lunes, 1 de junio de 2026
Proyecto Salvación (Project Hail Mary, 2026)
lunes, 25 de mayo de 2026
Si decido arriesgarme, de Ale Rubio
Editorial: Esencia, 2026
360 páginas
Argumento:
Karla y su novio, Marcos, llegan a Madrid procedentes de Cantabria para comenzar sus estudios universitarios. Poco a poco las diferencias entre ellos comienzan a separarlos. Y encima aparece Ulises, el hermano de Marcos, recién salido de prisión...
Comentario:
Lo primero que se nota al comenzar Si decido arriesgarme, solo hace falta leer un par de párrafos, es que la autora no sabe manejar la primera persona y presente, esa forma de redactar que está tan de moda, que es tan difícil y que perjudica a la narración incluso si se hace medio bien. Y además la utiliza con tres personajes diferentes: Karla, Marcos y Ulises. Todos con el mismo estilo, diferenciados por los nombres al principio de cada capítulo.
Cada poco los personajes justifican lo que dicen y hacen. Esto, añadido al relato pormenorizado de acciones innecesarias, típicas de quienes no saben escribir, no solo ralentizan la novela, sino que la hacen pesada. Que la autora empiece varios capítulos con su protagonista levantándose de la cama y siguiendo todo el ritual de ducharse, vestirse, desayunar y otros detalles que no aportan nada, tampoco ayuda. Lo de no cuentes, muestra, básico en literatura de cualquier género, no se cumple, al menos en la mayor parte de la obra.
Aunque hay cinco personajes más o menos principales (y unos pocos más que dan réplica a los protagonistas en algunos momentos), y tres de ellos, como se ha dicho, con punto de vista propio, ninguno destaca especialmente en personalidad.
Es curioso que Karla diga al comienzo de la novela un par de frases sobre su amor a la literatura («Ayer, cómo no, me quedé hasta las tantas leyendo El amor en los tiempos del cólera. Lo de ser una lectora empedernida no hace más que quitarme horas de sueño, y si encima me das una historia de amor como esa, apaga y vámonos.») y no vuelva a mencionar ni una sola lectura a lo largo de toda la obra. Al menos le hubiera dado un poco de personalidad más allá de lo que le gusta desayunar o cómo se viste.
Como hecho curioso, destacar que Marcos parece tener más protagonismo que Ulises, que es «el chico», durante buena parte de la novela. Es un personaje que parece perdido e indeciso casi todo el rato, como si no supiera cual es su cometido en la historia o qué hacer con el conflicto con su novia y, más tarde, con su hermano.
Ulises, que, según la autora no tiene nada que ver con su pareja, comparte con él los tatuajes y el haber pasado cierto tiempo en prisión, si bien por distintos motivos. La resolución de esta trama de Ulises resulta más o menos satisfactoria, aunque quizá facilona en ciertos detalles. El tema de la reinserción (que, en sus propias palabras, hizo llorar a la madre de la autora) tendría más interés si se profundizase en él, aunque contribuye a dotar al personaje de un poco de personalidad.
Los otros dos protagonistas, Mika y Fran, el amigo gay (hasta a Marcos le parece un secundario típico), tienen diferente desarrollo. Mientras que Fran, aun con alguna intervención simpática, no hace gran cosa en cuanto a la historia que se narra, Mika es, sin duda y de lejos, el mejor personaje de la novela. Sus intervenciones son interesantes, su forma de expresarse es diferente, se distingue que es ella sin que sea necesario mencionarlo. Es la mejor amiga posible. Y, aunque hay un discurso que repite un par de veces, es la más sensata, inteligente y empática del grupo. Y eso que, como casi todos, parece que solo sabe divertirse en fiestas y bebiendo cerveza.
En la novela hay varias escenas íntimas, redactadas de forma correcta, pertinentes para mostrar la evolución del romance, de relativo buen gusto (no vulgares) y breves, sin recrearse en exceso.
En resumen, Si decido arriesgarme, con sus defectos (no hay que olvidar que es su primera novela), es una historia correcta, que avanza en el orden adecuado, quizá un poco rápida en cuanto al desarrollo del romance, que empieza sin que Karla haya llegado a romper con Marcos de forma clara. Tampoco queda claro cuántos años llevan juntos. Si ambos tienen dieciocho no parece que puedan ser tantos.
Además, curiosamente, comparada con referentes mencionados por la propia autora, hasta escribe mejor que personas que llevan bastantes años publicando en gran cantidad y con éxito de ventas. Queda por ver si, en una hipotética segunda novela, se decide por intentar seguir la estela de quienes venden mucho o prefiere aprender a escribir. En novela romántica hay buenas escritoras, y no son las más conocidas.
