jueves, 3 de noviembre de 2016

Rey de picas, de Joyce Carol Oates

T.O.: Jack of Spades, 2015
Editorial: Alfaguara, 2016
Traducción: José Luis López Muñoz
232 páginas
18,90 €
Ebook: 9,99 €

Argumento:

El escritor de misterio Andrew J. Rush recibe una denuncia por plagio y toda su vida empieza a desmoronarse.

Comentario:

«Rey de picas», narrada en una muy pertinente primera persona, relata la inmersión de su protagonista, Andrew J. Rush, en una locura latente desencadenada, en apariencia, al recibir una denuncia por un plagio en el que cree no haber incurrido.

Si bien al principio puede dar la impresión de un exceso de obviedad en cuanto a la personalidad de Rush (no es difícil adivinar lo que le sucede), pronto se entiende que es deliberado y que es él quien parece incapaz de percibir una situación que no puede controlar.

Desde las primeras páginas se muestra tanto la obsesión por mostrar una apariencia de «perfección» (como persona, esposo y autor) y control de su vida como esa otra identidad, el Rey de picas, quien «escribe» unas novelas que, por su contenido, no quiere firmar con su nombre, en las que da rienda suelta a sus fantasías, basadas en hechos reales de su vida.

Entre las obsesiones de Rush destaca el empeño en referirse a su mujer, Irina, como «Mi querida esposa» (una frase que se va haciendo más inquietante según avanza la historia y las situaciones en que se utiliza), y en compararse, incluso competir, unilateralmente, con Stephen King, cuyos éxitos menciona repetidamente en contraste con los suyos, mucho más modestos. Incluso hay un momento de la historia en la que utiliza su nombre, además de referirse a varias obras del autor, entre ellas «La mitad oscura», con la que «Rey de picas» tiene algunas similitudes (es de suponer que intencionadas).

Si bien la narración se recrea en ciertas situaciones: la declaración ante el juez de C. W. Haider por el plagio, Stephen King o la insistencia en distanciarse de un Rey de picas que va cobrando protagonismo inmiscuyéndose en sus pensamientos,  sugiriendo futuros actos violentos (frases en cursiva que interrumpen el discurso de  Rush, muy al estilo de King), al final da la sensación de que la novela no aporta nada nuevo, ni lo cuenta de forma diferente, al tema del personaje sumergiéndose progresivamente en la locura.

Quizá sea la «visita» de Rush a la casa de Haider, en su ausencia, y lo que allí descubre, entre sus libros, la parte menos convencional y, lamentablemente, más desaprovechada de «Rey de picas»: ni siquiera se explica si es una fantasía del protagonista o un hecho real.

El final, un tanto precipitado en cuanto a la evolución de Rush hasta tomar esa decisión, tampoco resulta especialmente impactante, siendo la corrección y el oficio de la autora lo que más destaca en una novela tan entretenida como olvidable.


***T***


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lunes, 31 de octubre de 2016

El problema de los tres cuerpos, de Cixin Liu

 El problema de los tres cuerpos
三体
Cixin Liu
Traductor:  Javier Altayó
Ediciones B - Nova
450 páginas

 
Argumento:

En una base secreta china de la época de la Revolución Cultural se reciben señales alienígenas. En el presente, un experto en nanomateriales descubre que la humanidad libra una inquietante guerra de la que nadie sabe, salvo los gobiernos.


Comentario (con Spoilers):

Estoy empezando a creer que no estoy en sintonía con la literatura actual, porque los libros que leo, precedidos por la aclamación de crítica y público, no me parecen para tanto, en el mejor de los casos, o me resultan directamente malos. Este, en concreto, se sitúa en la primera categoría pero casi rozando la segunda.

"El problema de los tres cuerpos" plantea algo que no se puede decir para no hacer "spoiler", pero que se nota enseguida, a pesar de lo que afirma la gente. Así que voy a decirlo: el libro narra una descacharrante y poco creíble invasión extraterrestre de nuestro mundo.

