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lunes, 11 de junio de 2018

La fábrica de canciones. Cómo se hacen los hits, de John Seabrook

La fábrica de canciones. Cómo se hacen los hits.
The Song Machine: How to Make a Hit
John Seabrook
Traducción: Irene Riaño de Hoz
Penguin Random House (Reservoir Books)
452 páginas


Argumento:

El autor nos narra cómo se crean los súper hits musicales que escuchamos en la radio o vemos en Youtube.

Comentario:

Lo cierto es que cuando empecé el libro esperaba una narración más técnica sobre la creación de canciones, desde el punto de vista musical, pero, pese a todo, me ha gustado. Nunca más escucharé un gran éxito del mismo modo... Imposible, después de haber leído esta obra.

El autor nos cuenta aquello que sucede "detrás" de los artistas más admirados y escuchados, en los estudios de grabación o incluso antes, en las oficinas de las compañías o en las casas de los gurús de la música comercial. Y obviamente, y aunque nos podemos imaginar muchas de las cosas que dice, las conclusiones son muy deprimentes, en especial, aquellas que se refieren a la predictibilidad de lo que será un éxito, y a la absoluta mercantilización de todo lo relacionado con la música popular.

"«Todos nosotros hemos aprendido desde una edad muy temprana a enfocar la música como un negocio —explica—. Frente a otros que lo harán por diversión o por lo que sea, a nosotros nos prepararon para hacer exactamente lo que el cliente quiere y cuando lo quiere."

En consonancia con el tema que toca, que no es otro que la música, las partes y capítulos están conformados con la estructura de una canción tipo. Es decir, cada parte se nombra con un elemento de la canción, como el "gancho" (hook), la primera estrofa, la segunda, estribillo, puente, etc, etc.

En la primera parte, el autor nos describe de forma autobiográfica su encuentro con la música "moderna" (la que escucha su hijo adolescente) y las diferencias entre esta y la de su época, y nos introduce los primeros puntos clave: los dos tipos principales de influencias musicales de los grandes hits (Europop y R&B), y el uso del software informático para la creación de las canciones, que generan sonidos más atractivos que los de los instrumentos de verdad (lo que el autor llama "robopop"). También habla del famoso "hook" o gancho 

"Los hits actuales están repletos de hooks, anzuelos musicales diseñados para engancharse a tu oreja cada siete segundos". 

El artista, el cantante, tiene mucha menos importancia de lo que uno piensa.

Después, Seabrook se centra en los creadores de verdad de las canciones, como Dr Luke, Stargate o Max Martin, que logran sacar partido de unos pocos acordes y estructuras sencillas que los PC y el software luego arreglan y mejoran, añadiendo todo tipo de adornos, que convierten estas piezas musicales en adictivas a fuerza de repeticiones, en busca del ansiado Hit ("El 90 por ciento de los ingresos de la industria discográfica procede del 10 por ciento de las canciones"). 

De lo que cuenta el autor en el libro se deduce que vale más tener un par de éxitazos que mil canciones de cierto éxito pero que no llegan a ser "hits", aunque también reconoce que el panorama está cambiando hacia un escenario de "nichos" de mercado, debido sobre todo a la entrada de las descargas ilegales y de plataformas como Spotify, que han afectado mucho a las ventas y al negocio.

Se nos revela un hecho curioso: la gran mayoría de los creadores de grandes éxitos ¡son suecos! Y no habla solo de grandes éxitos europeos, sino también americanos y en el para mí poco conocido mundo del K-Pop (grupos pop coreanos de grandísimo éxito).

"Los fabricantes de hits suecos, en su día un alocado sueño de Denniz PoP, fueron los responsables de la cuarta parte de todos los éxitos del Billboard Hot 100 en 2014."

En relación con los suecos, se nos cuenta la evolución de su peculiar "fábrica de canciones", iniciada en los noventa con Cheiron, y su fundador Denniz PoP, fue precursor de la nueva forma de hacer música con samples y sonidos pregrabados y sintetizadores, y sobre todo ese trabajo en estudio que recubre la música de "golosinas", es decir, de efectos que hacen que las canciones sean más placenteras de escuchar.

Pero también nos cuenta la colaboración de estos suecos con los americanos y la mezcla de sonidos R&B con el más genuino Europop, y el triunfo de los grupos de chicos (Backstreet Boys, etc). Intercalado con la evolución histórica de estas bandas, el autor nos explica cómo trabajaban los compositores, y la influencia de las listas de éxitos y reproducción en la magnificación del impacto de los hits.

Más adelante, se cuentan casos particulares de famosas cantantes como Britney Spears, Kesha o Rihanna, y sus relaciones más o menos problemáticas con estos gurús musicales, además de mencionar la importancia de los talent show, como American Idol, inspirado en el Pop Idol británico (el autor atribuye a Europa este gusto por los concursos de canciones, con  una mención incluso al festival de Eurovisión, con error incluido, ya que si bien Azerbaiyán ha participado en Eurovisión, y ganado una edición, Kazajistán jamás ha estado) 

"Los europeos están habituados a los concursos de canto televisados gracias a décadas de Eurovisión, el concurso paneuropeo de canciones que dio a conocer al mundo a ABBA con «Waterloo», la actuación ganadora de 1974, y que acaba con la coronación de un país como campeón, al estilo de la Copa del Mundo".

Lo más llamativo, los "campamentos de canciones" en los que se reunen compositores para crear en equipo, y cómo se trata de hacer creer a la gente que el cantante interviene en la creación de sus canciones, aunque no siempre sea así.

En resumen, una visión bastante detallada del panorama  musical y de sus grandes éxitos, en la que queda claro que cada vez más y gracias al software informático y a los algoritmos, se va hacia la construcción a la carta de canciones que "satisfacen" al cerebro, hechas con el sistema de "pista y hook", con unos pocos acordes, letras básicas y sencillas, pero que tan rápido como se consumen son sustituidas por otras similares, fabricadas literalmente en estudios por equipos de técnicos, muchos de los cuales no saben música, pero que tienen buen oído para realizar las diferentes partes de una canción, como la melodía, el ritmo, etc. Unos pocos compositores,muchos de ellos de origen sueco con  un afilado sentido de lo comercial, para nutrir los repertorios de casi todos los artistas relevantes. Un libro sumamente interesante y esclarecedor, aunque me sobran un poco las vidas de las cantantes y otro tipo de detalles personales.


¿Qué te ha parecido la reseña? ¿Te apetece leer este libro? ¿Ya lo has leído? (Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. El blog no se hace responsable de los spoilers que puedan aparecer en los comentarios, ya que Blogger no permite editarlos. Se ruega que se ponga un aviso si se van a mencionar. Gracias por tu opinión)

martes, 17 de abril de 2018

Morder la manzana, de Leticia Dolera

Morder la manzana
Leticia Dolera
288 páginas
Editorial Planeta


Argumento:

Obra de no ficción sobre feminismo. La actriz Leticia Dolera explica algunas nociones básicas del tema, sazonadas con experiencias personales de machismo.


Comentario:

La obra no es que sea un sesudo tratado o un estudio científico lleno de datos y referencias eruditas. En realidad, es un texto más bien sencillo donde, al lado de las explicaciones de algunos conceptos básicos de lo que es feminismo y de las objeciones contra él, podemos leer experiencias personales de la autora, una conocida actriz española. La redacción es correcta, aunque tampoco se espere nadie una elaboración o sofisticación superiores.

