lunes, 26 de julio de 2021

El ministerio de la verdad, de Carlos Augusto Casas

El ministerio de la verdad
Carlos Augusto Casas
320 páginas
Ediciones B


Argumento:

En una España distópica futura (2030), creada después de la Gran Pandemia, el ministerio de la Verdad es el verdadero poder en la sombra, al cual solo se oponen unas pocas personas, entre ellos un viejo periodista que cree que hay algo que no cuadra en el anuncio del gobierno de abrir nuevas residencias de ancianos seguras a cambio de quedarse con su pensión. Su hija se implicará en el asunto al ver que han desaparecido todos los artículos escritos por su padre y este, supuestamente, se ha suicidado.


Comentario:

Una novela estilo thriller, y que, por lo tanto, se lee fácil. La prosa es correcta y funcional, sin florituras, pero tiene un toque distintivo respecto a otras historias, y es la gran carga crítica que arrastra y de la que no se libra prácticamente nada, ni siquiera la democracia (elecciones amañadas con programas informáticos, etc), o la prensa (los periodistas están vendidos y no pueden escribir de lo que quieren).
Aunque la acción se sitúa en el futuro, es inevitable ver paralelismos con la situación actual, con todas sus prohibiciones y merma de derechos, pero, sobre todo, en la manipulación de masas y medios. No es muy sutil el autor en su homenaje a 1984 y a Fahrenheit 451.

La obra comienza bien, pero por desgracia va de más a menos, llegando a un desenlace, a mi modo de ver, insatisfactorio y bastante previsible. 

La novela, en general, es deprimente, como todas las historias que reflejan en mayor o menor grado la situación actual. Y lo más deprimente no es la censura o los recortes de derechos, sino la falta de consciencia de la gente al respecto. En la novela solo las personas mayores, que han conocido como era la vida anterior, y poco más, son capaces de oponerse al sistema. El resto lo asumen sin problemas.

Dejando aparte la loable intención del autor, también hay aspectos negativos en la obra. En primer lugar, la ambientación es un poco retro para ser del año 2030. No solo no se siente que haya avanzado la tecnología sino que incluso parece ambientarse en épocas pasadas o bien atemporales. Quizás sea algo buscado, no lo sé, pero queda un poco raro. Sin embargo, parece existir un cierto grado de inteligencia artificial y de algo que el autor cita al menos cuatro o cinco veces de forma errónea como "logaritmo" y que yo entiendo que se trata de "algoritmo". 

También hay situaciones un poco surrealistas como que se presente como novedoso o "extraño" que haya residencias de ancianos que alojen a la gente a cambio de su pensión. Eso sí, el autor presenta estos centros como si fueran el horror. De hecho, en la novela, se engaña a la gente con publicidad falsa para convencer a las masas, en especial a los ancianos que aún protestan por los derechos perdidos (que por cierto, no terminan muy bien).

Hay demasiadas muertes en la novela que, lejos a aumentar el dramatismo, crean una situación repetitiva. 

Los villanos son bastante lineales, como de opereta. En realidad, todos los personajes siguen líneas clásicas de actuación en este tipo de novela, tanto los protagonistas como los antagonistas. 

La novela podría haber sido mucho mejor de haber incidido más en la crítica, de forma más sutil y efectiva quiero decir, sin caer en el sermón como ocurre aquí, y dejarse llevar menos por crear escenas efectistas, algunas de las cuales caen incluso en el ridículo, como la recepción de la periodista protagonista por su jefe al final de la novela, con aplausos incluidos.

En resumen, una novela que empieza bien, con homenajes a los clásicos incluidos, y toques de nostalgia por un mundo que se ha sustituido por una distopía donde el concepto de verdad es sumamente dudoso y se manipula, censura y mata a gente para mantener el discurso oficial. Pero que termina siendo bastante ineficaz debido a la inexistencia de misterios que involucren secretos más concretos o trascendentes, y al uso de discursos y sermones para expresar la crítica. 


¿Qué te ha parecido la reseña? ¿Te apetece leer este libro? ¿Ya lo has leído? (Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. El blog no se hace responsable de los spoilers que puedan aparecer en los comentarios, ya que Blogger no permite editarlos. Se ruega que se ponga un aviso si se van a mencionar. Gracias por tu opinión)

lunes, 12 de julio de 2021

El código madre, de Carole Stivers

El código madre
The Mother Code
Carole Stivers
Traductora: Inga Pellisa
384 páginas
Roca Editorial


Argumento:

Cuando una plaga amenaza con diezmar a la humanidad, un grupo de científicos y militares ultiman un plan para salvar al menos a unos pocos humanos del fin del mundo.


