lunes, 21 de enero de 2019

Flores sobre el infierno, de Ilaria Tuti

T.O.: Fiori sopa l’inferno, 2013
Editorial: Alfaguara, 2019
Colección: Alfaguara Negra
Traducción: Xavier González Rovira
350 páginas
19.90 €
Ebook: 9.99 €

Argumento:

La comisaria Teresa Battaglia y su equipo se encargan de investigar la aparición de un cadáver mutilado, seguida de otros sucesos.

Comentario:

En Flores sobre el infierno se pueden encontrar muchas de las convenciones del género, algunas de ellas muy utilizadas en los últimos años, lo que, para alguien que haya leído otras novelas de misterio, le restará “originalidad”, el factor sorpresa e, incluso, le puede producir una sensación de previsibilidad, de ya leído.

Como ya es habitual, el protagonismo principal se reparte entre dos personajes, en apariencia de personalidades muy diferentes, que se ven obligados a entenderse. En este caso se trata de la comisaria Teresa Battaglia, preocupada por un problema de salud que tarda en concretar y por un drama de su pasado, y del bastante más joven inspector Massimo Marini, ansioso por complacer y poco más.

Los personajes principales tienen unas características básicas que se remarcan repetidamente, quizá para que no se note la carencia de una personalidad compleja. El resto, desde el resto de policías hasta los habitantes del pueblo, ya sean testigos, víctimas o sospechosos, tienen aún menos personalidad y matices, con la única excepción del autor de los crímenes, que, sin ser realmente novedoso, tiene cierto interés.

Otro de los recursos habituales, usado en la novela, es incluir capítulos en flashback, alternados con los puntos de vista de uno o varios personajes, a modo de explicación o justificación del cómo y el por qué el criminal ha llegado a ser como es y hacer lo que hace. Información a cuentagotas, escenas misteriosas e inquietantes para aumentar la intriga, detalles que saben los personajes pero no se revelan hasta que conviene…

Quizá por seguir con fidelidad lo que se espera de su género, no resulta difícil intuir o adivinar algunas cosas (cuando cierto personaje aparece un par de veces se puede deducir quién es...), lo que, sumado a algunas escenas repetitivas, a veces da la sensación de que la historia no avanza, da vueltas sobre lo mismo y se alarga de forma innecesaria.

Entre lo más destacable estarían las reflexiones sobre las relaciones familiares, sobre todo materno filiales (algo que da origen a la escena más emotiva de la novela) y la no del todo convencional personalidad y motivaciones del culpable.

En resumen, Flores sobre el infierno es una novela correctamente redactada, que usa con eficacia los recursos habituales para mantener la intriga y el interés, con algún momento emotivo y un crescendo final que la hace tan entretenida, y fácil de leer, como olvidable.


***T***


¿Qué te ha parecido la reseña? ¿Te apetece leer este libro? ¿Ya lo has leído? (Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. El blog no se hace responsable de los spoilers que puedan aparecer en los comentarios, ya que Blogger no permite editarlos. Se ruega que se ponga un aviso si se van a mencionar. Gracias por tu opinión)


lunes, 14 de enero de 2019

Serotonina, de Michel Houellebecq

Serotonina
Michel Houellebecq
Traducción: Jaime Zulaika
Editorial Anagrama
288 páginas

Argumento:

El protagonista de esta novela, un empleado al servicio del ministerio de Agricultura francés, se medica con un compuesto para regular la serotonina del título, el cual le provoca varios efectos secundarios, casi todos ellos relacionados con la libido. 


Comentario:

Ha sido difícil resumir el argumento de esta novela de Michel Houellebecq, más que nada porque carece de él en un sentido estricto. No vamos a decir que no pase nada en toda la obra (más de cuatrocientas páginas) porque pasar pasan cosas... aunque se trata de hechos que no se engarzan en forma de trama, o lo que conocemos por trama. El personaje principal, muy típico del autor, nos va contando diversas anécdotas de su vida, así sin más. Primero, un viaje a Almería donde espera a su novia japonesa a la que quiere dejar, y hace diversas reflexiones y elucubraciones sobre las mujeres, el sexo y otras las ideas fijas y obsesiones de Houellebecq. 

Digamos que lo más interesante de esta parte es el fragmento, un poco políticamente incorrecto, quizás con ánimo de provocar, donde habla del turismo en España y hace comentarios elogiosos de Franco como promotor del mismo. 