La gracia reside en dos puntos principales: la expresión de las nociones básicas sobre el feminismo (hace un repaso de los conceptos, de la historia del feminismo, de los malentendidos sobre él, como nos marca la sociedad los roles nada más nacer según el sexo, etc); y especialmente, las vivencias de la actriz en su profesión y vida cotidiana en las que sintió ser víctima del machismo, así como las de algunas de sus amigas y conocidas. 

A este respecto, resulta fácil empatizar y verse identificada con muchas de las experiencias comunes de la autora, como el miedo a andar por las calles de noche, las críticas al físico o la forma de vestir o ciertas exigencias relacionadas con la imagen... Ahora mismo recuerdo la anécdota sucedida a una amiga de la autora sobre cierto casting donde debía interpretar a una abogada y a la cual ponían objeciones por "tener poco pecho" (acabaron poniéndole rellenos, sí, para interpretar a una ABOGADA). Otra anécdota, sucedida a la actriz en los Goya, a la que no quisieron entrevistar entre bambalinas con el siguiente argumento: "Lo siento, no hay tiempo para esto y con el vestido que llevas, ahora mismo es imposible."

En la obra se incluye algún artículo publicado en prensa, el más significativo de los cuales es el que se refiere a una entrega de los premios Goya al que asistió la actriz. En él, esta desarrolla un interesante tema, quizás el más interesante de todo el libro: las contradicciones a las que ha de enfrentarse una feminista que forma parte del mundo del espectáculo. No obstante, muchas de las reflexiones que realiza pueden ser aplicables a otros ámbitos. 

Básicamente, la actriz se pregunta por qué ha de llevar tacones y otro tipo de indumentaria para "lucir" solo por ser mujer. Por un lado, se siente "obligada" a vestir así (y destacar por la imagen) por su propia creencia (la asunción de los cánones y convenciones sociales, hasta tal punto interiorizados que se siente culpable por no seguirlos); por otro, siente que no es verdaderamente libre. Creo que cualquier mujer concienciada se ha encontrado alguna vez en esta tesitura de conflicto entre lo que la sociedad espera de ella en cuanto a imagen (por ser mujer) y lo incómodo que es darse cuenta de ser "cosificada" y solo valorada por lo externo y no poder ir en contra (porque también te sientes incómoda si no sigues esas convenciones: lucir tipo, ponerse vestidos con escotes, depilarse, teñirse las canas...). 

La obra, ligerita, dividida en capítulos cortos, se lee muy fácil, por la redacción desenfadada. Tiene la ventaja, frente a otro tipo de trabajos más científicos, de la frescura y el realismo de la experiencia. Si es capaz de hacernos pensar y lograr que alguien se cuestione cosas o modifique una actitud negativa, bienvenida sea, aunque no vaya a quedar en los anales como referencia académica.

Citas:

"Parece una tontería, pero crecer con cuentos e historias en los que las mujeres somos envidiosas, no tenemos amigas y solo pensamos en enamorarnos afecta a nuestra visión del mundo, a nuestras relaciones y a nuestra propia construcción como seres humanos".

"Sinceramente, donde queremos empezar a ser visibles y tener voz es fuera de casa, sin desmerecer el trabajo del hogar, que más bien hace falta poner en valor; pero para cambiar realmente las cosas, queremos vernos en la política, en los  medios de comunicación, como protagonistas de historias de ficción y también como juezas, decanas de universidad o con sillas en la RAE. Hay tantos sitios en los que estar además de en el hogar..."

"Creo firmemente en la importancia del relato cultural para cambiar las cosas, que todo cambio político y social tiene que estar apoyado por un cambio cultural para que cale y perdure. Por eso pienso que quienes nos dedicamos a contar historias tenemos una responsabilidad que va más allá del entretenimiento. No se trata de adoctrinar, pero sí de analizar qué se visibiliza y cómo."

"Pero la alfombra roja de los Goya, ¿no es otra suerte de relato? ¿No estamos también contando algo? ¿Y qué contamos? Que ellos llevan pantalones y zapatos cómodos y se arreglan en diez minutos y nosotras pasamos por una sesión de maquillaje, más peluquería, más depilación, más vestidazo, más tacón, más complementos..., tiempo extra que podríamos estar dedicando a otras cosas. Porque, a ver, ¿Nos maquillamos y arreglamos porque queremos o porque hemos crecido con ese imaginario femenino que ha dibujado el heteropatriarcado para nosotras? Entonces, como mujer feminista, ¿no debería vestir de otra manera distinta a lo que se espera de mi rol de mujer en una alfombra roja? La respuesta es contradictoria, es sí y es no.

Sí, porque esa imagen está claro que viene de la literatura infantil (y machista) donde nosotras somos princesas etéreas y deseables, y ellos caballeros siempre dispuestos a la acción; y  ya sabemos qué tipo de relaciones puede generar en la vida adulta ese imaginario.

Y no, porque nuestra liberación pasa por el hecho de que podamos vestirnos como queramos y nos apetezca, sin que se nos juzgue, sin que eso nos sume o reste credibilidad o capacidad de liderazgo."


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lunes, 26 de febrero de 2018

Ordesa, de Manuel Vilas

Ordesa
Manuel Vilas
392 páginas
Editorial Alfaguara

 
Argumento:

El autor rememora la figura de su padre (y la de otros miembros de su familia) y hace reflexiones sobre la familia y la muerte.


Comentario:

Otra nueva muestra de la moda de la "autoficción" y de la nostalgia. La excusa de la muerte del padre del autor sirve a este para realizar todo tipo de reflexiones sobre el paso del tiempo y sus estragos. Paralelamente, se realizan diversos flashbacks, a veces en torno a fotografías (que se reproducen en el libro) contando la vida de sus padres, su infancia, diferentes vivencias, recuperando una parte de la memoria histórica española, con la cual mucha gente de su generación puede sentirse identificada. Supongo que con eso juegan estas historias "nostálgicas", aunque a mí me cansa un poco tanta mirada al pasado.

La prosa tiene momentos de brillantez, pero a mí no me compensa el aburrimiento del continuo lamento del autor, y las vueltas que da en torno a su duelo y a los pensamientos derrotistas, autodestructivos y negativos que este le provoca. En realidad, no diría que se trata de una novela. No tiene una trama definida. Es más bien una especie de escrito catártico donde el autor vuelca su sufrimiento y su nihilismo ante el hecho inevitable de la muerte, el paso del tiempo que todo lo destruye y la propia fragilidad de los lazos familiares (incluso con sus hijos, a los que ama pero que se portan de modo indiferente con él, como parte de la "ley de vida" del crecimiento y la conquista de la autonomía personal).

Dado el carácter un tanto caótico del libro, en él tienen cabida cosas tan diversas como los pensamientos del duelo anteriormente mencionados y anécdotas extrañas como la asistencia del autor a un evento con los reyes de España, y las reflexiones que esto le suscita, o su abandono de la docencia. El tono es gris, o más bien negro, como cabe esperar de un relato sobre la desaparición de los padres y otros miembros de su familia, de todo un mundo, en suma, el mundo idealizado de la infancia.

En cierto modo, este libro me recuerda al primer tomo de "Mi Lucha" de Karl Ove Knausgard, que también es una autoficción que toma como punto de partida la muerte del padre para enhebrar anécdotas y vivencias del pasado con otras del presente, y diversas reflexiones sobre la muerte, sin embargo, y no sé explicar muy bien la razón, la obra del noruego, aun siendo mucho más larga, me resultó más entretenida.

