sábado, 24 de enero de 2009

Muerte entre poetas, de Ángela Vallvey


Editorial: Planeta
350 páginas
20,5 €

Argumento:

El meteorólogo, poeta y detective aficionado Nacho Arán llega a un congreso de poesía justo después de que uno de los participantes, Fabio Arjona, haya aparecido asesinado. Siendo, por su tardanza, el único participante no sospechoso de haber cometido el crimen, decide hacer algunas preguntas.

Comentario:

Parte del texto de la contraportada dice:

"Ágil y sutil pero profunda, brillante y divertida, Muerte entre poetas es un auténtico logro narrativo que encandilará a los lectores. Una historia deliciosa que hace un guiño a las viejas novelas de Agatha Christie y a las guerras literarias de Pío Baroja."

Cita de la obra:

"- Carlos no estaba. Siento decepcionarte. Me temo que, al contrario de lo que puede ocurrir en una novela de Agatha Mary Clarissa Miller Christie en la que el asesino sea el mayordomo, éste no es el caso." Dice doña Agustina a Nacho en la página 45. 

Este debe ser el guiño al que se alude en la contraportada, porque no hay más alusiones, ni homenajes (emulando su forma de escribir, por ejemplo), a la autora de novelas de misterio, a cuyo nombre le falta por incluir el Mallowan que aparece en el copyright de sus obras, añadido tras el Christie en referencia a su segundo y definitivo marido. 

De hecho, parece exagerado calificarla como novela de misterio, pese a lo que se sugiere en la citada contraportada, cuyo texto completo puede inducir a creerlo así, lo que quizá ocasione alguna decepción al leerla y comprobar que se trata de una excusa poco elaborada para hablar, principalmente, de literatura (poesía) y sus autores.

La parte del misterio consiste en que la mayoría de los participantes en el congreso se dirijan a Nacho Arán para contarle sin venir a cuento por qué cada cual tenía motivos para asesinar a Arjona, con toda la credibilidad que tal actitud pueda tener, y con las diferentes formas de abordarle como lo más resaltable de estos ejercicios de egocentrismo en los que la mayoría desgranan viejos recuerdos como si acabaran de acontecer, en largas peroratas que carecen de la agilidad de un diálogo/interrogatorio al estilo clásico. 

Tal vez lo más destacable sea que, aunque el comienzo en el pasado permite intuir que el suceso relatado tendrá su importancia en los hechos del presente, no se haya optado por la solución más obvia al asesinato, pese a tener relación con él.

En cuanto a la construcción y desarrollo de los personajes, mientras el "encuentro" del protagonista con una de las asistentes al congreso parece una concesión al "romance", es la relación entre el propio Nacho y su tía Pau la mejor descrita, pese a ciertos excesos explicativos al relatar algunos pasajes de la biografía del meteorólogo y los motivos por los que viven juntos.

La idea del "Club Baskerville", esa web dedicada a la resolución de misterios reales que dirigen mano a mano tía y sobrino, a cuya descripción y utilidad (colaboran con la policía) se dedican tantas páginas, está tristemente desaprovechada, limitando su protagonismo a uno de los colaboradores (sus conversaciones con Arán son la otra relación "profunda" de la novela), el típico y tópico adolescente fanático de la informática y capaz de meterse en cualquier ordenador. 

Claro que esto, como las charlas de Nacho con sus compañeros,  acaba pareciendo absurdo, ya que al final, quizá cuando la autora ya ha contado todo lo que deseaba sobre el mundillo literario y las debilidades humanas, aparece un policía y resuelve el caso tras recibir los resultados de una prueba de ADN, lo que puede producir una sensación de engaño y decepción, de que la autora, más que no desear escribir una novela de misterio clásica o convencional, no ha sabido hacerlo.

Además, apenas hay diferencias en el estilo en que se expresan los personajes. Varios utilizan citas más o menos cultas de autores conocidos, metidas con mayor o menor fortuna dentro de un texto cuya redacción, más que correcta, demasiadas veces resulta forzada, artificial, poco natural, algo que hace difícil empatizar, incluso simpatizar, con los protagonistas.