La historia se narra en dos épocas distintas. Por un lado, tenemos a una científica represaliada por el régimen en los tiempos duros de la Revolución Cultural china, que es trasladada a una base secreta a la que  nadie quiere ir y donde se lleva a cabo un proyecto de búsqueda de vida extraterrestre. Por otro, hay un científico en la actualidad, que estudia nanomateriales. Tanto la una como el otro, como todos los demás personajes que aparecen, son bastante planos y sin sustancia. Aunque es cierto que la ambientación, novedosa en el género, con el telón de fondo de la historia reciente china, es interesante de por sí. De hecho, casi lo más llamativo de la obra.

La narrativa es muy básica, aunque eso podría estar causado por la traducción. A saber cómo será el original chino. Lo bueno es que casi todo el libro se lee fácil, quitando las partes a las que he prestado menos atención (cuando suelta los rollos científicos sobre cálculos matemáticos y mecánica celeste, que, lo reconozco, no los entiendo y, por lo tanto, no me voy a molestar en leerlos). Encima, al final te mete un montón de explicaciones a lo que has leído y que ya intuias, y que queda un poco pegote.

Otra cosa que hace más digerible la novela es el tono, no sé si buscado o involuntario, de humor, que en algunas partes la hace similar a una comedia (incluso una comedia surrealista).

La premisa de la historia es que los extraterrestres necesitan un nuevo hogar debido a la inestabilidad de su sistema tri-estelar, y se han fijado en la tierra, después de recibir señales de radio  nuestras. Y su genial plan de ataque es hacer que los científicos de la tierra se suiciden para que cuando lleguen, dentro de cientos de años, el avance técnico-científico de la humanidad no pueda competir con ellos.

Para llevar esto a cabo, los aliens han creado un videojuego (bueno, sus aliados en la tierra), inspirado en su sistema trisolar, y que es con diferencia lo que más me ha gustado de la novela. En este videojuego, las pantallas y  niveles representan diferentes estadios de la civilización  humana, en los cuales se mezclan diversas personalidades científicas y filosóficas, tanto de oriente como de occidente (más de occidente: para ser chino el autor está bastante occidentalizado, o eso me ha parecido), y además, se utiliza para dar a conocer el problema del título, irresoluble, al parecer, y que es la explicación de los cataclismos que acontecen en el hogar de los aliens periódicamente. Con este videojuego los aliados de los invasores reclutan aliados humanos.

A los extraterrestres no se les describe más que con pinceladas, aunque imaginamos que muy humanoides no son. Sin embargo, logran entender los mensajes que les mandan los chinos, e incluso responder a ellos en la lengua humana, diciendo cosas como: ¡terrícolas, os vamos a invadir! Cuando leo en diversas críticas que esta novela plasma de manera creíble una invasión extraterrestre me dan ganas de no leer más CF...

Jamás se analiza la naturaleza del contacto. Es decir, sí se habla de las consecuencias para la humanidad y de las facciones que en esta se generan, a favor o en contra de los invasores (y explica las razones de los colaboracionistas), pero nada de pensar sobre cómo es posible que estos seres entiendan lo que se les dicen o nosotros entendamos lo que nos dicen o que siquiera pueda haber un entendimiento a cualquier nivel (cultural, cognitivo, etc) entre criaturas tan dispares.

Los aliens, pese a que sus civilizaciones son destruidas cada poco, han logrado un dominio espectacular de la ciencia y son capaces de hacer cosas increíbles doblando protones y no sé cuántas manipulaciones cuánticas, ¿y no pueden manipular su entorno para arreglar el sistema trisolar?

Hay escenas descacharrantes en la novela, como cuando destruyen el barco sede de los aliados humanos de los aliens en el Canal de Panamá con hilos de un resistente nanomaterial, que me recordaba a una peli de terror que vi hace tiempo, donde los cables iban cortando a la gente. Aquí cortan no solo a la gente sino también al barco entero, en rodajitas, literalmente. O la respuesta de los aliens al mensaje de radio, que parece propio de dibujos animados o de la peli esa de Tim Burton, <<Mars Attacks>>.