En algunas críticas dicen que esta historia de Manuel Vilas es una "obra maestra". Para mí no, aunque no niego que tiene algún párrafo de alta calidad. Eso sí, el estilo no es de mis favoritos, con ese abuso de las repeticiones retóricas y poéticas, que en su justa medida puede ser bonito, pero la mayor parte de las veces cansa, agota incluso.

En resumen, un libro de autoficción y catarsis, una cura para el autor, respetable y quizás necesaria, donde saca lo más negro de su alma, bien escrito, pero algo caótico y quizás repetitivo, con una temática que no me atrae. He tardado un montón en terminarlo porque me daba pereza ponerme a leer. Eso no quiere decir que no pueda gustar a otras personas.

Algunos fragmentos
Madrid es bonito.
Madrid lo ha sido todo en este país, aquí está todo. Mi padre vino varias veces a Madrid. Todos los españoles de las provincias fueron alguna vez a Madrid. En eso, Madrid fue cruel. La gente de las provincias se asustaba de que Madrid fuera tan grande.

Mide el tiempo que dura el saludo a los reyes de España. Lo mide con su cronómetro. Son seis segundos y noventa y dos centésimas de segundo. Ese el el tiempo concedido a cada invitado.

Sin embargo, me trajo una bata. Me ragaló una bata. Cuando llevé la bata al piso me eché a llorar. No la había comprado él, naturalmente;la había comprado mi madre. En aquella bata azul marino, de algodón, recia para el invierno, estaba contenida toda la ternura de mi madre. Esa bata era el símbolo del arraigo. Y sin embargo, tenía que depositar esa bata en una habitación extranjera, en un lugar hostil.

La mesa en la que escribo está llena de polvo, al ser de cristal el polvo consigue su reflejo, su imagen bajo la luz. Es como si las cosas se casaran con el polvo de esta casa. Hay polvo en los bordes dorados de la tostadora, allí el polvo también se hace visible. Hay sitios en los que el polvo no puede impedir su visibilidad; allí es donde puedes acabar con él: destruirlo, borrarlo de la faz de mi casa. No me siento capaz ni instruido para limpiar todo ese polvo, y eso me desespera y me conduce a pensamientos neuróticos sobre la miseria. Hay polvo hasta en el radiador toallero del cuarto de baño, y se fusionan calor y polvo, como en un matrimonio de conveniencia, como en aquellos matrimonios de  los reyes del siglo xvi que fundaron la civilización occidental.

Por otra parte, los hechos terribles son decisivos a la hora de que nuestra vida pueda ser contada, narrada. Sin hechos terribles, o simplemente hechos, acciones, que pase algo, nuestra vida no tiene historia ni trama, y no existe.

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lunes, 8 de enero de 2018

Mini reseñas: especial no ficción (ciencia): Wulf, Wootton

La invención de la naturaleza, de Andrea Wulf
The Invention of Nature: How Alexander Von Humboldt Revolutionized Our World
Traductora: María Luisa Rodríguez Tapia
584 páginas
Editorial Taurus

Argumento:

Biografía de Alexander Von Humboldt, célebre naturalista del siglo XIX, aventurero, explorador, ecólogo... de larga e inquieta vida.

Comentario:

La no ficción no solo vive un buen momento en cuanto a producción sino también por su repercusión de las obras y la acogida entre el público. La obra de Andrea Wulf, en concreto, ha tenido bastante éxito a nivel internacional. Y no es de extrañar, debido a su calidad pese a algunos "peros". Si bien la obra está increíblemente documentada, y es una guía imprescindible para conocer la biografía de Humboldt y sus aportaciones y grandísima influencia, también es verdad que a veces parece que te mete capítulos un poco de relleno, hablando con excesivo detalle de otros personajes, más o menos relacionados (algunos con relación un poco dudosa), como Darwin, Thoreau, Haeckel, Muir, etc, que alargan el libro muchísimo.

Las mejores partes: la que describe las aventuras de Humboldt en América, que podría ser casi una novela, y el emotivo prólogo donde se nos narra la reacción mundial a la muerte del naturalista, que pone de manifiesto lo global de su fama y repercusión, algo que incluso hoy en día sorprende.

A veces, debido a la gran extensión, la autora se repite un poco en los conceptos, pero eso podría soslayarse por el interés de la historia que cuenta. Al margen de su producción científica, analiza también la personalidad del aventurero y sus relaciones amistosas con otros hombres, su escaso o nulo interés por las mujeres y el matrimonio y sus vínculos familiares.

Me ha resultado una lectura interesante y reveladora, algo larga, no obstante, que nos muestra el contexto de una época apasionante en la cual el ser humano conquistaba definitivamente el mundo.

 

La invención de la ciencia: Una nueva historia de la revolución científica, de David Wootton. 
The Invention of Science. A New History of the Scientific Revolution
Traductor: Joandomènec Ros
800 páginas
Editorial Crítica



Argumento:

Vivimos en un mundo hecho por la ciencia pero ¿desde cuándo es así? Este libro cuenta la historia de la extraordinaria revolución intelectual y cultural que dio a luz a la ciencia moderna, y supuso un gran desafío a la ortodoxia prevaleciente de su propia historia.

Comentario:

Otra extensa obra sobre un tema apasionante: los inicios de la revolución ciéntifica que cambió el mundo. No solo hace un repaso de los grandes representantes de la ciencia de los siglos XVI-XVII-XVIII, como Galileo, Kapler, Copérnico, etc., sino también explica las teorías en vigor, las creencias, los experimentos y las personas que murieron por defender teorías controvertidas, como Giordano Bruno (y su idea de los múltiples mundos). 

El autor contextualiza la revolución científica en el marco de las especiales circunstancias que tuvieron lugar en esa época y lugar concretos del mundo, analizando la influencia de hechos históricos como el descubrimiento de América incluso en el uso de las palabras (la propia palabra "descubrimiento" y sus implicaciones, habría surgido de las exploraciones geográficas). Antes de este hito, la gente asumía que ya se tenía acceso a todo el conocimiento posible, por influencia de los referentes "clásicos" como Aristóteles. Sin embargo, a partir de entonces se puso en cuestión hasta el llamado "principio de autoridad", pues había gente que había visto cosas que Aristóteles no había mencionado en sus obras. Como puede imaginarse, la derrota del principio de autoridad tuvo implicaciones brutales.

Especial hincapie se hace en el origen, uso y etimología de las palabras relacionadas con la revolución científica, llegando a dedicar capítulos enteros, muy extensos, a citar cada aparición de ciertos términos en la literatura de la época ("hecho", "descubrimiento", "experimento"). Son precisamente estos capítulos los que más pesados se me han hecho. Una cosa es contextualizar y otra escribir decenas de páginas alrededor de una palabra concreta. La existencia de estas partes más pesadas lastra mucho la obra y convierte la lectura en algo bastante arduo. Aunque es cierto que resulta revelador darte cuenta de cómo la revolución científica alteró incluso hasta las lenguas europeas.

No se puede negar la abrumadora y alucinante documentación y erudición desplegadas, con un aparato crítico de casi cien páginas, y un montón de notas y referencias, pero tampoco que la obra ganaría en agilidad con un poquito de resumen. 