En cuanto a los momentos de humor, ironía, ingenio y diversión, son tan escasos que, sumados a que la crítica literaria y los dramas humanos no aportan nada original ni novedoso, pueden provocar un distanciamiento con lo que sucede que se percibe a lo largo de toda la historia.


Muerte entre Poetas es la novela finalista del premio Planeta 2008.


Enlace de interés:


- Ángela Vallvey habla sobre "Muerte entre poetas"



*** T ***


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lunes, 19 de enero de 2009

Los hombres que no amaban a las mujeres, de Stieg Larsson

Los hombres que no amaban a las mujeres
Män Som Hatar Kvinnor
Stieg Larsson
Ediciones Destino
672 páginas

Resumen

Un periodista económico es condenado a ir a la cárcel por difamar a un empresario corrupto. Antes de que lo encierrenl lo contratan para que investigue la desaparición de una joven hace años.

Comentario (con SPOILERS):

Lo más irritante de esta novela no es que sea mala, que no lo es del todo, sino que la han vendido como original, imprescindible y casi como obra maestra. En mi opinión, nada más lejos.

Como novela de género, policíaco, concretamente, deja bastante que desear. A mi modo de ver, es estructuralmente fallida. Empieza con tedio y parece que no pasa nada durante un montón de capítulos. Hasta la página 300 no empiezan a investigar el misterio "principal" (el que vende la contraportada, la desaparición de la joven Harriet, hace años); esta investigación dura unas doscientas páginas (de casi seiscientas) y es de lo más simple. El protagonista se limita a examinar unas fotos y a sacar conclusiones aventuradas de ellas. También hay unos números enigmáticos que primero creen que son teléfonos. Luego se descubre que no, claro, pero no deja de resultar curioso que coincidan con teléfonos reales y con sus propietarios. El recurso la Biblia está bastante manido, y para colmo, tampoco es que lo expliquen de forma coherente. ¿Por qué Harriet deja esos números por escrito? ¿Quería transmitir algo o no? Sabemos que se trata de alusiones a versículos, cada uno vinculado a un crimen. Si quiere transmitirlo ¿Por qué no lo dice claramente (lo del crimen)? y si no quiere que se sepa ¿para qué lo escribe en clave? Es que son cosas que no tienen sentido nada más que en el contexto de una novela de género. Las fotografías y las claves numéricas son casi las únicas pistas con las que cuenta el investigador.

Al contrario de las buenas novelas policíacas donde se da información suficiente para que el lector pueda tratar de crearse sospechosos, aquí el culpable se lo sacan de la manga. Es imposible adivinar quién fue antes que el investigador porque no hay pistas. La narración se interrumpe con continuas digresiones sobre la vida de los personajes, tanto principales (Salander y Mikael) como secundarios (todo el rollo de la familia Vanger, que no aporta mucho a la trama policíaca, más bien agobia con cantidades ingentes de datos que no sabes muy bien a qué vienen o qué pretende decir con ellos). También se incluye otra trama, sobre el periodismo económico bastante soporífera y que ocupa la mayor parte de las páginas. En lugar de tratarla paralelamente a la otra la sitúa al inicio y al final, creando un anticlímax (ya que la revelación del "culpable" del caso misterioso ocurre casi a cien páginas del final). Por lo demás, muchos de los detalles son previsibles (el prólogo es esclarecedor para cualquiera que haya leído un poco o tenga algo de sentido común: ¿quién va a mandar esas flores, por favor?).

Todo en esta novela tiene un tufo a ya visto. Parece un telefilme barato de esos de sobremesa sobre asesinos en serie o a película hollywoodiense tipo thriller (como El coleccionista de Amantes, y similares), donde no faltan los sótanos surtidos de elementos de tortura, los vídeos con grabaciones de las salvajadas, el malo que se justifica por el placer que le da matar y que al final cuenta a los buenos sus hazañas, etc, etc. toda suerte de tópicos peliculeros. Más que de original peca de todo lo contrario.