También tiene alguna parte entretenida, aunque a mí me han pesado más las situaciones surrealistas y nada creíbles que se suceden.

En resumen, una novela de Ciencia Ficción con partes de divulgación y explicaciones científicas algo pesadas, otras casi de fantasía (el videojuego) más interesantes, una trama un tanto naíf, personajes planos, que puede gustar a los aficionados al género que no busquen demasiada especulación filosófica, y que, para colmo, es el inicio de una trilogía... uf.

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jueves, 27 de octubre de 2016

El maestro de esgrima, de Arturo Pérez-Reverte

El maestro de esgrima
Arturo Pérez-Reverte
Punto de Lectura
320 páginas


Resumen:

A mediados del siglo XIX, en Madrid, ejerce su oficio de maestro de esgrima Jaime de Astarloa. Su vida cambiará cuando entre en escena la joven Adela de Otero, que pretende que le dé clases de esgrima. Mientras tanto, el general Prim prepara su levantamiento.


Comentario:


Podría decirse que se trata de una novela clásica en sus formas y temas, que combina un poco de misterio, un poco de costumbrismo, un poco de historia y una intriga palaciega. La trama es demasiado sencilla, la verdad, para el número de páginas que ocupa, y que se llenan con abundantes descripciones y explicaciones de la situación política en la España de la época (eso sí, muy relevantes para la historia, ya que están íntimamente relacionadas con la trama principal).

Los primeros capítulos se consumen en la descripción del maestro de esgrima del título, de su vida, de sus costumbres y forma tradicional de pensar, de sus clases y sus tertulias en los cafés. La ambientación es muy buena. Además, está introducida de manera natural, con mucho oficio. Es sin duda uno de los puntos fuertes de la novela. Sin embargo, el exceso descriptivo acarrea en la primera parte de la obra un ritmo bastante pausado. Podría decirse que se trata de una larga presentación de situaciones y personajes, donde hay poca acción.

A partir de la aparición de Adela de Otero parece remontar el interés, aunque, pronto, el autor se estanca de nuevo con más descripciones de clases de esgrima, lances... y de cuán misteriosa es la joven. En este punto, para mi gusto, se cargan demasiado las tintas. La rodea de un halo tan "misterioso" y tan idealizado que enseguida notas cuál es el rol que va a ejercer en la historia, y no, no te equivocas. Hay excesiva insistencia sobre la cicatriz de su boca, sus ojos color violeta, su aire un tanto masculino, su belleza...

Cuando parece que no a pasar nada más en la novela que ver al venerable caballero dando clases a la joven (y medio enamorado de ella), tiene lugar la introducción de un elemento policiaco (poco desarrollado) que vuelve a animar la historia con la promesa de un misterio y de la resolución de un crimen.

Hay escenas algo tediosas, como la lectura de ciertas cartas llenas de nombres por parte del protagonista. Nos las lee enteras, aunque para el lector no significan nada, ya que la clave para entenderlas no se da. Realmente, esta parte podría habérsela ahorrado. También hay algún detalle que parece no cuadrar, aunque será que yo no me enteré bien  (spoiler: el maestro había pasado las cartas a su amigo periodista para que le dijera cuál podría ser su interés, y este, al descubrirlo, se dedicaba a chantajear a un empresario cuyo nombre figuraba en los documentos comprometedores, pero resulta que luego sabemos que la carta clave para saber que se trataba de este empresario había caído debajo de un mueble en casa del maestro, luego el periodista no pudo conocerlo) y alguna situación un tanto "absurda" (spoiler: que justo la carta importante fuera la que quedó debajo del mueble y no otras, cuando se cayeron todas). Y ese clásico de las novelas policiacas malas cuando el asesino sin motivo alguno le cuenta al protagonista todo lo que hizo, cómo y por qué...

En resumen, y a pesar de sus defectos, una novela agradable y simpática, bien escrita, bien ambientada y bien estructurada, aunque "clásica" y sin demasiadas sorpresas, algo lenta en su desarrollo y cuyo protagonista parece un poco el alter ego del autor en cuanto a ideología.