Eso sí,  este libro pone de manifiesto que el atraso científico español viene de lejos, pues son escasos los científicos españoles nombrados (o quizás no hay ninguno...), centrándose básicamente en alemanes, franceses, ingleses e italianos. Algo para pensar y analizar... Lo mejor, las reflexiones historiográficas. Quien lea este libro ha de saber que no se enfrenta a una lectura ligera precisamente...


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lunes, 31 de julio de 2017

La matanza de Rechnitz: Historia de mi familia, de Sacha Batthyany

 La matanza de Rechnitz: historia de mi familia
Und was hat das mit mir zu tun?. Ein Verbrechen im März 1945. Die Geschichte meiner Familie
Sacha Batthyany
Traductor: Fernando Aramburu
Seix Barral
272 páginas


Argumento:

En la noche del 24 al 25 de marzo de 1945, Margit von Thyssen y su marido, el conde húngaro Ivan Batthyány, invitaron a su castillo a los jefes locales del partido nazi, a miembros de la policía política, de la Gestapo, de las SS y de las Juventudes Hitlerianas. Una de las diversiones de esa velada fue matar a doscientos judíos. Tras conocer ese suceso, Sacha Batthyany, sobrino-nieto de la protagonista, guiado por el diario de su abuela, empieza una investigación que le llevará a través de Europa y hasta Sudamérica y le hará reflexionar sobre el pasado, el presente, su familia y él mismo.

Comentario:

Lo primero que he de decir de este libro es que me parece algo engañosa la publicidad que lo envuelve. Se vende como centrado en la matanza del título, y sobre todo, centrado en la figura de la Margit von Thyssen, de la familia Thyssen, hermana del barón Thyssen que estuvo casado con la actual baronesa Carmen Cervera, con toda la carga mediática y escandalosa que esto podría tener. Sin embargo, el hecho criminal, la matanza de varios judíos durante la celebración de una fiesta en la mansión de la aristócrata, es el punto de partida de la historia pero no el central. Se trata de un mero gancho.

A caballo entre la ficción y la no ficción o autoficción (no, tampoco es una novela exactamente), próximo al relato periodístico, el autor nos narra el periplo que inició en busca de su pasado (la tal Margit era su tía abuela) a raíz de la aparición en prensa de una noticia que vinculaba a su familia con los nazis.

La estructura del libro me ha parecido algo caótica con saltos aquí y allá, vueltas al mismo punto, algo repetitivo, sobre todo con continuas referencias al crimen del título, pero que son solo eso, referencias y alusiones. Viajes en busca de los protagonistas de la historia por diversos países entremezclado con pensamientos y anécdotas, entrevistas, y de vez en cuando, la inclusión en montaje paralelo de trozos del diario de dos de las protagonistas del relato en la época de los nazis: la abuela del narrador, de familia aristocrática húngara, y la hija de una familia de judíos asesinados en la mansión ante la pasividad de la dicha familia. 

Esta parte de los diarios es la que me ha parecido ligeramente más interesante al contraponer las historias de dos mujeres de extracción socioeconómica muy diferente pero que sufrieron las consecuencias del nazismo y de la guerra (y también del comunismo, ya que el esposo de la aristócrata también es reprimido por los stalinistas y pasa muchos años en Siberia, lugar al que también se desplaza el autor junto con su padre, en busca de los pasos de su abuelo).

Al final, aunque es un poco batiburrillo de temas, todo gira en torno al autor (como si fuera una autoficción) planteándose cuestiones como la culpa colectiva, las heridas de la guerra en todos los estratos sociales, la manipulación de la memoria por compasión, la identidad, el cuestionamiento de las sociedades felices (él habla de Suiza, donde vive)... El protagonista es el autor y sus reflexiones: ¿ayudaríamos nosotros a los judíos? ¿Ayudamos nosotros a los refugiados de Siria o solo miramos?

En resumen, una nueva mirada al negro periodo de la Segunda Guerra Mundial y del nazismo, que aporta como novedad, si se le puede llamar así, la comparación entre la tragedia judía y la actual de los refugiados de las guerras de Oriente Medio.

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lunes, 17 de abril de 2017

Maus: relato de un superviviente, de Art Spiegelmann



 Maus: relato de un superviviente

Maus: A Survivor's Tale
Art Spiegelmann
Traductor: Cruz Rodríguez Juiz
Literatura Random House
296 páginas

Argumento:

Art, un dibujante de cómic, quiere escribir un libro con la historia de cómo su padre, un hombre amargado por la muerte de su esposa,  sobrevivió al Holocausto nazi. Durante una serie de entrevistas, vamos conociendo los hechos atroces que vivió en Polonia.

Comentario:

No soy lectora habitual de cómics o historietas, pero sentía curiosidad por esta obra que, al parecer, es bastante famosa y ha sido reconocida por el público y la crítica desde su publicación.

El autor se inspiró en la vida de sus padres (en especial en la de su padre) para crear este extenso relato sobre el Holocausto judío, lo cual añade un cierto aliciente  a la historia. Se divide en dos tomos, uno de los cuales se centra en las aventuras del padre del autor antes de ingresar en el campo de concentración de Auschwitz, en Polonia. El segundo, de ahí en adelante hasta que logra reunirse con su mujer y huir de Europa.

La historieta me ha parecido demasiado larga, reitero, en especial porque resulta pormenorizada contando, sin seleccionar las situaciones para darles énfasis a las importantes. Por otro lado, tampoco me parece que aporte mucho al tema, ya bastante trillado (aunque fue novedoso en su momento que un arte como el cómic se interesara por un asunto tan delicado y profundo). Para alguien que no conozca mucho sobre el exterminio de judíos por parte de los nazis puede ser impactante por la crudeza de algunas descripciones y situaciones (incluso para quien lo conozca también).

Desde el punto de vista formal, los dibujos y el estilo no son mis favoritos. Son dibujos en blanco y negro sencillos y algo básicos, donde los personajes adoptan las formas de animales antropomorfos. Los judíos son ratones, los alemanes, gatos, los americanos, perros y los polacos, cerdos (hemos de decir que los polacos no quedan muy bien parados en esta historia...). También hay alguna rana, obviamente, un francés... Algunas veces, cuesta diferenciar a los personajes, dadas las similitudes del esbozo. Sin embargo, también hay alguna solución ingeniosa o graciosa para narrar, como cuando los ratones judíos se hacen pasar por polacos, que se ponen una máscara de cerdo (el simbolismo de la máscara también se utilizar en las partes del presente, por ejemplo cuando Art acude a su psiconalista).

De vez en cuando, aparecen cartelitos señalando objetos de la viñeta para aclarar su significado o planos y croquis de lugares que revelan la intención documental del cómic (los escondites, mapas y planos, etc). El autor incluye una parte metaliteraria contando cómo recopiló la información de los testimonios de su padre (lo cual hace intervenir una trama de relación paterno-filial y personal  que quizás es demasiado extensa, pero que revela los traumas del hijo y del padre por la muerte de la madre) y cómo decidió usar animales para el cómic, y demás aspectos relacionados con la creación y la oportunidad del relato. Incluso al inicio de la segunda parte el autor hace referencia al éxito de la primera, al más puro estilo cervantino - quijotesco. En cierto punto, hay un flashback insertado en estilo diferente, casi underground, con personajes humanos, que relata una crisis psicológica del autor y el drama de la muerte de su madre.