Además, hay escenas, situaciones y personales realmente inverosímiles. Por ejemplo, Salander, una chica tatuada, con piercings, insociable, bisexual, poco comunicativa, a la que algunos toman por retrasada, pero que es una hacker que se mete en cualquier ordenador del mundo en un suspiro, y que también es tremendamente eficiente en su trabajo, aunque "no tenga carrera". Vamos, que es una "rara", pero una rara de "diseño", políticamente correcta. Pese a ser violada, no muestra ningún rechazo hacia los hombres y es capaz de acostarse con uno pocos días después de la brutal violación. Curiosamente no muestra ningún sentimiento al respecto (será por lo "rara" que es) pero luego pergeña una no menos brutal venganza contra su agresor, que es otra escena peliculera (me recordó a Hard Candy, hasta la descripción de la protagonista es similar, al menos en su aspecto de "niña"). De todas formas, no hay ni una sola reflexión profunda en el libro sobre el tema (bueno, ni sobre ningún otro tema, asusta la tremenda frivolidad con la que se trata el crimen, la violación, el maltrato a la mujer, etc) Resulta chocante que describiéndola el autor como tan "rara" salga tanto por ahí, tenga amistades con tanta gente, y sobre todo, que tenga tantas parejas sexuales (cincuenta, se nos detalla). Si llega a ser sociable y "normal"... Es tan perfecta (incluso en su imperfección) que no parece nada realista. Viste ropas también de "diseño" cuyas marcas se nos listan, y usa un ordenador Powerbook (hay mucha marca en esta novela).

Mikael es algo más creíble, pero no mucho. Aunque su extraordinario éxito con las mujeres parece cosa de fantasía masculina, y es que mujer que se encuentra, mujer que se le tira encima (él no hace ni el esfuerzo, se le ofrecen todas nada más conocerlo, casi en la primera charla). Tampoco lo describen especialmente atractivo. Nada parece justificar esta atracción fatal (quizás use Axe...) El afortunado también mantiene una relación de amistad sexual de larga duración con una mujer casada, muy idílica (hasta el marido le invita a la Nochebuena)

Eso sí, los dos son moralmente íntegros, como buenos suecos, muy concienciados con la justicia y los derechos humanos, justicieros, honrados y con arraigados principios. Además en todas las escenas toman toneladas de café (esto crea un efecto repetitivo muy molesto) y van todo el rato a comprar al Konsum. Aunque luego tomen decisiones cuanto menos cuestionables, como dejar en silencio los crímenes por motivos peregrinos (¿de verdad un periodista se callaría una noticia así?)

Entre lo más increíble que una víctima de violación y torturas, que además sabe que sus parientes son asesinos en serie, se escape y durante años no diga ni media palabra (por ejemplo, para evitar que sigan matando). Incluso podría haber hecho una denuncia anónima, si no quería involucrarse. Pero no, se va a criar ovejas al otro lado del mundo, y tampoco parece que estos sucesos truculentos del pasado le afecten mucho.

Aunque las incursiones hacker y los disfraces y pelucas del final, de película de James Bond, también se las traen en cuanto a falta de credibilidad. Toda esa parte la lees con la ceja elevada pensando qué nueva fantasmada se sacarán de la manga.

Una se pregunta, ¿cuál es la razón del éxito de esta novela? ¿El márketing? ¿Que hay crímenes morbosos? ¿Una prosa totalmente aséptica sin atisbo de literatura, "fácil" de leer? ¿La supuesta originalidad de los protagonistas? Porque a nivel literario tiene fallos importantes como el exceso de digresiones, escenas sobrantes, prolijidad innecesaria, describir personas y temas que luego no se retoman, incoherencia... Faltan recursos como la elipsis, o el saber describir según la importancia que cada elemento tiene en la historia (¿nos importa la relación de Salander con su jefe, si este no tiene participación directa en el relato? Y todo así.)

Yo pienso que muchos han encumbrado esta novela y su serie por sus "valores" progresistas. Es decir, aunque lo toque de un modo totalmente superficial, sin analizar, sin profundizar, en la novela se habla transversalmente de temas como el racismo, el maltrato femenino y la discriminación. Claro está que si hubieran profundizado la obra hubiera quedado quizás demasiado trascendente y no hubiera vendido. Sin embargo, es loable el intento, aunque discutible el método de caer en lo retorcido y en lo superficial para tocar estos temas, en los que por otra parte, casi ningún lector incide (Lo que gusta es el misterio morboso y la relación romántica de los protas).

