martes, 4 de agosto de 2026

La odisea, de Homero

Título original:  Ὀδύσσεια (Odýsseia)
Autor: Homero
Editorial: Gredos
Traductor: José Manuel Pabón Suárez de Urbina
472 páginas 

Argumento:

Ulises (Odiseo en griego) regresa a su hogar en Ítaca después de la guerra de Troya, o más bien lo intenta. Un desaire al dios del mar, Poseidón, hace que su periplo por el Mediterráneo se alargue durante veinte años.

Comentario:

El estreno reciente de varias películas relacionadas con la historia de Homero, La odisea de Nolan y El regreso de Ulises (The return), me decidieron a releer este clásico para comentarlo. Que nadie espere valoraciones filológicas o eruditas, pero tampoco una visión aplicando solo los criterios actuales. Se trata de una obra, un poema en verso, larguísima, escrita hace miles de años (2.700 según algunos). Es inevitable valorarla en su contexto.

Pero antes, una breve reflexión. Aunque no he visto aún la película de Nolan, sí vi otras adaptaciones al cine y TV, y realmente, casi ninguna de ellas logra plasmar lo que escribió Homero (o quien fuera el autor o autores de esta obra en principio oral). Pasa igual que con las adaptaciones de Frankenstein y Drácula. Por mucho que presuman de que son las versiones "definitivas" ninguna transmite fielmente el original. 

Una de las virtudes de los clásicos, sobre todo si nos transportan a tan remota data, es la de abrir una ventana a un mundo que no existe, a unas mentalidades y formas de vivir que nos son extrañas y exóticas. Este es material de primera mano de la Antigüedad. Ya solo por eso  merece la pena hacer el esfuerzo. Y digo esfuerzo porque esta lectura no es fácil, y mucho menos para el común de los lectores. La edición de Gredos, además, opta por una traducción absolutamente arcaizante, que si bien ayuda a crear el aura mítica y antigua, presenta cierta dificultad. Hay muchos términos que no son de uso común. Además, el poema es bastante largo, más de lo que imaginaba (unos 12.000 y pico versos).

Otra reflexión, antes de que se me olvide. Decía que se trata de una ventana al pasado. Me parece muy bien que los creadores actuales, como Nolan y otros, decidan hacer adaptaciones de esta historia o de cualquier otra a los tiempos modernos, pero no que cambien la esencia y el mensaje. En The Return (2024) se nos describe a Ulises como un guerrero con estrés postraumático por haber visto horrores en la guerra (y haberlos cometido él). Naturalmente, eso no es lo que escribió Homero ni lo que intentó contar con la Odisea. Si quieres contar "tu historia y tu mensaje", estás en tu derecho, pero no uses personajes del pasado que tienen otras mentalidades solo porque son famosos y ya tienes el marketing y la publicidad. Inventa otro guerrero en una época donde sea creíble el concepto de estrés postraumático. Los griegos sabían que la guerra era horrible, pero un soldado asumía ciertas cosas (botín, saqueo, muertes). El Ulises real tiene como objetivo regresar a su hogar, con su mujer, su hijo y sus posesiones, punto. Su historia es la del hombre contra los dioses (destino) y del orden contra el caos. Todo lo demás son inventos postmodernos. 

La odisea está compuesta por 24 cantos. Narrativamente,  podemos dividirla en varias partes. 

Inicia con la Telemaquia (así la llamaron los eruditos), que narra el viaje de Telémaco, hijo de Ulises, a Pilos y Esparta en busca de información sobre su padre. Aunque es una de las partes que no suele aparecer en las adaptaciones (y es de las más aburridas, reconozcámoslo), es importante porque sirve para establecer el conflicto de Penélope con los cientos de pretendientes que la acosan, el papel de Telémaco como hijo que busca su lugar (y la adultez) y además nos pone en situación sobre la guerra de Troya y otros detalles. 

Lo que más me sorprendió de esta parte es que Telémaco es recibido por el rey Menelao en su corte junto con Helena, sí, la misma Helena que precipitó la guerra, que está ahí junto a su marido tan campante, como si nada hubiera sucedido. Miento, ella es consciente de lo que sucedió pero lo achaca a que "un dios le puso ese deseo". Esto es recurrente a lo largo de la Odisea. Los griegos no tenían los mismos conceptos psicológicos que nosotros. Para ellos, las pasiones, las acciones, los actos existían porque un dios "se lo puso en el pecho", o les incitó a esa idea. Helena está arrepentida de haberse dejado llevar, pero ahí nadie la castiga ni la humilla ni nada. Es la reina al lado de Menelao. 

En esta parte, se nos cuenta también la historia de Agamenón, hermano de Menelao que fue asesinado por Egisto y Clitemnestra (cuñada de Menelao).

