domingo, 10 de febrero de 2013

Los Miserables, de Victor Hugo

Los Miserables
Les misérables
Victor Hugo
Traducción: Nemesio Fernández Cuesta
Editorial Austral
1347 páginas

 Argumento:

El convicto Jean Valjean, preso durante varios años por robar un pan, es puesto en libertad condicional, pero dada su condición de ex presidiario le resulta imposible encontrar trabajo o cobijo. Por suerte para él, se encuentra con el obispo Myriel, un bondadoso clérigo que lo acoge en su casa. Valjean le roba pero este le perdona y le entrega unos valiosos candelabros en la esperanza de que le sirvan para cambiar de vida. Durante varios años Valjean, con nombre supuesto, vive como un exitoso hombre de negocios, hasta que su camino se cruza con el de Fantine, una mujer caída en desgracia y con una hija. No será tan fácil vivir una nueva vida cuando tras sus pasos está el incansable inspector Javert...


Comentario:

Es difícil comentar una novela archifamosa como esta, tanto por sus versiones literarias (hay versión resumida, para vagos) como por las innumerables películas, series, adaptaciones de todo tipo, e incluso el musical del mismo título. Todo el mundo conoce los avatares de la historia de Jean Valjean y de los personajes que pululan por este enorme (en todos los sentidos) fresco de la historia de Francia de inicios del siglo XIX. Sin embargo, intentaremos aportar una opinión nueva.

Lo primero que destaca en la obra es su extensión, a todas luces desmesurada, aunque no rara en la narrativa de este estilo del siglo XIX. La historia abarca casi treinta años e involucra varios personajes importantes con sus correspondientes subtramas, aunque todas terminan por juntarse y relacionarse.

En primer lugar, tenemos la historia de Jean Valjean (en mi versión, se traducen los nombres, así que sería Juan, pero he mantenido los nombres originales en el comentario), el convicto perseguido constantemente por su pasado, materializado en el personaje del inspector Javert, un sabueso que cree en la necesidad de cumplir la ley a pie juntillas, y que como hecho más curioso y destacado, nació y se crío en presidio. Esta trama, se inicia bien entrada la novela, tras una larga digresión donde se nos cuenta en extenso la vida del obispo Myriel, decenas de páginas que bien podría haberse ahorrado Victor Hugo, para alegría de sus lectores. El gusto por la digresión del autor queda bien patente a lo largo de la novela en otros episodios que ya abordaremos.

Dado que Los Miserables, como el mismo autor afirmó, es una obra religiosa, Dios está muy presente en toda ella. Myriel sería una especie de enviado o mensajero divino que hace abrir los ojos a Jean y volverlo al lado bueno. Toda la trama de este personaje consiste en su lucha por ganarse el cielo, literalmente (solo hay que leer el último párrafo de la obra, donde nos cuentan el resultado de esta lucha vital). Algunos analistas consideran incluso que hay paralelismos entre la vida de Jean y la de Cristo, aunque yo eso no lo he visto tan claro. Pero si lo es el uso de algunos simbolismos, como el del nombre de señor Madelaine (Magdalena, como la pecadora del Nuevo Testamento, rehabilitada por Jesús).

En segundo lugar, tenemos la historia de Marius y la revolución. Marius, es sin duda, uno de los personajes más interesantes de la obra, por los cambios que tienen lugar en su forma de pensar, por sus relaciones familiares, tan difíciles, y por protagonizar de forma tangencial la trama en la cual se manifiesta más fuertemente la conciencia social. Además, incluye la subtrama amorosa de su idilio con Cosette, la ahijada de Jean, un personaje que queda bastante diluido entre los otros, quizás por ser mujer y tener poco que aportar en esa época (excepción hecha de su romanticismo. Curiosamente tiene más interés cuando es niña que ya de mayor). Con Marius se relacionan los amigos del ABC, una sociedad estudiantil revolucionaria, liderada por Enjorlas. Llama la atención el altísimo nivel cultural de estos estudiantes, que hablan de clásicos griegos, romanos y de lo que se tercie, en comparación con los estudiantes actuales... La historia de Marius tiene muchos elementos propios del folletín, como su pasado familiar, descubrimientos sobre su padre, cambios radicales de fortuna, lances heroicos en la barricada y el ya mentado coloquio amoroso, mucho más creíble en la novela, por cierto, que en su versión musical, donde Marius y Cosette se enamoran nada más verse.