Destaca más el guion o la parte digamos escrita, tan compleja como una novela, que es la que lleva el peso de la historieta más que los dibujos. En este aspecto, el autor involucra emocionalmente al lector al plantear la historia como un relato en flashback que un hijo solicita a un padre, y que este va intercalando en la subtrama de su propia relación.

En cuanto a los personajes, el más desarrollado es Vladek, el protagonista, padre de Art, y no tanto en la parte del Holocausto como en la del "presente", donde se nos muestra como un viejo manipulador, maniático, avaro e histérico de trato bastante difícil que mantiene una relación no muy buena con su segunda mujer y sigue echando de menos a la primera. Sin embargo, el Vladek del pasado es algo más plano y convencional y destaca sobre todo por la suerte que tiene y en su faceta de superviviente del exterminio. Más bien es un testigo del horror en todas sus variantes: el miedo de la gente, las delaciones, los campos, la amistad en medio de la muerte... Y, sobre todo, la demostración de que en una situación como la descrita a veces la superviviencia es cuestión de puro azar (aunque el personaje hace uso reiteradas veces de sus conocimientos y su ingenio para salir adelante).

La inclusión del trauma por la muerte de la madre de Art quizás sobre un poco, ya que no me parece que añada mucho al relato, salvo matizar la personalidad del dibujante y su relación con el padre.

La historieta es entretenida e interesante (el tema siempre funciona, hemos de reconocer), pero muy larga y con demasiada letra, y dibujos que no entran mucho por el ojo (sobre gustos no hay nada escrito pero yo prefiero otros estilos...). Las historias de interés humano y superviviencia juegan sobre seguro ( y el tema nazi impresiona más que ninguno), aunque para mi gusto hay demasiadas anécdotas argumentales. Quizás si hubiera apostado por la elipsis y no contar cada movimiento de Vladek.. el cómic ganaría en agilidad. De todas formas, no está de más que de vez en cuando alguien nos recuerde lo que sucedió con los nazis.

Esta historieta fue la primera en lograr un premio Pulitzer. Ha sido traducida a multitud de idiomas.


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jueves, 23 de febrero de 2017

El Motel del Voyeur, de Gay Talese

 El motel del voyeur
The Voyeur's Motel
Gay Talese
Traducción: Damià Alou
Alfaguara
232 páginas
Argumento:

El periodista Gay Talese nos cuenta las vivencias de un voyeur americano.

Comentario:

La mayor gracia de esta obra, encuadrada en el género de no ficción, es el morbo que podrían suscitar las memorias del dueño de un motel, dedicado a espiar a sus clientes, algo que, salta a la vista, es de una muy dudosa moralidad, y hasta delictivo.

Se supone que este hombre se puso en contacto con el periodista Gay Talese para hacerle llegar sus escritos, y que incluso este compartió algunas sesiones de "espionaje" con él. Durante años estuvieron en contacto  para hablar del tema, hasta que finalmente, al prescribir el posible delito en el que hubiera incurrido (las acciones principales tuvieron lugar sobre los años setenta), se decidieron a darle forma y sacarlo a la luz.

El resultado es muy irregular. Talese nos da variadas explicaciones sobre la forma en que hizo su obra (lo que en cine sería una especie de making of), sus relaciones y correspondencia con el dueño del motel, sus encuentros y charlas, así como la escabrosa situación en que el segundo le mostró su método de modo práctico, en un tono periodístico y aséptico.

Intercalado en el texto  están las memorias propiamente dichas, o extractos de estas, con diferentes episodios de diverso grado de escabrosidad, pero tampoco en exceso descriptivas. El dueño del motel también incluye el relato de su modus operandi, describiendo las obras que hizo en el motel para crear puntos de observación, disimulados con rejillas, y reflexiones (algunas de ellas prosaicas, pero otras bastante interesantes) sobre la sexualidad tanto propia (su fijación infantil con su tía, sus experiencias con varias mujeres, la complicidad de estas con sus actos de "mirón", etc) como de sus clientes, y cómo esta fue cambiando a lo largo de las décadas en que se dedicó a "estudiarlos".

El autor nos narra encuentros entre parejas casadas, adulterios, tríos, actos homosexuales, incluso algún incesto, sin olvidarse de opinar y comentar sobre lo que ve. En general, parece tener la opinión de que las relaciones sexuales de la mayor parte de la población son muy mediocres y básicas, poco satisfactorias, salvando, caso curioso, a las lesbianas, que según él ponen más amor y entrega.

El libro no me gustado mucho. Llega a ser repetitivo en algunos aspectos; como punto positivo no resulta demasiado explícito o al menos no se regodea demasiado en las descripciones. Obviamente, no está bien espiar a gente que va a tu negocio, pero el dueño del motel parece querer justificarse aludiendo a una "manera informal de hacer un estudio sociológico sobre la sexualidad", al estilo de Masters y Johnson pero sin que los sujetos tuvieran conciencia de ser estudiados.

Para colmo de males, hay dudas sobre la veracidad de toda esta historia, ya que al parecer algunas informaciones apuntan a que varios datos dados por el dueño del motel no coinciden con la realidad.

En resumen, un libro solo apto para curiosos de la vida sexual y sociología. Los que busquen porno lo llevan mal; y los que busquen buena literatura, aún peor.

Fragmento

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viernes, 19 de agosto de 2016

Instrumental, de James Rhodes

 Instrumental
Título original: Instrumental: A Memoir of Madness, Medication and Music
James Rhodes
Traducción de Ismael Attrache
Editorial Blackie Books
288 páginas


Argumento:

El concertista de piano James Rhodes nos cuenta, con desgarro, crudeza y sinceridad, su autobiografía, centrándose, sobre todo, en las violaciones que sufrió de niño y en su carrera musical.

Comentario:

La exitosa obra "Instrumental", lleva, al parecer, más de 50.000 ejemplares vendidos en España, lo cual es muchísimo, y más teniendo en cuenta que se trata de una obra de no ficción, en concreto, de una autobiografía.

En el aspecto literario, sin embargo, no es muy destacable. Hay una enorme desproporción entre la cantidad de páginas dedicadas a contar los efectos de los abusos sexuales sufridos por el autor (que ocupan la mayor parte del libro) y su faceta como intérprete de piano, hasta el punto de que, en algunos momentos, no parece exactamente una autobiografía, sino más bien un "testimonio" o confesión, escrito en un tono desenfadado, con el que el autor se desahoga como si fuera una terapia. Incluso, al final, roza el estilo de la autoayuda, al mostrar a un hombre exitoso gracias a la música y el descubrimiento de ciertas verdades de la vida. Hasta se permite dar consejos para lograr la felicidad.

Aunque en parte se sigue el orden lineal de narración de los acontecimientos biográficos, a menudo se aprecia cierto caos en la forma de contarlos. Cada capítulo, o tema, como lo llama el autor, se inicia con una breve anécdota relacionada con músicos o intérpretes, más o menos conocidos para los legos, que tuvieron influencia en la vida de Rhodes o con los que establece paralelismos, con una especial incidencia en el tema de la salud mental o existencias desordenadas de dichos personajes.

El autor dice negarse a contar detalles sobre las violaciones, lo cual me parece una decisión acertada, para evitar, como él mismo explica, satisfacer el morbo de la gente, pero resulta cuanto menos chocante que luego, en otros aspectos, no sea precisamente parco en palabras: intentos de suicidio, drogas, borracheras, promiscuidad sexual, delirios, autolesiones con cuchillas, las secuelas físicas y enfermedades derivadas de la violación, como los problemas intestinales y las operaciones de columna..., y demás hechos en los que se recrea y regodea.

