T.O.: La Disparition
de Stephanie Mailer
Editorial:
Alfaguara, 2018
Traducción:
María Teresa Gallego Urrutia y Amaya García Gallego
650
páginas
22,90
€
Ebook:
12,99 €
Argumento:
Una conversación entre la periodista Stephanie Mailer y Jesse Rosenberg, un policía a punto de
jubilarse, hace que se reabra un caso de asesinato ocurrido veinte años atrás,
bajo la sospecha de que no se halló al verdadero culpable.
Comentario:
«La desaparición de Stephanie Mailer» se antoja una novela
desmedida, irreflexiva, demasiado extensa, en la que el autor pone demasiado de
todo, desde personajes a tramas, o a giros más o menos sorprendentes, lo que
ocasiona un ritmo irregular, lleno de altibajos de interés muy marcados.
Gran parte de la historia se ocupa del cuádruple crimen
ocurrido casi dos décadas atrás, centrada tanto en la investigación realizada
en la actualidad como en los flashbacks que relatan cómo se llevó el caso entonces.
Estas incursiones en el pasado, además de irrumpir de forma abrupta son
innecesarias, al menos tan desarrolladas, y se agradecería un resumen mucho más
conciso, que aligeraría tanto la lectura como el número de páginas.
La narración hace especial hincapié en la vida de uno de los
protagonistas, Jesse Rosenberg, y en lo que sucedió con su novia, Natasha (de tal
previsibilidad que sorprende la cantidad de páginas que se le dedican, tanto a
tratar de hacer que parezca un misterio como a evitar decirlo), sin que ni así
se consiga despertar empatía o simpatía por Jesse, ni por cualquiera de los innumerables
personajes que desfilan por la novela con el único afán aparente de evitar que
se averigüe quién hizo qué, o no, o por qué.
Y es que hay multitud de personajes con punto de vista, desde
policías y sospechosos hasta otros que no tienen implicación con los asesinatos
pero gozan igualmente de su correspondiente punto de vista, ya sea en tercera o
primera persona, con largos capítulos en los que relatan sus vidas, sin el
menor interés y, lo que es peor, sin afectar a la trama principal. Quizá sí, a
veces, tienen que ver con la parte metaliteraria, metida casi por la fuerza
para que el autor, como en «La verdad sobre el caso Harry Quebert» (con la que comparte varias similitudes, tanto en forma como en fondo), suelte sus
reflexiones sobre literatura y crítica, tan superficiales como tópicas, aunque
en algunos momentos funcionen.
Los capítulos relacionados con la obra de teatro «La noche
negra», su autor, Harvey Kirk y los intentos
de representarla (lleva años de ensayos para elegir el reparto…) o los de Meta Ostrovski
y sus contradicciones quizá sean de los
más curiosos de la novela:
«—Desde ayer me tiene obsesionado una idea; me apetece
presentarme a la audición de La noche negra. —Y ¿por qué no?—¡Porque es imposible! ¡Soy crítico literario y crítico de
teatro! No puedo ser ni escritor, ni intérprete.—Creo que me he perdido, Meta... —¡Hombre, Steven,
esfuércese un poquito, por Dios! Explíqueme por qué milagro un crítico de
teatro iba a poder actuar en una obra. ¿Se imagina qué pasaría si los críticos
literarios se pusieran a escribir y los escritores se hicieran críticos
literarios? ¿Se imagina a Don DeLillo escribiendo en The New Yorker una crítica
de la última obra de David Mamet? ¿Se imagina qué habría pasado si Pollock
hubiera hecho la crítica de la última exposición de Rothko en The New York
Times? ¿Se imagina a Jeff Koons desmenuzando la última creación de Damien Hirst
en The Washington Post? ¿Puede concebir que Spielberg escriba la crítica de lo
último de Coppola en Los Angeles Times? «No vayan a ver esa porquería. Es una
abominación.» A todo el mundo le parecería, con razón, escandaloso y falto de
objetividad. No se puede hacer la crítica de un arte que se ejerce.Bergdorf, captando el derrotero intelectual de Ostrovski, le
comentó entonces:—Técnicamente, Meta, usted ya no es crítico, puesto que lo he
despedido.»
La redacción, sin personalidad destacable, demasiado sencilla
y convencional, incluso superficial, acompañada de un texto que parece el de un
borrador en el que el autor pone casi todo lo que se le ocurre, antes de decidir
lo que resulta útil y necesario y eliminar lo superfluo, contribuyen a inflar
una novela excesiva en todos los aspecto, desde el mencionado número de páginas
al de personajes y subtramas, algo que también parece tener como finalidad
enredar tanto los hechos que resulte imposible deducir todo lo sucedido, tanto
en el pasado como en el presente.