Otros personajes importantes son los Thénardier, una pareja de posaderos realmente terrible, que aparece a lo largo de la novela vinculada a Jean y a Marius, e incluso a Javert, en su calidad de delincuentes sin escrúpulos sumidos en la miseria moral y económica a la que hace alusión el título. Este matrimonio son los padres de Eponine y Gavroche, otros dos personajes secundarios con cierto peso. Eponine es la eterna enamorada de Marius y tiene participación en su trama; mientras Gavroche, personaje que parece gustar sobremanera a Hugo a juzgar por las innumerables páginas que le dedica, la mayor parte de ellas innecesarias para la historia, va por libre y protagoniza episodios que parecen sacados de una obra picaresca (a saber: su encuentro casual con sus hermanos perdidos, sus aventuras por París, etc). El personaje, interesante, hay que reconocer, por su humor al vivir su vida miserable sirve a Victor Hugo para ofrecernos otra de sus tan caras digresiones, en este caso sobre el argot o caló, lengua de delincuentes y gentes bajas del París de la época (sí, Hugo, ya sabemos que te documentaste mucho). Los Thénardier, todos ellos, muestran un submundo de pobreza, violencia, picaresca y vida precaria que pone los pelos de punta. Son los auténticos villanos de la novela, aunque a veces justificados por su ansia de supervivencia.

En último lugar, destacamos a Fantine, personaje de mujer perdida que nuestro amigo Victor Hugo utiliza para alertar de los peligros que acechan a las mujeres ingenuas y despotricar de la prostitución, por la que parecía sentir una gran repugnancia y rechazo.

La narración, siguiendo la vida de Jean, alterna estas tramas y subtramas, salpicadas de extensas reflexiones sobre variados aspectos: historia, moral, ideas sobre el amor, religión, el bien y el mal... Los personajes, sobre todo Jean y Marius se ven enfrentados a situaciones donde se pone a prueba su conciencia y donde deben elegir, tras arduas discusiones consigo mismos, entre el deseo y el deber. De paso, Victor Hugo nos habla de la época y no se priva de introducir a traición sus propias opiniones sociales y políticas (era político) donde menos te lo esperas.

Volviendo a las digresiones que citaba al principio, podríamos señalar algunas de las más largas y pesadas para facilitar al lector su identificación, a fin de que se las salte (esto no afecta a la lectura, lo puedo asegurar, ya que son meros insertos de información u opinión del autor ajenos a la trama novelesca): los conventos y las monjas, las alcantarillas de París, la batalla de Waterloo (recomiendo encarecidamente que esto se evite salvo la parte final donde se habla de la relación entre Thénardier y el padre de Marius, una página o dos...), el argot o caló, la vida de Myriel (esto no es propiamente una digresión, pero si uno empieza a leer directamente en el Libro Segundo donde se inicia de verdad la acción, no se pierde ningún dato importante), las diferencias entre motín y revolución, etc.

Pese a su extensión y prolijidad, la obra engancha por el poderoso argumento y sus personajes, enfrentados a conflictos morales y sociales que nunca pierden vigencia. El tono romántico (en el sentido estricto de la palabra, es decir, del movimiento Romántico del XIX), las aventuras folletinescas, persecuciones, peligros, disfraces para ocultar la identidad, muerte, amores imposibles, convergen en un final francamente emotivo muy difícil de olvidar. Como todos los clásicos el esfuerzo de leerlo compensa y aporta algo a nuestra mente. Por algo continúa, tras más de cien años, inspirando a los lectores esta historia de superación, arrepentimiento y salvación personal.

La traducción que he leído es la primera que se hizo de la obra en castellano, curiosamente en el mismo año de su publicación en Francia, 1862, con lo cual está llena de toques arcaicos que le dan un encanto añadido y el sabor auténtico de la época.

Un libro para leer sin prisas y con paciencia, lleno de matices, conflictos, aventuras y amores desbocados.

Curiosidad: Victor Hugo se inspiró para los personajes de Javert y Jean Valjean en el famoso primer director de la Sûreté parisina, el inspector Vidocq, que fue delincuente y luego policía, y un maestro del disfraz.

Curiosidad dos: el libro es mejor que la (s) película (s)...

miércoles, 9 de enero de 2013

El Desastre, de Émile Zola

El desastre
La Débâcle
Émile Zola
Edición Electrónica

Argumento:

El final desastroso de la Guerra Franco - Prusiana se materializa en la batalla de Sedán, donde confluyen varios personajes a los que sacudirá la tragedia.

Comentario:

De las obras de Zola que he leído, "El Desastre" es la que menos me ha gustado, no porque esté peor escrita sino porque el autor nos cuenta en dos larguísimos tomos un hecho histórico con exceso de detalles, dejando en segundo plano la anécdota argumental, que resulta algo pobre. La novela, por ende, es aburrida y sin tensión dramática.

