martes, 12 de septiembre de 2017

Le crime du comte Neville, de Amélie Nothomb

Le crimen du comte Neville
Amélie Nothomb
148 páginas
Albin Michel


Argumento:

Una adivina encuentra a la hija perdida del conde Neville en el bosque y se la devuelve, pero antes le hace un siniestro vaticinio: durante una fiesta en su castillo matará a un invitado.

Comentario:

Las novelas de Amélie Nothomb de los últimos tiempos pertenecen a dos grupos: el de aquellas de irritan de lo malas que son y el de aquellas que no parecían tan  mal pero llega el final y la fastidian. Esta pertenece al segundo grupo.

La premisa, aunque un tanto extraña y surrealista (pero dentro de lo que suele ofrecer la autora, o incluso  más moderado de lo habitual), prometía una historia intrigante y con fondo. Sin embargo, y aunque ha habido partes más interesantes, encuentro que, definitivamente, ya no es la Nothomb de hace unos años, y no sabe explotar estas historias y sacarles punta.

Siendo una novela brevísima, siento que sobran páginas, y que la cosa se estira hasta la longitud de novela cuando quizás no hubiera dado para más que para un relato. Y eso se nota sobre todo en la inclusión de personajes que no tienen realmente ninguna participación activa en la trama, como dos de los hijos del conde protagonista, que, en resumen, se dedican a bailar en las fiestas de sociedad y a mostrar cuán unidos están y cuán sofisticados son. Por otro lado, la adivina del inicio solo sirve para introducir la profecía. Pensé que tendría más importancia, pero no.

Se supone que esta historia critica la forma de vida, un tanto obsoleta, de las clases altas belgas (a las cuales pertenece la autora, por supuesto), centradas en organizar fiestas en sus bonitos castillos, en la vida social aun a costa de las finanzas propias (declive económico de la clase, que sigue aparentando), y una particular forma de educación y modo de pensar ("ser noble no significa tener más derechos que los otros, sino  más obligaciones"), pero la crítica me ha parecido tenue, nada original y no suficientemente interesante para sustentar una novela. Falta el toque incisivo y brutal de otros tiempos de la autora, está claro. De todas formas, la parte media de la novela se mantiene bien con las elucubraciones del conde y sus reflexiones sobre el asesinato, su familia noble y las referencias a cierta obra de Oscar Wilde.

También están entre lo destacable las charlas entre el conde y su hija nihilista y depresiva, que, por algún motivo extraño, quiere ser la víctima (o no) de ese crimen que da título al libro. Pero, al final, los preparativos para el asesinato de la víctima elegida se quedan en agua de borrajas, como  ya habíamos intuido que pasaría; todo se resuelve de una forma rápida y estúpida, con  un accidente muy deus ex machina que arregla todos los problemas del conde, y ya está. 

En resumen, un libro ligero, con premisa más o menos interesante, desarrollo correcto dentro de su surrealismo, con alguna charla destacable entre el protagonista y su hija, pero con un desenlace, a mi modo de ver, patético, resuelto en una página o menos, que le da un aire casi de cuento de hadas por el happy end. No sé, tal vez fuera la intención de la autora lograr este efecto de ligereza, pero al final leer este libro resulta una experiencia inane. 

Nota: el título lo he puesto en francés porque lo he leído en esta lengua y edición. Anagrama lo ha publicado en español pero cuesta el doble que esta edición de bolsillo francesa...


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lunes, 4 de septiembre de 2017

Frente al espejo, de Terelu Campos y Kike Calleja



Editorial: Ediciones B, 2017
288 páginas
19.50 €
Ebook: 5,49 €

Argumento:

Terelu Campos relata distintos pasajes de su vida, personales y profesionales.

Comentario:

Frente al espejo es, más que una biografía, el resultado de una serie de entrevistas que abordan algunas de las vivencias más conocidas de su protagonista con la intención aparente de dar su versión de los hechos. Al parecer, fue Kike Calleja (quien aparece como coautor) el que sugirió la posibilidad de escribir el libro y presentó a la interesada un guión con los temas a tratar, siendo su cometido hacer las preguntas y transcribir sus respuestas.