Y por si fuera poco, la traducción es mejorable, empezando por el título que debería ser "Los hombres que ODIAN a las mujeres". La edición española evita aclarar con notas algunas referencias culturales suecas, como por ejemplo la razón de que a Mikael le parezca mal que lo llamen Kalle (nombre de un personaje de Astrid Lindgren, que tampoco nos dice quién es; no todo el mundo tiene por qué saberlo).

Lo bueno de la novela es que tiene una prosa fácil de leer, que permite avanzar muy deprisa. A mí modo de ver, el hecho de meter tantas digresiones juega a favor del autor, especialmente todo lo que cuenta sobre los personajes, pues consigue el efecto de que importe más conocer la vida de ellos, y sus relaciones y futuro desarrollo que el misterio en sí (que repito, es muy breve). Este efecto de enganche es típico de los folletines y las telenovelas, y hace que la gente esté ansiosa de seguir leyendo siguientes entregas (para ver qué pasa con los protas, si se lían o no se lían...) Es decir, es una novela "amable" y facilona, de fácil enganche, pese a su falta de recursos narrativos (fue la primera novela del autor). A lo mejor si estuviera mejor rematada desde el punto de vista literario no hubiera tenido tanto éxito.

Como curiosidad he leído que existe una novela de Val McDermid con un argumento "similar". "Lugar de ejecución" se titula... por si alguien quiere leerlo y comparar...

La novela forma parte de la serie Millenium, que se compone de tres novelas: Los hombres que no amaban a las mujeres, La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina y La reina en el palacio de las corrientes de aire.

¿Apostamos algo a que hacen película?

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martes, 13 de enero de 2009

La Reina muy de cerca, de Pilar Urbano

Editorial: Planeta S.A.
340 páginas
12,99 €

Argumento:

La periodista Pilar Urbano entrevista a la Reina Sofía.

Comentario:

Tal como ha comentado la autora, el libro consiste en las respuestas de la Reina a un cuestionario enviado antes de reunirse en palacio. Quizá por esta inevitable brevedad se aprecia, entre otras cosas, que el tamaño de la letra es un poco mayor del necesario para leer con comodidad.

La autora comienza el relato de la misma manera que su anterior entrevista a la Reina (recogida en el libro "La Reina") trece años antes, con su llegada a la Zarzuela y a las dependencias privadas de su entrevistada, donde, en esta ocasión, establece comparaciones con la decoración del pasado: algunas fotos nuevas... 

Para "vestir" lo que de otra forma sería un mero cuestionario, la autora recurre a relatar de manera más o menos pormenorizada algunos hechos históricos y anécdotas para poner en antecedentes ante lo que será su pregunta y la respuesta de su entrevistada, además de abundantes pies de página, algunos bastante extensos.

Y es que el libro consiste en que la Reina opinione, casi siempre de forma breve, directa y positiva, sobre hechos y personas, entre ellas la familia política:  tiene buena opinión tanto de su nuera Letizia Ortiz (y su madre, Paloma Rocasolano), como de su yerno Iñaki Urdangarin o el "separado" Jaime de Marichalar. 

También hay preguntas y respuestas (breves anécdotas) sobre personalidades políticas de diversos países: Bush, Bill y Hillary Clinton, Barack Obama, los presidentes de la democracia, Castro y la sugerencia de que se ponga traje y corbata de vez en cuando...  en las que la autora aprovecha para incluir abundantes párrafos explicativos sobre épocas, contextos etc que contribuyen a la anteriormente mencionada intención de dar al libro mayor empaque (y número de páginas).

A esto se suma la inclusión de opiniones de la autora sobre lo que dice la Reina y el significado de sus palabras, como cuando le pregunta si ha tenido que aguantar el tirón y a la respuesta afirmativa de la entrevistada decide que ambas saben a que se refiere (sólo en entrevistas televisivas habla de supuestas infidelidades conyugales) y un par de intercambios ingeniosos entre ellas (la autora opina que su entrevistada domina el castellano, y su jerga, mucho mejor que en su anterior encuentro).

