domingo, 27 de febrero de 2005

Ahora hablo yo, de José María Íñigo

Editorial Belacqua, 2004
253 páginas
15 € 

Argumento: 

José María Íñigo relata anécdotas de su experiencia en televisión. 

Comentario: 

Ya en el prólogo el autor comenta que grabó estos recuerdos. Se nota. El estilo es monótono, las palabras se repiten, carece de emoción, de orden, de vocabulario. 

Además, incurre en errores de todo tipo. Desde la correcta caligrafía de algunos nombres: Pone Host Bujol cuando se refiere al actor Horst Buchholz, Kokac cuando es Kojak, y algunos otros. 

También se lía un poco al relatar los recuerdos. Cuando está contando anécdotas de los años setenta habla de un Anthony Quinn de 81 años, quizá mezclando el recuerdo de una entrevista muy posterior.
 
O dice que el actor Peter Cushing era intérprete habitual de Drácula, cuando cualquier persona aficionada al género sabe que a quien solía interpretar era a Van Helsing.
 
Dejando de lado estos errores, lo cierto es que su forma de relatar no engancha. Cuenta las anécdotas en desorden, reducidas a su mínima expresión, y casi todas ellas de sobra conocidas, como la visita de Uri Geller o la ocasión en que Franco les hizo repetir un programa que se había perdido. 

Dedica a cada anécdota entre media y dos páginas, y esto en ocasiones excepcionales, pasando por los recuerdos de forma superficial, sin detalles que llamen la atención, consiguiendo los momentos de 
mayor interés cuando habla de la censura o al relatar su propia vida. 

Con sólo un poco de trabajo revisando los programas que hizo, ordenando de forma más interesante los recuerdos, en los que parece ir y venir continuamente, o incluso contando su propia vida en el circo o sus inicios en Londres, hubiera podido escribir un libro de recuerdos sumamente entretenido. No es el caso.


***T***

Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. Gracias por tu opinión.

sábado, 19 de febrero de 2005

El sabotaje amoroso, de Amélie Nothomb


Le sabotage amoureux, 1993
Editorial: Anagrama
Colección: Panorama de narrativas (PN 533)
Traducción: Sergi Pámies 
158 páginas
12 € 


Argumento:

Una niña de siete años narra la transformación que supone llegar al Pekín de principios de los años setenta. En la zona donde viven los extranjeros, los niños luchan en una muy particular guerra mundial entre sus países. En medio de todo, aparece Elena, una bella niña italiana de quien se enamora perdidamente.

Comentario:

Primera de las novelas autobiográficas de la autora (Es Nothomb quien aparece en la foto de la portada), relata con pasión su propia niñez en Pekín.

Con un lenguaje adulto que recuerda el pasado relata su guerra (y la de Troya) en el gueto, el caballo (bicicleta) que montaba, su primer amor, que desplazó el “centro del mundo” (de ella a la persona amada), apasionado y trascendental, por Elena (de nuevo Troya), quien la ignora olímpicamente.

A las personas que aún recuerden su niñez no les sorprenderán el alarde de imaginación que hace la pequeña Amèlie durante toda la novela, la seriedad con que lo ve todo, la fuerza de sus manifestaciones.

Ella, la niña, cree de verdad que monta un caballo, o que puede morir por amor. La adulta que interviene de vez en cuando quizá ya no lo cree, pero continúa añorando aquellos tiempos.

No hace falta haber vivido sus experiencias para identificarse con lo que dice, para sentir la intensidad, la eternidad de un tiempo que parece ralentizado.

Aunque superficialmente quizá parece no tener mucho que ver con otras de sus obras, pronto se descubre que sí, que ya de niña Nothomb pensaba en la belleza (y la fealdad) la desbordada pasión amorosa y, sobre todo, en la infancia como principio y final de la vida.