Afortunadamente, pese a las vueltas que da el autor a lo sucedido
tanto en 1994 como en 2013, tiene el suficiente oficio como para lograr que no
se pierda de vista quién es quién y su papel (en caso de tenerlo) en la
historia, lo que permite adelantarse a los protagonistas en varias ocasiones,
pese a lo «tramposo» de algunas situaciones, como el repentino romance sorpresa
que se cuenta al final.
En resumen, «La desaparición de Stephanie Mailer» es una
novela irregular, a veces entretenida y otras exasperante, excesiva, con solo
algunos momentos de interés. Puede interesar a incondicionales del autor o a
quienes les gusten los «sorprendentes» giros argumentales (aunque sean a costa
de la verosimilitud de la historia: Alice y Steven).
***T***
¿Qué te ha parecido la reseña? ¿Te apetece leer este
libro? ¿Ya lo has leído? (Los comentarios están moderados con lo cual tardan un
poco en salir. El blog no se hace responsable de los spoilers que puedan
aparecer en los comentarios, ya que Blogger no permite editarlos. Se ruega que
se ponga un aviso si se van a mencionar. Gracias por tu opinión)
Absolutamente de acuerdo con todo lo que se dice en esta reseña. Acabo de terminarlo y me ha costado un montón Me gustaron mucho sus dos novelas anteriores, pero esta es un despropósito en mi opinión.
ResponderEliminarGracias por comentar, a mi también me costó un poco terminar la lectura, si lo hice fue sobre todo para confirmar algunas de mis sospechas.
EliminarSaludos.
Comparteixo plenament la teva opinió; llibre totalment irreflexiu, amb ritme canviant, vocabulari a nivell primari...
ResponderEliminarEm va agradar molt el seu primer èxit, el segon justet i aquest m’està costant moooolt d’acabar.
Una pena, esperava més!
Completamente de acuerdo. Pensaba que era yo sola después de leer otros muchos comentarios por internet. Voy por la mitad y estoy a punto de dejarlo. Como mucho lo sufearé hasta terminarlo.
ResponderEliminarHola, Silvia: ya ves que no estás sola en tu apreciación de la novela.
EliminarSaludos.
Acabo de terminarla y estoy de acuerdo en todo. Me ha parecido todo muy pueril y estéril en sus intentos al estilo más difícil todavía. Si ya la de Harry Qubert tan fantástica en su desarrollo y facilona a en su resolución (amén de dos grandes fallos y alguna trampa por parte del autor) este desenlace en plan confesión ha sido una tomadura de pelo al pelo. Para olvidar y aprender a no repetir
ResponderEliminarTotalmente de acuerdo. Personajes exagerados, la trama de la obra de teatro a mí me parece también absurda. Parece un vodevil. Decepcionante en su conjunto
ResponderEliminarHola, Unknown:
EliminarLa trama de la obra de teatro, como digo en la reseña, parece metida con calzador, como si fuera necesario poner algo metaliterario, criticar la literatura.
El resto tan irregular como decepcionante, en efecto.
Saludos.
No puedo estar más de acuerdo. Me ha parecido esperpéntica. ¡Y eso que yo disfruté con su primera novela!
ResponderEliminarHola, Silvia:
EliminarMi impresión es que las partes dedicadas a la literatura, el teatro, la interpretación... no pegan con el resto de la novela, tienen otro tono. Quizá sea uno de los factores que contribuyen a que el conjunto no convenza.
Saludos.
Pues me sumo a la opinión general. Aunque creo que hacemos una lectura errónea si creemos que estamos leyendo una novela negra. Menos aún creo que se trate de una obra coral rusa, como afirma la crítica de Le Matín Dimange. En realidad pienso que estamos ante una sitcom con algo de drama. ¿De qué otra forma, que no sea una comedia, se puede entender la historia de Alicia y Steven, por no hablar de personajes como Harvey y Ostrovski? ¿Cómo entender si no frases como está que encontramos en la página 425?:
ResponderEliminar"Everest era un padre de familia modélico al que Costco había grabado con una prostituta menor de edad."
Dicker no puede ir en serio.
El problema es que esta comedia tiene poca gracia y peor estilo literario. El misterio es nulo (se intuye en que consiste el error de la investigación desde las primeras páginas) y el final feliz, ridículo.
Hola, Unknown:
EliminarYo también intuí desde el planteamiento cuál era el error de la investigación que mencionas. Creo que, al menos para quienes hayan leído una cuantas novelas de misterio, es bastante obvio.
Lo de Alice y Steven... Uf, no sabría comentarlo sin desvelar partes importantes, pero me parece de las tramas menos convincentes de la novela, sobre todo la forma en que acaba. No es lógico, ni creíble, dadas las circunstancias, que no se haga una investigación en condiciones.