Lo que cuenta la Reina, pese a lo que pueda parecer tras ver numerosos programas de TV y entrevistas con la autora que parecen buscar dar un tono de polémica al contenido de las respuestas, no es para tanto, y la parte "escandalosa" se limita a lo ya difundido en multitud de medios con citas literales del texto, algo que no va más allá de manifestarse contraria al aborto, a la eutanasia activa y a que las uniones entre personas homosexuales (sobre las que se muestra partidaria de seguir las leyes vigentes en cada país) se llamen matrimonio.

Curiosa ironía que la Reina comente en el libro la imposibilidad que tiene la familia real de responder a lo que se diga de ellos y sus propias declaraciones hayan desencadenado todo tipo de opiniones sobre su profesionalidad a las que no puede replicar...


***T***

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lunes, 29 de diciembre de 2008

Día de perros, de David Jasso

 Día de Perros
 David Jasso
Editorial Hegemón
267 páginas

 
Argumento:
 
Unos chicos aburridos raptan el perro de una pareja sin ningún motivo, aunque posteriormente se les ocurre pedir un rescate por el animal. La travesura tendrá consecuencias desastrosas...


Comentario:

Se trata de la segunda novela de David Jasso que leo, y puedo decir que, con respecto a La Silla (también reseñada en este blog), se aprecia un grandísimo salto cualitativo, no solo a nivel de redacción sino también en cuanto a estructura, ambición, mensaje y sobre todo de emotividad y empatía con el lector.

A diferencia de La Silla, donde nos enfrentábamos a un relato claustrofóbico, de terror psicológico, con ribetes gore (que personalmente a mí no me gustan mucho), Día de perros podría considerarse una historia casi costumbrista, ambientada en un futuro tan próximo que nos resulta familiar (el mensaje es atemporal, de todas formas).

El autor cuenta lo que parece un relato trivial a través del multiperspectivismo, es decir, por un lado tenemos un narrador en primera persona, un joven normal y corriente, tal y como se nos describe en la novela, cuya única preocupación es un amor contrariado, un joven como puede ser cualquiera, ni bueno ni malo, que nos anticipa desde el primer capítulo (flashforward) el final trágico de la novela, siendo el resto un largo flashback que se inicia con el rapto del perro y  culmina con un hecho luctuoso, y una posterior explicación, inquietante, de cómo este hecho marca al joven y lo lleva por caminos "inesperados". Por otro lado, se intercalan la narración en tercera persona que sigue a la pareja dueña del perro robado, y algunos informes y atestados de sucesos acontecidos a lo largo del relato.

La parte en tercera persona me ha gustado mucho más, ya que la prosa está más pulida y es más directa; en la parte narrada por el joven hay ciertas repeticiones y redundancias (sobre todo en el primer capítulo), pero está lograda su forma de expresarse (referencias a la cultura pop, películas, lenguaje juvenil, etc) y la descripción de la mentalidad de cierto tipo de chicos de hoy en día, de vidas aburridas, tecnológicas (messenger, ipods, etc), siempre ansiosos de dinero para satisfacer sus necesidades, y con poca tolerancia a la frustración. El personaje parece una buena persona (quizás marcado por el divorcio de sus padres y la falta de cariño, que tratan de solventar con regalos caros), lo cual hace más inexplicable y chocante la tragedia. A lo largo de la historia se cuestiona lo que hace su amigo Miguel, en apariencia más "lanzado" y con menos escrúpulos morales. En general, la pandilla no es un grupo especialmente malvado. Y sus actos no dejan de ser "una travesura", algo no premeditado, pero cuyas consecuencias no alcanzan a adivinar ni a comprender (deriva en lo delictivo).

El relato está muy ajustado, prácticamente no sobra nada; la acción es constante, tanto siguiendo a la pandilla como a la pareja, y se mantiene la intriga pese a conocer en parte el final, al que se llega como si de una tragedia griega se tratara, a consecuencia de una "serie de catastóficas desdichas", por decirlo de algún modo, una acumulación de mala suerte que estalla y se ceba en los inocentes, en una escena increíblemente cinematográfica en un telecabina, donde confluyen las diferentes acciones paralelas. Podríamos decir que el Destino y su inexorabilidad son dos personajes más de la novela.

