lunes, 25 de noviembre de 2013

El buen hijo, de Ángeles González-Sinde


Editorial: Planeta, 2013
320 páginas
19,50 €
Epub: 9,99 €

Argumento:
Tras un vívido sueño con su fallecido progenitor y un accidente doméstico materno, Vicente decide cambiar su vida, aunque las cosas no salen como él las planifica.

Comentario:
El buen hijo es una de esas novelas en las que da la impresión de que no pasa gran cosa porque carece de “acción” y misterio (el que pudiera haber lo anula la sinopsis oficial, que cuenta la mitad de la historia), recreándose, sin embargo, en el relato de la suerte de viaje iniciático que emprende el protagonista, en tono intimista.

La obra está contada en una primera persona que, al contrario que en otras novelas, no solo es adecuada, incluso visual, sino que no molesta ni choca al incluir datos que el personaje no podría saber, quizá porque la autora sabe escribir, redacta con una prosa limpia, en la que no se aprecian los errores habituales en este tipo de relato, no incluye acciones irrelevantes y se centra, con la ayuda de títulos representativos de su contenido al principio de cada capítulo, en las reflexiones sobre la familia, el amor, la amistad, de un personaje en plena crisis de identidad.

Si bien el protagonista es Vicente, se muestra tanto a su madre (Margarita) como a su hermana (Nuria) y sus tres hijos (Amelie, Mauro y Sergio), su amigo (José Carlos), la asistenta rumana (Corina) a quien cree la solución a sus problemas, la copropietaria del salón de belleza (Eva… o Laura) o su perro, Parker, desde su punto de vista, lo que él opina de todos ellos, recuerdos y anécdotas. La autora consigue así dotarlos de voz y personalidad propias, e incluso logra que se distinga la diferencia entre lo que Vicente cree, o quiere creer, y la realidad, permitiendo que quien lee pueda adelantarse al protagonista en algunas conclusiones, previendo lo que va a pasar y creando expectativa acerca de cómo reaccionará él a determinados hechos.

Aderezada con referencias musicales, cinematográficas y literarias tan breves que no obstaculizan la lectura, la vida de un Vicente que durante gran parte de la novela aborrece las diferentes versiones que se dan de su nombre, transcurre entre la familia, el negocio (una librería) y sus cuitas sentimentales, mostrando una peripecia vital común a la mayoría de personas, lo que facilita identificarse tanto con él como con sus dudas, contradicciones, un amor que incluye tanto el familiar como el romántico o a Parker, y la búsqueda de la felicidad.

Quizá hay pasajes que pueden resultar algo lentos por el detalle en el que se relatan, aunque se diría algo deliberado, buscando una reacción, al igual que lo es el tono entre el diario y la autobiografía (desde el principio se dirige a alguien cuando cuenta su historia desde el punto de partida propiciado por el accidente materno y el sueño paterno), el humor y el drama, de un personaje en continua búsqueda de su identidad, de la felicidad, contradictorio, que se engaña a sí mismo, que sufre reveses y alegrías cotidianos, que nunca se rinde y concluye en una situación diferente a cómo empieza.

El buen hijo puede agradar a quien le gusten las historias bien escritas, protagonizadas por personajes cercanos con los que resulta sencillo empatizar, un equilibrio entre la comedia y el drama, y una profundidad mayor de la habitual en el relato de la crisis existencial del protagonista.

Nota

Esta novela es la finalista del premio Planeta 2013

***T***

Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. Gracias por tu opinión.

jueves, 21 de noviembre de 2013

El Último Lapón, de Olivier Truc


El último Lapón
Le Dernier Lapon
Olivier Truc
Traductor: Joan Riambau Möller
512 páginas
Editorial Destino

Argumento:
La policía de los Renos del lejano norte investiga dos sucesos que perturban la noche perpetua: la desaparición de un tambor ancestral de los samis y la muerte misteriosa de un ganadero sami al que han cortado las orejas.