Está dividida más o menos en tres partes: los preparativos de la batalla de Sedán, donde vemos marchar al ejército casi sin rumbo fijo, en un ambiente de confusión; la propia batalla, con el bombardeo a la ciudad y las escaramuzas y combates en los bosques y campos aledaños; y el final, durante el levantamiento de la Comuna en París, que es la parte más breve y menos tediosa. Es obvio que el interés del autor está en el episodio histórico y lo que significó para Francia, y no en el argumento.

No solo las vidas y relaciones de Jean, Maurice y Henriette (y de los secundarios que los orbitan) resultan poco interesantes sino que quedan ahogadas por el peso de la Historia, la Batalla de Sedán, sobre todo, que ocupa la mayor parte de los tomos. Los lances se describen uno por uno, batallas, escaramuzas, así como los lugares del teatro de operaciones, nombres de generales, divisiones... Se llega a hacer soporifera ya que la historia personal de los protagonistas no termina nunca de arrancar y concretarse más allá de algún esbozo entre batalla y batalla. Podría decirse que se trata de una novela bélica al pie de la letra.

Los personajes, por otro lado, son poco profundos y sin matices, aunque como es costumbre en el autor, las mujeres son bastante fuertes, llegando a mostrarlas en ambientes terribles como el campo tras la batalla en busca del cuerpo del amado, contemplando el fusilamiento del marido, asistiendo al médico en todo tipo de curas y amputaciones... Zola, más que contar una historia, aprovecha para lanzar sus diatribas contra la Comuna (levantamiento obrero acontecido al final de la guerra en París) y sus desmanes, en una de las partes, curiosamente, más interesante de la novela, pues ahí es donde cobra más peso la trama personal y donde tiene lugar el desenlace.

Apenas hay diálogos, lo que vuelve bastante densa la obra. En cambio, abundan las descripciones y narración de acciones. Entre las partes que más me han gustado, las que nos muestran el horror de la guerra tras la batalla, escenas bastante salvajes que no ahorran detalles casi gore, con crimenes a sangre fría, destripamientos de caballos, descripciones de cadáveres putrefactos, etc, etc. También destaca la parte que transcurre en París, cuando se vuelven a juntar los tres personajes principales, y acontece el final, el cual no llega a emocionar por la forma tan fría y superficial como está contado. Eso sí, las descripciones de los incendios y destrucciones varios están bien cubiertas.

En resumen, una novela cuyo mayor interés es el documentar un hecho histórico poco conocido allende las fronteras de Francia, pero que lo hace de forma tan poco animada que más vale leer un buen ensayo sobre el tema.


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viernes, 28 de diciembre de 2012

Una vacante imprevista, de J.K. Rowling

T.O.: The Casual Vacancy, 2012
Editorial: Salamandra
Traducción: Gemma Rovira y Patricia Antón
608 páginas
23 €

Argumento:

El repentino fallecimiento de Barry Fairbrother deja una vacante en el concejo de Pagford que varios de sus vecinos quieren ocupar.

Comentario:

Es posible que Una vacante imprevista no sea del gusto de quienes disfrutaron con la saga de Harry Potter o esperen que se trate, como se publicita en varios sitios, de una historia de humor o misterio, porque ni tiene que ver con la anterior obra de la autora ni se podría adscribir a esos géneros.

La primera novela “para adultos” de Rowling puede resultar sorprendente por los temas que trata y cómo lo hace. La autora se inventa un pueblo, Pagford, donde, a través de varios personajes, y con la excusa de cubrir el puesto vacante tras el fallecimiento de uno de los miembros del concejo, aborda sin concesiones, de forma directa, cruda y sin tomar partido, temas como la diferencia de clases, la hipocresía social, la violencia dentro de la familia, las diferentes creencias religiosas (las reflexiones tanto de Shirley como de Parminder durante el funeral de Barry), el acoso escolar, etc…

El protagonismo es coral, y aunque se podría aducir que hay un exceso de personajes, lo que en ocasiones dificulta distinguirlos, sobre todo al principio, o que alguno (Vikram) carece de rol, también tienen personalidades diferenciadas y complejas, ninguno es completamente bueno o malo, sino que tienen matices que les hacen profundamente humanos, propiciando la identificación y la empatía con algunas de sus características.

