miércoles, 20 de enero de 2016

Mini reseñas: especial Anagrama

Durante diciembre tuve la oportunidad de leer una gran cantidad de libros de los cuales no he hecho reseña. He aquí un breve resumen de algunas de estas lecturas, pertenecientes a obras publicadas por la Editorial Anagrama.



El Imperio de Yegorov

(finalista premio Herralde)
Manuel Moyano
Editorial Anagrama
192 páginas

 
Novela sin narrador, al modo de "Pantaleón y las visitadoras" de Vargas Llosa, donde se suceden recortes de noticias, fragmentos de diarios, entrevistas, entradas de blogs y otros recursos, para contar una historia de ciencia ficción (o fantasía), algo previsible, aunque interesante. El problema es que, si bien la estructura es "original" (que no novedosa), la prosa, por la propia naturaleza de los recursos utilizados, no está a un nivel muy elevado. El tema es lo que más me ha atraído, aunque, más o menos, se va imaginando lo que va a pasar según lees. Ágil lectura sobre la muerte y la lucha contra ella, el poder, la pérdida de la juventud, etc. Quizás no logra transmitir todo el horror distópico que debería, pero es que es demasiado corta y apresurada. Y la estructura elegida no ayuda a profundizar en los personajes y sus conflictos, por el exceso de objetividad y de visión externa. Al final del libro, se añade un innecesario glosario o lista de personajes con sus mini biografías.



Bartleby y compañía

Enrique Vila-Matas
Editorial Anagrama
184 páginas

Extraña e imaginativa novela que mezcla la ficción y la no ficción, "notas para una novela inexistente" que hace un recorrido sobre los autores aquejados del mal de no poder o querer escribir, famosos autores de "una sola obra" o de muy escaso currículum. Numerosas citas y referencias, intercaladas con la experiencia personal del narrador en primera persona, que se inventa encuentros con Salinger y otras anécdotas. Que a nadie le asuste la novedosa estructura y su carácter metaliterario y de homenaje a la literatura. Muy bien escrita y entretenida (para quien le gusten estos temas, claro).

 

Cicatriz

Sara Mesa
Editorial Anagrama
200 páginas

Dando saltos en el tiempo, cuyo sentido no he entendido muy bien, y ambientada en un país imaginario (que podría ser un trasunto de España), se nos narra la historia de una relación on line, basada en la literatura en principio, pero que luego se convierte en algo un poco agobiante y desagradable. Personajes demasiado extremos y de comportamientos incomprensibles para mí (¿por qué ella no manda a la mierda a ese acosador y delincuente?) y que se extienden a lo largo de varios años, la obra recuerda un poco a la de Glattauer de "Contra el viento del norte", intercalándose largas cartas en la narración clásica. Muy de los tiempos modernos, de la virtualidad, del mundo online, del pensamiento débil... Extraña historia de amor que linda con la obsesión y la locura, y habla de las máscaras que se adoptan en la relación con los demás en internet, de los juegos de la imaginación, etc.

 


Cuatro por cuatro

Sara Mesa
Editorial Anagrama
272 páginas

Dividida en dos partes, la primera es solo pasable y casi similar a una novela juvenil (con un lenguaje algo más oscuro y una trama insinuada y, en algunas partes, explícita); pero la segunda es un poco aburrida y llena de partes sobrantes: un nuevo profesor del internado nos cuenta a modo de diario sus impresiones sobre el lugar, viendo misterios por todos los lados, misterios que el lector ya adivina e imagina, ambientado todo en un lugar que no se describe mucho y afectado por una especie de revuelta o situación de caos que tampoco se sabe por qué existe. Personajes prescindibles como la hermana del protagonista, y las reflexiones de este, a menudo fuera de lugar, hacen que la novela sea un poco pesada de leer, aunque, por suerte, es corta. Hay algunos fragmentos que buscan la "qualité" (es un Anagrama, no lo olvidemos), y tiene algún destello, pero el conjunto (entre lo obvio, lo onírico y lo vacío) no me ha convencido mucho. Muchas palabras para contar poco, y el epílogo... confirma lo que ya sabíamos o sospechábamos todo el rato aunque, cómo no, tampoco hay explicaciones nada más que envueltas en brumas y en un tono críptico. Es de esos libros de "el autor pasa de hacer relaciones causa efecto y de justificar el argumento y que sea el lector el que lo ponga todo de su parte", da igual que lo que ocurra no sea creíble, ya que se trata de una novela "simbólica".




¿Qué te ha parecido la reseña? ¿Te apetece leer este libro? ¿Ya lo has leído? (Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. Gracias por tu opinión)

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