martes, 10 de marzo de 2026

Casi un millón de horas, de Juan González Mesa

Editorial: Espasa, 2026
344 páginas

Argumento:

Valeria Quebracho ofrece a sus seguidores en la plataforma de streaming Detective Público la oportunidad de elegir entre varios casos para que intente resolver uno de ellos, previo pago mediante crowdfunding. Y resulta elegido el número cinco, justo el único del que ella prefería no ocuparse: la búsqueda de los herederos legales de una herencia centenaria que incluye una desaparición con un elemento aparentemente fantástico.

Comentario:

Es habitual leer comentarios en los que se califica una novela como original, adictiva, absorbente o que engancha, entre otros igual de genéricos y carentes de contenido, de esos que se pueden atribuir a cualquier obra sin tener que leerla. Sin embargo,  Casi un millón de horas es una obra que no necesita frases vacías para hablar de ella.


Se nota, por ejemplo, que el autor se ha documentado para escribir su historia, así como que ha conseguido incluir la información de forma breve, directa y fácilmente entendible, además de unirla a la parte novelada sin que desentone, dando la impresión de que algunas de las cosas pudieron haber sucedido, o no.

También parece evidente, por el desarrollo, la dosificación de detalles, el ritmo, las conclusiones a las que llegan los personajes, los momentos en los que se cuenta tal o cual cosa, y los giros, ni excesivos ni demasiado increíbles, colocados en los puntos adecuados para hacer avanzar la narración y llevarla a una conclusión afortunadamente cerrada, que deja todos los misterios resueltos de forma satisfactoria, que el autor ha planificado cada detalle de su obra.

Los personajes son poco convencionales sin ser demasiado originales, con las características apropiadas para el cometido que les toca representar. Aunque Valeria es la protagonista, y casi toda la narración es desde su punto de vista (por suerte en tercera persona y pasado), hay otros dos personajes que tienen sus momentos de protagonismo (Ahmed y Loren, con sus correspondientes pdv). Tal vez lo más destacable de Quebracho sean sus valores, el empeño en hacer lo correcto, y llegar hasta el final, aunque eso suponga tener que hacer sacrificios personales.

También destacan sus clientes, Phil Weinstein y su pareja, Sonia, si bien son más interesantes otros, como Cristina Roig, Alba de la Iglesia o Augusto Calatrava. Son el tipo de personajes sobre los que temes que al autor le dé por eliminarlos o desvelarlos como traidores para dar un giro «sorpresa» a la trama, mientras se desea que no pase ninguna de las dos cosas, indicativo de que la historia funciona, interesa.

Quizá se podría citar como algo «negativo» la relativa facilidad con la que parece solucionarse una de las tramas, después de parecer tan peligrosa, o la insistencia en el quita y pon del disfraz de Valeria, cuando ya la han visto sin él antes de la revelación.

El equilibrio entre las escenas de acción y la resolución de los misterios está bastante logrado. Los pasajes más movidos no se extienden demasiado, y algunos de los giros se ven venir casi desde el principio. Habrá quienes consideren un fallo que, por ejemplo, se pueda deducir quién aparece al final de la primera escena, lo que realmente ocurrió en Elvira (un acierto ambientar parte de los hechos hace más de cien años, ahora no sería posible que pasara algo así), o el origen del nombre del pueblo. Sin embargo, se agradece que no sea un texto tramposo, que el autor dé pistas desde el principio que permitan deducir estos detalles. Buena frase final, por cierto.

En resumen, Casi un millón de horas es una novela correctamente escrita y documentada, con varias tramas, todas interesantes y bien resueltas, buenos personajes, sin mayor pretensión aparente que entretener contando una historia. Y lo consigue.

***T***

¿Qué te ha parecido la reseña? ¿Te apetece leer este libro? ¿Ya lo has leído? (Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. El blog no se hace responsable de los spoilers que puedan aparecer en los comentarios, ya que Blogger no permite editarlos. Se ruega que se ponga un aviso si se van a mencionar. Gracias por tu opinión)

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