Ordenado en capítulos más o menos temáticos, se observa una redacción relativamente correcta (hay repeticiones de información y frases desordenadas, difíciles de entender, que merecerían una revisión más profunda), nada destaca, se salta de una situación a otra sin un orden o estructura reconocibles que den fluidez a la narración o enlacen cada experiencia con el resto. Ni siquiera se aprovecha el sugerente título que pone a la protagonista frente a un espejo para intentar hacer algo creativo, coherente.

Durante la primera mitad del libro se presentan hechos ya conocidos, tratados, discutidos y cuestionados en Sálvame, programa en el que colabora la autora: si le ha sido perjudicial o beneficioso ser hija de María Teresa Campos, lo sucedido a su padre, el paso por Gran Hermano Vip y Las Campos, la enfermedad, el aumento de peso y consecuente cambio de imagen, la insatisfacción por ser colaboradora en lugar de presentadora (perder el Deluxe), la actitud ante las críticas, la supuesta soberbia, rehuir el conflicto en el trabajo etc…

Las novedades en torno a todos estos conflictos son escasas, apenas algún detalle que pueda sorprender a quienes conozcan la trayectoria de la protagonista. Da las mismas explicaciones y aclaraciones que ya ha esgrimido en distintos programas de televisión en los últimos años. Y lo hace a la defensiva, intentando justificarse, con un tono a veces autocompasivo, el inevitable toque de egocentrismo presente cuando se relata la propia vida, y la necesidad de ser creída y reivindicada, comprendida.

Cuando parece que va a ser más de lo mismo, el rumbo de las confidencias cambia, hay relatos de su niñez, de la relación con la abuela materna, Concha Luque (emotiva), con el padre, con su hermana Carmen. Habla de sus dos maridos, Miguel Ángel y Alejandro Rubio, de su hija Alejandra. Si bien son anécdotas de cierta sencillez, con las que intenta no hacer daño a ninguna de las personas implicadas, asoma en ellas otra Terelu, más divertida, con cierto humor e ingenio, casi irónica, simpática, cercana, humana. Alguien con quien es posible empatizar.

Son estos capítulos, menos de la mitad de la extensión de la obra, los que, hasta cierto punto, la salvan, evitando que parezca una simple recopilación de algo ya sabido. Se percibe incluso otro tono en la redacción, una soltura y espontaneidad que se agradecen.

En resumen, Frente al espejo es un libro para quienes les interese la autora, ya sea por admiración o por deseo de criticarla, con una redacción torpe y anodina, en el que la mayor parte de lo que se relata ya se sabe y solo en algunos momentos deja ver la personalidad de Terelu Campos.

El libro incluye un prólogo escrito por Raphael y una selección de fotos personales de la autora. 

Cita:


«Incertidumbre, también, por saber si podré recuperar mi profesión: creo que soy mejor presentadora que colaboradora. Aunque he de decir que en estos siete años he aprendido mucho. Pero soy una colaboradora incompleta. Incompleta por mis principios, por mi forma de ser, por no saber manejarme bien en el conflicto; porque siempre voy a anteponer el sentido de la lealtad con los que quiero. Por priorizar el no hacer daño. Por evitarlo. Algunos califican esa actitud como una postura fácil. Pienso que el silencio no siempre es cómodo: a veces es la más complicada de las posturas. Es un autocontrol para no hacer daño; para no hacértelo. Sobre todo cuando respetas esas informaciones que tú sabes que se han obtenido desde la confianza, el cariño y el respeto. En ocasiones, es menos complicado dar un golpe en la mesa que apretar los puños y callar.»


***T***


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lunes, 28 de agosto de 2017

Bailando en la oscuridad, de Karl Ove Knausgård

Bailando en la oscuridad
Min kamp. Fjerde bok
Karl Ove Knausgård
Traductoras: Kirsti Baggethun y Asunción Lorenzo
Editorial Anagrama
544 páginas


Resumen:

Karl Ove nos cuenta su experiencia de profesor en el norte de Noruega, a los dieciocho años, además de sus dificultades con las mujeres.

Comentario:

Cuarta parte de la magna obra de Karl Ove Knausgård ("Mi lucha"), que algunos califican como el "En busca del tiempo perdido" del siglo XXI, con cierta hipérbole, por supuesto. Como la anterior que leí ("La muerte del padre"), se trata de una obra del llamado género de autoficción, donde el autor nos narra acontecimientos de su vida (según él, se trata de una "purga de su corazón") con un estilo completamente hiperrealista y prolijo. Sí, esto último es casi lo que más destaca, que nos cuenta todo, todo, todo, incluso escenas banales y diálogos irrelevantes, en aras a conseguir ese efecto de cuasi documental sobre su vida.