A toda esta crudeza descriptiva se une un lenguaje agresivo y directo, que hace que este libro no sea apto para personas sensibles. El tono coloquial también está presente cuando habla de la música, a la que él reconoce como salvadora. Al final, en los capítulos dedicados a su oficio de pianista, arremete contra el "sistema" cultural británico y sus gurús, como si de un panfleto se tratara, muy poco sutil y con más visceralidad que análisis, envolviéndose en un aire de "enfant terrible", rompedor e iconoclasta.

El exceso de crisis psicológicas, tics, manías, medicaciones, entradas y salidas de centros psiquiátricos, egocentrismo, inmadurez, narcisismo, autocompasión  y demás, llega a agotar un poco. A mí, en concreto, llegó un punto en el que me saturó tanta caída en el pozo, salida y vuelta a caer. Al menos, el autor reconoce su victimismo y lo cuenta con una cierta dosis de ironía y humor que lo hace un poco más llevadero. Pero, de todas formas, un poco de contención y elipsis habría venido muy bien para evitar la sensación de historia repetitiva que no avanza.

También llama la atención que, después de casi un ochenta por ciento del libro dedicado a desgracias, locura, autodestrucción, enfermedad, dolor, etc., del que parece imposible que pueda salir indemne una persona, de pronto, casi como por ensalmo, el autor conoce a la gente adecuada y se hace famoso, lo llaman para hacer programas en la tele, le financian un disco, tiene éxito, se hace amigo de Stephen Fry (y de Benedict Cumberbatch, con quien estudió en el colegio)...  Y por si fuera poco, después del abandono de su mujer, tiene una revelación, se da cuenta de cuál es el camino correcto hacia la felicidad y todo adquiere un tono optimista, en un giro, a mi modo de ver, muy brusco.

Resulta curioso que en un libro que trata de la vida de un intérprete de piano se hable tan poco de su oficio. Es cierto que suelta notas curiosas, como la dificultad de ciertas piezas, la digitación, su comienzo tardío en el instrumento... Pero en el fondo, el espacio dedicado a este aspecto es muy pequeño, lo cual hace sospechar que, en realidad, el tema verdadero es el drama post violación y el renacimiento con ayuda de la música, es decir, que tiene un cierto aroma a autoayuda e historia "de interés humano", algo testimonial.

¿Era necesario este libro? Rotundamente, sí. Y no por sus valores literarios ni porque dé mejores o peores consejos y recetas para superar lo que parece insuperable, sino porque la gente tiene que saber que una violación no es solo el acto físico sino lo que viene después. Mucha gente ha oído hablar del estrés post traumático, pero pocos de las secuelas físicas. Cuando Rhodes fue violado era un niño. Le destrozaron el cuerpo. Como consecuencia, sufre de graves problemas intestinales y de lesiones de columna que han requerido de dos cirugías. Aunque este libro solo sirviera para que la gente tomara conciencia de la gravedad de este asunto y de cómo se puede destruir a una persona, ya sería de lo más útil. Lástima que las personas que cometen estas tropelías no lo leerán, y si lo hacen, les resultará indiferente.


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jueves, 2 de junio de 2016

Ser feliz en Alaska: Mentes fuertes contra viento y marea, de Rafael Santandreu

Ser feliz en Alaska
Rafael Santandreu
Grijalbo
320 páginas


Argumento:

Consejos para ser feliz desde el punto de vista de la psicología cognitiva.


Comentario:

Reconozco que tenía un cierto prejuicio hacia los libros denominados "de autoayuda". Después de leer esta obra mi rechazo ha aumentado, pero ya con conocimiento de causa.

Lo primero que sorprende es la jactancia del autor, que presume de que puede lograr cambios asombrosos en la vida de las personas solo con sus "técnicas" psicológicas, basadas en la psicología cognitiva. Más que el de un psicólogo, el tono parece el de un gurú.

Como suele ser común en este tipo de libros, el autor nos cuenta en cada capítulo varias anécdotas o historietas que ilustran la temática. En este caso, se trata de historias algunas conocidas, otras de su vida o experiencia profesional, bastante pobres. Dado que se busca un público amplio, no hay muchas referencias a artículos y estudios de alto nivel que respalden sus aseveraciones (se limita a decir que la psicología cognitiva es la más eficaz y exitosa, sin más), ni el lenguaje destaca en lo técnico, lo cual a veces da al libro un aire poco riguroso. La prosa tampoco brilla. A decir verdad, todo lo contrario. Es bastante simple. Llama la atención que tenga que recurrir tan a menudo a los signos de exclamación ya que con la mera redacción no logra transmitir el supuesto entusiasmo y optimismo del mensaje.

Muchas de las ideas son de "perogrullo", obviedades y generalidades; otras son discutibles, y en general, poco ayuda este libro de autoayuda a  quien no está convencido de antemano. Una de las geniales ideas es que no te debes quejar porque hay otros que están peor que tú, como varios casos que cita de personas discapacitadas, según él muy felices, a pesar de no poder mover casi ninguna parte del cuerpo. Otra genial idea es que debes renunciar a todo, incluido trabajo y dinero. Lo curioso es que el autor no renuncia a nada de eso. Naturalmente, esta renuncia es "mental", lo cual nos da una buena coartada para fingir que seguimos el precepto sin perder nada.

Por resumir, siguiendo solo estos tres pasos básicos se puede alcanzar la felicidad:
-Orientarse hacia el interior (buscar el bien en uno mismo, ya que no necesitas a nadie más para ser feliz)
-Aprender a andar ligeros (saber renunciar a todo, sobre todo a los bienes materiales)
-Apreciar lo que nos rodea (aprender a apasionarse por la vida)

El tema de la renuncia es el que más me irrita. El autor afirma que podemos vivir sin dinero (si tenemos las necesidades de comida y bebida cubiertas), que se puede disfrutar si perdemos nuestro trabajo e incluso que debemos comprender que, en realidad, no necesitamos el empleo. Y lo dice él, que ganará miles de euros hablando de estas cosas, además de tener su profesión de psicólogo y varios libros publicados. En teoría, "si no tuviera" estas cosas, él sería igualmente feliz... en teoría, porque, de momento, sí las tiene y habla desde la prepotencia que da la seguridad económica (que dice que no es necesaria). En el libro se asegura, citando a otro, que la depresión puede ser "un camino hacia la virtud", lo cual ya lo dice todo sobre esta obra... Por cierto, llama la atención que el autor, cada dos por tres, y sin venir a cuento, se defina como "no católico". Sin embargo, todo el libro está impregnado de un tufo a religión, sobre todo oriental, pero también cristiana, que se huele a leguas, tanto en la forma de pensar como en la elección de anécdotas e historias.

Algunas de las opiniones políticas del autor me han chirriado muchísimo. De sus textos se desprende que, dado que nada importa y no hay que quejarse (habla, en concreto, de los "indignados"), hemos de aceptar el statu quo y tratar de ser felices en medio de todo lo malo. Es lo que llama "ser felices en el vertedero".  Llámenme materialista pero considero que, aunque es posible ser feliz en la pobreza, no hay nada de malo en aspirar a mejorar de posición (ni a cambiar situaciones sociales que no nos gusten). Dicho de otro modo, es preferible ser feliz "en el palacio" y no en el "vertedero", ¿y qué tiene de malo quejarse de las cosas injustas?

