el trabajo realizado para dotarla de estructura y coherencia, y de una profundidad ausente en varias de las obras anteriores de la autora, más centradas en el relato de generalidades emocionales que en contar algo con sentido, como sí ocurre en «Y si fuera cierto», obra más «novelada», con escenas, diálogos y un mensaje claro, directo y positivo.

Como ejemplo de estructura destaca la relación entre lo que sucede en la primera parte de la novela y en la segunda (se explica incluso el ruido que hace el tren camino del pueblo), la sutileza con la que a media novela cambia un escenario por otro, o la muy eficaz revelación de los misterios, con un toque fantástico, que rodean el lugar y a sus habitantes, en un crescendo de intriga y curiosidad. Que haya quien pueda deducir lo que sucede en realidad (no es tan difícil) no resta interés a la lectura, ni tampoco la relativa previsibilidad de lo que ocurre tras la revelación, si bien la autora consigue dar un par de sorpresas sin perder la credibilidad (dentro de lo fantástico) de la historia.

La elección de la primera persona (habitual en la obra de la autora) cobra significado y sentido en la historia de Fabiola, en la subjetividad de lo que experimenta. Aunque la definición del personaje no es muy profunda, si está lo bastante caracterizada para mostrar a una mujer en crisis: separada de su marido, con un amante, la madre enferma y una novela que lleva años escribiendo sin ser capaz de terminarla. La estancia en el pueblo, lo que allí vive y las consecuencias, que cambian su vida, son una suerte de viaje iniciático (de nueve meses, como un embarazo) que ordena sus prioridades y le hace tomar decisiones que cambian su vida. El resto de los personajes (Santos, Jacinta, Margaret, Ezequiel, Torcuato…) y sus actos están al servicio de la trama.

En el aspecto fantástico, destaca la recreación del pueblo y sus circunstancias: la sabiduría de Jacinta, los colores, el simbolismo de la hoja de arce roja (en novelas anteriores fue un paraguas rojo o una jirafa albina), a modo de contacto con la realidad, recordatorio de la vida de Fabiola antes de llegar al pueblo, objeto «mágico» que actúa como nexo de unión entre un lugar y otro.

En resumen, pese a las evidentes similitudes entre «Y si fuera cierto» y otras de sus novelas (mujeres heridas, «fantasía», símbolos, cambios, amistad femenina, viajes iniciáticos, relaciones románticas difíciles...), se percibe en esta una evolución (sería mayor con una revisión formal más profunda para «limpiar» la prosa), que la convierte en la que mejor consigue transmitir las inquietudes de su autora.


***T***


¿Qué te ha parecido la reseña? ¿Te apetece leer este libro? ¿Ya lo has leído? (Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. Gracias por tu opinión)

lunes, 6 de marzo de 2017

El silencio de las Tierras Altas, de Steinar Bragi

El silencio de las Tierras Altas
Hálendið
Steinar Bragi
Traductor: Enrique Bernárdez Sanchís
Ediciones Destino
368 páginas


Argumento:

Dos parejas recorren las Tierras Altas de Islandia. El mundo mágico y desolado de la región sacará a la luz sus fantasmas ocultos.

Comentario:

No sé muy bien en qué género encuadrar la novela que nos ocupa. Podría ser fantástico o terror o incluso un thriller con elementos psicológicos y sobrenaturales, en los que tienen mucho peso los mitos propios de la nación islandesa, con sus duendes y demás. Lo que sí tengo seguro es que no me ha gustado nada. 

Para ser tan corta, me ha aburrido. Y no sé muy bien por qué. Supongo que detectar la falta de dirección de la historia ayudó bastante a mi tedio.

Tenemos dos parejas de islandeses acomodados pero que han sufrido (todo lo que puede sufrir un islandés) con la crisis económica e inmobiliaria, lanzados a la aventura de recorrer en todoterreno las tierras altas de Islandia, un lugar desolado, según la descripción que hace el autor, casi un desierto, donde no parece haber ni cobertura para los teléfonos... Los protas tienen un accidente y empiezan a ocurrir cosas extrañas. Se refugian en una cabaña con unos viejos que también dan mala espina. Hay apariciones y desapariciones, huesos y cosas cada vez más raras. 