La redacción es correcta, los personajes y situaciones evolucionan al servicio de lo que la autora quiere contar, en un crescendo marcado por algunas escenas de alta intensidad emocional (las visitas de la asistente social Kay a la casa de Terri, una madre drogadicta acompañada por su hijo Robbie) o aquella en las que varios personajes pasan junto a otro sobre el que se cierne la amenaza de una tragedia sin hacerle el menor caso, que son más terribles por la elección consciente de una voz narradora que muestra la realidad sin concesiones, de forma fría y vívida al tiempo.

También es interesante la estructura de la novela, que empieza con la defunción de Barry Fairbrother y las reacciones que ésta desencadena en la pequeña comunidad, y acaba con las de otros personajes, cuyos funerales se celebran en la misma iglesia. Esta elección de escenario se diría simbólica de lo que ambos personajes aportan a la narración, acentuada por el remo de crisantemos que aparece en ambas escenas en una conclusión (la pérdida de un líder y de su posible sustituto) agridulce y a la vez esperanzadora ante la posibilidad de un relevo por parte de alguien que hasta entonces había parecido una víctima.

En resumen, Una vacante imprevista es una novela de personajes y un retrato social, no exento de crítica, en la que la autora expone lo que parecen sus propias ideas sobre gran variedad de temas, entre los que destaca la creación de Pagford como representación de una sociedad con una gran diferencia de clases y las consecuentes injusticias que eso conlleva, en la que tiene especial relevancia la valentía de la autora al alejarse del género que la ha hecho internacionalmente conocida. 

*** T ***

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domingo, 9 de diciembre de 2012

Las Eternas, de Victoria Álvarez



 Las Eternas
Victoria Álvarez
Editorial Versátil
348 páginas


Argumento:

Los hermanos jugueteros Corsini han de enfrentarse al rival recién llegado Montalbano, que se instala justo frente a su local. Enseguida este último despierta la fascinación de los niños del lugar gracias a sus impactantes creaciones de juguetes, superiores a las de los Corsini. Pero lo que más atrae a Mario, uno de los hermanos, es Silvana, la bella y misteriosa hija de Montalbano.


Comentario:


Novela de corte gótico, “Las Eternas” es la segunda obra de Victoria Álvarez, tras "Hojas de Dedalera". Comparando con la primera observamos que la autora se ciñe más al argumento, da menos vueltas, hasta olvidarse de los puntos muertos y aburridos que tenía su ópera prima, demasiado extensa para lo que contaba. En esta, el texto está bastante ajustado a la historia. Se nota que la autora ha aprendido a medirse y a utilizar la elipsis, lo cual demuestra que posee talento y que aún puede dar mucho más de sí.

La prosa y la redacción son sencillas, más que en la anterior, que mostraba un cierto barroquismo y preciosismo, pero eso agiliza también la lectura. Eso sí, no falta la ambientación tétrica y gótica, enfocada en la descripción detallada de elementos como cementerios, tumbas, muñecas y autómatas de la juguetería, las calles y canales de la Venecia Belle Époque...

Pese a contar con una leve trama de misterio, la autora, como en la anterior, se centra sobre todo en la historia romántica, muy similar a la de "Hojas de Dedalera" en lo "esencial", es decir, un amor imposible, en el que la muerte cobra una gran importancia. Estas exacerbaciones, propias de lo romántico, tornan poco creíble lo que se nos cuenta, no tanto por su cariz fantástico como por la fácil aceptación de las situaciones que demuestran los personajes.

Volviendo al misterio, este es bastante previsible, dando la autora desde el principio pistas tan claras que sería casi imposible no adivinar todo lo que pasa y casi cómo va a terminar la novela. Para mí, el prólogo es lo peor de la obra, puesto que revela demasiado, y además es innecesario para contar lo que sigue (Silvana lo cuenta a Mario más adelante, así que para informar al lector tampoco es útil, lo único que hace es "descubrir las cartas"). Por otro lado, las citas de Frankenstein son también pistas, ya que se inspira claramente en esta novela. Cualquiera que conozca la historia de Shelley puede adivinar sin esfuerzo alguno de qué va la cosa.

La obra, repito, está bien escrita y estructurada, por encima de lo que se estila, y más en temática juvenil, pero el argumento a mí personalmente me ha resultado muy poco creíble, y no porque entre en el campo de lo fantástico, sino porque la autora se preocupa muy poco de dar justificaciones racionales y lógicas a los hechos que acontecen. Así pues, resulta imposible no preguntarse cómo funcionan los "autómatas" descritos en la historia, cuál es su mecanismo, si tienen cerebro y cómo se alimenta este, además de sus pieles (naturales, no sintéticas), etc. Se habla de un corazón mecánico, pero ¿qué pasa con los fluidos que llevan nutrientes al cerebro y otros órganos y tejidos vivos? Las explicaciones son demasiado fantásticas, o mejor dicho demasiado escasas, para que nos lo creamos. Si hubiera echado mano de la magia casi me lo hubiera creído más, ya que al menos eso sí justifica algo, pero si hablas de extrañas sustancias químicas que preservan cuerpos durante años sin que se corrompan ni se dañen los tejidos, pues...