La insistencia del autor en hablar de las relaciones del personaje con diversas mujeres nos hace pensar, por un momento, que estamos ante una novela de amor. No es descabellado, pues, a mi entender, Michel Houellebecq es un hombre muy romántico (al menos, lo que se desprende de sus novelas, donde sí, hay mucha obsesión sexual, pero también una versión propia del amor y una hipervaloración de las mujeres como seres mucho más dotados para este tipo de sentimientos que los hombres). 

Pero pronto observamos que no va a ir de eso exactamente la historia, sino más bien del vacío y y depresión del protagonista, que para curarse se anula sexualmente, metáfora quizás de toda la sociedad occidental. El habitual nihilismo del autor es menos punzante que otras veces, tiene un carácter más melancólico y derrotado, deprimente. Será porque estoy ya acostumbrada pero nada de lo que aparece en estas páginas logra "escandalizarme" o hace que mi mente se revuelva o se estimule intelectualmente. Más bien me contagia su depresión y su ánimo plano, muy propio de los medicamentos antidepresivos.

El autor, como otras veces, incluye descripciones explícitas de actos sexuales de todo tipo. Ya sabemos que tiene especial predilección por los tríos (dos mujeres y un hombre, no dos hombres y una mujer...), pero en esta ocasión también nos regala con episodios de zoofilia muy detallados (aviso), y hasta una insinuación de pederastia, episodio, por cierto, que no viene mucho en la historia. Los actos sexuales relatados en esta novela, son, curiosamente, contemplados por el personaje, ya sea por espionaje o vouyerismo o mediante la contemplación de videos, poniendo de manifiesto la sensación de permanecer ajeno, como un observador que no puede actuar.

Como dije anteriormente, el argumento va dando tumbos, de sus vivencias con mujeres pasamos a comentarios turísticos sobre "hoteles con encanto", diversos lugares de restauración, comidas, vinos; luego a las visitas al psicólogo y de ahí a una extraña revuelta de ganaderos y campesinos normandos, un simbolismo quizás del malestar del pueblo llano contra el estado, o de la sociedad occidental que ve como se hunden sus referentes y sus formas de vida "tradicionales". Alguien ha creído ver una prefiguración de las revueltas de los "chalecos amarillos" que llevan un tiempo manifestándose violentamente en París y otras ciudades francesas con unos objetivos y propuestas que al menos a mí no me quedan muy claros. Podría ser, pero la revuelta del libro tampoco está tan detallada y explicada como para sacar conclusiones.

A diferencia de otras veces, hay menos carga crítica o esta es más sutil. A mí me ha parecido un libro un poco light, deslavazado y sin argumento definido. Eso sí, me gusta el estilo literario del autor, muy clásico en el fondo, y dotado de un cierto y soterrado sentido del humor. Eso hace que aunque tampoco ocurra nada especial, sigas la narración con cierto interés (hasta que te das cuenta, claro, de que no te conduce a ningún lugar).

En resumen, una novela excesivamente larga para lo que cuenta, tan plana que no llega ni a ser deprimente del todo, como deslizarse por un río lento sin saber a dónde vas mientras bostezas porque ya ni el paisaje te impresiona, pero con alguna parte todavía rescatable. Para mí le falta "pegada". Ser un poco más punzante. 

Fragmento:

Esta política visionaria, practicada desde 1928, había adquirido su verdadera dimensión un poco más tarde, con la llegada al poder de un hombre. Francisco Franco, independientemente de otros aspectos a veces objetables de su acción política, podía ser considerado el verdadero inventor a escala mundial del turismo de lugares con encanto, pero su obra no se detenía ahí, ese espíritu universal sentaría más adelante las bases de un auténtico turismo de masas (¡pensemos en Benidorm!, ¡pensemos en Torremolinos!, ¿existía en el mundo, en los años sesenta, algo comparable?), Francisco Franco era en realidad un auténtico gigante del turismo, y es con esta vara con la que acabaría siendo valorado, cosa que ya empezaban a hacer algunas escuelas de hostelería suizas, y, de un modo más general, en el plano económico el franquismo había sido recientemente objeto de estudios interesantes en Harvard y Yale, que mostraban cómo el caudillo, presintiendo que España nunca llegaría a subirse al tren de la revolución industrial que, preciso es decirlo, había perdido totalmente, había tenido la audacia de quemar las etapas invirtiendo en la tercera fase, en la fase final de la economía europea, la del sector terciario, el turismo y los servicios, dando así a su país una ventaja competitiva decisiva en el momento en que los asalariados de los nuevos países industriales, al acceder a un poder adquisitivo más alto, deseasen utilizarlo en Europa, ya en el turismo de lugares con encanto, ya en el de masas, de acuerdo con su posición social, aunque por el momento no había ningún chino en el parador de Chinchón, un par de universitarios ingleses de lo más corrientes aguardaban su turno detrás de nosotros, pero los chinos llegarían, vaya que si llegarían, no me cabía la menor duda a este respecto, quizá lo único que había que hacer era simplificar las formalidades en la recepción, las cosas habían cambiado, se tenga el respeto que se tenga y se deba tener por la obra turística del caudillo, era poco probable que ahora espías llegados del frío pensaran en infiltrarse en las huestes inocentes de los turistas normales; los espías llegados del frío a su vez se habían convertido en turistas ordinarios, a semejanza de su jefe, Vladímir Putin, el primero de ellos.

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martes, 8 de enero de 2019

Libera tu magia, de Elizabeth Gilbert

T.O.: Big Magic, 2015
Editorial: Aguilar, 2016
310 páginas
18,90 €
Ebook: 8,90 €

Argumento:

Elizabeth Gilbert relata sus experiencias y reflexiones en relación con la creatividad.

Comentario:

Es difícil clasificar “Libera tu magia” en un solo género. ¿Autoayuda, manual para potenciar la creatividad, autobiografía? En mayor o menor medida se podría adscribir a cualquiera de estos temas, y a todos ellos.

A lo largo de unos capítulos, bien estructurados, la autora desarrolla distintas facetas relacionadas con la creatividad, su definición, sentido finalidad etc… Para apoyar sus opiniones y conclusiones relata varia anécdotas, la mayoría relacionadas con la literatura, aunque desde el principio deja claro que la creatividad no se limita a lo más habitual, ya sea escribir, pintar, cantar o dirigir películas, sino que incluye cualquier forma de expresión, no necesariamente dirigida al éxito, el reconocimiento o la riqueza, algo que para la autora es secundario frente al propio placer de la creación.

También habla del miedo, al fracaso, a no ser original, del Artista Atormentado (ve la creación como algo a disfrutar, aunque no sea fácil), de cómo seguir creando tras un gran éxito que, seguramente, será imposible superar (en su caso “Come, reza, Ama”) que las ideas te pueden abandonar (e ir a otra persona para que las de a conocer), que en ocasiones hay que renunciar a una obra que no funciona y empezar de cero con algo distinto, de los momentos geniales en los que algo fluye sin dificultad, del perfeccionismo, de que es mejor acabar algo imperfecto a ni siquiera empezarlo…

En la obra, en la que la autora reflexiona con aparente sinceridad y humildad sobre sus experiencias, se desarrolla también la creencia en la “magia” y en algo que, en ocasiones, se acerca al misticismo, si bien no se aborda de forma aleccionadora ni pretendiendo que sea una verdad sin matices ni opciones.

En resumen, “Libera tu magia” es una historia cercana, que llama a la reflexión, a atreverse a expresarse, a relativizar, en la que la autora se dirige de tú a tú a quien lee, creando la sensación de que se dirige a esa persona concreta. Los pasajes autobiográficos resultan interesantes, hay algunos más serios y trascendentes, otros divertidos, ligeros. Y, como en cualquier libro de autoayuda, su utilidad depende sobre todo de la predisposición que se tenga al leerlo. Si hay una convicción anterior, una necesidad de confirmar algo que se sabe o intuye, quizá ayudará. Si no…


Citas:

Temes no tener talento.Temes que te rechacen, critiquen, ridiculicen, malinterpreten o, lo que es peor, te ignoren.Temes que no haya mercado para tu creatividad y, por tanto, no tenga sentido dedicarte a ella.Temes que lo que puedas hacer ya lo haya hecho alguien antes y mejor.Temes que todo el mundo lo haya hecho ya antes y mejor.Temes que alguien te robe las ideas, así que te parece más seguro mantenerlas escondidas.Temes que no te tomen en serio.Temes que tu trabajo no sea lo bastante importante política, emocional o artísticamente para cambiar la vida de nadie.Temes que tus sueños sean algo de lo que debas sentirte avergonzado.Temes que un día, al mirar atrás, tus empeños artísticos te parezcan una gigantesca pérdida de tiempo, dinero y esfuerzo.Temes no tener la disciplina necesaria.Temes no tener la disponibilidad laboral, la independencia financiera o las horas libres necesarias para centrarte en inventar o explorar.

