miércoles, 30 de septiembre de 2026
Verity: La sombra de un engaño, de Colleen Hoover
lunes, 25 de mayo de 2026
Si decido arriesgarme, de Ale Rubio
Editorial: Esencia, 2026
360 páginas
Argumento:
Karla y su novio, Marcos, llegan a Madrid procedentes de Cantabria para comenzar sus estudios universitarios. Poco a poco las diferencias entre ellos comienzan a separarlos. Y encima aparece Ulises, el hermano de Marcos, recién salido de prisión...
Comentario:
Lo primero que se nota al comenzar Si decido arriesgarme, solo hace falta leer un par de párrafos, es que la autora no sabe manejar la primera persona y presente, esa forma de redactar que está tan de moda, que es tan difícil y que perjudica a la narración incluso si se hace medio bien. Y además la utiliza con tres personajes diferentes: Karla, Marcos y Ulises. Todos con el mismo estilo, diferenciados por los nombres al principio de cada capítulo.
Cada poco los personajes justifican lo que dicen y hacen. Esto, añadido al relato pormenorizado de acciones innecesarias, típicas de quienes no saben escribir, no solo ralentizan la novela, sino que la hacen pesada. Que la autora empiece varios capítulos con su protagonista levantándose de la cama y siguiendo todo el ritual de ducharse, vestirse, desayunar y otros detalles que no aportan nada, tampoco ayuda. Lo de no cuentes, muestra, básico en literatura de cualquier género, no se cumple, al menos en la mayor parte de la obra.
Aunque hay cinco personajes más o menos principales (y unos pocos más que dan réplica a los protagonistas en algunos momentos), y tres de ellos, como se ha dicho, con punto de vista propio, ninguno destaca especialmente en personalidad.
Es curioso que Karla diga al comienzo de la novela un par de frases sobre su amor a la literatura («Ayer, cómo no, me quedé hasta las tantas leyendo El amor en los tiempos del cólera. Lo de ser una lectora empedernida no hace más que quitarme horas de sueño, y si encima me das una historia de amor como esa, apaga y vámonos.») y no vuelva a mencionar ni una sola lectura a lo largo de toda la obra. Al menos le hubiera dado un poco de personalidad más allá de lo que le gusta desayunar o cómo se viste.
Como hecho curioso, destacar que Marcos parece tener más protagonismo que Ulises, que es «el chico», durante buena parte de la novela. Es un personaje que parece perdido e indeciso casi todo el rato, como si no supiera cual es su cometido en la historia o qué hacer con el conflicto con su novia y, más tarde, con su hermano.
Ulises, que, según la autora no tiene nada que ver con su pareja, comparte con él los tatuajes y el haber pasado cierto tiempo en prisión, si bien por distintos motivos. La resolución de esta trama de Ulises resulta más o menos satisfactoria, aunque quizá facilona en ciertos detalles. El tema de la reinserción (que, en sus propias palabras, hizo llorar a la madre de la autora) tendría más interés si se profundizase en él, aunque contribuye a dotar al personaje de un poco de personalidad.
Los otros dos protagonistas, Mika y Fran, el amigo gay (hasta a Marcos le parece un secundario típico), tienen diferente desarrollo. Mientras que Fran, aun con alguna intervención simpática, no hace gran cosa en cuanto a la historia que se narra, Mika es, sin duda y de lejos, el mejor personaje de la novela. Sus intervenciones son interesantes, su forma de expresarse es diferente, se distingue que es ella sin que sea necesario mencionarlo. Es la mejor amiga posible. Y, aunque hay un discurso que repite un par de veces, es la más sensata, inteligente y empática del grupo. Y eso que, como casi todos, parece que solo sabe divertirse en fiestas y bebiendo cerveza.
En la novela hay varias escenas íntimas, redactadas de forma correcta, pertinentes para mostrar la evolución del romance, de relativo buen gusto (no vulgares) y breves, sin recrearse en exceso.