Comentario:

La obra que nos ocupa se podría encasillar en la corriente de moda de de las novelas negras nórdicas, con la salvedad de que está escrita por un francés. Pero la ambientación es puramente escandinava, pues nos situa en la Laponia, tanto la noruega como la sueca, haciéndose hincapié en lo desdibujado de las fronteras por aquellos lares del lejano norte.

La historia toma como referencia la mitología y folklore del pueblo sami, conocido en occidente como Lapón, los únicos indigenas de Europa. Se habla de sus creencias, costumbres, forma de vida como ganaderos de renos y sobre todo, de sus famosos tambores, uno de los cuales desencadena una de las tramas de la novela. La otra involucra a un ganadero sami asesinado y mutilado en medio de la nieve.

La pareja de investigadores, unos guardias de los renos (policía especial dedicada al control de conflictos entre ganaderos) está formada por el veterano sami Klemet y la joven noruega del sur Nina, que sirve para contraponer las costumbres noruegas y su feminismo y tranquilidad proverbiales con la rudeza de los habitantes del norte, mucho más pasionales y acostumbrados a la vida en condiciones muy extremas. Ejemplo de estas es la época en la que se ubica la acción, enero, justo cuando tras largos meses de oscuridad perpetua, aparece el sol por unos minutos, desgarrando las tinieblas. El lector encontrará pues, mucha nieve, auroras boreales, frío a tope y todo lo que uno vincula con esas latitudes en invierno.

Siendo una obra del género negro, no se desdeña la crítica social, centrada en este caso en la discriminación del pueblo sami por parte de suecos y noruegos, los cuales trataron de obligar a estas gentes a olvidar su idioma y costumbres y en algunos casos intentaron exterminarlos, y expoliar sus tierras con explotaciones mineras y de otro tipo. Se nos muestran las tendencias ultraderechistas de los países nórdicos (el partido del Progreso noruego, por ejemplo) empecinado en restar privilegios a los samis o las corrientes religiosas también ultras de los laestadianos, una secta protestante muy rígida y austera que pulula por esa zona. Klemet, el protagonista de la obra, nos cuenta a través de sus recuerdos su infancia como sami oprimido y los conflictos con su familia. Es el personaje más desarrollado, quedando Nina en un segundo plano.

Entre los secundarios llama la atención el degenerado geólogo francés Racagnal, el sami extremo Aslak, que vive como sus antepasados, y el sami medio loco Mattis. Pero la obra muestra un amplio elenco de personajes, algunos de los cuales se distinguen con breves pinceladas.

La investigación del robo del tambor y de la muerte de un sami ganadero se toma realmente su tiempo, pudiendose considerar esta obra de ritmo "lento" por decir algo. Agrava el efecto el hecho de que se repiten informaciones constantemente, tanto sobre los hechos como sobre los personajes. Solo al final toma un poco de velocidad hasta el extraño desenlace, bastante deprimente.

Lo mejor de la obra es la ambientación, pero sobran muchas páginas de idas y venidas por la nieve, y de charlas, descripciones y demás que alargan en demasía una novela que podría ser más corta y más efectiva. En lo demás, se deja leer, y  hasta puede resultar interesante para quien no conozca las contradicciones y conflictos internos de los países escandinavos, tan llenos de trapos sucios como los del sur... bueno, no tanto pero tampoco tan perfectos.

Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. Gracias por tu opinión.

viernes, 15 de noviembre de 2013

As de corazones, de Antonia J. Corrales


As de corazones
Editorial: Vergara, 2013
272 páginas
14 €

Argumento:
Las vidas de Ayala, Bastián y Samantha se entrecruzan a lo largo de los años en diferentes paisajes y situaciones.

Comentario:
As de corazones es una novela de personajes y sentimientos, en los que el misterio que rodea al trío protagonista se diría más una excusa para incidir en el "romance" que un intento real de crear intriga (es fácil que personas que lean habitualmente deduzcan enseguida lo que pasa, aunque la autora no lo revela hasta la última parte de la historia), ya que se van soltando sugerencias e insinuaciones (quién sabe si buscando que se adivine o solo intentando crear expectativa) a lo largo de la narración por parte de los tres implicados.