¿Crees que me equivoco? ¿Eres una de esas personas que creen que las artes son la cosa más seria e importante del mundo?Si es así, amigo mío, ha llegado el momento de decirnos adiós.Mi vida es la prueba irrefutable de que las artes no importan tanto como en ocasiones nos empeñamos en creer. Porque, no nos engañemos: pocos trabajos hay que sean, objetivamente, menos valiosos para la sociedad que el mío. Di una profesión, cualquiera: profesor, médico, bombero, conservador de museo, techador, ranchero, guarda de seguridad, activista político, trabajadora sexual, incluso el siempre desprovisto de contenido «consultor». Todos son mucho más esenciales para el buen funcionamiento de la comunidad humana de lo que ha sido, o será nunca, un novelista.

Piensa en este libro, por ejemplo, que tienes ahora mismo en las manos. Libera tu magia es, evidentemente, un manual de autoayuda, ¿verdad? Pues déjame que te diga, con todo mi respeto y cariño, que este libro no lo escribí para ti. Lo escribí para mí. Escribí este libro por mi propio placer, porque de verdad disfruto reflexionando sobre la creatividad. Me resulta agradable y útil meditar sobre el asunto. Si lo que he escrito aquí termina ayudándote, genial, me alegraré mucho. Será un efecto secundario maravilloso. Pero, a fin de cuentas, lo hago porque me gusta hacerlo.

Cuando hablo de «vida creativa», que quede claro que no me refiero por fuerza a intentar llevar una existencia que esté profesional o exclusivamente dedicada a las artes. No estoy diciendo que tengas que convertirte en un poeta que viva en la cima de una montaña en Grecia, o actuar en el Carnegie Hall, o ganar la Palma de Oro en el festival de cine de Cannes. (Aunque si quieres intentar alguna de esas hazañas, no lo dudes, a por ello. Me encanta ver a la gente darlo todo). No, cuando hablo de «vivir creativamente», lo hago de manera más general. Hablo de vivir una vida que esté guiada por la curiosidad antes que por el miedo.

Cuando las personas hablan de su trabajo creativo, a menudo se refieren a él como «su hijo», que es lo contrario de tomarse las cosas con naturalidad.Tengo una amiga que, una semana antes de que saliera su novela, me dijo: «Me siento como si mandara a mi hijo al colegio en autobús por primera vez y tengo miedo de que los abusones se metan con él». (Truman Capote lo expresó de manera aún más descarnada: «Terminar un libro es como sacar a un niño del patio y pegarle un tiro»).Chicos, por favor, no confundáis vuestro trabajo creativo con un niño, ¿de acuerdo?Esta manera de pensar no os causará más que un intenso dolor psicológico. Estoy hablando muy en serio. Porque si de verdad crees que tu trabajo es tu hijo, entonces algún día te será difícil cortarle un 30 por ciento, algo que es muy posible que tengas que hacer. Tampoco podrás soportarlo si alguien critica o corrige a tu hijo, o te sugiere que lo cambies por completo, o incluso intenta ponerlo en venta. Es posible que seas incapaz de desprenderte de tu trabajo para compartirlo porque ¿cómo sobrevivirá esa pobre e indefensa criatura sin tenerte a ti encima, pendiente de ella?Tu obra creativa no es tu hijo; en todo caso, tú eres hijo de ella. Todo lo que he escrito me ha hecho ser quien soy. Cada proyecto me ha hecho madurar de una manera diferente. Soy quien soy hoy por lo que he hecho y por aquello en lo que me ha convertido lo que he hecho.