En el aspecto laboral sugiere no preocuparse tampoco por nada, ya que nada importa, ¿para qué vas a mejorar o ser un trabajador excelente? Podría ser un buen consejo para evitar el estrés, pero a mí me suena a canto a la mediocridad (de la que este libro es buen ejemplo).

Sobre la pareja y el amor, el autor considera que se tiene porque se es "débil".  Según él, las personas fuertes no necesitan pareja, o eso me ha parecido entender. A mí modo de ver, ni el amor ni la pareja tienen nada que ver con ser fuerte o débil: deriva del hecho de pertenecer a una especie que se reproduce por vía sexual.

En este asunto como en varios más, el autor pone demasiado el acento en el aspecto psicológico cognitivo, despreciando los imperativos biológicos que modelan nuestros comportamientos. Dado que todo es "mental", con un esfuerzo (según él, pequeño) podemos cambiar nuestras actitudes y ser "felices", independientemente de nuestros condicionamientos genéticos, hormonales y anatómicos (o de nuestra educación y entorno). Parece cosa de magia, pero no, ya lo sabemos, y el autor insiste: "es muy fácil cambiar si sabes cómo". Él sabe cómo, pero millones de personas en el mundo se "engañan".

Comprendo que este tipo de libros complacientes cumplen una función: le dicen a la gente lo que quiere escuchar, le da una esperanza (no siempre realista ni verdadera) y la sensación de que todo es posible, y sencillísimo, si uno pone de su parte. Pero el lado malo es que eso no es cierto: hay gente capacitada y con talento, con buena actitud y  buenos sentimientos que no logra nada en absoluto en la vida, ni tampoco es feliz por mucho que se "esfuerce". Muchas personas se sentirán culpables si no tienen los "éxitos" descritos por el autor, (a su modo de ver, tan "fáciles", como dejar de fumar con solo desearlo o curar la depresión o la ansiedad sin medicamentos). Es injusta y hasta perversa esta forma de pensar, aparte de fomentar el conformismo.

Creo que sería más útil que la gente se educara en el sentido crítico, la ciencia de verdad y en la lógica para poder leer estos textos y desmontarlos, no dejarse engañar por falsas promesas, comprender lo que es la vida "real" y asumirla, asumir también el dolor y la infelicidad como parte de la existencia, tratando de minimizarlos con un poco de sentido común. La mejor autoayuda son la educación, la razón, la lógica y la sensatez. Y ser conscientes de que en la vida se alternan la felicidad y la infelicidad y que es perfectamente natural no ser feliz todo el rato.

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miércoles, 18 de mayo de 2016

La magia del orden, de Marie Kondo

 La magia del Orden
The Life-Changing Magic of Tidying: A simple, effective way to banish clutter forever
Marie Kondo
Editorial Aguilar
248 páginas

 
Argumento:

Pautas y consejos para organizar y ordenar la casa, según el método KonMari, adornado con filosofía seudocientífica.

Comentario:

En un mundo caótico como el nuestro no es de extrañar el éxito de obras como esta, que trata del orden (aunque, una vez leído el libro sorprende el revuelo, dado que la calidad de los textos no es muy buena). En ella se dan ciertos consejos para ordenar nuestros espacios vitales, tomando como base la experiencia personal de la autora, así como también la profesional, ya que ella se dedica a aconsejar sobre el particular y a dar cursos y seminarios.

El libro tarda en llegar al "meollo" bastante. La primera parte está llena de palabrería de vendedor y muchas alusiones a la vida de la autora que envuelven obviedades o ideas que, si bien son interesantes, también podrían calificarse como lógicas. El inicio desconcierta por esta razón y porque es, paradójicamente, poco ordenado en su forma de exposición. Parece que nunca vamos a llegar a la parte de los "consejos prácticos", y cuando llegamos, estos son muy pocos (apilar los calcetines en vertical, doblarlos en forma de rectángulos, poner las cosas similares juntas, ordenar el armario por colores, doblar mejor que colgar, etc).

Las ideas principales son que puedes cambiar tu vida con ayuda del orden y que debes deshacerte de todo aquello que no te hace feliz (o dicho de otro modo, que el criterio para tirar cosas sería pensar si tal o cual objeto te hace feliz). Todo esto aplicado lo mismo a ropa que a libros u otros objetos personales. Como se puede ver, son propuestas lógicas, casi de sentido común. También habla del "efecto rebote" (jerga similar a la de las dietas de adelgazamiento) que sucede cuando en lugar de ordenar, escondemos, y ,al poco, el desorden nos vuelve a superar.

Hay otras propuestas un poco más dudosas, sobre todo aquellas que lindan con las seudociencias. La autora humaniza a los objetos y los dota casi de vida propia, hasta llegar a afirmar que la ropa mal doblaba "sufre" y cosas por el estilo. También resulta chocante su sugerencia de darle las gracias a los objetos por hacernos felices. A mí estas cosas me chirrían un poquito, pero supongo que forma parte de la educación "oriental" de la autora.

El mayor valor del libro es que nos hace pensar sobre el orden como instrumento para mejorar la vida, premisa con la cual estoy de acuerdo. Sin llegar al extremo de la autora que asegura que algunos de sus clientes hasta mejoraron de salud y de físico, creo que es importante, sobre todo para las personas de naturaleza caótica, el poner un poco de orden y disciplina. Los resultados de tus tareas son mejores y te sientes más a gusto en tus espacios.

Así que, ya solo por eso, merece la pena leer el libro, aunque literariamente no sea muy brillante que digamos, ni tampoco destaque en aspectos técnicos. Es una lectura fácil y rápida que podría animarnos a poner en práctica pautas de ordenación y organización personal (no necesariamente las expuestas en el libro), tan necesarias hoy en día, cuando la gente tiende a acumular objetos sin sentido y a aferrarse a ellos, aunque sean inútiles.



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lunes, 4 de abril de 2016

El Reino, de Emmanuel Carrère

 El Reino
Le Royaume
Emmanuel Carrère
Traductor:Jaime Zulaika
Editorial Anagrama
516 páginas


Argumento:

El autor, guionista y autor literario de éxito, nos narra los primeros tiempos del cristianismo, aprovechando un hecho de su biografía: su conversión (efímera) al catolicismo.


Comentario:


No podría denominar a esta obra "novela", ya que los hechos en ella descritos son en parte autobiográficos, en parte, relacionados con hechos históricos más o menos contrastados. En realidad, tampoco podría calificarlo como ensayo. Pertenece a esa moderna categoría híbrida, tan de moda últimamente, que trasciende los géneros, dentro de la no ficción.

Dividido el tomo en cuatro partes y un epílogo, el autor se centra, en la primera, en su experiencia con el cristianismo, como creyente de misa diaria. Durante esa época de su vida, llevó un diario con comentarios y pensamientos, que, años después, relee para conocer su visión cuando tenía fe. Para mí gusto, es el fragmento más interesante del libro, dejando aparte que pueda sobrar alguna anécdota (su experiencia con una niñera loca es un poco como de película de terror).

Las otras tres partes (organizadas según periodos cronológicos, que abarcan desde el año 50 d.c. al 90 d.c.) son una especie de remake de los Evangelios, sobre todo de los Hechos de los Apóstoles y de las Epístolas de San Pablo, aunque también hay alusiones a otros libros del Nuevo Testamento, como el Apocalipsis, y cuyos principales protagonistas son el citado Pablo y Lucas.