Comentario:

Una novela que bebe mucho de la actualidad, donde tan de moda está el tema de las epidemias, las pandemias, los virus y las amenazas biológicas contra el ser humano, y la integración de este con las máquinas y las inteligencias artificiales, pero utilizando para la narrativa un agente patógeno de tal virulencia que la mortalidad es del cien por cien, salvo en personas con un ADN muy concreto.

Lo cierto es que al leer que era una novela feminista y distópica me esperaba algo en otro estilo literario, digamos que algo más profundo y mejor escrito. Quiero decir, algo más literario, estilo "El cuento de la criada". Sin embargo, la obra recuerda más bien a cualquier thriller de los que estamos acostumbrados a ver en las listas de más vendidos, sin que, a mi modo de ver, destaque por nada concreto.

La prosa es muy funcional, sin apenas recursos estilísticos, pero se lee muy bien y muy rápido, sin hacer esfuerzo. No puede decirse que no sea entretenida, pero al tiempo peca de previsibilidad. He de reconocer que en ningún momento me ha sorprendido.

Contada en dos tiempos que se van alternando, se nos muestran por un lado los esfuerzos de los científicos por lograr un suero de inmunidad y modificar embriones para lograr la ansiada humanidad no susceptible de enfermar de la plaga; y por otro, vemos, años después, el resultado de sus afanes, en un mundo completamente desolado, donde solo quedan las pocas personas inmunes por naturaleza, unos pocos niños y los robots del código que da título a la novela. Esta parte a veces es algo repetitiva.

La verdad, yo no veo dónde está el feminismo en esta historia. Más que feminismo, que la supervivencia de la raza humana dependa de las mujeres, es una obviedad y cosa de lógica. En ningún momento, veo que la autora pretenda hacer un análisis de lo que es la maternidad. Se queda en apuntes de trazo muy grueso y ya vistos en multitud de historias anteriores. Lo mismo puede decirse sobre las menciones a la Inteligencia Artificial: nada nuevo bajo el sol. Como novela de thriller, o aventuras, o ciencia-ficción, pues se lee bien, pero con la misma facilidad se olvida. No deja poso, no deja reflexiones, no te provoca emociones. Hablo por mí, naturalmente. 

En resumen, una novela que parece escrita al calor de ciertos sucesos actuales, de tintes apocalípticos, que no aburre demasiado, pero tampoco emociona ni aporta nada más que unas horas de distracción, mientras en el mundo real nos invaden otras plagas. Feminismo y profunda reflexión sobre lo que se supone ser madre, no sé dónde, pero los editores dicen que hay, así que a lo mejor soy yo... Para el veranito está bien.



¿Qué te ha parecido la reseña? ¿Te apetece leer este libro? ¿Ya lo has leído? (Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. El blog no se hace responsable de los spoilers que puedan aparecer en los comentarios, ya que Blogger no permite editarlos. Se ruega que se ponga un aviso si se van a mencionar. Gracias por tu opinión)

lunes, 14 de junio de 2021

En plena noche, de Mikel Santiago

Editorial: Ediciones B, 2021
670 páginas
21,90 €
Ebook: 7,99 €

Argumento:

Diego regresa a su pueblo tras el fallecimiento de un amigo en un extraño incendio. Pronto empieza a sospechar que pueda estar relacionado con una desaparición sucedida veinte años atrás, y empieza a investigar.

Comentario:

En plena noche se desarrolla en la localidad ficticia de Illumbe, escenario de El mentiroso, con la que tiene un levísimo hilo conductor (se nombra a un par de personajes y cierto libro), siendo esta mejor que la anterior en todos los aspectos, incluso en la creación de un narrador en primera persona y amnésico, algo que, junto a la música, parece estar convirtiéndose en habitual
en la obra de su autor. 

Aunque el protagonista es el personaje más trabajado, los demás están dotados de las suficientes características para hacerlos distinguibles entre sí, desde los componentes de la banda de juventud de Diego, a su representante, o quienes vivían en el pueblo cuando desapareció Lorea (quizá la menos desarrollada, la más anodina, al punto de parecer una mera excusa para desarrollar los otros temas) y, por tanto, posibles sospechosos, o intereses románticos.