Ella misma “resume” su relato en la página 33: “Siempre fui consciente de que la edad adulta no contaba: a partir de la pubertad, la existencia es sólo un epílogo”.
***T***

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jueves, 17 de febrero de 2005

Higiene del asesino, de Amélie Nothomb


Hygiène de l'Assassin, 1992
Circe Ediciones
Traducción: Sergio López
180 páginas
12 €

Sinopsis:

Al anciano Prétrextat Tach, premio Nobel de Literatura y acérrimo enemigo de las entrevistas, sólo le quedan dos meses de vida. Al hacerse pública la noticia de su próximo fallecimiento, periodistas de todo el mundo solicitan un encuentro con el novelista. Sólo cinco lograrán su propósito.

Comentario:

La obra parece dividida en dos partes bien diferenciadas. 

La primera, en que Tach se entrevista con los primeros cuatro periodistas, ocupa ochenta páginas llenas de crueldad, humillaciones, comida (unas descripciones tan pormenorizadas que llegan a desagradar), adiposidades, ingenio y, sobre todo, mucha literatura.
El protagonista juega con sus entrevistadores como un depredador con su presa, mostrándose todo lo desagradable que le apetece: racista, machista, sexista...

La segunda parte abarca cien páginas y relata la quinta entrevista. Comienza con una “sorpresa” y continúa así hasta el final: se establece un tour de force, un duelo de espadachines en que cada estocada produce sangre. Terrible y fascinante.

Toda la novela está escrita mediante diálogos (cercana a una obra teatral), sin apenas explicaciones, de una forma casi visual, con una estructura limpia, nítida.

Nothomb sabe escribir y lo hace con precisión, sin que sobren palabras. En realidad casi se diría que faltan un par de páginas para explicar, justificar, o quizá convencer, del final que ha elegido.

Los personajes principales son adictivos, fascinantes, sobre todo el protagonista. Prétrextat Tach es un ser desagradable, y no por su descripción física (un anciano gordo hasta ser monstruoso) sino por su afán de humillar a quienes se le acercan y su manifiesto desprecio por todo lo que no sea él mismo. 

Similar atractivo tiene su principal contrincante, cuyo físico es, en opinión de Tach, feo, pero cuyo cerebro resulta privilegiado, el único a la altura del anciano escritor.
En resumen, una novela bien escrita, con magníficos personajes y algo que decir, a la que ni siquiera le sobran páginas. Es difícil encontrarse una primera novela tan buena como la que ha escrito Amèlie Nothomb, una escritora a la que seguir leyendo.


***T***

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martes, 15 de febrero de 2005

La edad de la inocencia, de Edith Wharton

La Edad de la inocencia.
The age of inocence
Edith Wharton
Colección de novela romántica
Género: novela de costumbres, romántica.
 


Argumento

Un joven abogado a punto de casarse, se siente atraído por la Condesa Olenska, pariente de su mujer, en el Nueva York del siglo pasado.

Comentario

Cuando empiezas a leer este libro crees que se trata de otra novela decimonónica sobre adulterios, al estilo de La Regenta, Madame Bovary y similares. Sin embargo, aquí todo es más sutil. Más bien se trata de la historia de un adulterio frustrado, de una fantasía, lo cual queda de manifiesto sobre todo al final.

La autora ofrece un retrato de los ambientes de la alta sociedad neoyorkina y de los personajes que la componen, usando una prosa efectiva, elegante y elaborada, pero sin perder la sencillez, y dotada de un cierto sentido del humor. No hay alardes vanguardistas. La historia se narra en el clásico estilo lineal. Abundan las descripciones de eventos sociales, vestidos y personajes. Se aprecia un gusto por el detalle muy desarrollado. Eso implica que la novela sea bastante visual. Hay más descripción de acciones que introspección, aunque, curiosamente, lo importante sucede en el cerebro del protagonista, Newland Archer, un joven abogado comprometido con May, que se siente atraído por la prima de esta, la Condesa Olenska, mujer mundana, a la que todos consideran excéntrica por su formación europea (y que él conoció de niña). En varios pasajes se pone de manifiesto esa oposición cultural entre Estados Unidos y Europa. El mundo americano es descrito quizás de un modo bastante amable, entrañable, aunque no exento de cierta crítica.