En todo esto, el autor nos intercala flashbacks con las muy aburridas vidas de los protagonistas, los cuales para mí son casi indistinguibles unos de otros. La forma tan sosa de contarlas no logró hacérmelas interesantes al menos. 

Algunos capítulos parecen crítica social (leve); otros, terror de la más rancia escuela, con toques de absurdo y surrealismo estilo "Lost" (qué daño hizo esta serie), para terminar con un final ambiguo pero cuyas posibles explicaciones son todas estúpidas y te hacen desear no haber leído el libro. 

La prosa tampoco es nada del otro mundo, más bien lo contrario. Quizás lo mejor sea la ambientación, el aire sobrenatural y mágico que confiere al paisaje donde se desarrolla la acción, pero en líneas generales deja un poso de vacío al final, porque no sabes muy bien qué se nos quiere transmitir con esa novela. ¿Hay algún tipo de simbolismo? ¿Va de la crisis y bancarrota que sufrió Islandia? ¿Los duendes son reales o alucinaciones? 

El final es de esos que tanto odian los lectores, así que no digo más... El que quiera arriesgarse a perder valiosas horas de vida está en su derecho, pero no digan que no están advertidos.


¿Qué te ha parecido la reseña? ¿Te apetece leer este libro? ¿Ya lo has leído? (Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. Gracias por tu opinión)

viernes, 3 de marzo de 2017

Open: Memorias, de Andre Agassi

T.O.: Open. An Autobiography, 2009
Editorial: Duomo ediciones, 2014
Traducción de Juanjo Estrella González
480 páginas

Argumento:

Autobiografía del tenista Andre Agassi.

Comentario:

Tenis, tenis y más tenis. La autobiografía de Agassi gira en torno a este deporte, y abarca todas las facetas de su vida, dominada por la inevitabilidad de jugar, competir, ganar y perder, luchar por ser el mejor.

El autor relata cómo comenzó a entrenar obligado por la obsesión paterna de cumplir en el hijo un sueño que no había logrado por sí mismo. Los duros entrenamientos a los que se sometía, el lento progreso hasta hacerse conocido, el detallismo con el que relata algunos de los partidos (juego a juego, golpe a golpe) o la relación con varios de sus compañeros, desde pelotear siendo niño con su admirado Björn Borg y la arrogancia de Jimmy Connors, a los enfrentamientos con su némesis, Pete Sampras, entre otros (Roger Federer, Boris Becker, Rafael Nadal…).

También se recrea en las manías o rituales antes de entrar en la pista, sus entrenadores, que llegan a ser parte de su familia, las lesiones, el sufrimiento que soportaba en algunos partidos, los viajes por el mundo en busca de la siguiente competición, la soledad, detalles que satisfarán a quienes interese especialmente la faceta deportiva del protagonista.


Además, la obra incide, sobre todo en su primera mitad, en la compleja relación entre el tenista y su progenitor, un hombre implacable decidido a que el muchacho triunfase (el autor rememora repetidamente sus enfrentamientos una máquina lanzapelotas modificada, a la que llama el dragón, y le hace sentir diminuto, desvalido), con quien mantiene una relación entre el amor y el odio similar a la que tiene con el tenis.

«De pronto mi padre disponía ya de su pista de tenis en el patio trasero, lo que significaba que a partir de entonces yo ya tenía mi cárcel. Yo mismo había alimentado a quienes habían construido mi prisión. Había ayudado a pintar las líneas blancas que servirían para confinarme. ¿Por qué lo había hecho? No tenía otra opción. Ésa es la razón por la cual hago todo.»
«Después de años oyendo a mi padre despotricar contra mis fallos, una derrota ha bastado para que yo mismo asuma sus críticas. He interiorizado a mi padre –su impaciencia, su perfeccionismo, su rabia– hasta que su voz no sólo suena como la mía, sino que es la mía. Ya no necesito que mi padre me torture. A partir de ese día, eso puedo hacerlo yo solito.»

