jueves, 1 de diciembre de 2016

El carbonero, de Carlos Soto Femenía

Editorial: Destino, 2016
Colección: Áncora & Delfín
288 páginas
17,50 €
Ebook: 8,99 €

Argumento:

Marc está obsesionado por averiguar quién asesinó a su madre siete años atrás.

Comentario:

«El carbonero», relatada en primera persona por su protagonista, se divide en tres partes bien definidas: la presentación de los principales personajes y sus circunstancias, la venganza de Marc y las consecuencias de esta.

La primera parte hace especial hincapié en relatar el modo de vida de los carboneros, detallando los diferentes pasos del proceso, la dureza y dificultades a las que se enfrentan, lo que parece conferirle cierta importancia, al menos hasta ver que se diluye hasta desaparecer en las siguientes etapas de la obra, relativizando su importancia.

En estas páginas se define también al pequeño elenco de personajes, siempre vistos a través de la mirada subjetiva de Marc, en base a lo que siente o piensa de los demás, desde la atracción por dos mujeres tan diferentes como Aina y Joana, a la relación con un progenitor silencioso, inmerso en su mundo interior, un espectro de sí mismo tras la tragedia.

Una revelación de Joana (a saber por qué no la ha hecho antes) lleva a Marc a averiguar, sin la menor dificultad y, por tanto, sin misterio ni intriga, quién asesinó a su madre, y a iniciar la venganza que protagoniza la parte central de la novela, con un protagonista convertido de pronto en asesino implacable, violento, muy distinto al joven sensible y protector que se había mostrado en las páginas anteriores.

Este repentino cambio, tanto en el tono como en la personalidad de Marc llama más la atención  al sumarse a la aparición de los villanos, en especial uno de ellos, Ganxo, con quien mantiene una conversación compuesta por ingeniosos intercambios de frases, chulerías, etc, en un tono que, por momentos, llega a resultar exagerado, paródico, poco creíble.

La conclusión, que incluye las consecuencias de la venganza, parece tan controlada por Marc como todo lo anterior, erigiéndose tanto en vengador como justiciero en un final un tanto confuso en el que se echa en falta algo, quizá una mayor definición en algunos temas.

En resumen, «El carbonero» es una novela desigual, relatada por un protagonista que maneja un vocabulario más amplio y complejo del que sería razonable esperar en sus circunstancias, que no parece encontrar el equilibrio en forma ni en fondo (la importancia decreciente de la profesión, la ausencia de misterio, cómo se dosifica la información…), que gustará, o no, según las expectativas que se tengan.


***T***


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1 comentario:

  1. Pues lo he empezado pero explica todo el proceso del carbón y me está aburriendo hasta el infinito... Y no sé. Le falta como cuerpo a la narración. Creo que lo voy a aparcar

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