Curiosamente, cuando al final se revela el misterio, se descubre también que varios personajes tenían conocimiento del mismo y han adoptado una actitud de silencio y ocultación tan chocante como incomprensible y carente de lógica y credibilidad, sobre todo en cuanto a un hecho del pasado, que condiciona el presente, forzando de forma inverosimil que se acepte cierta situación.

La historia está contada en primera persona a modo de reflexiones y recuerdos de Samantha, Ayala y Bastián, cuyas «voces» pueden confundirse en ocasiones, pese a que cada capítulo comienza con el nombre de quién lo relata, pues todos ellos utilizan similar tono (entre lo dramático y lo pretendidamente poético) y vocabulario, aunque uno de ellos sea un hombre y que la desaparición de Samantha como narradora apenas alteraría el contenido de la obra.

Ellos tres son los buenos de la historia (pese a la insistencia de Samantha en su maldad), frente a otros, como los tíos, cierto militar y algunos más que parecen representar el mal por el mal, aunque también hay personajes positivos, sobre todo por parte de Ayala, si bien dos de ellos, Víctor y Anthony, tienen roles similares y poco convincentes.

Esta redacción en primera persona, que quizá intenta implicar a quien lee con quienes cuentan sus vidas, tiene como consecuencia involuntaria un tono a veces discursivo, que cuenta las cosas más que mostrarlas, sin apenas diálogos, que cuando aparecen resultan casi irrelevantes y poco representativos, como también lo es la subtrama relacionada con cierto manuscrito y su autor pese a propiciar el encuentro de dos personajes o la demasiado casual y oportuna intervención del mentado coronel.

La obra contiene también varias repeticiones de información (algo que afecta sobre todo a dos de los protagonistas), algún «momento Wikipedia» (Tanzania y el Kilimanjaro), cierta crítica (a Dios, al mundo editorial) que resulta tan tópica como superficial y un simbolismo que pasa de los paraguas rojos de una novela anterior de la autora, En un rincón del alma, al de las amapolas y las jirafas albinas en esta.

Cabe destacar además, cierto tono anticuado, tanto en las actitudes y comportamientos de los protagonistas como en la propia ambientación de la historia, con detalles tan vagos que se hace imposible distinguir en qué época se desarrolla.

Quizá la mejor baza de la novela es su carácter intimista, el tono poético y el conflicto que atormenta a los personajes, lo que puede crear en algunos lectores la buscada implicación emocional que consigue que una lectura resulte satisfactoria.

***T***

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martes, 5 de noviembre de 2013

Matar a papá, de Carina Bergfeldt




Editorial: Seix Barral, 2013
Colección: Biblioteca Formentor
Traducción: Gemma Pecharromán Miguel
448 páginas
18,50 €

Argumento:

Mientras una mujer planea cómo matar a su progenitor sin ser descubierta, dos periodistas y una policía intentan resolver el asesinato de una mujer encontrada en el hielo. 

Comentario:
Matar a papá es la primera obra de su autora, quien dice haberse documentado en internet y en una sección de la web de Camilla Lackberg para escribir una novela de misterio que se asemeja bastante en estructura a las de la propia Lackberg, incluyendo una subtrama originada en el pasado, temas sociales (los malos tratos a mujeres y niños) e información de la vida privada de sus protagonistas principales.

También se menciona en un par de ocasiones la trilogía Millenium, de Stieg Larsson, y a su heroína, Lisbeth Salander, obra con la que coincide en el protagonismo de periodistas, de nuevo el maltrato, y un claro tono de información y denuncia presente en muchas de las páginas de esta novela.