Creo que Jasso ha logrado algo que es muy difícil en la novela: que el lector sufra con las vicisitudes de los protas y tema el final, que se le augura bastante oscuro, y aún así espere que no suceda lo que está pensando desde el principio. Es decir, logra que empaticemos con los protagonistas. Y lo ha logrado sin recurrir a la sangre, las vísceras y los detalles repulsivos, simplemente apelando a emociones y sentimientos humanos.

Mención especial haré de esa pareja tan peculiar y entrañable de Jorge y Cristina (una mujer con problemas de obesidad mórbida que al no poder tener hijos ha volcado todo su amor en el perro). Me ha llamado la atención el cariño que muestra el autor, y que transmite en las páginas de su novela, hacia este personaje femenino, muy raro de encontrar en la novelística actual, donde todo son chicas guapas, jóvenes y esbeltas. Se describen sus problemas cotidianos (pasar los tornos del metro, la agonía de subir el bordillo de una acera, o una escalera, etc) sin asomo de condescendencia. Me ha gustado mucho el tratamiento que le ha dado el autor, y realmente he sufrido mucho con su sufrimiento. Hacía mucho que no me pasaba eso con una novela.

También me ha gustado la ambigüedad moral de algunos de los personajes, como el Morlock, que pese a sus buenas intenciones, también tiene deslices mezquinos (relacionados con el dinero, nuevamente)

En resumen, una historia que nos cuenta como hechos terribles pueden ser provocados por gente buena o no mala, y de un modo trivial. De un juego de niños puede surgir un monstruo,  cualquiera de nosotros puede ser esos "niños". Y el Destino, encima, ayuda.

Trailer de la novela



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La edad secreta, de Eugenia Rico

 La edad secreta
Eugenia Rico
Espasa. Madrid, 2004.
231 páginas

 

Argumento:

Una mujer madura recibe un diagnóstico de cáncer. Pero cuando cree que se va a morir, le dicen que es un error. Ella sin embargo, decide dar un giro a su vida. Toma el coche y se larga sin destino concreto. En una gasolinera se encuentra con un joven al que lleva consigo. Se enamora de él, pero el chico busca una ciudad imaginaria llamada Nauchipán, sobre la que ha inventado una rocambolesca historia...


Comentario:

No puede decirse que esta novela esté mal escrita, que no lo está, al menos desde el punto de vista de la prosa. La autora usa un tono a veces aforístico, sentencioso, poético, reflexivo, que no resulta demasiado molesto para quien esté habituado a este estilo liteario. Lo realmente molesto es que la novela no trata de nada. Leyendo el argumento podría parecer que sí, pero la forma en que ella la cuenta para mi gusto es totalmente errónea.

En primer lugar, aunque sabemos que esas cosas pasan, lo del diagnóstico erróneo de una enfermedad mortal suena demasiado "peliculero", o "novelesco", y parece demasiado forzado como disparador de la improbable aventura de la protagonista. En segundo lugar, y como si eso no fuera bastante para elevar la ceja con escepticismo, tenemos el personaje del chico que busca la ciudad de los Neandertales, unos seres inmortales que viven bajo tierra, lejos de nuestra civilización, y a la cual se accede a través de ciertas puertas señaladas en un mapa (que también arrastra una retorcida historia, faltaría más). La autora no explica nada sobre el joven, si es que está loco o qué. Parece muy difícil de creer que un chico de nuestro tiempo crea en tales fantasías, así que una de dos, o miente o está chiflado... o Eugenia Rico usa ese pretexto como un recurso simbólico. Me decanto por lo primero y lo último. Al final del libro parece que él, aun manteniendo la ambigüedad, insinúa que tal vez cuente eso para "llamar la atención" o "impresionar".