En resumen, Si decido arriesgarme, con sus defectos (no hay que olvidar que es su primera novela), es una historia correcta, que avanza en el orden adecuado, quizá un poco rápida en cuanto al desarrollo del romance, que empieza sin que Karla haya llegado a romper con Marcos de forma clara. Tampoco queda claro cuántos años llevan juntos. Si ambos tienen dieciocho no parece que puedan ser tantos.
Además, curiosamente, comparada con referentes mencionados por la propia autora, hasta escribe mejor que personas que llevan bastantes años publicando en gran cantidad y con éxito de ventas. Queda por ver si, en una hipotética segunda novela, se decide por intentar seguir la estela de quienes venden mucho o prefiere aprender a escribir. En novela romántica hay buenas escritoras, y no son las más conocidas.
***T***
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lunes, 16 de marzo de 2026
Llevará tu nombre, de Sonsoles Ónega
martes, 3 de marzo de 2026
Alguien en quien anidar, de John Wiswell
viernes, 30 de mayo de 2025
Cómo resolver un asesinato (antes que tu ex), de Samuel Gómez
lunes, 28 de octubre de 2024
Mi amor del más allá, de Kirsty Greenwood
lunes, 14 de octubre de 2024
El amor que dejamos atrás, de Rebecca Yarros
martes, 30 de julio de 2024
La herencia (La maldición de las siete novias 1), de Nora Roberts
miércoles, 10 de abril de 2024
El corazón del Samurái, de Carmen Sereno
lunes, 11 de diciembre de 2023
Una biblioteca junto al mar, de Brenda Novak
jueves, 24 de agosto de 2023
Lugar equivocado, momento equivocado, de Gillian McAllister
jueves, 25 de mayo de 2023
El acercamiento de la mujer cactus y el hombre globo, de Rayden (David Martínez Álvarez)
domingo, 6 de noviembre de 2022
Dos formas de escribir una novela en Manhattan, de Carmen Sereno
lunes, 25 de julio de 2022
Reseña de Solo cinco citas, de Arwen Grey
Lo primero que se percibe al empezar a leer Solo cinco citas es que está bien escrita (algo habitual en la autora), además de agradecerse que esté redactada en la clásica tercera persona y pasado, alternando los puntos de vista de sus protagonistas (Marga y Ángel) y algún secundario (Nelson, Donato...).
Según se continúa la lectura se descubre que también está muy bien estructurada: todo lo que pasa contribuye al avance de la historia, no hay digresiones innecesarias, fluye con facilidad e invita a continuar leyendo. Incluso los encuentros de Marga con un paciente, más necesitado de ser escuchado que víctima de una enfermedad física, y las consecuencias de lo que le recomienda, que sirven como desencadenante para que tome una decisión.
Resulta curioso que, aunque se describe tanto a Marga como a Ángel como físicamente atractivos, muchas veces no se les muestra en su mejor momento: ojeras, sudor, rubores, burlas con la melena rubia y larga de él, ropa poco favorecedora, edad avanzada (tienen más de 30 años) etc... Ambos se creen aburridos, sosos, poco interesantes, tímidos, y se muestran muy humanos, sensibles, empáticos, honestos, mientras su relación evoluciona sin prisa pero sin pausa, siguiendo las convenciones del género sin alargar en exceso equívocos y otros recursos.
Igualmente bien descritos están los secundarios, cada uno con su rol, desde la "aterradora" Elvira a la maternal Carmen y el sensible, y gallego, marido de ésta, Xoel, por parte de Marga. Los compañeros de Ángel: Lorca, Chucho y Sordi también quedan definidos con unas cuantas palabras y hechos, así como Donato, el representante del grupo. Sin olvidar a Nelson y su paulatina inmersión en el peculiar mundo de las tres amigas. Interesante cómo se incluyen una relación homosexual y otra interracial, sin señalarlo de forma especial, con naturalidad.
También hay críticas al mundillo del corazón, tanto en TV como en redes sociales y publicaciones en papel, en las que profundiza lo necesario para contar su historia. E incide en todo el tiempo que se emplea en preparar unas oposiciones que, aunque se aprueben, quizá no den el fruto deseado, o la precariedad laboral en un sector, como el sanitario, donde trabaja Marga, agobiada e insegura por no poder asentarse en un lugar definitivo. Hasta ha llamado Plaza Fija a su gato...