Terminada esta parte, empieza la aventura de Ulises. Homero, muy "moderno", inicia su historia in media res, con el protagonista atrapado en la isla de la ninfa o diosa Calypso, que lo retiene con propósitos "amorosos" por decirlo de modo suave. Sí, ella lo fuerza a tener relaciones sexuales y no lo deja marchar hasta que los dioses deciden que ya fue bastante y Zeus envía a Hermes por consejo de Atenea, para que lo libre del hechizo. A su vez, le dan órdenes a Calypso para que lo deje marchar, y ella accede de mala gana. 

Aunque muchas versiones cinematográficas lo omiten, la presencia de los dioses en esta historia es importante. No tendría sentido sin ellos. Actúan, interactúan con los protagonistas, intervienen directamente a favor o en contra de ellos, deciden, desvían flechas dirigidas a ellos, los disfrazan mágicamente y cambian la trama... A propósito de esto, Atenea, en concreto, es un personaje coprotagonista, compañera, consejera y ayudante encubierta de Ulises, su humano favorito (por su ingenio e inteligencia). No, no es una alucinación ni una visión ni un rasgo psicológico. Es una diosa con poderes que aparece entre los humanos con diversos disfraces. Los humanos no cuestionan a los dioses en este mundo. Simplemente existen. En algunas escenas, ella muta delante de testigos que se dan cuenta en ese momento de que habían hablado con  una diosa. Desde nuestro punto de vista, sería una historia fantástica (otra cosa que los posmodernos omiten). Curiosamente, muchos te meten monstruos, cíclopes, sirenas y demás pero a los dioses no...

Después de dejar a Calypso, Ulises recala en la costa de los feacios, donde es recogido por otra mujer, la rebelde princesa Nausicaa. De nuevo con ayuda de Atenea que crea una niebla para él,  llega al palacio y corte de los padres de Nausicaa.  Durante un banquete en su honor, cuenta el relato de cómo llegó hasta ahí. 

Y es justo en este punto y de esta forma tan moderna, que hoy llamaríamos un flashback (analépsis), cuando comienza la parte más conocida, las aventuras de Ulises desde que partió de Troya. Ahí tenemos todo: el cíclope Polifemo, las sirenas, la hechicera Circe (que también lo retuvo un año con propósitos "matrimoniales"), Escila y Caribdis, la isla de Eolo, los lestrigones, los lotófagos, las vacas de la isla del Sol, etc. 

El asunto del cíclope es el más importante, puesto que este, hijo de Poseidón, es herido por Ulises, lo que provoca la ira del dios del mar. El desaire al dios crea el desorden y Ulises es castigado con un periplo sin fin (no es el único error que cometen:  comer las vacas del sol, abrir los vientos, etc).

Otro episodio impactante e importante, y narrativamente rompedor, es el descenso al Hades de Ulises para hablar con el adivino Tiresias, quien le hace una profecía que se cumple casi en su totalidad, es decir, el autor hace un flashforward que revela, además,  cómo morirá y qué debe hacer para congraciarse con Poseidón. Repito, la historia trata de un hombre contra los dioses y el desorden (hybris) causado por la alteración de la naturaleza de las cosas. La descripción de los difuntos en el Hades impresiona.

Cuando termina su flashback, los feacios, conmovidos, le dan regalos al protagonista y un barco para regresar a Ítaca.

Así comienza la última parte, la del regreso de Ulises. En figura de mendigo, este observa la situación en Ítaca, su reino; a los pretendientes gorrones que se comen su patrimonio y presionan a Penélope,  a los sirvientes, para ver quién es fiel o no a su persona y planea la venganza. Aunque no se revela en su identidad, su  perro y la anciana sierva Euriclea lo reconocen (esta por una herida en la pierna). También vemos los desmanes de los pretendientes que, una vez descubierta la treta de Penélope con el telar (tejía y destejía un sudario para su suegro Laertes), intentan forzarla a elegir de una vez y cómo lidian con ellos la propia Penélope y Telémaco. Al final, la esposa de Ulises decide someterlos a una prueba. El que logre tensar el arco de Ulises y hacer pasar una flecha por el medio de doce hachas será el elegido como esposo. 

Para un lector moderno, extraña y sorprende que los pretendientes esperaran tanto tiempo para casarse con una mujer muy concreta, que además, no debía de ser joven y les daba obvias largas. De la lectura se desprende que la hacienda y bienes pertenecen a Telémaco, pero ellos la quieren a ella por su calidad de reina (otorga legitimidad). 

El mendigo prueba fortuna con el arco, mientras los pretendientes, que no han logrado vencer la prueba, se burlan y mofan de él. Cuando Ulises lo tensa y dispara la flecha se produce el reconocimiento y revelación de su identidad. 