Newland tiene ideas progresistas sobre el matrimonio, considerado como camaradería con la mujer; pero pronto caerá en la misma rutina y convencionalismo que todos los demás. Desprecia a otros personajes masculinos que tienen amantes, y, sin embargo, él desea serlo de Ellen Olenska. La autora incide en la contradicción, haciendo que Newland busque excusas para justificar que lo suyo “es diferente”.

May arrastra a Archer al matrimonio. Parece una mujer simple y convencional, pero al final sabremos que no era tan tonta como daba a entender, y que había actuado “a sus espaldas” para lograr sus fines (la conservación del lazo matrimonial).

Quizás la introducción y la descripción de escenas costumbristas del inicio es demasiado larga. Durante muchas páginas la acción no avanza.

Un punto importante es cuando Newland inicia el acercamiento a Ellen. Ella parece mostrarse receptiva, pero sus encuentros son muy etéreos. Cuando él le pide directamente que sean amantes, ella parece reticente.

La estructura del libro es circular. Se inicia con Newland y Ellen encontrándose en la Opera (Ellen acaba de llegar de Europa, tras fugarse de la casa de su marido, un conde que le da mala vida, y está tramitando el divorcio); y cerca del final hay otra escena similar en la Opera, donde Newland recuerda la primera. Ellen acaba marchándose de nuevo a Europa, pero no con su marido.

Pero la escena más importante es la reunión que celebra May al final para despedir a Ellen. Newland, que no sabía que la condesa tenía pensado irse, ignora qué está ocurriendo. Para el lector también parece una escena trivial. Sólo treinta años más tarde llegaría a enterarse de que su mujer le dijo a Ellen que estaba embarazada, y que eso determinó su marcha, para no interferir. Todo es muy sutil; no se explica, más bien se deja a la imaginación del lector, de modo que son posibles varias interpretaciones.

Ese salto de treinta años al final del libro es lo más interesante del mismo. May ha muerto y él tiene ya hijos mayores. Uno de ellos, se lo lleva de viaje a París donde vive Ellen. Cuando le pide que suba a ver a la mujer, Newland se niega; le pide que suba él primero. Pero pasado un tiempo, el hombre se va a dar una vuelta por París. Se revela que prefiere mantener el recuerdode un amor pasado, que no era sino una ilusión, algo ideal. Ese ideal que lo llevó en los momentos más exacerbados de su pasión amorosa a desear incluso la muerte de su mujer, una fantasía que no llegó a cumplirse hasta mucho después; y como vimos, una vez cumplida, no sirvió para que él satisficiera su sueño.

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jueves, 10 de febrero de 2005

La ecuación Dante, de Jane Jensen

Editorial La factoría de ideas 
550 páginas 

Sinopsis: 

El rabino Aharon Handalman ha descubierto un nombre en el código de la Torá. ¿Quién es Yosef Kobinski? Aharon descubre que Kobinski, un físico brillante, escribió lo que quizá haya sido la obra perdida más importante de la historia de la humanidad. Un grupo de personas sigue sus huellas hasta un claro de los bosques cercanos a Auschwitz, donde se enfrentan con lo inexplicable. 

Comentario: 

La novela dedica en su primera parte demasiado espacio
 (260 páginas) a describir y recrear la creación de la ecuación por parte de la Dra. Talcott y su becario, a la búsqueda del rabino del misterio que hay en la desaparición de Kobinski cuando estaba en Auschwitz y a la persecución tanto del gobierno como de un periodista sin escrúpulos, hasta que finalmente ambas historias se unen, como se intuye desde el principio. 