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lunes, 24 de octubre de 2016

Falcó, de Arturo Pérez-Reverte

Falcó
Arturo Pérez-Reverte
Alfaguara
296 páginas


Argumento:

El espía Falcó recibe la encomienda de organizar una peligrosa misión en el territorio republicano durante la Guerra Civil española.


Comentario:

La nueva novela de Pérez-Reverte podría encuadrarse en el género de aventuras en un marco histórico (en este caso, la Guerra Civil España, en los años treinta del siglo XX). Al parecer, y según palabras del autor, esta sería la primera obra de una serie con el personaje que le da título, al estilo de "Alatriste".

En consonancia con el carácter y género de la novela, la narrativa es ágil, la prosa ajustada, seca, concisa, sencilla, sin grandes adornos o descripciones, dando prioridad a la acción sobre la reflexión, lo cual le da un cierto aire de novela de kiosko. En ningún momento se me ha hecho aburrida, a pesar de que las historias de acción y tiros no sean de mis favoritas. No sobra casi nada (quizás alguna escena de sexo innecesaria).

 La trama tampoco es que sea muy compleja, más bien lo contrario. Para colmo, la estructuración y estilo clásicos hacen que sea bastante previsible para quien esté familiarizado con los códigos del género y con las querencias del propio autor, que repite varios de sus clichés favoritos, tanto en personajes como en situaciones.

El protagonista, Falcó, es demasiado tópico como para destacar. Recuerda mucho a James Bond en su actitud. Es el típico antihéroe duro, frío, sin afectos, mujeriego, con su própio código, su propia guerra... Pérez Reverte, además, lo dota de una actitud chulesca que agrava la sensación de estar delante de un cliché o un estereotipo. Se cargan mucho las tintas en su faceta de mujeriego, hasta el punto de que se acuesta con tres mujeres distintas en las escasas 300 páginas de la obra. Entiendo que se ponga una escena de seducción con una mujer aleatoria para que veamos cómo es (su frialdad de sentimientos, su actitud ante el sexo y el amor), pero dos mujeres aleatorias más el interés "romántico" ya son muchas para una sola novela tan corta, sobre todo porque, en apariencia, alguna de ellas no aporta nada a la trama (digo, en apariencia, porque quizás al tratarse de una serie, esos personajes sean recurrentes).

En general, los personajes no están muy trabajados, limitándose a ser meros esterotipos que cumplen su función pero sin profundidad. Apenas están descritos, de modo que sus psicologías son básicas y centradas en uno o dos rasgos.

Los diálogos resultan impostados, en su insistencia de querer ser ingeniosos y cortantes. Pero casi todo en esta novela tiene carácter artificioso, como de cartón piedra, como esas películas de Garci que imitan el cine negro clásico y donde todos los personajes dicen cosas rebuscadas con un cigarrillo en la mano y pose sofisticada. Las escenas de acción, por suerte, son cortas y ágiles, quizás demasiado rápidas en algunas ocasiones, y con la violencia en su dosis justa y realista.

Lo más destacable de la novela sin duda, es que el autor, quizás por un afán provocador, haya elegido que su protagonista milite en el bando franquista en lugar de en el Republicano (que es lo políticamente correcto). Es de admirar el tono neutro a la hora de describir a los bandos contendientes, sin tomar, en apariencia, partido por uno u otro, narrando con asepsia el sinsentido de la guerra y el fanatismo, dotando de ciertos valores a personajes que, en otras novelas o películas serían los malos malosos (falangistas, militares del régimen, etc). Sin embargo, la frialdad en la forma de narrar, también hace que ni siquiera nos moleste, importe o escandalice la amoralidad del personaje central (un asesino despiadado, a fin de cuentas). Todo es demasiado distante, como demasiado peliculero.

En resumen, una novela corta, rápida, que sigue los códigos y tópicos del género de aventuras y espías, algo acartonada, de trama muy simple, previsible, que deja algo indiferente, pero que al menos no irrita (a no ser que uno se tome mal el tema político...)