Además de estas influencias reconocidas por Bergfeldt, también se percibe la de la “cultura” norteamericana, plasmada en las múltiples referencias a sus series de misterio y crímenes, entre las que destacan las tres de CSI (Las Vegas, New York y Miami) además de sus personajes principales (Gil Grissom, Mac Taylor y Horatio Caine), héroes de una de las protagonistas y , sobre todo, Dexter, cuyo modus operandi (que incluye creer que mata a quien lo merece) utiliza para planear sus propios actos.

En cuanto al misterio, la autora maneja dos tramas principales, la que da título a la novela (¿Cuál de las protagonistas: Anna, Ing-Marie o Julia, quiere matar a su progenitor? ¿Lo hará o no?) y la resolución de asesinato de Elisabeth Hjort, a los que dedica similar atención aunque no con los mismos resultados.

El crimen aún por cometer consume muchas páginas, tanto en cursiva, contando incidentes de cuando la candidata a asesina era una niña, como en primera persona, relatando sus planes, basados en las mencionadas series norteamericanas, que ve de forma casi obsesiva en su afán de cometer el asesinato perfecto.

En este aspecto, la novela puede considerarse un tanto fallida, sobre todo porque repite demasiado la información. Hay tal cantidad de sucesos recordados que acaban por perder efectividad, y lo mismo pasa con las entradas que hace en una libreta con la cubierta adornada por 35 magdalenas relatando los pros y contras de cada idea que se le ocurre. Además, no se dan pistas que permitan deducir su identidad, sino que se revela en el momento que conviene a la trama.

El asesinato de Elisabeth Hjort está mejor llevado, aunque llama la atención que averigüen más las periodistas que la policía o la actitud casi superficial y hasta competitiva con la que afrontan las respectivas investigaciones, muy similar a la que se observa en las series norteamericanas que se mencionan.

Afortunadamente, la autora conoce el género que escribe, y da pistas que llevan a la resolución del caso tras recorrer un largo camino lleno de los equívocos, interrogatorios, sospechosos que resultan inocentes y demás convenciones habituales en las novelas de misterio.

El resultado final es una historia bien redactada y mejor traducida de lo habitual en obras similares, con algunos excesos quizá debidos a ser la primera novela de la autora, que cumple los requisitos del subgénero al que se adscribe (misterio nórdico) y entretiene.


***T***

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martes, 29 de octubre de 2013

Cómo ser mujer, de Caitlin Moran





 Cómo ser mujer
How to be a woman
Caitlin Moran
Anagrama
Traducida por Marta Salís
360 páginas

Argumento:

Caitlin Moran nos cuenta su vida en una zona pobre de Inglaterra (y su posterior trabajo en el mundo de la música y al hilo de ello hace valoraciones y comentarios sobre el feminismo.

Comentario:

Empecé el libro pensando que se trataba de una novela pero en realidad es una mezcla entre ensayo y autobiografía en la cual la autora utiliza hechos de su vida para hablar de temas relacionados con el hecho de ser mujer bajo un prisma de humor (sobre todo al principio).

La primera parte de la novela, cuando habla de su adolescencia y es más novelesca y ácida, resulta bastante entretenida. Conforme avanzamos, el ensayo toma más fuerza y también se pierde humor, al tocar temas más serios como el aborto, por ejemplo. Resultan interesantes los primeros años de vida de la autora, en esa familia numerosa y al parecer pobre, y sus problemas con la gordura y otras neurosis.

La autora toca muchos temas, la moda, la menstruación, los hijos, el machismo, el aborto, los iconos y modelos que toman como guía las mujeres, la gordura, la depilación, la cirugía estética... Sin embargo, resulta mucho más interesante lo que omite. Por ejemplo, para la autora el striptease es "malo", mientras que el cabaret es "bueno y creativo", al dar poder a quien se desnuda. Pero no hay ni una sola palabra de análisis de la violencia sexual contra las mujeres y niñas ni tampoco sobre la prostitución. Claro está que ya al principio la autora señala que va a hablar de cosas que parecen frívolas pero para ella son más importantes que la lucha de las mujeres por la equiparación salarial o la igualdad ante las leyes...