***T***
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martes, 28 de abril de 2026
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lunes, 30 de marzo de 2026
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lunes, 23 de marzo de 2026
Drácula: a love tale (2025)
lunes, 16 de marzo de 2026
Llevará tu nombre, de Sonsoles Ónega
martes, 10 de marzo de 2026
Casi un millón de horas, de Juan González Mesa
martes, 3 de marzo de 2026
Alguien en quien anidar, de John Wiswell
martes, 24 de febrero de 2026
Mentira, de Juan Gómez-Jurado
Esto no lo viví yo. Pero no me gusta sacarme trucos de debajo del sombrero, como un narrador barato. Así que voy a contarte lo que sucedió mientras yo estaba peleándome contra la tormenta, con una cuerda en las manos, y antes de que Ruperto se desplomase en el suelo de la iglesia.No he juntado todas las piezas hasta que terminó esta historia. Hasta que la tragedia y la sangre no pararon de hacer olas.Pablo no me contó esto. Nunca fue capaz.
viernes, 13 de febrero de 2026
La ciudad de las luces muertas, de David Uclés
martes, 10 de febrero de 2026
La doble desaparición de Abril del Pino, de Marina Sanmartín
jueves, 29 de enero de 2026
Luz negra, de Pedro Berruezo
lunes, 19 de enero de 2026
Dos tumbas (serie, 2025)
Dirección: Kike Maíllo
La verdad es que la premisa prometía. Un caso misterioso de chicas desaparecidas, un cadáver que aparece y otro no, la búsqueda infructuosa de una abuela, la esperanza de tirar del hilo y reconstruir los hechos o encontrar a los culpables... pero, al final, la serie no me ha dejado buen sabor de boca.
Todo empieza muy deprisa. Se hace un breve resumen de lo que pasó y, rápido, nos sitúan dos años después, ya que la historia no es la de la desaparición, sino más bien la de la abuela entregándose a una búsqueda. O eso es lo que primero nos hacen creer. La historia real es la venganza y su inutilidad, aunque mal contada.
A raíz de un hecho bastante conveniente, la abuela encuentra una pista y la sigue... Pero es justo en este punto donde empieza la historia a desmoronarse. Y es que las actuaciones y motivaciones de todos los personajes entran dentro de lo inverosímil e incluso lo estúpido. Nadie actúa como debería en casos similares.
Tampoco en ningún momento, debido a cómo cuentan los hechos, he sentido empatía ni por la abuela ni por nadie en esta narrativa. El único que se salva un poco en cuanto a verosimilitud (un poco, no lancemos las campanas al vuelo) es el personaje de Morte (el padre de una de las chicas, la del cadáver aparecido con signos de violación). Se supone que es un hombre de elevado poder adquisitivo, quizá no bien adquirido, con pinta de mafioso. Cuesta creer que un hombre de estas características dejara ir a su hija sin protección y que luego tampoco fuera capaz, con sus medios, de encontrar a los culpables... Pero bueno, da igual. Al menos sí podemos entender sus motivaciones.
Los guionistas de esto solo aciertan en cómo mantener la atención y la intriga, pero fallan en todo lo demás, en especial en generar emociones humanas reales, crear situaciones creíbles y hacer que te importe lo que estás viendo. Parece que hoy en día en las narrativas solo importa el efectismo, la intriga porque sí y sorprender con lo que sea al final. Y sí, hay giros “inesperados”. Lo que tenemos es un artefacto de aparente buen funcionamiento, pero hueco en suma. Mañana ya ni me acordaré de este relato inane.
Los personajes tampoco es que estén muy bien construidos. En lugar de manifestar sus formas de ser a través de actos y palabras, buena parte de la información importante la descubrimos porque hay terceros describiéndole a otro personaje (a la cara) cómo es o cómo cree él que es. Hablo del caso de la abuela protagonista, que la cinta muestra volcada en su nieta, supuestamente favorita, recordándola, etc., y luego, zas, viene otro y descubrimos que, en realidad, nunca se ocupó de la familia y anduvo por ahí de fiesta con unos hippies toda la vida. Esto no es una información baladí. Es algo que choca por completo con el comportamiento mostrado por la susodicha señora, tan obsesivo en su deseo de saber la verdad o vengarse. La idea no era mala, pero está pobremente desarrollada, de forma que ni afecta al espectador. Lo más destacado en cuanto a los personajes es que la protagonista es una señora de cierta edad, algo no muy común en audiovisuales españoles.
Para mentes sensibles, señalar que hay escenas bastante “gore”, al estilo de Misery, je (aplastamientos de cabezas, acuchillamientos y de todo). Algunas de estas escenas lindan con lo inverosímil (ver spoiler), así como también la supuesta ineptitud de la Guardia Civil, que en esta serie no investiga nada de lo que debería. Hay una casa al lado del pueblo que alquilan para fiestas, justo donde desaparecen las chicas, y nada: nadie investiga nada. Hay una persona sospechosa de “algo”, con sangre en el suelo, una llamada de teléfono de una víctima que se localizó en su casa, y esa persona sospechosa no es vigilada ni seguida por si acaso... Es que son tantas cosas...
En resumen, una serie o miniserie (por suerte corta) que entretiene un rato y te mantiene interesada, aunque cuando termina te deja (al menos a mí) con un vacío tremendo, ya que no te ha aportado nada, ni siquiera un gramo de emoción o de empatía por las víctimas y los personajes. Sirve para pasar el rato, nada más. No molesta, no incomoda, no perturba, no hace que te hagas preguntas, no acusa, no indaga en estructuras culturales y sociales... Es ideal para el catálogo de Netflix.
SPOILER
Me pareció muy de “conveniencia de guion” que justo el chico que toma clases de piano con la prota (la abuela, Kiti Mánver) reconociera (diciéndolo en voz alta) los pendientes de esta como iguales a los que le regaló ella a su nieta el día de su desaparición, dando por hecho que solo pudo verlos en ese momento. Luego, esta señora, que nos habían pintado como normal, de pronto se convierte en un monstruo vengador que droga, tortura (sí, tortura) y asesina a este chico para sacarle información en un momento. Ahí ya me desconecté de la historia y el resto fue cuesta abajo...





