En estas partes, Carrère comenta diversas cartas de Pablo, la figura central en la formación de lo que sería conocido como cristianismo, en un tono tirando a jocoso, bastante informal, de forma que el análisis de las primeras comunidades cristianas, sus diferentes facciones, el choque ideológico entre el mundo grecorromano y las nuevas ideas de Jesús y sus apóstoles, es muy asequible para personas no entendidas. De igual manera, hay numerosísimas alusiones también a otros documentos, como la obra de Flavio Josefo, sobre la rebelión de los judíos (contra los romanos) o las obras de historiadores romanos como Suetonio sobre la vida de los césares. El autor recurre a estas fuentes externas a los Evangelios para contextualizarlos y discernir qué puede ser histórico o qué inventado por los autores cristianos. Para Carrère está claro que Jesús fue un personaje real, aunque su interpretación, obviamente, es la de un ateo (después de ser cristiano, perdió la fe).

Esta parte, aunque entretenida, se alarga demasiado. Sin embargo, se lleva bien si se tiene interés por el periodo histórico o por la formación del cristianismo. El autor, además, lo cuenta con soltura y humor, lo cual no impide que caiga en la digresión con frecuencia, como cuando, de pronto, comienza a hablar del cine porno que tanto le gusta, las traiciones de Flavio Josefo o la vida cotidiana en Roma (esto es más interesante).

El libro, a pesar de su extensión, es ameno, aunque precisamente debido a ese gran número de páginas, a veces se repite en algún concepto o narrando algún pasaje (en varias escenas hay cierta sensación de «dejà vu»). El tono coloquial y divertido lo hace ágil, así como la prosa sencilla y las referencias a películas y series de televisión (el autor es guionista también), e incluso a sus propias obras (Limónov, Una novela Rusa, etc). Hace paralelismos con una serie que él creó, sobre gente que resucita, habla de la filosofía estoica, a la que compara con el budismo (él practica yoga), también cuenta un poco sobre los delirios de Philip K. Dick, etc. En realidad, habla de tantas cosas...
"Un sabio indio habla del samsara y del nirvana. El samsara es el mundo hecho de cambios, de deseos y tormentos en el que vivimos.  El nirvana, el mundo al que accede el iluminado: liberación, beatitud. Pero el sabio indio dice que 'el que diferencia el mundo del samsara y el del nirvana es porque está en el samsara. El que ya no diferencia está en el nirvana'

Creo que el Reino es algo similar."

El tono ligero de algunas páginas no debe engañar sobre la seriedad de lo que se cuenta. Me ha parecido un libro humano y necesario, donde se analiza racionalmente, y desde una encomiable posición alejada de todo dogmatismo (tanto ateo como creyente), el fenómeno religioso, en especial el cristiano, cómo es posible que millones de personas crean en cosas a priori absurdas y contrarias incluso a la naturaleza humana, con comentarios y reflexiones muy interesantes y lúcidas.

"No, no creo que Jesús haya resucitado. No creo que un hombre haya vuelto de entre los muertos. Pero que alguien lo crea, y haberlo creído yo mismo, me intriga, me fascina, me perturba, me trastorna: no sé qué verbo es el más adecuado. Escribo este libro para no imaginarme que sé mucho más, sin creerlo ya, que los que lo creen, y que yo mismo cuando lo creía. Escribo este libro para no abundar en mi punto de vista"


La extensión, la repetitividad, la falta de un hilo narrativo claro, la sensación de que a veces damos vueltas sobre lo mismo, una cierta falta de estructura que hace parecer el libro un poco caótico en su exposición, glosa y reescritura crítica (pero al tiempo subjetiva) del Nuevo Testamento, pueden ser los puntos más bajos de una obra que por lo general se mantiene a buen nivel literario, gracias al oficio del autor, al humor y al mensaje que transmite.

Eso sí, he de destacar que la revisión y traducción a veces dejan un poco que desear, lo cual es más grave tratándose de una editorial de «prestigio» como Anagrama ("Me gustaba, este último capítulo": esta frase con esa coma ahí suena un poco a calco del francés). Ni que decir que los este, ese, solo, etc, que ya no llevan acentos, lo llevan en este libro (¡incluso "eso"!)...

Igual me equivoco pero juraría que toda la vida Pablo era nombrado en español como Saulo de Tarso: aquí lo traducen como Saúl (en hebreo, Shaúl). También hay algún error como cuando se dice que Pablo fue crucificado y Pedro decapitado, ¿no fue al revés?

Página 395
"La tradición, es decir, el inevitable Eusebio, nos dice que Pedro y Pablo murieron en la gran persecución de agosto del año 64. Al primero, en su calidad de ciudadano romano, le cortaron la cabeza, y el segundo habría suplicado que le crucificasen cabeza abajo porque no se consideraba digno de sufrir el mismo tormento que su maestro."

La edición podría haber estado un poco mejor, la verdad, y más teniendo en cuenta lo que cuesta el libro.

En resumen, una obra muy adecuada para dogmaticos de todo jaez, sobre la naturaleza del hecho religioso y las contradicciones del ser humano racional, pero quizás deberían abstenerse los que busquen una trama o una aventura clásica, ya que este es un libro "de pensar" y no una novela.


Algunos fragmentos:
"Lo que sigue es un gran momento de una película de romanos gore. Como los cristianos solían ser gente de medio pelo, no tenían derecho a las muertes nobles: decapitación o suicidio estoico. Las ejecuciones eran en Roma un espectáculo popular. A los que no les habían arrojado  por la mañana a la arena, cosidos con pieles de animales para ser devorados por grandes perros guardianes, los reservaban para la noche, vestidos con túnicas untadas de pez y transformados en antorchas humanas vivientes que iluminaban la fiesta en los jardines de Nerón. Ataban a las mujeres por el cabello a los cuernos de toros furiosos. a otras les embadurnaban el vientre con secreciones de burras para aumentar la excitación de los asnos que las violarían. Suetonio describe que el propio Nerón se disfrazaba de fiera para ir a hostigar a los condenados y sobre todo a las condenadas, desnudas y atadas a postes. De este modo llegó a ser conocido por todos los cristianos como el Anticristo, la Bestia."

"Al lado de los versículos que se contentan con tener mal aspecto, no tardo en encontrar otros que francamente me repelen y contra los que se rebelan mi conciencia y mi espíritu crítico. Me prometo que ésos (sic) no me los saltaré, sobre todo ésos (sic). Me prometo escrutarlos hasta que se me revele su verdad. Me digo: muchas cosas que ahora creo verdaderas y vitales -no "que creo": que sé que son verdaderas y vitales-, pocas semanas antes me habrían parecido grotescas. Es una buena razón para dejar mi juicio en suspenso y, con respecto a todo lo que me resulta hermético o que incluso me choca, para decirme que comprenderé más tarde si se me concede la gracia de perseverar. Entre la palabra de Dios y la comprensión, lo que cuenta es la palabra, y sería absurdo por mi parte asimilar sólo (sic) lo que agrada a mis cortas entendederas. No olvidarlo nunca: es el Evangelio el que me juzga, no al contrario. Entre lo que yo pienso y lo que dice el Evangelio, siempre me sería más provechoso elegir al Evangelio."


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