lunes, 13 de julio de 2015

El abrazo infiel, de Olvido Hormigos

Editorial: RBA Libros
350 páginas
15€
€book: 7,99 €

Argumento:

Adriana Ortiz graba un vídeo erótico para su amante, quien lo difunde.


Comentario:

Es evidente que buena parte del interés que pueda despertar El abrazo infiel se deba a la escena con la que empieza la novela, esa grabación de un vídeo erótico (y su posterior difusión) que cambia la vida de la protagonista, Adriana, como le sucedió a la autora en su momento. Sin embargo, más allá del morbo de intentar averiguar qué partes son verdaderas o no (sobre todo en las escenas eróticas) quien sea capaz de separar la anécdota real de la ficticia y trascender el supuesto carácter autobiográfico de la historia, se encontrará con una primera obra bastante digna.

En el aspecto formal, llama la atención la casi total ausencia de «vicios» comunes a muchos autores primerizos: no abusa de los adverbios acabados en ―mente, ni de las frases hechas, maneja con soltura el flashback (tras saltar el escándalo se retrocede al momento en que se conocieron Adriana y su marido Antonio, entonces Toni) y, si bien utiliza mayoritariamente el punto de vista de la protagonista, en tercera persona, cambia con destreza al de Antonio, Rafa o Malena cuando considera necesario comunicar lo que piensan estos personajes. Además maneja con soltura el recurso de «crear intriga» al final de algunos capítulos, posponiendo la resolución de algún conflicto.

También destaca la capacidad de la autora para crear escenas significativas, tanto en las conversaciones entre los personajes como las de contenido erótico, resueltas con elegancia (quien espere un lenguaje vulgar o prácticas poco convencionales sufrirá una decepción) y siempre al servicio de algo, ya sea para resolver un conflicto, emocional o psicológico, o para dar profundidad a la personalidad de los protagonistas: debilidad, fortaleza, venganza, dependencia mutua, acercamiento, amor etc…

Los personajes principales (en especial Adriana, Antonio, Rafa y Malena) están dotados de una complejidad mayor de lo habitual: bien definidos tanto en lo emocional como en lo psicológico, actúan en base a las características de las que les ha dotado su autora y, si bien es cierto que alguno (Malena) es algo tópico y previsible en su papel de villana, también lo es que son bastante «reales», creíbles en sus conflictos, con quienes se puede empatizar en algunas ocasiones, rechazarles o compadecerles otras.

Otra característica poco habitual en una primera novela, es que trasciende el mero entretenimiento para tratar otros temas. Un ejemplo sería la falta de «humanidad» o empatía de algunos medios, capaces de «destrozar» a alguien por la audiencia. También critica la hipocresía social, que castiga a la autora del vídeo pero no a quien lo difunde, o a quienes reprochan su difusión pero lo miran y comentan.

De alguna manera, El abrazo infiel es una novela inciática que muestra el camino de la heroína hacia su libertad. A partir de la publicación del vídeo, la vida de la protagonista sufre un vuelco que no le deja otra opción que huir hacia delante, convertirse, como ella señala, en una versión de lo que la acusan, pero no en una puta, sino en una mujer libre. Para realizar esta metamorfosis Adriana regresa brevemente a su pueblo, Pozoamargo, un retorno simbólico a la época, antes de Toni, en que era feliz, se enfrenta a escollos y «ataques», ajusta cuentas tanto con el amante, Damián, como con el marido, y al final alcanza su meta en un final «abierto» que da testimonio de su logro.

En resumen, El abrazo infiel es una novela correctamente redactada y estructurada, en la que apenas se aprecian digresiones o texto sobrante (quizá el encuentro en el cine, cuya única finalidad parece ser incluir otro encuentro erótico de Adriana), se lee con agrado e interés, tan romántica como crítica, y en la que da la impresión de que la autora ha querido contar su versión de los hechos, exorcizar y superar lo sucedido.  



Cita de la novela (con SPOILERS):