 Tampoco resulta creíble el comportamiento de Mario, que continúa su pasión amorosa, sabiendo lo que sabe, y nunca sospecha de cosas obvias, como lo raro que es que mueran tantas niñas a tu alrededor coincidiendo con la llegada de ciertos personajes a la ciudad. El final me ha dejado un poco desconcertada (Más tras el spoiler)

En resumen, la novela está bien escrita y ambientada, es fácil de leer, ligera sin ser facilona y destaca en la creación de atmósfera góticas y macabras, pero el argumento a mí no me ha convencido y me ha parecido todo un poco previsible en su desarrollo y desenlace. Aunque se trata de una buena lectura juvenil, por encima de otras actuales, y además demuestra que la autora ha mejorado mucho.

Spoiler (seleccionar con el cursor para leer)

Volviendo al final, si la historia es una historia de amor no tiene mucho sentido. En primer lugar porque como se dice en la propia novela, Silvana ya no es ella misma, no tiene sus experiencias, solo es la carcasa física, y no conoce a Mario de nada cuando “resucita”. En cuanto a Mario, con este final, se nos presenta como un personaje totalmente egoísta incluso peor que Montalbano. Ambos se identifican ya que toman a una chica como un objeto para su propia satisfacción narcisista, sin importarles para nada sus sentimientos. En el caso de Montalbano podríamos justificarlo diciendo que está afectado por el dolor de la pérdida de su familia, pero ¿qué justificación tiene Mario que sabe que esa “no” es Silvana, pues se le ha borrado la memoria y todas sus experiencias con él? Me ha parecido un personaje sumamente siniestro y egoísta. Sabe que ella es un cadáver viviente, un robot, y para colmo, tras su muerte final, pierde la mente y la memoria, su identidad, quedándose solo con lo “de fuera”. Cada cual que saque sus conclusiones...



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martes, 4 de diciembre de 2012

La vida iba en serio, de Jorge Javier Vázquez


La vida iba en serio,de Jorge Javier Vázquez
Editorial: Planeta, 2012
256 páginas
18,90 €

Argumento:

Autobiografía novelada del presentador Jorge Javier Vázquez.

Comentario:

Es difícil calificar una obra de la que su propio autor dice que es su autobiografía y al mismo tiempo que no todo lo que cuenta en ella ha sucedido en realidad, quién sabe si refiriéndose a los capítulos en los que sus padres toman la palabra para comentar en primera persona tanto lo que piensan sobre su hijo como para contar parte de sus propias vidas, o la quizá necesaria novelización que de un sentido de continuidad a la historia que se narra.

La novela, o autobiografía, está redactada de forma correcta y eficaz, y si bien en algunos momento se perciben breves y muy ocasionales repeticiones de conceptos o cierto desorden en la continuidad de la narración, con algún que otro salto en el tiempo, eso no perjudica ni dificulta en absoluto su comprensión.

En este sentido, es posible que lo más interesante sean los mencionados capítulos en los que tanto el padre como la madre del autor reflexionan en unas narraciones imaginarias (el padre falleció hace años) que cumplen diferentes cometidos, desde expresar lo que el autor cree que pensaban o sabían de él a contar parte de sus vidas.

Curiosamente, es posible que estos sean los capítulos más interesantes de la novela. En ellos se relata también la historia de Jorge y Mari, sus dificultades, sus decisiones, el mutuo amor que se profesan, en unos pocos pasajes emotivos y conmovedores que muestran a unos personajes muy humanos y, en el caso de la madre, adelantada a su época, fuerte, decidida, quizá el verdadero motor de la familia.

Los principales temas que se tratan en la obra son la aceptación por parte del autor de su homosexualidad, con todo lo que conlleva (durante siete años el miedo no le dejó hacerse la prueba del sida), la liberación que siente al llegar a Madrid desde su Badalona natal y la pérdida de su padre, tanto que estos dos últimos puntos son los que dan inicio y final a una historia que se percibe claramente como un ejercicio de catarsis, de redención (la cobardía de no estar con su familia cuando fallece el padre… ) consigo mismo y con su pasado. En ese sentido cumple su cometido.

La historia, 250 páginas de lectura ágil y amena, puede interesar a personas curiosas y a admiradores y/o detractores de su autor.


***T***

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