En el poema, la matanza que continúa es mucho más violenta y brutal que las mostradas en las versiones fílmicas. No solo matan a los pretendientes, sino a algún miembro del servicio doméstico y a doce criadas a las que ahorcan por haberse "enamorado" o "yacido" con los susodichos, y haber faltado a la lealtad al amo. Es decir, Ulises restaura el orden en su hogar, aunque no del todo.

En las versiones fílmicas, como dije, este episodio suele describirse con detalle, pero no lo que continúa.

En una escena realmente curiosa, Hermes, actuando como guía de almas al otro mundo, se lleva a los pretendientes masacrados al Hades, donde cuentan a los otros difuntos lo que ocurrió con Ulises. Una de las escenas más originales del poema, pero casi siempre omitida en las adaptaciones. Aquí vuelven a aparecer Aquiles y Agamenón.

Después de que Penélope ponga a prueba a su esposo, con la mención de la cama matrimonial que construyó y por fin admita que es él, tiene lugar la reunión de los parientes de los asesinados, que claman venganza. 

La historia  termina con los padres y hermanos de los pretendientes atacando a Ulises, pero Atenea interviene y para la lucha, finalizando así el ciclo de violencia.

A raíz del estreno de la película La odisea de Christopher Nolan, esta obra que nunca ha pasado de moda, ha regresado al debate público, con artículos, nuevas traducciones y declaraciones desafortunadas de algunos actores o actrices del elenco.

Creo recordar que una de las actrices echaba en cara a Homero no poner en su poema mujeres fuertes y con relevancia. Bueno, esta persona claramente no se ha leído la obra, ya que, incluso tratándose el mundo de la Grecia Homérica de un mundo patriarcal y con claras jerarquías por roles de sexo (como por otro lado ha sido desde el inicio de la humanidad hasta hace digamos cien años), en la narrativa aparecen muchas mujeres con papel protagonista, algunas de ellas literalmente diosas con super poderes capaces de cambiar el curso de los acontecimientos, reinas que son respetadas, mujeres dueñas de su espacio propio y sirvientas y nodrizas con voz y diálogo: Helena, Penélope, Calypso, Circe, Atenea, Nausicaa, Melanto, Euriclea, etc. Penélope, en concreto, es reina, tiene agencia, como se dice hoy en día, y, dentro de los límites de su rol, puede elegir varias opciones. Ya para que decir Atenea, que como expliqué antes, es casi la coprotagonista de esta obra. Sus acciones determinan en muchos casos el éxito de las empresas de Ulises, pues lo ayuda en momentos importantes, lo mismo que otros dioses le ponen trabas. Y es ella quien, actuando de forma expeditiva, detiene la matanza final y establece el orden. Caso aparte Calypso y Circe, que en sus islas, son las reinas y señoras y mandan sobre los hombres. ¡Si esto no es "moderno"!   

Por eso yo defiendo la vigencia de los clásicos en su esencia real, porque nos permiten ve cómo era la gente, sus pensamientos, sus intereses en la vida, sin manipulaciones ideológicas actuales. Nunca es una pérdida de tiempo hacer este esfuerzo si el premio es que no te engañen. 

Aunque la introspección y la narración psicológica son inventos recientes, en esta obra se aprecia cierta personalidad en algunos protagonistas. Ulises no es solo un héroe clásico, lleno de soluciones ingeniosas. Tiene fallos, a veces llora, riñe a sus hombres, finge y actúa de forma encubierta, trata incluso de evitar ir a la guerra con argucias... No es cien por cien realista, pero tampoco es un arquetipo rígido. A Telémaco se le describe inseguro al inicio y después tomando las riendas, por ejemplo, mandando sobre su madre o ayudando a su padre con los pretendientes. Lo cierto es que este antiguo poema muestra muchas virtudes y vicios humanos, incluso en los propios dioses. A mí me ha resultado una lectura enriquecedora que me ha hecho pensar. 

En resumen, una obra difícil para el lector común pero de la que no se sale indemne. El que logra la odisea de llegar al final, conquista un nuevo mundo de comprensión del pasado y de nuestros antepasados. Solo hay que superar las formas narrativas del poema épico que amenazan con drogarte con los filtros de Circe y Calypso, los epítetos repetitivos como tropo de este estilo de poesía, más machacones que las piedras de Polifemo, cayendo sobre tu cabeza, las expresiones y palabras arcaicas de la traducción que cual Escila y Caribdis de las letras se cobran su tributo en forma de neuronas, la extensión del proceloso texto, semejante al mar Mediterráneo cuando Poseidón se cabrea contigo... Casi nada. 


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