La autora hace que los personajes vivan experiencias repetitivas solo para decirnos que la Dra. Talcott vive para su trabajo, que su becario está enamorado en secreto de ella, que el rabino tiene su fe a prueba o que el periodista no tiene escrúpulos. 
También describe largamente situaciones que se podrían despachar con un breve párrafo, con lo que pueden resultar aburridas y repetitivas. 
La novela cambia en la segunda parte, hasta el punto de parecer otra y mejorar mucho. Comienza a leerse con mayor interés, tanto por los personajes como por lo que les sucede. 
Siguen separados en cuatro historias que se van salteando para crear la adecuada tensión, pero ahora la trama se vuelve más compleja y ambiciosa y Jensen trata de hablar de algo más que la mera aventura, intentando comunicar diversos valores, sicología o filosofía. 
Utiliza los encuentros con culturas diferentes, y las vivencias que de estas derivan para que los personajes aprendan a conocerse a sí mismos, lo bueno y lo malo, consigue que cambien, evolucionen, aprendan sobre sí mismos y su mundo y casi justifica todo el texto que les ha dedicado en la primera parte.
 En la tercera parte se produce un desenlace lógico y coherente con lo que ha ido sucediendo, mostrando las consecuencias de todo lo anterior sobre los personajes y el mundo. Quizá resulta un poco larga en algunas escenas, pero a estas alturas se lee con mayor agrado porque ya interesan los personajes y lo que les pasa. 
En resumen, una novela que busca algo más que entretener y a ratos lo consigue, pese el exceso de páginas que por momentos pueden tentar a abandonar la lectura. 


***T***

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martes, 8 de febrero de 2005

La sombra del viento, de Carlos Ruiz Zafón

 La Sombra del Viento
Carlos Ruiz Zafón
Editorial Planeta
576 páginas
Género: best seller de misterio, folletín.



Argumento

Un librero lleva a su hijo, Daniel, a conocer un lugar secreto de la Barcelona de postguerra. Se trata del Cementerio de Libros Olvidados, donde el joven encontrará un volumen que suscitará su interés y lo llevará a conocer la vida trágica de su autor...

Comentario

Una novela de grandísimo éxito no solo en España sino también en el extranjero que ha logrado encandilar a las masas. No es nada del otro mundo, y, sin embargo, tampoco es basura desdeñable. Está en un término medio, tirando a digno, comparando con otras cosas que lee la gente (como el "Código Da Vinci", por ejemplo) Tiene elementos buenos y malos:

Lo bueno: fluidez en la prosa; se lee de un tirón y sin forzar las neuronas. La historia avanza de manera bastante rápida.
El desarrollo de algunos personajes, sobre todo Fermín, aunque se nota un poco "libresco".
El humor.
La prosa es sencilla pero a veces resulta bastante poética.

Lo malo: ambientación en la época de los años cuarenta y cincuenta resulta inadecuada; aparecen muchas palabras y expresiones que no parecen de esos años. Si lees el libro sin saber en qué año transcurre casi podrías pensar que tiene lugar en la actualidad.

Errores ortográficos y gramaticales como "echar a faltar", etc.

Empieza bien, con la biblioteca de los libros Olvidados, que parece una reminiscencia borgiana, pero las expectativas no se cumplen, pues este elemento está poco más que de decoración en la novela.

El libro se lee con cierta avidez en su inicio bajo la promesa de un "misterio", pero, poco a poco, cuando nos damos cuenta de que no hay más misterio que el pasado del autor del libro que el joven saca de la biblioteca, el tal Julián Carax, va mermando el interés, aunque se sostiene bien como novela de investigación, para quien le gusten los temas del corazón y los culebrones y dramones. Por lo menos hasta el memorión de Nuria Monfort.

Escasa originalidad. Hay escenas muy similares y repetitivas. Y algunas informaciones que también se repiten sin variaciones.