Destacar la atmósfera de la obra: la posibilidad de la magia y su influjo en el romance (ese dolor de tripa que sienten ambos cuando están separados y que se calma cuando se acercan), o la nostalgia por el pasado en la música y atuendo de Ángel y sus compañeros, aferrados a su identidad y estilo más allá de las modas o las ventas, dotan a la historia de cierta aura de romanticismo (no el de pareja) dándole un tono emotivo que la enriquece.
En el aspecto "negativo", señalar el entusiasmo de varios personajes por el vino y alguna errata, pocas, que no interfieren en el disfrute de una obra que mantiene el interés en todo momento, de principio a fin.
En resumen, Solo cinco citas es una novela bien escrita, desarrollada y estructurada, con un argumento sencillo, que no simple, un punto de crítica, humor, ingenio y personajes encantadores, muy entretenida, en la que se nota una interesante evolución de la autora, los temas que trata y cómo lo hace.
***T***
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miércoles, 8 de junio de 2022
Cazar leones en Escocia, de Cruz Sánchez de Lara
lunes, 19 de abril de 2021
Los muertos no saben nadar, de Ana Lena Rivera
lunes, 25 de enero de 2021
Quinto culpable, de Mercedes Pinto Maldonado
No tenía sentido mi hermetismo, impidiendo que saliera expulsado lo que me estaba abrasando las entrañas. Pero el solo hecho de pensar el escándalo que supondría mi confesión en el pequeño pueblo me estremecía. Con seguridad, lo ocurrido saldría en todos los medios de comunicación: «La hija de la fiscal Ana Torres y del investigador Mariano del Bosque, violada en Salomar».Nadie que no haya vivido la experiencia puede imaginar siquiera el destrozo interior que deja en una joven una violación. En mi caso, cinco, y por mi novio y sus amigos. Y nadie puede exigirle valentía en esos momentos. El tormento es tan hondo e intenso que ni siquiera soportas que una fugaz imagen de las dantescas escenas se cuele en tu mente. Solo recordar te rompe. ¿Cómo verbalizar lo ocurrido ante tus padres, amigos, abogados y jueces y sobrevivir con un mínimo de cordura? ¿Cómo soportar la presión social y ser objeto de miradas y todo tipo de rumores cuando ya estás enferma de tanta angustia y al límite de tus fuerzas? No, no, nada de aquello había sido culpa mía, ni lo ocurrido ni mi silencio.
Sí, sé que mi obligación como buena ciudadana era denunciar los crímenes de aquellas bestias de inmediato; pero yo no estaba en las mínimas condiciones como para cumplir obligaciones porque me acababan de robar mis derechos más elementales, además de la fe en el ser humano. Llegué a sentirme culpable; culpable de haber sido tan ingenua; culpable de haber acudido voluntariamente a Calachica; culpable de que me violaran una y otra vez; culpable de ocultar mi calvario... Pero ahora sé que no soy culpable de nada. Simplemente estaba enamorada. Faltaba un mes para mi diecinueve cumpleaños y, hasta entonces, todo en mi vida había sido amable. Cuando desperté de madrugada en la maldita cala era un despojo, una moribunda. La poca vida que me quedaba la necesitaba para seguir respirando.Aquella que aconseja denunciar los hechos inmediatamente y ser sometida a mil morbosas preguntas y a la exploración de su cuerpo después de que lo hayan profanado una y otra vez no sabe lo que se siente, o al menos no sabe cómo me sentía yo. Que el mundo ignorara los hechos, especialmente mis padres, me daba la oportunidad de regresar a una aparente normalidad y recuperar de alguna forma mi vida. Si en casa se hubiese sabido nada habría sido igual, ni siquiera aparentemente, y yo necesitaba tanto que todo siguiera en su lugar... Con eso me conformaba.

