También se dedica espacio a las mujeres de su vida, desde un primer amor por Wendi, una recogepelotas de su edad, hasta sus matrimonios con Brooke Shields (ella le convenció para que dejase de ponerse peluca y se afeitase la cabeza) y Steffi Graf, relaciones que parecen predestinadas y relata en cierto detalle, sobre todo la de Stefanie, quien es la primera persona que entiende y  comparte su relación con el tenis («Hablamos de tenis por primera vez. Cuando le digo que odio el tenis, ella se vuelve hacia mí con un gesto que significa: pues claro. ¿No lo odiamos todos?»).


Andre Agassi, Stefanie Graf, Jaden y Jaz (Fotografía: John C. Russell)

«Esa noche, tras celebrarse la final, tiene lugar el famoso Baile de Wimbledon. Llevo años oyendo hablar de él, y me muero por asistir, porque el ganador baila con la ganadora de la final femenina y en esa edición, como en casi todas las celebradas en los últimos tiempos, la ganadora es Steffi Graf. Yo me enamoré de ella desde que la vi concediendo una entrevista en la televisión francesa. Me impactó, me deslumbró su gracia discreta, su belleza natural. Era como si su aspecto, de algún modo, mostrara que olía bien. Y, además, que era buena, una persona intrínseca, esencialmente buena, llena de rectitud moral y de una clase de dignidad que hoy ya no existe.»

Destaca la estructura de la obra, que empieza por un final (la inminencia del último partido antes de la retirada) para luego relatar el inicio de su carrera, a los siete años, y termina con un comienzo, el de la escuela que ha construido en Las Vegas.
 «Juego al tenis para ganarme la vida, aunque odio el tenis, lo detesto con una oscura y secreta pasión, y siempre lo he detestado.Cuando este último fragmento de mi identidad encaja en su lugar, me pongo de rodillas y susurro: por favor, que acabe todo esto.Y después: no estoy preparado para que acabe todo esto»


Las memorias, escritas entre Agassi y J. R. Moehringer (premio Pulitzer de periodismo y autor de su propia autobiografía,  El bar de las grandes esperanzas, obra que impresiona al tenista y motivo por el que le pide ayuda para escribir la suya), están narradas en primera persona y presente, con algún que otro salto temporal, sin guiones para indicar los diálogos, aunque no resulta difícil de leer.

En resumen, Open es una autobiografía irregular (dependiendo de qué faceta de la vida del autor interese más), con altibajos (demasiados relatos de partidos), a veces superficial y otras profunda que, más allá del deportista de élite, muestra a la persona, con sus contradicciones, intensidad, dudas, pasión, sufrimiento, romanticismo. Y es que, si bien el tenis parece el tema principal, trata de la vida, como dice Agassi en las palabras que quiere dirigir a los alumnos de la primera promoción de su escuela:

«La vida es un partido de tenis entre extremos opuestos. Ganar y perder, amar y odiar, abrir y cerrar. Reconocer pronto ese doloroso hecho ayuda. También hay que reconocer los extremos opuestos que hay en nosotros, y si no podemos entregarnos a ellos, o reconciliarnos con ellos, debemos al menos aceptarlos y seguir adelante. Lo único que no podemos hacer es ignorarlos.
¿Qué otro mensaje espero poder transmitir? ¿Qué otro mensaje podrían esperar ellos de alguien que dejó el colegio a los catorce años, y cuyo mayor logro, el logro del que más orgulloso se siente, es esta escuela?»


***T***

¿Qué te ha parecido la reseña? ¿Te apetece leer este libro? ¿Ya lo has leído? (Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. Gracias por tu opinión)