***T***

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sábado, 29 de diciembre de 2018

Año lector M.C. Mendoza y Thersuva: mejores y peores libros de 2018

 Este año me había propuesto leer cincuenta libros y he logrado llegar a sesenta, lo cual no está mal teniendo en cuenta que no dispongo de mucho tiempo para la lectura (básicamente, leo en el autobús y un poco por la noche). No ha sido un buen año lector, sin embargo. En cuanto a novelas, o sea, ficción, la cosa está bastante mal. Pocas novelas he encontrado que se salgan de lo convencional, lo común, lo vulgar, el cliché, la copia a otros autores del mismo género y lo mil veces visto (y encima, la calidad literaria tampoco abunda). Sin embargo, la no ficción salva el panorama, con muchos libros de calidad y sobre temas interesantes. Creo que cada año irá en auge esta categoría, mientras que la narrativa tiene cada vez menos que ofrecer a los lectores. 

Desglosando, he leído 60 libros, de los cuales, 19 fueron escritos por mujeres, y 40 por hombres (un libro más es de varios autores). En cuanto a la lengua del original, casi abrumadoramente he optado por el castellano, por autores españoles o latinoamericanos (sobre todo argentinos).


Resumen:

 60 libros leídos.

Autores:

Mujeres 19
Hombres 40
Varios autores 1

Españoles/latinoamericanos 42
Extranjeros 18


Los libros que más me gustaron o más me aportaron

Así se domina el mundo, de Pedro Baños
El dominio mundial, de Pedro Baños

Porque hablan de geopolítica de forma clara y con ejemplos, poniendo sobre la mesa la verdad de las relaciones internacionales.



La fábrica de canciones, de John Seabrook

Porque nos descubre que la música moderna se hace en un pc mediante samples y loops y sonidos prefabricados. Me ha hecho ver la lista de éxitos de otro modo...



La Tabla Rasa, de Steven Pinker

Porque debería ser lectura obligatoria sobre todo para ciertos políticos que reniegan de la naturaleza humana.



Eloisa está debajo de un almendro, de Jardiel Poncela

Porque es muy divertido y surrealista, y ya.

Fugas, de James Rhodes

Porque ya había leído el anterior y el personaje engancha por su rabiosa sinceridad y forma de expresarse y porque habla con pasión de la música clásica.

La Retornada, de Donatella di Pietrantonio

Porque es una historia sencilla pero llena de matices, también muy inquietante, sobre la familia, la maternidad, el clasismo...

La sangre y la ceniza, de Alfonso Sastre

Porque cuenta la vida de Miguel Servet con sentido del humor y un lenguaje narrativo actualizado a nuestra época, de forma que la cosa le queda original al autor.

Morder la manzana, de Leticia Dolera

Porque habla de feminismo y plantea las dudas y contradicciones de la autora como mujer en el mundo del cine.

Los libros que me parecen de mejor calidad, mejor escritos, con más arte literario u oficio, de los que leí

La Tabla Rasa, de Steven Pinker

La luz negra, de María Gainza

Un libro un poco disperso pero de incuestionable calidad literaria.

Sabotaje, de Arturo Pérez Reverte
Me gustó más que los dos anteriores de esta serie, supongo que porque ya ajusté mis expectativas a lo que realmente ofrece el autor. Más sencillo de lo que parece pero realizado con oficio, como una peli antigua.



El diálogo, de Robert McKee

Bueno, como casi todo lo de McKee y editorial Alba

La ofrenda, de Gustavo Martín Garzo

A pesar de las digresiones y de que la historia recuerda a ciertas pelis de monstruos, el autor logra una atmósfera etérea y misteriosa. Escritura y temática alejadas de las modas.

El arte de crear personajes, de David Corbett

Muy bueno y útil para la gente que se dedica a la narrativa.

Los casos del comisario Croce, de Ricardo Piglia

Libro de relatos breves, unos son mejores que otros, pero en general una escritura clásica y de buena calidad.

Libros que menos me gustaron o me parecen malos.

Gog, de J.J. Benítez

Un bodrio con todas las letras, esquemático, malos personajes, mal escrito... Quizás para echar unas risas...



Morir no es lo que  más duele, de Inés Plana

Lo trataron de vender como la nueva Dolores Redondo, pero aunque no está del todo mal redactado, falla en casi todo lo demás, sobre todo en estructura narrativa y argumento, con numerosas casualidades poco creíbles, miles de personajes sin rol definido, digresiones y un final anticlimático que echa por tierra toda la novela.

España de mierda, de Albert Pla

Novela sin gracia y sin la sátira brutal que el título presagiaba.