Se introducen en la trama escenas de libro de fantasmas pero luego no hay desarrollo de esta cuestión. Recuerda a la historia del Palacio de Linares. 

Desde la primera intervención del cara quemada se sabe quién es, lo cual también afecta un poco al potencial de la intriga. De todas formas, no entiendo su obsesión por quemar los libros.

Una anécdota mínima (los dramas de Julián Carax) se infla durante páginas y páginas, y se le da una importancia superlativa.

El mayor error estructural que le veo es cuando se transcriben o cuentan los relatos que sobre la vida de Carax hacen otros personajes. Parece que todos saben todo sobre ese hombre, y no solo lo que les afecta a ellos y su relación con él, sino detalles de sus conversaciones y trato con otros. En resumen, los informantes actúan como narradores omniscientes. ¿Por qué las "memorias" de Nuria Monfort están exclusivamente centradas en Julián Carax y sus vicisitudes? Es como si  la vida de los personajes secundarios girara en torno a él y a sus amoríos. Al final, en esa misma memoria o relato, hay una cierta confusión debida a la prolijidad de acciones y relaciones que se narran. A mí no me queda claro por qué Fumero quiere matarlos a todos, en especial a Carax. ¿Por un trauma de infancia? No sé. Fumero es arquetípicamente malo, sin matices.

La función de Clara en la historia nunca queda muy clara, valga la redundancia. No sé sabe qué pinta ahí. Si se suprime a ese personaje tampoco pasa nada.

La actuación de los padres de Penélope resulta en exceso desmesurada. Parece un drama gótico de Poe, enterrando a la gente viva y dejándola morir. 

También hay otros elementos que parecen insertados en la historia para crear un ambiente "romántico" como el duelo de Carax en París, que queda como un poco fuera de época, aunque sea posible.

En resumen, se puede leer, sobre todo si uno es amante de la novela rosa, el suspense, y la tragedia griega.

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La dama número trece, de José Carlos Somoza

 La Dama Número Trece
José Carlos Somoza
Grijalbo Mondadori
456 páginas
Género: terror, misterio, fantasía
  


Argumento

Salomón Rulfo tiene un peculiar sueño que lo lleva a una mansión, donde conoce a una enigmática mujer. Será el punto de partida para un descubrimiento escalofriante...


Comentario

Lo bueno:

Argumento y tema no demasiado explotados en la narrativa en lengua española.

Novela de terror donde se describe una secta de trece hermanas brujas que desde las sombras dominan al ser humano. Se dedican a inspirar a los poetas para que ellos les entreguen ‘versos de poder’ (filactelias) que son los que les permiten realizar actos de magia asombrosos, como resucitaciones de muertos y tormentos varios. Son tenebrosas, pueden tomar las formas que quieren y se divierten torturando a la gente. En el seno de la secta hay una jerarquía rígida y unas normas que no se pueden violar. También hay disensiones y luchas entre las brujas. La historia del libro trata del derrocamiento de una de ellas y su posterior recuperación del poder.

Hay elementos novedosos y acertados como el uso de los versos de poder, o la naturaleza de las brujas, cuyo origen, sin embargo no se explica, las imagos o almas de ellas, que se pueden anular o activar, etc...
Se lee fácil, en unas pocas horas y de un tirón. El número de páginas engaña mucho. El libro es más corto de lo que aparenta, debido a la extensión de los diálogos y a la fluidez y rapidez de la narración.

No abruma con ‘documentación’, se centra en la historia y en la creación de la fantasía, y nombra datos históricos en contadas ocasiones y brevemente.

Algunas sorpresas inesperadas, como cuando se descubre quién es el ‘contenedor’ de la Dama Número Trece  o se desvela el verdadero plan que subyace. El libro no permite anticipar el final, lo cual es un mérito.