Aunque se centra en ese año que pasó en el norte de Noruega dando clases a jóvenes de edades similares a la suya, como pasaba también en el otro libro, el autor hace numerosos viajes al pasado para explicar otros aspectos. Va y viene, de una forma un tanto caótica. Es curioso que, pese a retomar pasajes de su infancia (ya tocada en el primer tomo) logra que suene como algo nuevo. Así pues nos cuenta todo sobre su familia, sus abuelos, el divorcio de su padre, su hermano, y sobre todo, sobre sus intentos de amigas y novias, frustrados por su impericia adolescente.

A la obra le sobran páginas, ni qué decir tiene. A diferencia del primer tomo, no hay digresiones filosóficas o pensamientos, ya que se centra mucho más en la "acción" o, mejor dicho, en el relato de sus aventuras adolescentes, con más diálogos. Pese a presentar un aspecto más ligero, no es por ello fácil de leer. Bueno, sí lo es, pero lleva bastante tiempo, y en algunas ocasiones puedes tener la tentación de dejarlo por imposible al carecer la historia de una trama o estructura que lleve a algún lugar. A decir verdad, solo si llegas al final encuentras algo parecido al sentido de la historia. Ese desenlace es lo que más me ha gustado, por lo que tiene de irónico y cómico.

El personaje de Karl Ove, casi un íntimo nuestro, es obviamente, el mejor desarrollado. Se trata de un adolescente inseguro, con aficiones literarias y musicales, que se nos describen con profusión. Llama la atención la cantidad de referencias de obras cultas que hace. También tiene cierta inclinación a la bebida, aunque no sé si esto será algo generalizado por esas latitudes nórdicas. El pobre se pasa toda la novela bebiendo y fumando. Y como casi todos los adolescentes sufre una grave explosión hormonal. Como es hábito en Karl Ove no nos oculta nada de su vida íntima, de modo que hay descripciones de sus aproximaciones a las chicas, de sus eyaculaciones antes de tiempo, de su falta de experiencia con la masturbación (que, según dice el autor, a los dieciocho años no había practicado), en fin, de todo. En algunos momentos, te llega a dar pena. El título español supongo que se refiere a los meses de oscuridad del norte de Noruega.

La novela es muy excesiva  (en especial en número de páginas), pero tiene bastantes toques de humor que la hacen llevadera. Es increíble como un libro que, en realidad, carece de un argumento claro, y muestra escenas totalmente prosaicas, te obliga a seguir leyendo a ver qué pasa, como si fuera casi un reality show morboso. De todas formas, no es una lectura para todo el mundo.

En resumen, Karl Ove destapando toda su vida y sus intimidades como siempre, y nosotros mirando por la rendija...

Fragmento
Solía dormirme sin problemas en toda clase de condiciones, pero esa noche permanecí despierto. Cuatro días después empezaría a trabajar. Cuatro días después me encontraría en el aula de un colegio de un pequeño pueblo de la costa del norte de Noruega, un lugar donde no había estado nunca, del que no sabía nada y del que ni siquiera había visto fotos.

¡Yo!

Un chico de dieciocho años de Kristiansand, flamante bachiller, que acababa de abandonar la casa familiar, sin más experiencia laboral que unas cuantas tardes y unos fines de semana en una fábrica de parqué, un poco de periodismo en el diario local y un recién terminado trabajo de verano de un mes en un hospital psiquiátrico, se convertiría ahora en profesor tutor en el colegio de Håfjord.

Pues no, no conseguía dormirme.

¿Qué pensarían los alumnos de mí?

Cuando entrara en el aula para la primera clase y los viera a ellos sentados en sus pupitres, ¿qué les diría?

Y los otros profesores, ¿qué demonios pensarían de mí?

Se abrió una puerta en el pasillo, sonaron voces y música. Alguien pasó canturreando. Se oyó un grito: «Hey, shut the door.» Al instante, todos los sonidos fueron de nuevo reprimidos. Me volví hacia el otro lado. Lo extraño de estar en la cama en una noche luminosa también debía de contribuir al insomnio. Y cuando la idea de que era difícil dormir se había asentado, entonces sí que resultó imposible.