Algo no muy habitual en el género, o en las anteriores novelas del autor, es la posibilidad de ser leída a diferentes niveles, no siendo el misterio la única trama, ni la más importante, entrelazada con otras más “profundas y complejas”, que van desde las consecuencias de haber formado parte de un  misterio, aún sin resolver, el sentimiento de culpa por triunfar a costa de “sacrificar” a otras personas, la búsqueda de redención, el precio pagado por cumplir los sueños de juventud, una visión romántica e idealizada de la creación musical… 

Quizá sea este el aspecto en el que mejor funciona En plena noche, creando una estructura circular, una vuelta al comienzo en la que se plantean para Diego situaciones similares a las de entonces en varios aspectos, a las que se enfrenta de distinta manera y con diferentes consecuencias.

En cuanto al misterio, destacar la evolución del autor en cuanto a dotar de “credibilidad” el comportamiento de su protagonista, respecto a, por ejemplo, El mentiroso, con intervención policial incluida, bien justificada y utilizada.  

Por lo demás, la historia no aporta nada nuevo al género, ni en forma (personajes que van de un lado a otro hablando con otros, algún giro, sospechosos aparentes que no lo son, flashbacks sin mucho que aportar) ni en fondo (las motivaciones del culpable para lo que hace son tan tópicas como poco convincentes, y hasta decepcionantes, en lo que parece un afán, muy habitual, de buscar giros sorprendentes), dando como resultado un final un tanto precipitado y anticlimático a lo sucedido.

Ciertos detalles, como en la ambientación, en cuanto a descripción de lugares, quizá con la intención de hacer de Illumbe un personaje más, algunas conversaciones que se hacen largas y dispersas, artículos que aparecen en distintos medios sin otra finalidad aparente que romper la monotonía narrativa, los flashbacks, que funcionan mejor para mostrar la relación entre los personajes que para contribuir a la investigación, o el desenlace, lastran en parte la obra, restándole agilidad y fluidez, acusando en varios tramos el exceso de páginas.

En resumen, En plena noche es una novela bien redactada, que se puede leer a distintos niveles, con un misterio sencillo y previsible correctamente desarrollado, que se hace larga, muy entretenida, quizá la mejor obra de su autor, hasta el momento.


Otras novelas del autor reseñadas en este blog:



***T***

¿Qué te ha parecido la reseña? ¿Te apetece leer este libro? ¿Ya lo has leído? (Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. El blog no se hace responsable de los spoilers que puedan aparecer en los comentarios, ya que Blogger no permite editarlos. Se ruega que se ponga un aviso si se van a mencionar. Gracias por tu opinión)

lunes, 7 de junio de 2021

Lux, de Mario Cuenca Sandoval

Lux
Mario Cuenca Sandoval
Seix Barral (Biblioteca Breve)
368 páginas


Argumento:

Cuando el partido de ultraderecha Lux cae del poder, un hombre escribe a la madre de una de las víctimas del mismo varias cartas contándole la verdad de lo sucedido con su hijo.


Comentario:

Novela de argumento a priori interesante (contar la deriva de un país hacia opciones de voto radicales), frustra todas las expectativas por dos razones principales.

La primera, y más llamativa, es la absoluta parcialidad del relato, en el que el lector, nada más ponerse a leer, ya adivina no solo el mensaje y el resultado de los acontecimientos, sino también entrevé, o más bien ve claramente, los tópicos asociados a los grupos de determinado espectro político.

La segunda, la forma. Escrito a modo de cartas dirigidas a la madre de una de las víctimas de esta nueva sociedad distópica, el relato peca del defecto de la falta de progresión y de la repetitividad. El narrador de las cartas piensa por nosotros. Describe los acontecimientos desde un punto de vista que parece defender muchos de los aspectos de la actuación del partido radical, pero que cualquier lector avezado enseguida descubre se trata de una narración irónica que entra de lleno en el cliché, el esperpento y lo grotesco. 

Teniendo en cuenta sobre todo la segunda razón, la historia se hace muy ardua de leer, al no estar estructurada en escenas dramatizadas, sino en reflexiones reiterativas y poco más, cuando encima, tienes la completa seguridad de que va a terminar como termina, no dejando espacio para la imaginación o para la sorpresa.