«—Perdóname...
—No tienes que pedirme perdón, estamos a la par. Pero lo que le habéis hecho a mi tía no tiene nombre. Ella nunca ha querido pertenecer a este mundo. Esa zorra de Malena le tendió una trampa y tú no hiciste nada para salvarla.
—Te juro que lo intenté, te doy mi palabra.
—A estas alturas tú y yo ya no nos engañamos. Los dos sabemos lo que pasó: la entrevista era jugosísima. Lo tenía todo: morbo, una interlocutora inocente a la que manipular, la exclusiva... No me extraña que no te dejaran pararlo todo... Lo que no sé es hasta qué punto lo intentaste. Tú y yo sabemos muy bien cómo funciona el directo: siempre hay una salida, siempre puedes gritar, o dar un puñetazo en la mesa si quieres callar a alguien. Las consecuencias vienen después, con disculpas y despidos si es preciso... Y eso fue lo que te detuvo. Te importan demasiado el programa, tu nombre y tu puesto, como para sacar los pies del tiesto. Está visto que no lo harías ni por mí.
—Adriana, no digas eso, por favor...
—Enhorabuena —le interrumpió—, gracias a tu querida Malena, ahora ya eres el locutor más famoso de España.
—La echaré, haré que la despidan. La culpa es toda suya —insistió.
—Sí, seguro que ahora ella es la periodista más odiada de España, pero el caso es que no me importa. Ya no me importa ella, ni tú, ni el programa. Todos tenemos lo que queremos: tú eres el más famoso, ella será la periodista mala que más dará que hablar estos días, mi tía se siente como una mierda... Y yo...
—¿Qué? —preguntó Antonio con miedo de lo que le pudiera responder—. ¿Qué eres tú, Adriana?
—¿Yo? Yo soy la mujer más libre de España —contestó convencida, y de pronto lo vio todo claro, y llegaron hasta su boca un montón de palabras que explicaban esa claridad en su pensamiento—. Ya no me sentía deseada por mi marido y me decidí a hacer eso que todas las mujeres casadas y aburridas sueñan pero no se atreven a hacer realidad: me lié con un chico joven, guapo y cachas, y no por amor, solo por sexo, porque quería disfrutar con él como ya no lo hacía contigo. Yo me atreví a ser infiel, a tener una aventura y sentirme viva, y la gente me critica solo por eso, por atreverme, por buscar lo que no tenía: emoción, riesgo... Yo no he matado a nadie, no soy una asesina ni una criminal; únicamente buscaba algo de placer en mi vida y no me arrepiento. Para muchos seré la más puta, a lo mejor para ti también, pero ya estoy harta de agachar la cabeza, de pedir perdón, de esconderme, de intentar pasar inadvertida y sentirme culpable cada vez que alguien me mira mal o me critica solo por tener el valor de salir de la rutina y añadir algo de pasión a mi vida. Al único que tenía que dar cuentas era a ti, a nadie más, pero ahora tú me has liberado. Puede que yo sea la más puta, pero todos habéis salido ganando: Malena con la entrevista del año, tú eres de pronto el hombre más compadecido, el más leal por seguir conmigo a pesar de todo, el mejor marido... ¿Eso es lo que buscabais? Pues me alegro, porque yo también voy a tener lo que quiero: desde ahora voy a ser solo quien quiero ser. ¿Sabes qué, Antonio? Ya no me siento culpable. No he robado, no he insultado, no he cometido ningún delito... Y a partir de ahora, voy a hacer lo que me dé la realísima gana.»



***T***

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5 comentarios:

  1. Pero mi duda es. ¿Lo ha escrito ella?

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  2. No sé que lee la gente, pero no me explico ese "enganche" que sienten con este libro. Voy por la página 37 de 183 en formato epub, y me aburre más que una mosca cojonera. El adjetivo que mejor le va es "tópico", porque está lleno de frases típicas y tópicas, estereotipadas y predecibles. Como no consigue mantener mi interés, mi atención es de pena, y pienso en la persiana que se me ha roto, o que mi gata está fuera toda la mañana... Y todo este esfuerzo por leer el libro, para poder tener una opinión justa sobre él, me parece que va a ser estéril porque no me está aportando nada, ni sorprendiendo un mínimo. El iniciar este libro, quería ser una cuña de relax en mi lectura de El Quijote, que es un librote no demasiado cómodo de leer, y que requiere cierto esfuerzo para entrar en el lenguaje empleado y en las intrincadas experiencias de los muy abundantes personajes que van saliendo. Pero, en vez de relajarme "El abrazo infiel", lo que ha conseguido, es echarme de nuevo en los brazos de D. Quijote, y respirar aliviada tras abandonar a la sra. Hormigos y a su bodrio con aspiraciones literarias. Gente: si leyérais otras cosas ( no hace falta que sea Cervantes ) no os maravillaríais tanto de cuentuchos de poca monta como este, escrito ( encima, con ayuda de no sé quién ) simplemente para aprovechar la dudosa fama que esta famosa se ha ganado con el esfuerzo de su entrepierna, y obtener fácilmente un dinero que está más sucio de lo habitual. Y no me explayo más, porque el personaje no lo vale.

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  3. Hola, Anónim@:

    Dudo que a alguien que disfrute con El Quijote le agrade El abrazo infiiel, quizá ese es el "problema".

    En todo caso, dentro del género al que pertenece esta novela, y sin tener en cuenta otras consideraciones, alguna de ellas ajenas a la literatura (quién la ha escrito, o no, por qué se ha publicado o los antecedentes de su autora), me ha parecido bastante digna.

    Saludos.

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  4. A mí, la verdad, este libro no me llama nada. Prefiero leer otro tipo de historias.

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