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lunes, 17 de octubre de 2016

Mujer bajando una escalera, de Bernhard Schlink

 Mujer bajando una escalera
Die Frau auf der Treppe
Bernhard Schlink
Traducción: Txaro Santoro
Anagrama
248 páginas



Resumen:

El abogado protagonista contempla en un museo un cuadro de una mujer que baja una escalera. Décadas atrás, cuando era joven, llevó el caso del autor de la pintura que litigiaba contra el dueño. Eso le hace recordar a la mujer retratada en la obra, esposa del millonario que encargó el cuadro y amante del pintor.


Argumento (algún spoiler):

Aunque esta novela no me ha parecido una obra maestra de la literatura, lo cierto es que me ha entretenido lo suficiente para no considerar su lectura como una pérdida de tiempo. Tampoco carece de valor literario. Con una prosa sencilla, pero de buena calidad, elegante, el autor narra en primera persona una historia en dos épocas que tiene mucho de nostálgica y bastante de triste.

La estructura me ha recordado un poco a la obra del mismo autor "El Lector", en tanto en cuanto trata de la relación de un hombre joven con una mujer que lo utiliza para sus fines, y a la que se vuelve a encontrar años después, cuando ya la edad ha hecho mella en ambos y los sentimientos de pasión dejan de existir. En ambos casos, la mujer tiene el mismo final. Y según recuerdo, también en las dos el protagonista masculino es abogado.

En este caso, la contemplación de un cuadro evoca en el protagonista el recuerdo de un caso de juventud en su bufete que involucraba un curioso triángulo amoroso: un pintor, un millonario y la esposa de este, la cual manipula al abogado para hacerse con el cuadro en litigio mediante una artimaña ilegal. Podría decirse que tal y como la recuerda el protagonista podría ser el retrato típico de la mujer fatal y usa sus encantos para lograr sus propósitos. En esta parte quedan de manifiesto la gran ingenuidad del joven abogado y sus fantasías amorosas y aventureras. Y la frivolidad de los hombres en pugna por la posesión de la mujer y el cuadro, casi equiparados como objetos bellos.

Al aparecer el cuadro después de décadas desaparecido, el abogado decide buscar a la mujer del retrato, ya envejecida y enferma, oculta en una isla donde tiene una existencia casi hippie. El autor contrapone, como pasaba en "El Lector" el recuerdo idealizado de ese amor de juventud y los sueños de la vida que podría haber sido, con la cruda realidad del deterioro físico. Es en esta parte donde se nos hace conocer la verdadera personalidad de Irene, la mujer del retrato, de su vida después del asunto del cuadro, de sus aventuras por el mundo y de su filosofía. También su enfermedad mortal, que marca del todo la segunda parte de la novela.

Lo cierto es que la primera parte, con la rocambolesca historia del cuadro y del triángulo o cuadrángulo amoroso no me hizo mucha gracia, no solo por la temática sino también por ser bastante previsible en su resolución. Ha sido la segunda parte la que me ha reconciliado un poco con la obra, ya que, a pesar de su parecido esencial con la mencionada "El lector", afloran sentimientos y emociones más humanos, y se tocan temas un poco más profundos, como el sentido del arte, la muerte, las oportunidades perdidas en la vida, las ilusiones vanas de la juventud, la fugacidad de las pasiones, de la belleza humana, contrapuesta a la mayor duración de la belleza artística... Sin embargo, resultan difíciles de creer algunos hechos, como la dedicación del abogado a esta mujer moribunda que apenas conoce... El final es bastante melancólico, aunque no me ha parecido en exceso sensiblero pese a reflejar con tanto detalle la agonía.

En resumen, una obra en la línea del autor, fácil de leer, ligera a pesar de las temáticas que toca, que podría haber sido mejor pero que tampoco es desdeñable. Al final te queda la sensación de que podría haber ido más allá en algunos aspectos para alcanzar un nivel literario superior, pero bueno, viendo lo que hay por ahí... no es una mala lectura.

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