Tampoco sabemos cómo fue a parar a su trabajo a edad tan joven. Explica muy poco de sus experiencias laborales, en un capítulo titulado "me encuentro un poco de machismo". (Sí, un poco).

Es curioso que en el capítulo "por qué debes tener hijos" no nos explique por qué los tuvo ella. Aparece de pronto pariendo, sin explicar nada más. Las referencias a su esposo son mínimas, y brilla por su ausencia la valoración crítica de la situación de su familia, con una madre teniendo miles de niños  y enfermando con cada parto en medio de una situación socioeconómica nada boyante. No sabemos qué opina de este asunto, ni de sus padres no poniendo medios para evitar la concepción.

Aunque hay ideas interesantes que comparto en casi todos los temas que se exponen (es el típico libro en el cual lees ideas que ya se te han ocurrido a ti o has hablado en miles de charlas de salón), se echa en falta mayor profundidad, más implicación y menos tratar de complacer a todo el mundo. La obra se ha vendido como polémica (e incluso como "sucia"), pero a mí me ha parecido más bien todo lo contrario, muy políticamente correcta, exceptuando el capítulo sobre el aborto, que sí me parece novedoso y que puede levantar ampollas en algunas personas y círculos (aunque si lo lees dos veces te das cuenta de que se trata de una nueva autojustificación de la autora, innecesaria, porque puede hacer lo que le venga en gana, pero demuestra su inseguridad al tener que defenderse). Pero lo demás... se ve que no quiere meterse en camisas de once varas en temas como los que ya menté anteriormente como la prostitución, la violencia sexual etc.

Resulta pasmosamente frívola su valoración sobre el origen de la "opresión" de las mujeres, achacándola a que es el "sexo físicamente débil" y olvidando otro tipo de condicionanantes sociológicos, históricos, económicos, psicológicos y hormonales:


"Basándome en mi propia experiencia personal, los cien mil años de superioridad masculina tienen su origen en el mero hecho de que los hombres no sufren cistitis. ¿Por qué no fue una mujer quien descubrió América en 1492? Porque, en la época anterior a los antibióticos, qué mujer se hubiera arriesgado a coger una cistitis en mitad del Atlántico y pasarse el resto del viaje confinada en el retrete, llorando y gritando de vez en cuando? (...)

Somos, físicamente, el sexo débil. No somos tan buenas levantando piedras, matando mamuts o remando. Además, el sexo comporta a veces la complicación añadida de dejarnos embarazadas y hacernos sentir "demasiado gordas" para conducir un ejército a la India. No es una coincidencia que los intentos de emancipación femenina consiguieran avanzar solo con la doble exégesis de la industrialización y la anticoncepción; cuando las máquinas nos hicieron iguales a los hombres en el trabajo, y la píldora nos hizo iguales a los hombres a la hora de expresar nuestros deseos...

No creo que la idea de que la mujer es inferior sea un prejuicio basado en el odio masculino a las mujeres. Cuando te fijas en la historia, es un prejuicio basado en simples hechos."


(Los textos anteriores demuestran el escaso rigor de la autora, ya que las mujeres sí han ido en barcos en las épocas que dice, han trabajado duramente en el campo y en las minas, en muchos ámbitos a decir verdad y además cuidaban a sus hijos; por lo demás, más adelante dice que no hubo ningún Einstein ni ningún Galileo entre las mujeres, y tiene razón, pero no creo que fuera por las razones que aduce, después de todo Galileo no se hizo famoso por levantar piedras ni por remar).