Me levanté, me vestí, me senté en la silla que había frente a la ventana y empecé a leer la novela Empate, de Erling Gjelsvik.

Todos los libros que me gustaban trataban en el fondo de lo mismo. Negros blancos, de Ingvar Ambjørnsen, Beatles, de Lars Saabye-Christensen, Jack, de Ulf Lundell, En el camino, de Jack Kerouac, Última salida para Brooklyn, de Hubert Selby, Novela con cocaína, de M. Aguéiev, Coloso, de Finn Alnæs, Lazo alrededor de la Luna, de Agnar Mykle, los tres libros sobre la historia de la bestialidad de Jens Bjørneboe, Gentlemen, de Klas Östergren, Ícaro, de Axel Jensen, El guardián entre el centeno, de J. D. Salinger, Los corazones de abejorros, de Ola Bauer, Cartero, de Charles Bukowski. Libros sobre jóvenes que trataban de encajar en la sociedad, que querían sacar de la vida algo más que rutina, algo más que familia, en suma, jóvenes que aborrecían lo burgués y buscaban la libertad. Viajaban, se emborrachaban, leían y soñaban con el gran amor o la gran novela.

Todo lo que ellos querían lo quería yo.

Con todo lo que ellos soñaban soñaba yo.


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lunes, 14 de agosto de 2017

En busca de New Babylon, de Dominique Scali

En busca de New Babylon
À la recherche de New Babylon
Dominique Scali
Traductora:Luisa Lucuix
388 páginas


Argumento:

Paria, 1881. El misterioso reverendo Aaron aparece con las manos amputadas cerca del rancho de la familia Sevener. Asegura que no volverá a predicar y que quiere que lo lleven a «algún lugar con un gran burdel lleno de prostitutas».

Bullionville, 1880. Tras escapar nueve veces de la horca, Charles Teasdale, el célebre pirómano del Oeste, se cuelga en este pueblo de nadie, desierto de guijarros y brotes de artemisa, que a partir de entonces se sitúa en el mapa de mitos del Oeste. Oficia el entierro el reverendo Aaron.

Kansas City, 1877. Tras su fugaz encuentro con el apuesto Teasdale, la joven Pearl Guthrie decide poner rumbo al Oeste en busca del marido ideal.

Perryville, 1878. Bill el Ruso, criminal que sueña con fundar New Babylon, una ciudad utópica para todos los olvidados del sueño americano, se topa con Pearl Guthrie, para desgracia de esta.

En el territorio sin fin del Oeste norteamericano, estas cuatro almas se cruzan incesantemente, cargadas de pistolas, pepitas de oro, ligueros y un montón de sueños viejos.

Comentario:

Lo primero que me llamó la atención de esta novela fue que se trata de un western; lo segundo, que lo ha escrito una mujer (solo porque este género no ha sido muy frecuentado por las autoras); lo tercero, que se trata de una opera prima, además premiada (Premio del Festival de primera novela de Chambéry 2016); lo cuarto, que la autora no es anglosajona sino francófona. Razones más que suficientes para darle una oportunidad a la historia.

Lo cierto es que, si lo pienso, es la primera novela del oeste que leo en mi vida. Aunque no se trata de un western típico, a pesar de las apariencias. Contiene muchos de los elementos de las historias de "vaqueros" que conocemos por películas y por las novelas pulp, tan de moda en décadas anteriores,  pero les da la vuelta de tal forma que crea una experiencia completamente nueva y rompedora. 

Y es que la obra destaca más por lo formal que por la historia que cuenta, que, a decir verdad, no sabría explicar muy bien de qué va... La estructura es no lineal, con continuos saltos en el tiempo y varias tramas que se entrecruzan. Cada capítulo está marcado por un lugar (el nombre de un pueblo o ciudad) para situarnos en el espacio, y un año, lo cual hace que el lector haya de hacer un esfuerzo para encajar las piezas en su cabeza según el orden temporal correcto. Estos capítulos, además, son muy cortos. Al haber tantos saltos de página, el número de páginas, unas 380, en en realidad de muchas menos (el texto efectivo), de modo que la lectura es muy ágil.