2065, de José Miguel Gallardo

Prometía mucho, pero se queda en nada este thriller meteorológico. Ni huracanes ni destrucción ni nada.

Decepciones

La semilla de la bruja, de Margaret Atwood

No es la Atwood de siempre. Relato aburrido y que no sé a dónde va.

El origen del mal, de Jose Carlos Somoza

Sosa y anodina historia.

Ordesa, de Manuel Vilas

Será que no entiendo mucho de libros, pero esta autoficción me ha parecido repetitiva y aburridísima.

Riquete el del copete, de Amélie Nothomb

La Nothomb mejora ligeramente respecto a otras obras anteriores, pero sigue sin recuperar la chispa de sus buenos tiempos.

El rey recibe, de Eduardo Mendoza

Mendoza escribe bien, pero la historia va dando bandazos y no parece dirigirse a ningún lado. De todas formas, es la primera de una trilogía... quizás se enderece.




Kentukis, de Samanta Schweblin

Historia de la que podría haberse sacado mucha punta se queda en conjunto casi inconexo de relatos sin interés. Y decían que era como Black Mirror...

Homo Lubitz, de Ricardo Menéndez Salmón

Definitivamente, no encajo con este autor. ¿Sabe RMS que existe una cosa que se llama trama y que vale, no es necesaria en  las novelas de "arte" pero, si aparece, no nos disgusta a los lectores?

La ciudad blanca, de Karolina Ramqvist

Lo leí a principios de año y ya ni lo recuerdo, solo que había mucha nieve y no me había gustado.


AÑO LECTOR DE THERSUVA



Total: 101

Mujeres: 58
Hombres: 33
Españoles/latinoamericanos: 41
Extranjeros: 60


Destacan (por calidad literaria y/o por impacto emocional):

― El inesperado plan de la escritora sin nombre, de Alice Basso (entre metalitaria, romántica y misterio, destaca por la poco convencional personalidad de su protagonista).
― Con el traje de los domingos, deBernice Rubens (análisis de una personalidad compleja).
― Soñar bajo el agua, de Libby Page (es una pena que sobre tanto texto, tan repetitivo, aunque se compensa con el mensaje y la emotividad).
― Todo es posible, de Carmen Pacheco (Juego metaliterario muy bien escrito. Humor, Amor –a la literatura– y misterio).


Bien (están a punto pero no llegan):

― Ya no quedan junglas adonde regresar, de Carlos Augusto Casas (bien escrita y con mensaje).
― Invisible, de Eloy Moreno (los defectos formales ensombrecen un poco la buena intención y el mensaje de la novela)
― Flores negras, de Lara Siscar(buena intención, ejecución irregular. La publicidad la perjudica)
― El que susurra, de Malenka Ramos (bien redactada, planificada y estructurada. Mejor que la anterior, aunque con demasiado en común)
― La maldición de la casa Cavendish,de Gemma Herrero Virto (Muy entretenida, bien redactada, algo sencilla).
― El naturalista, de Andrew Mayne (la clásica persecución de un asesino en serie con un método algo diferente).
― El visitante, de Stephen King (no es la mejor de sus novelas, tampoco es la peor. Entretiene y el final es medio digno).
― Reina roja, de JuanGómez-Jurado (tan entretenida como tópica)
― Carpe Diem, de Gemma Herrero Virto (entretenida y bien redactada, con un mensaje que aumenta el interés por encima de la anterior).

Uf (decepcionantes en uno u otro sentido… a veces en varios...):

― Basada en hechos reales, de Delphine De Vigan (vaya bluf)
― La sonámbula, de Miquel Molina (en cuanto se descubre el “misterio” deja de interesar…y queda media novela…).
― Bellas durmientes, de Stephen King (muchas páginas para contar muy poco).
― Firmamento, de Màxim Huerta (sin rumbo: buenas ideas mal ejecutadas y peor resueltas).
― Los perros duros no bailan, de Arturo Pérez-Reverte (más de lo mismo).
― La novia gitana, de Carmen Mola (nada que aportar al "género" de asesinos vengativos desagradables)
― El cuarto mono, de J.D. Barker (los capítulos que relatan el diario del villano son directamente ridículos, además de estar mal escritos).
― El caso de las japonesas muertas, de Antonio Mercero (demasiado sencilla y simple, sobran subtramas y falta sensibilidad y profundidad para con las personas transexuales y asexuales).
― La hija del relojero, de KateMorton (caótica, sobra por todas partes)