A los afectos a este tipo de literatura de género le serán gratas ciertas escenas escalofriantes, que en espíritus sensibles, podrían causar miedo. Buena atmósfera de terror, irrealidad y magia, sin recurrir a tópicos demasiado manidos.

Recuerda en algunos puntos al ciclo de películas de Darío Argento sobre las ‘Tres Madres’, la Mater Lachrimarium, Mater Tenebrarum y la Mater Suspiriorum, que desde sus tres casas tratan de imponer el Mal y guardan las puertas del Infierno. La ambientación y onirismo del libro también tienen cierta relación con estas películas entrañables de serie B terrorírica. (Ver películas ‘Suspiria’ e ‘Inferno’) Yo lo veo como una especie de homenaje.

Creación de una nueva mitología propia del autor basada en datos históricos y literarios.

Destacaría el personaje de Raquel, cuya evolución y descripción resulta original. Es, sin duda, el mejor personaje, en lo tocante a interés y desarrollo.

Lo malo:

Prosa demasiado esquelética, aunque precisa (adecuada al contexto y eficaz) y correcta (no se aprecian errores ni gazapos, cosa rara. Últimamente, abundan los textos mal corregidos en libros publicados). En algunos tramos explicativa y fácil; en otros grandilocuente.

Apenas hay descripciones o momentos de relief. Los personajes son demasiado esquemáticos en especial los secundarios. No se profundiza en ellos. Quizás esta es la parte más débil de la novela. Las relaciones entre personajes tampoco están muy bien desarrolladas, aunque se podría achacar al hecho de que se trata de una historia de género, donde importa más la intriga que los personajes.

El inicio es un poco confuso y en exceso rápido. El argumento es a veces enrevesado, pero no siempre, si uno hace un esfuerzo.

Al principio te da la impresión de que suceden demasiadas casualidades (como cuando el protagonista le cuenta a su ex profesor sus sueños y experiencias en la casa de Lidia Garetti y éste le habla de que algo parecido le ocurrió a su abuelo, que era poeta y le nombra al experto Rauschen que investigó el tema de las doce damas), aunque al final, el narrador, con gran picardía, hace que todo encaje al justificar que fue obra de una de las brujas, que lo preparó para que así sucediera. No sé si es apaño del autor o ya estaba previsto de antemano. En todo caso, revela inteligencia por parte del autor y respeto al lector (por desgracia, abundan libros que dejan cabos sueltos e incoherencias en la trama, que siempre resultan desagradables de leer).

En resumen:

Buena y efectiva novela de género terrorífico y fantástico con reminiscencias de cierto tipo de cine de serie B, ágilmente narrada, imaginativa, con sorpresas y detalles curiosos, cuyos puntos débiles son los personajes y una prosa quizás en exceso impersonal. Con un poco más de empaque y contenido podría haber sido una gran novela, no sólo de género (que ya lo es) sino también de literatura mainstream. Un soplo de aire fresco en el panorama anquilosado, costumbrista y vulgar de la literatura española.

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Lo mejor que le puede pasar a un cruasán, de Pablo Tusset

 Lo mejor que le puede pasar a un cruasán
Pablo Tusset
Suma de letras
Colección: Punto de lectura
480 páginas
Género: humor, misterio.

 


Argumento

Pablo Miralles buscará por toda Barcelona a su hermano desaparecido y triunfador. Y el lector mientras tanto se morirá de risa con sus ocurrencias de treintañero con poca higiene, aficionado a las prostitutas y a internet. ¡No deja títere con cabeza!

Comentario

Bajo la aparente frivolidad del argumento se esconde un talento de muchos kilates. El protagonista es todo un hallazgo, y pese a mostrar ciertos rasgos en teoría desagradables como la falta de higiene, su afición a las prostitutas y otros, logra que el lector se identifique con él y hasta que caiga simpático. Eso sólo es posible gracias a una prosa llena de ingenio y absoluta franqueza. Pablo se muestra nihilista, descreído y pasota, pero sus agudísimas reflexiones, que trufan el desarrollo de la novela, hablan bien al contrario de una mente privilegiada en cuanto a lucidez, inteligencia y cultura. Su relación con la Fina es de lo mejor del libro, una relación hombre-mujer de auténtica y entrañable amistad, donde no entra el sexo.