Más que en la trama, se profundiza en los personajes, cuatro protagonistas de lo más peculiar, como se describe en el argumento, cuyas vidas están relacionadas formando un tapiz que muestra una gran variedad de estampas de la época final del oeste americano, pero bajo un prisma novedoso y casi excéntrico, incluso desmitificador, desde el pistolero pirómano al predicador de las manos amputadas, pasando por la joven e ilustrada trabajadora de un burdel y el pionero obsesionado con levantar una nueva ciudad llamada New Babylon. 

La novela está muy bien escrita, con buena prosa, muy visual, con los recursos justos y necesarios, crea una atmósfera muy lograda que te hace sentir casi el polvo del lejano oeste, la sordidez de los tugurios, al aire ardiente de las llanuras, es interesante, la edición está muy cuidada... peroooo... a mí me falta algo. Creo que o bien no he entendido el argumento o bien no lo hay uno en sentido estricto. Soy capaz de disfrutar de novelas en las que predomine lo formal, de hecho, me suelen gustar, pero en este caso, para tener una experiencia redonda, hubiera echado de menos una trama algo más definida. El exceso de perfección a veces encubre una cierta rigidez, como si se tratara de un artificio. O esa es la sensación que a mí me da. Lo cual no le quita el mérito, teniendo en cuenta que se trata de la primera obra de una joven autora.

En resumen, todo muy oeste, muy de pelis, con sus parajes polvorientos, sus burdeles, sus pistoleros, todo eso está, hasta rozar el cliché en la ambientación, aunque los personajes principales sean bastante inusuales, casi increíbles en el peor sentido de la palabra. Pero la novela, hay que reconocerlo, es buena y, una vez terminada, la sensación que deja es grata. Bien dicen que la gracia no está en lo que se cuenta, sino en cómo se cuenta, aunque sigo creyendo que un poco más de argumento no habría venido mal.

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jueves, 10 de agosto de 2017

Ángeles en llamas, de Tawni O’Dell

T.O.: Angels Burning, 2016
Editorial: Siruela, 2017
Colección: Nuevos Tiempos 380
Traducción:  Virginia Maza Castán
272 páginas
21.95 €
Ebook: 9.99 €

Argumento:

La comisaria Dove Carnahan intenta resolver el asesinato de Camio Truly al mismo tiempo que se enfrenta a los fantasmas de su propio pasado.

Comentario:

Ángeles en llamas es una de esas novelas con varios niveles de  lectura, compartiendo la investigación de un asesinato con el retrato de una comunidad minera en Pensilvania y las difíciles relaciones entre familiares.

La redacción en primera persona, protagonizada por Dove Carnahan, una policía de cincuenta años con un pasado dramático, contribuye a dotar la novela de cierta complejidad psicológica y emocional, permitiendo que la protagonista empatice con la víctima, Camio.

Según avanza la investigación del asesinato de la actualidad, Dove recuerda, de forma convenientemente vaga y evasiva, ambigua, lo que sucedió en su propia familia: el asesinato de su madre cuando ella era adolescente. Además, tiene que lidiar con la liberación de Lucky, el hombre que ha pasado décadas en la cárcel y asegura ser inocente (subtrama innecesaria más allá de la distracción e intentar crear expectativa), la complicidad con su hermana Neely, el fugaz regreso de su hermano Champ, la relación con el cabo Nolan Greely, policía encargado del caso etc…

La otra familia es la de Camio Truly, personajes disfuncionales entre los que destacan Miranda, Shawna y Jessyca, tres generaciones de mujeres que intentan sobrevivir a las circunstancias que les ha tocado vivir, y que comparten con Dove algunas de las escenas más intensas de la novela, ya sea en conversaciones o interrogatorios que mezclan la dureza de ciertas situaciones y comportamientos con la emotividad de otros pasajes.

La evolución de Dove al relacionarse con el resto de los personajes, mientras intenta resolver el caso actual y revela lo ocurrido en el pasado es, quizá, lo más interesante de una historia en la que lo ocurrido con su madre, Cissy, es tan previsible que se intuye casi desde el primer momento, y la resolución del asesinato de Camio resulta un tanto abrupta y repentina, no demasiado sorpresiva dado el escaso plantel de sospechosos.

En resumen, Ángeles en llamas es una novela bien escrita, con leves toques de humor, una protagonista poco convencional, que se fija más en las relaciones entre los personajes, en especial las familias disfuncionales, constante en la obra de la autora, que en la resolución del crimen. De lectura fácil, fluida, tiene leves altibajos sin dejar de interesar.


***T***

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