Luego hay algunas contradicciones o incoherencias en el discurso, como que denosta el hecho de que las mujeres "tengan" que llevar tacones, los rechace y luego nos cuente toda la lista de zapatos de tacones que tiene (y que supuestamente no usa, ¿para qué demonios los compra? Por cierto, acabo de ver una foto en internet donde aparece con tacones). También rechaza la cirugía estética y las operaciones para aparentar más joven, sin embargo, es benévola en los cambios de sexo. Alguien podría decir "no es lo mismo". De acuerdo, no es lo mismo, pero el discurso debería estar mejor artículado para explicarnos por qué no lo es y en qué se basa para afirmarlo un poco más allá de la idea del "miedo". Por otro lado le disgusta la depilación "brasileña" porque "pica" y porque las jóvenes deberían gastar su dinero en libros, discos, conciertos etc y no en eso; pero la protagonista se pasa toda la novela borracha, drogándose con cocaína y con éxtasis (que supongo que no ve tan dañinas para su cuerpo como la depilación mentada y no son precisamente baratas; la depilación es MUCHO MÁS BARATA).

Me ha parecido una obra de pensamiento "débil" y menos combativa de lo que parecía en un principio, donde a veces a la autora se le ve "el plumero". Por ejemplo, como es amiga de Lady Gaga para ella es un icono y un ejemplo para las mujeres y el feminismo, y la pone por las nubes. La manera como defiende el que tener una empleada de hogar sí es feminista hace pensar que en efecto ella tiene una y se trata de una autojustificación (como algunas otras partes de la obra). Y es que como ella dice: le gustaría que hubiera más mujeres que no tuvieran hijos para que pudieran ser creativas y dedicarse a sí mismas. Pero luego resulta que ella tiene dos hijas y también puede ser creativa y dedicarse a sus cosas... En ningún momento se plantea que los hombres puedan dejar de mirar la tv y jugar con la Xbox como ella misma dice para hacer las tareas de casa. Para ella está muy bien que los hombres no cambien... Como en el discurso más rancio, son siempre las mujeres las que deben hacerlo. Y  estoy de acuerdo; hay muchas cosas que cambiar en la forma de comportarse de las mujeres si se aspira a "algo más". Pero ¿acaso los hombres no deben hacer nada al respecto?

La autora dice que para detectar machismo hay que hacerse la siguiente pregunta ¿lo harían los hombres? Yo me pregunto ahora ¿escribiría un varón un libro como este contando "cómo ser hombre" y las miserias intrínsecas a su ser y su sexo? ¿Tendría  el mismo éxito? ¿Es igual de "cool"?

En otro orden de cosas, el libro es entretenido aunque a veces poco informado y frívolo en sus valoraciones y generalizaciones (pinta a las mujeres como neuróticas, locas, etc) e intentos de autojustificarse, con humor (me ha gustado la reivindicación sobre la mujer graciosa), ideas poco novedosas que más o menos piensa todo el mundo y con las que es difícil no estar de acuerdo, pero certeras y expresadas con ironía. Lo malo es su plasmación en realidades... Me temo que muchas dirán: ¡ah, sí, es cierto, Caitlin tiene razón en tooooodo! Y seguirán haciendo exactamente lo mismo (depilación, torturarse para parecer guapas, tacones, etc, etc) sin cuestionar por qué lo hacen.

Más fragmentos:


Si existiera una especie de Casco Psíquico que permitiera leer los pensamientos de las mujeres, cualquier hombre que lo llevara se quedaría aterrorizado al descubrir el nivel oculto de locura femenina.

(Perdona, guapa; pero eso aplícatelo a ti, así como lo de ser neurótica, etc)

No se trata solo de que un bebé traiga al mundo a una persona llena de problemas. Es que también quita del mundo a una persona útil (...) Cuando tienes hijos pequeños dejas de ser útil para las fuerzas de la revolución y la justicia.

(Esto es directamente insultante para las millones de mujeres que son madres y personas útiles a la sociedad no solo en familia, sino también fuera de ella)

Los hombres no tienen que cambiar ni una sola cosa. Por lo que a mi respecta, los hombres pueden seguir haciendo lo que quieran.

(Pues yo quiero que se liberen también de sus prejuicios y de las ideas preconcebidas que los atenazan y no les dejan ser ellos mismos, igual que las mujeres)

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