Saludos.
Totalmente de acuerdo! Era la primera vez que leía a este autor. Después de ver todas las críticas que ponían el libro por las nubes me decidí a leerlo. Primero, el misterio se aclara en las primeras páginas cuando Stephanie deja una foto en el tablón rodeando con un círculo a los dos inspectores en frente al cuerpo sin vida de Meghan “Lo que nadie vio”. Segundo, no hay nada de narrativa, cuando descubren una nueva pista sin saber cómo, el siguiente párrafo ya es una conversación con el testigo, no hay descripción de lugares o del entorno, no te metes dentro de la novela, ni empatizas con los personajes. Tercero, casi toda la mitad del libro andan a vueltas con la “La noche negra” hasta un punto que se hace ya cansino, y peor cuando descubres que no tiene nada que ver con la trama ni desenlace. Cuarto, lo de la obra de teatro...en fin, sin comentarios. Quinto: el desenlace.....matas a 5 o 6 personas en 20 años tratando de esconder tu secreto y al final cuentas tu historia como si nada, y al policía súper tranquila. Sexto: el amor repentino que surge entre los protagonistas...penoso y metido a calzador.
ResponderEliminarEl problema de conocer a grandes detectives de novela negra: Sherlock holmes, Hércules poirot, Ellery Queen,etc es que después el resto de “novelas negras” te parecen un chiste
Cristina:
Eliminarlo has expresado muy bien, es tal como dices. Gracias por comentar.
Saludos.
Lo leí hace poco y me decepcionó. Y me ha molestado bastante porque La verdad sobre el caso Harry Quebert y El libro de los Baltimore, me gustaron mucho.
ResponderEliminarCoincido en todo contigo.
Coincido al 100%. La trama de la obra de teatro me parecía subrealista a más no poder. Es imposible empatizar con Derek insulso sin peso durante casi toda la novela o con Jesse, estereotipo de policía a punto de retirarse con un caso que reabre heridas del pasado y una historia por curar, por no hablar de Harvey, increíble a más no poder. He de reconocer que Anna, con el episodio del robo en la joyería me ja conquistado algo más...Pero con Dicker siempre me pasa que veo muchos personajes, mucha trama revuelta con flashbacks (Aquí más claros que en el Libro de los Baltimore, todo hay que decirlo) y al final resuelve pronto y mal. Me pasa un poco como con Stephen King, (salvado las distancias)que montan mucha trama y me decepcionan al final...Nunca sé porqué me leo sus libros, si en el fondo sé que voy a acabar pensando que deberia haber elegido otro.
ResponderEliminarDe acuerdo en todo.
ResponderEliminarMe ponía nervioso encontrar continuos fallos de guión. Es absurdo que sólo se analicen las balas cuando los investigadores lo exigen. El comandante no encontraba utilidad al análisis.
Mucho diálogo de besugos.
A veces me perdía por tantos personajes que después resultaba que no aportaban nada.
Me reconforta leer vuestros comentarios, coincido mucho con vosotros, la novela me parece bastante mala (siendo amable), la trama es floja, previsible, los personajes son muy básicos, muy histriónicos y forzados algunos, situaciones forzadas y difíciles de creer, y como investigación policial... Espero que nunca necesite la ayuda de policías así.
ResponderEliminarEn fin, no entiendo las críticas positivas que he leído. Totalmente prescindible. La he terminado porque ha caído en mi hamaca durante las vacaciones, ...menos mal que ya no se imprime la guía de teléfonos porque después de esto lo mismo me la trago!
Coincido con todos vosotros. Me encantaría saber la opinión de Elroy sobre la novela. Los exabruptos que escupiría serían legendarios. Es una novela sacada a calzador, precipitada... Algo o alguien Le obligó a publicarla sin la más mínima revisión. Dicker sufre quizás la misma crisis que atenaza a a Goldman en su primera novela.
ResponderEliminarDebo decir que las primeras 250 páginas bien. Bien narrada, aunque para mi gusto hay demasiados personajes. Menos mal que al final del libro explica los personajes, quién es quién. Opino que le sobra como 200 páginas. Empezó bien, me gusta cómo escribe Dicker, pero se me hizo muy pesado. No se cómo he podido terminarlo. Me quedé con la sensación que he perdido mi tiempo. Agotada. Lo siento, pero como nota le pondría un 4. No lo recomendaría
ResponderEliminarLa verdad es que es una sensación agridulce. Porque enganchar engancha, y la trama al principio parece espectacular...pero yo llegué un punto que tenía que "descansar" de la novela. No sabía al final quien era quien ni la historia que le.precedía al final terminé de leerlo por salir de dudas pero vamos...que un lío de personajes enredados y tramas aún más.
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