― El hijo invisible, de Gemma Lienas (¿Para qué inventarse detalles de las vidas de personas reales? Desequilibrada, previsible, decepcionante)



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lunes, 24 de diciembre de 2018

Fugas, o la ansiedad de sentirse vivo, de James Rhodes

Fire in all sides
James Rhodes
Traductor: Ismael Attrache
Ilustrador: David de las Heras
Blackie Books
288 páginas

Argumento:

El pianista James Rhodes nos cuenta, casi a modo de diario, sus impresiones, sensaciones y emociones relacionadas con una gira que llevó a cabo en el año 2016.

Comentario:

Dado el enorme éxito en nuestro país de "Instrumental", el libro de memorias de James Rhodes, donde detallaba su aterradora experiencia de abusos infantiles, que lo marcó de por vida y le causó graves secuelas físicas, era de esperar que la editorial sacara una especie de segunda parte de la obra. En realidad, lo llamo "segunda parte" porque está escrito, más o menos, en la misma línea que el anterior, aunque en este caso la acción se ciñe a la gira por varias ciudades europeas (varias de ellas españolas) que el autor realizó en 2016.

He de confesar que el autor me cae bien. No sé qué tiene en su forma de escribir tan caótica, tan visceral, tan apasionada, que logra que leas con interés sus paranoias y sus obsesiones. Supongo que todos nos solidarizamos con personas que han sufrido tanto y han sobrevivido. Pero, por otro lado, precisamente ese vendaval de emociones desatadas, contradictorias y brutales, hace que leer este libro sea una experiencia casi agotadora. Sí, yo me agotaba leyendo los ataques de pánico y ansiedad, prolijamente descritos, además, y el sinnúmero de tics, manías, obsesiones y afecciones mentales del autor, sus noches de insomnio, su falta de autoestima, sus miedos exacerbados... que se repiten un tanto machaconamente, como en un bucle. Esto provoca un efecto de reiteración, que es lo peor del libro. Sin embargo, el uso del lenguaje desenvuelto y coloquial, incluso a veces "demasiado coloquial" (la traducción, no sé cómo será el original, está llena de frases hechas, y hasta de expresiones que podrían resultar "vulgares" para algunos lectores, en especial las relacionadas con el sexo), y el humor, hacen que se lea casi de un tirón, en especial si a uno le atrae el tema musical.

Porque aparte de contarnos sus "neuras", James Rhodes aprovecha cada capítulo (coincidente con las ciudades de la gira) para hacer la misma defensa apasionada de la música clásica que ya estaba presente en "Instrumental". A mí también me ha parecido muy interesante la parte práctica, cómo un pianista afronta la ejecución de las piezas, su miedo al escenario y al público, la dificultad de las partituras, los ensayos, los errores que comete y que solo él detecta. Creo que para cualquier aficionado a la música, en especial la clásica, es una buena lectura. El autor además, es adalid de liberar a la música clásica del aura de rigidez y seriedad, y por qué no decir, de elitismo, que la envuelve, y acercarla a todos los públicos, una idea con la que, naturalmente, estoy de acuerdo.

Como en el libro anterior, cada capítulo se inicia con la mención de una pieza clásica. Todas estas piezas se pueden escuchar en internet, cosa que es recomendada, a fin de entender bien los comentarios del autor.

En resumen, una obra de estructura caótica, en torno a la gira musical de un hombre bastante atormentado, y que, según él, encuentra algo de paz en el yoga y otras terapias, pero que enseguida vuelve a caer, llena de anédoctas sobre interpretación, marcas de pianos, compositores clásicos y sus obras maestras, que logra transmitirte la sensación de terremoto mental del autor, algo repetitiva, si acaso. A mí me ha gustado y entretenido. Off topic: James Rhodes es ahora ciudadano de nuestro país (España). ¡Bienvenido!

¿Qué te ha parecido la reseña? ¿Te apetece leer este libro? ¿Ya lo has leído? (Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. El blog no se hace responsable de los spoilers que puedan aparecer en los comentarios, ya que Blogger no permite editarlos. Se ruega que se ponga un aviso si se van a mencionar. Gracias por tu opinión)