lunes, 14 de diciembre de 2015

Chavs. La demonización de la clase obrera, de Owen Jones


Chavs. The Demonization of the Working Class
Owen Jones
Editorial Capitán Swing
Traductor: Íñigo Jáuregui
360 páginas


Argumento:

Analisis sobre el discurso dominante en Gran Bretaña acerca de las clases bajas y los llamados "chavs", tomados como estereotipo de todo un colectivo social, detestado, denigrado y objeto de burla y escarnio en programas humorísticos, webs, etc.



Comentario:

El jovencísimo Owen Jones analiza, de forma metódica y extensa, las diversas vías mediante las cuales el poder establecido, las élites, destruyen la imagen de las clases obreras, ridiculizándolas y desprestigiándolas. El autor se centra en varios aspectos, uno de ellos, el tratamiento mediático de las clases trabajadoras de ambientes degradados, equiparadas a la caricatura del "chav", que en España sería algo así como un "cani" o un "poligonero", o una "choni" en versión mujer. Pone como ejemplo el distinto enfoque de la prensa en algunos conocidos casos: el de Jade Goody, participante de Gran Hermano, afecta de cáncer (enfoque negativo y de crítica hacia ella), que trató de hacer dinero de su enfermedad terminal para ayudar a sus hijos (enfoque negativo y ensañamiento con la madre y su condición de chavette), y la desaparición de Madeleine McCann (enfoque positivo y solidaridad hacia los padres, médicos, clase media). Se describe el mecanismo perverso mediante el cual cuando un hecho luctuoso sucede en la clase baja se achaca siempre a sus comportamientos de grupo, a su forma de vida, a la pobreza, etc, mientras que en el caso de las clases altas y medias nunca se denigra a la clase en sí.

Aunque el libro se basa en la cultura y sociedad británica, es perfectamente extrapolable a muchas sociedades europeas, en especial, a España, donde también existen programas televisivos que proyectan imágenes grotescas de la gente de clase baja (Gran Hermano, Mujeres y hombres y viceversa, etc) para regocijo y burla de toda una generación de televidentes, además de mensajes políticos en la misma línea ultraconservadora y de defensa de las élites (aunque, probablemente, no de forma tan acusada como en la hiper clasista Gran Bretaña).

El autor explica con una argumentación convincente y bien documentada (basada tanto en citas como en extractos de entrevistas personales), cómo ha ido aumentando el poder e influencia de unos pocos individuos de la élite económica en el poder en Gran Bretaña, haciendo que prácticamente casi todos los que detentan cargos hayan estudiado en unos pocos colegios y universidades elitistas (algo que hace algunas décadas no era tan notable, en porcentaje; incluso había ciertos líderes provenientes de entornos sindicales y obreros), y como la extracción social de los que manejan los medios de comunicación (de clase alta también) influye en la imagen que se proyecta de las clases bajas. De igual modo, esa composición socioeconómica de la clase política (casi todos de colegios privados) hace que los gobernantes tengan una visión distorsionada y alejada de la realidad de la mayor parte de las personas, y que vivan en un mundo idealizado de súper ricos e ignoren al resto.

Parece que hay dos hitos que el autor valora en especial: el gobierno de Margaret Thatcher, ultraconservador y destructivo, y la frase de Tony Blair: "Todos somos clase media", los cuales significarían el hundimiento de la clase obrera y la disolución de la idea de "lucha de clases", aunque esta continuaría, según Jones, de un modo encubierto, y estaría siendo ganada por la clase alta.

Se hace una descripción demoledora de los efectos perversos de la ideología thatcheriana, que desmanteló la potente industria manufacturera británica y destruyó el poder de los sindicatos; y de la no menos demoledora, pero más sutil, influencia del socialismo de Blair y su propaganda sobre las bondades de la clase media a la que todo el mundo debería pertenecer supuestamente.

El autor recuerda las épocas cuando ser obrero era motivo de orgullo, las industrias agrupaban en torno a ellas toda una cultura obrera y social, dotadas de gran poder para mejorar las condiciones de trabajo, y sobre todo, donde la clase ahora llamada chavs podía lograr empleos industriales, más duros que los actuales del sector servicios, pero mucho mejor pagados y donde había una mayor motivación. De igual modo, desmonta el discurso dominante de las élites según el cual hay millones de vagos y ociosos que viven del sistema, son delincuentes, tienen malos hábitos de vida (embarazos adolescentes, drogas, promiscuidad, etc), y que, para colmo, sufren el odio de la "clase media" en la forma de la ridiculización antes mencionada, odio y ridiculizaciones que, en el caso de otros colectivos (negros, mujeres, etc) no estarían permitidos ni se alabarían en modo alguno. Además de hacer creer que este grupo social carece de "aspiraciones" porque sus miembros no ingresan en las bondades de la clase media y que es "culpa de ellos y de sus hábitos, de su falta de esfuerzo, etc", en lugar de reconocer que si hay millones de desempleados no cualificados es porque estos ya no tienen sitios donde ir a trabajar (desmantelamiento de las industrias, las minas, deslocalización de empresas, capitalismo salvaje, etc).

Sería muy difícil resumir el contenido de este libro cuya lectura considero indispensable para entender el mundo actual y por qué los hijos de los ricos siempre serán los que sustituirán a sus padres en los puestos de poder y no LOS TUYOS.

Imprescindible y recomendadísimo.

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2 comentarios:

  1. A mi me parece una obra imprescindible. Por cierto, el autor tiene otro libro en el mercado que también pinta estupendamente: EL ESTABLISHMENT: LA CASTA AL DESNUDO

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