miércoles, 23 de septiembre de 2026

La constelación del perro, de Peter Heller

La constelación del Perro
The Dog Stars
Peter Heller
Traducción: Blanca Rodríguez y Marc Jiménez Buzzi
Editorial: Blackie Books
312 páginas

Argumento:

Hig vive prácticamente solo desde que más del 99% de la humanidad sucumbiera a un virus modificado de la gripe. Pasa los días en compañía de su perro, volando en la avioneta, cazando, pescando y protegiendo el territorio de los pocos supervivientes que quedan, hasta que un día recibe una señal de radio de un aeropuerto. Eso hace que se atreva a explorar lejos del perímetro seguro.


Comentario:

Al buscar información para hacer el comentario, descubro que esta novela ya fue publicada hace años, pero que ha sido recuperada (en España por Blackie Books) por el estreno de la película homónima. He de reconocer que si no fuera por dicho estreno, ni me hubiera acercado al libro. Bueno, quizás sí, si lo hubiera conocido, dado que los temas que toca me atraen.

Y el tema es básicamente el fin del mundo. Se trata de una historia de supervivencia una vez destruida la civilización y mermada la población, una novela post apocalíptica en el periodo en que aún hay algún atisbo de tecnología utilizable, pero donde ya la naturaleza empieza a reclamar su territorio.

El tema, sí, está ya muy visto, manido y sobado, hasta el punto de que pocas innovaciones y variaciones se pueden hacer. Tenemos varios tópicos del género como las hordas de supervivientes hostiles, el prepper mañoso que sabe cómo lidiar con eso, la nostalgia por el mundo que se fue, escenas violentas, descripciones de ciudades abandonadas y comidas ya por la vegetación...

El protagonista, Hig, solo cuenta con la compañía de un viejo perro (esto en una historia de estas características ya es un spoiler de manual, je, je, atención, amantes de los perros...) y de un veterano experto en armas, gracias al cual sigue vivo. 

La novela no evita escenas desagradables como las del prota matando niños u otros humanos solo porque los intuye potencialmente peligrosos (algunos sí lo son) o porque le disputan el control sobre un camión de Coca-Cola. Como la historia está contada en primera persona por el propio Hig estos crímenes parecen extrañamente justificados y comprensibles, dada la situación extrema. 

La forma de narrar no me gusta. Ya de por sí la primera persona no me gusta, pero el estilo literario de esta novela aún menos. Entiendo que quizás el autor lo hizo así para representar que el lenguaje y el pensamiento se desmoronan a la par que la civilización, pero sigue sin convencerme. Me han parecido curiosas las menciones o referencias bíblicas (el arca de Noe) o a la cultura clásica (las sirenas de la Odisea), que demuestran que aún en el declive de la humanidad los clásicos siguen vigentes.

Y volviendo al tema de la primera persona, si bien nos permite conocer mejor lo que siente el protagonista, al final es un arma de doble filo, ya que su vida interior es más bien pobre y básica. No aporta grandes pensamientos, salvo los lógicos y normales en una situación como la que atraviesa. Cuando ve una mujer después de años, solo piensa en... Bueno, supongo que sería lo normal. Pero el autor nos muestra con todo desparpajo el despliegue de fantasías y pensamientos que le suscita a Hig contemplar una persona de sexo femenino. Este hecho es el más notable de toda la obra, ya que como él mismo describe en la escena, su comportamiento prudente se vuelve temerario al ver esa mujer, a la que compara con una sirena, pero aun así, siendo consciente del peligro, aterriza y se acerca, arrastrado por el instinto.

La novela tiene una estructura que a mí se me hizo muy ardua. Más de la mitad de la historia son descripciones de la vida de Hig, cómo protege el perímetro con ayuda de su amigo, incursiones en busca de comida, como mata a los posibles atacantes, el prota pescando, cazando, de paseo con el perro, volando con la avioneta, describiendo con todo detalle paisajes naturales y urbanos... Creo que hasta el 60% más o menos no empieza a pasar algo, que es cuando él se aventura por fin más allá de su perímetro y descubre a otras dos personas en una granja, una de ellas la mujer anteriormente mencionada. 

Y aquí ya la novela se convierte en una muy previsible novela "romántica", si se le puede llamar así. El amor se convierte pues en el ancla que evita que la gente post apocalíptica se hunda en la miseria. Vamos, nada novedoso.

Supongo que al final el tema es lo de siempre, la necesidad del ser humano por dar sentido a su vida con la presencia de otros, de los lazos entre las personas (o entre personas y perros), incluso cuando todo se hunde alrededor. Repito, poca innovación se puede hacer en este género, salvo quizás en el estilo o el enfoque. 

La novela es pasable, quizás muy parca en peripecias y abundante en descripciones. Hay episodios que no sabes muy bien para qué están (el engaño del aeropuerto) y que más bien reiteran la idea del peligro de los otros humanos (que ya se vio en otros episodios). A veces, es repetitiva en la violencia, pero supongo que en un mundo así, esta sería una constante.

En resumen, una novela descriptiva, violenta, sobre los últimos de la humanidad donde pasa justo todo lo que esperas que pase. Aun así, puede entretener e incluso emocionar. A mí solo lo hizo el final, algo es algo.

 
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