La estancia en el prostíbulo de lujo es una ingeniosa reminiscencia de la Divina Comedia de Dante, donde incluso es guiado por uan peculiar Beatriz. A mí también me recordó a las escenas de Eyes Wide Shut donde Tom Cruise pasea por el local donde se celebran todo tipo de actos eróticos.

El uso del lenguaje, sorprendente e ingenioso, no tiene nada que ver con la prosa apagada y tristona de los best sellers.

Si chirria algo tal vez sea la introducción de detalles 'esotéricos' o 'fantásticos' revelados al final. Pero la gracia de un libro como este no está en la 'investigación' para resolver el 'misterio' de turno, que en las buenas novelas es mera excusa, mero macguffin, sino en cómo se cuenta y en el disfrute de la prosa. Eso tienen que aprenderlo los Eslavas, Clancys, Follets y demás...


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lunes, 7 de febrero de 2005

El secuestro, de George Perec

 El secuestro
La disparition
George Perec
Traducción: Marisol Arbués, Mercè Burrel, Marc Parayre, Hermes Salceda y Regina Vega
Editorial Anagrama
1997
270 páginas

  

Argumento

Un tal Tonio Vocel ha desaparecido. De inmediato, un grupo de gente de nombres extravagantes inicia las pesquisas para averiguar qué es lo que ha ocurrido. Varias muertes se suceden en el grupo. Pero el misterio es más obvio de lo que parece...

Comentario

Novela totalmente metaliteraria y Oulipiana, que se puede considerar un alarde en sí misma. Dado que resulta imposible hacer el comentario sin revelar el supuesto "misterio" que subyace, aviso que, a partir de aquí, se descubre todo, para que dejen de leer si no les interesa saberlo. 

Si en "La Vida, instrucciones de uso", Perec realizaba una unión casi perfecta entre el fondo y la forma, en esta novela, o mejor dicho, en su traducción, se trata en un noventa por cien de forma sin casi contenido. Repito lo de la traducción, ya que el original de Perec, que no he leído, obviamente, no lo puedo juzgar. No es una cuestión baladí en este caso. 

Tal y como reza en la introducción de la novela, esta se consideraba intraducible, debido a los juegos de palabras del autor y al hecho de que no utiliza la vocal "a" en todo el texto (la "e" en el original): se trata de lo que se denomina una lipograma. Esa es la famosa "desaparición" a la que alude el título original, el misterio a que se enfrentan los seudopersonajes del libro y que, para el lector, es bastante evidente en el momento en que se encuentra con giros lingüísticos inusuales, sinónimos rebuscados, abreviaturas (tb por "también"), palabras en otros idiomas, diálogos y frases sin pies ni cabeza, nombres de personajes reales deformados como Levi-Stross, Rimbó, etc (para evitar la "a") y sobre todo, a las pistas que da el mismo editor, plantando una gigantesta A en la portada del libro. 

El libro se hace pesadísimo de leer debido a la forma en que está hecha la traducción, tan forzada (aunque los traductores se defienden en el prólogo diciendo que es "la mejor posible"). Prácticamente, no te enteras de nada de lo que está pasando, si es que pasa algo (intuyo que los "personajes" son las demás letras del abecedario, pero no estoy segura). Lo mismo te meten textos plagados de palabras cultas como nívea (para no poner "blanca"), grosso modo (que se repite como la cebolla), deceso, jurisperito, cubículo, pubescente, vergel, etc... como te saltan con expresiones de argot y lenguaje coloquial ("que te den", "curritos", "pijo", etc). El argumento queda oscurecido debajo de estos velos impenetrables que hay que navegar con muy poco viento en las velas, pues las ganas de llegar a puerto son casi nulas. Los traductores recurren incluso a la "adaptación" a la cultura española de detalles culturales propios, llegando a utilizar iconos de los dibujos animados patrios como "Willy Fogg", o nombres de editoriales españoles, o textos de poetas como Bécquer, que se adaptan, lógicamente, para que no aparezca la "a" dichosa.