Pero en esta novela todo es inconcreto, abstracto, simbólico. Más que una novela parece un diario donde la protagonista va contando sus reflexiones sobre todo tipo de cosas. Bueno, habla de su matrimonio, de su trabajo como funcionaria de Hacienda, de la vida, de la muerte... pero sobre todo del amor, del sexo y de la edad, haciendo alusión al título de la obra. Pero ni siquiera estas reflexiones resultan novedosas. Más bien son tópicas, lo del marido con la amante veinte años más joven (y para más inri, secretaria del susodicho), el temor de ella a que el chico (su amante ocasional) descubra su edad madura, etc. Esa obsesión por los años es el leit motiv de toda la novela, hasta resultar algo machacón.

Es una novela que produce mucha frustración en su lectura, ya que esperas siempre algo que no llega. La autora no dramatiza las situaciones, las cuenta, sin diálogos, sin detalles, despojadas de todo sentido de lo real, regodeándose en la calidad de su prosa y en lo supuestamente interesante de sus ideas.

Así pues hay una historia de amor que no se ve, un viaje en coche que solo se atisba, y que más bien parece un viaje mental, un accidente de coche sin significado dramático, y unos recuerdos y pensamientos de la protagonista, mezclados a veces con los de él que no aclaran mucho de su decisión de dejarlo todo atrás. También menciones a la ciudad de Nauchipán, a la forma de ser de sus habitantes y sus costumbre, que recuerda a la obra de Calvino ("Las ciudades imaginarias"), y cómo no, ejemplos del amor entre mujeres maduras y hombres más jóvenes como R. L. Stevenson y Fanny Osborne... Ya digo, es como un cuaderno de bitácora (o una fábula) más que una narración bien trabada. Carece de emoción y no implica al lector en la trama, que no hay.

Además, para hacer bulto, la autora utiliza el truco de "Seda", de llenar capítulos con un solo párrafo, generalmente sentencioso, con ínfulas líricas. Eso implica que se lee muy rápidamente.

Insatisfactoria y aburrida.

Fue finalista del premio Primavera de Novela en el año 2004.

Algunos fragmentos (son capítulos enteros cada uno de ellos):
Dicen que en Nauchipán sólo mueren los que creen que son mortales. Todos nacemos inmortales, cuentan. Morimos porque creemos que vamos a morir.
Parece fácil ser inmortal, pero incluso la mayoría de los hombres de Nauchipán carecen de la fe necesaria. Empezamos a ver a la gente que muere a nuestro alrededor. Y acabamos por dudar, por creer que quizá nosotros también moriremos y en el momento en que lo creemos por vez primera empezamos a morir, y con nuestra muerte sembramo la duda en el corazón de otro que había nacido inmortal como nosotros.
Y la duda acaba matándole.
Y habrá Bancos de Tiempo, los que tengan tiempo de sobra lo meterán en un banco y otros podrán tomarlo prestado. Habrá gente que venderá su tiempo, como hoy los pobres venden su sangre.
Y habrá ladrones que robarán el tiempo de los demás y lo venderán en el mercado negro.
Gente que empeñará su tiempo para pagarse vicios que no merecen la pena.
Y otros que ahorrarán tanto tiempo que no les quedadrá vida para gastarlo.
Claro que el tiempo de todos no valdrá lo mismo, será muy difícil hacerse con tiempo de calidad, porque los que tienen tiempo exquisito son los que lo guardan para sí mismos y no lo cambian por nada.
En esos días la gente de Nauchipán podría hacerse rico si sólo saliera al mundo y vendiera su tiempo.

Esa noche acampamos en un bosque de pinos. Las agujas atraviesan la piel de la tienda.
Huelo a verde.
Hacemos una hoguera en el linde del bosque. Yo tengo miedo a que todo se incendie. Nunca he hecho una hoguera en el bosque. Las mejillas nos arden al calor de las llamas como si ya hubiéramos bebido vino. Miramos al fuego y el fuego nos emborracha. Es como el mar. Se puede ver todo en el fuego.
Alimentamos al fuego como a un dios, pero es un dios insaciable. A medida que el fuego se va apagando nosotros nos vamos encendiendo.
Nunca había pasado una noche con un hombre a la luz del fuego.
Qué triste hubiera sido haber muerto sin llegar a probarlo.

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