Me resulta incomprensible la razón por la cual Perec afrontó la ardua tarea de escribir un libro sin "e" ("a" en español). Si quería demostrar que podía hacerse podría haber escrito un relato o algo más breve. Este es un ejemplo de la literatura que busca meramente el alarde y el más difícil todavía, quizás la vanidad del autor. Tal vez el original sea mejor, o al menos se entienda, pero esta traducción es directamente ilegible e ininteligible.


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sábado, 5 de febrero de 2005

Atentado, de Amélie Nothomb

Atentado
Attentat
Amélie Nothomb
Traducción: Mónica Boada y Ana María Moix
Editorial Circe
1998
135 páginas



Argumento

Epiphane Otos es el hombre más feo del mundo. Se considera a sí mismo un hombre-oreja (por la forma deforme de su cara); sus hombros están cubiertos de acné supurante... Pero se enamora de una mujer que para él es "la más bella del mundo". El hombre más feo y la mujer más bella.. Un amor imposible que se pondrá todavía peor cuando aparezca en escena el pintor guapo y sofisticado Xavier.

Comentario

Un libro breve pero muy divertido. La prosa es ágil, directa, muy plástica, y no es nada vulgar. Está llena de reflexiones interesantes sobre los mitos de la belleza. El protagonista que es feo, y al cual apodan Quasimodo, usa los referentes literarios, como ese de Victor Hugo para despotricar contra ellos, pero no de un modo que denote amargura o resentimiento. Muy simpática su idea de que Quasimodo (en la novela de Hugo) es caracterizado como un ser puro, pero Epiphane le da la vuelta a eso y afirma que si fuera realmente puro se enamoría de una "vieja desdentada" en lugar de una hermosa gitana, de la cual es fácil prendarse. Vamos, que no tiene mérito. Toda la novela está llena de invectivas contra esa hipocresía de "la belleza está en el interior". La autora, a través de su personaje, no oculta su desprecio hacia los concursos de belleza y esa idea de la hermosura de las modelos (que para ella son feas), en un pasaje particularmente divertido en que Epiphane es elegido como miembro del jurado de un concurso de esos.

El personaje es divertido. Ha optado por la aceptación de su fealdad, en lugar de deprimirse. En unión a eso, ha decidido evitar el sexo con las mujeres. De todas formas, repito, no es un amargado ni nada por el estilo. Me gusta mucho cómo define la autora a este hombre que es continuamente afrentado por la sociedad (a la hora de buscar empleo, en el trato con las mujeres, etc) pero que lo sobrelleva con un sentido del humor admirable. Los diálogos son lo mejor de todo y están barnizados por una ironía continua. Su amor no correspondido por Ethel, la actriz a la que conoció en el rodaje de una película "de arte y ensayo" (ella hacía de toro) es realmente hilarante, sobre todo los diálogos que mantienen. Ella, como es normal en estas novelas, lo considera su "mejor amigo" y le cuenta detalles íntimos sobre el "maravilloso Xavier", originando las consiguientes reflexiones mordaces de Epiphane.

El libro está muy bien construido. Todo lo que sucede y cada detalle tiene un sentido que se revela con un final sorpresa, que la verdad, no me esperaba y que da sentido a todo el relato. En su afán iconoclasta, Amélie Nothomb me recuerda algo a Houellebecq. No tiene pelos en la lengua y dice muchas cosas que otros no se atreven a decir. Una lectura recomendable y que no resulta una pérdida de tiempo.


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