Resulta un poco irritante que no haya contrapesos ideológicos en la obra para crear un texto más impactante que el propio lector tenga que juzgar, sin que se le indique cuál es el bando de los buenos y cuál el de los malos. Obviamente, todo partido o estado que ejerza violencia o totalitarismo contra sus ciudadanos es malo per se, pero siempre queda mucho mejor que haya personajes convincentes que nos pongan frente a frente ante esas ideologías. Hoy en día parece ser que no está bien visto que sean las personas las que valoren los hechos por sí mismas. Es decir, hoy en día todo es propaganda.

Para colmo de males, el apego del narrador a la actualidad acentúa esa sensación propagandística. Cualquier persona española que lea esta obra sabe que Lux es el partido Vox, y que Aliaga es Abascal, o eso es lo que se pretende mostrar. El autor no ha sabido extraer la esencia de los partidos de esta ideología para componer un motivo universal, una verdadera novela distópica de la que el lector extraiga las conclusiones, como si hace, por ejemplo, El cuento de la criada, a la que, para mayor inri, parece "homenajear" en el desenlace. Naturalmente, a años luz de la obra citada.

Por otro lado, abundan las digresiones poéticas que no solo no aportan nada a la trama, sino que a mí, en particular, me incitan a saltar esos párrafos. Entiendo que es una forma de alargar una novela que por historia no da más de sí.

En resumen, una obra que prometía por temática, pero que se queda cortísima en sus pretensiones y que además, resulta un poco aburrida por la falta de argumento claro.


¿Qué te ha parecido la reseña? ¿Te apetece leer este libro? ¿Ya lo has leído? (Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. El blog no se hace responsable de los spoilers que puedan aparecer en los comentarios, ya que Blogger no permite editarlos. Se ruega que se ponga un aviso si se van a mencionar. Gracias por tu opinión)

lunes, 31 de mayo de 2021

Las niñas que soñaban con ser vistas, de Pablo Rivero

Editorial: Suma, 2021
390 páginas
19,90 €
Ebook; 8,99 €

Argumento:

Mientras acude a un evento de empresa, Pablo se obsesiona con la desaparición de una adolescente.

Comentario:

Se supone que una novela de misterio ha de tener eso: giros, sorpresas, revelaciones inesperadas… Quizá por eso llama la atención que tanto en la sinopsis, como en las entrevistas al autor, e incluso en la obra, que empieza con una frase que hace anticipar alguna de las supuestas sorpresas, parezca no tenerse muy en cuenta.

Alguien que haya leído unas cuantas historias del género, y lo haya hecho de forma activa, intentando adelantarse tanto al autor como a su protagonista en la resolución de las tramas, no tendrá mucha dificultad en deducir casi todo lo que pasa (cuando se intenta sorprender a costa de perder la “credibilidad” es imposible adivinarlo todo), sobre todo según transcurre la narración, centrada en un personaje principal y, casi, en un solo escenario principal.

En Las niñas que soñaban con ser vistas, es de imaginar que de forma involuntaria, la forma en la que el autor cuenta lo que sucede, las situaciones en las que insiste repetidamente, logran eliminar buena parte del factor sorpresa. Lo que pasa durante el evento para celebrar el aniversario de la agencia para la que trabaja Pablo es significativo, desde la insistencia en que haga algo a su situación posterior. 

En cuanto a los personajes, aunque la obra está escrita en tercera persona, al único que se “conoce” es al protagonista, mientras que al resto (Lisi, Elvira, Ángel, Urdanegui, Jaime…) se les muestra a través de sus impresiones. Lo “malo” es que Pablo no cae demasiado bien: desde el principio se muestra egoísta, egocéntrico, capaz de ocultar y mentir cuando le conviene, autoindulgente…

La novela se hace larga. Más allá de la pormenorizada descripción de la Torre Iberdrola o la historia de la creación de Mamá, la enorme araña situada junto al Guggenheim, y la obsesión de Pablo por ella, que podría considerarse como parte de la ambientación, es la reiteración de situaciones similares, que parecen indicar hacia qué y quiénes dirigir las sospechas, más allá de las apariencias, lo que alarga en exceso la historia.

Por otro lado, pese a titularse Las niñas que soñaban con ser vistas, da la impresión de que Laura García Hernández, la adolescente que desaparece al principio de la obra, es un recurso para hablar de otras cosas, relacionadas con el poder, la crueldad humana o la personalidad y psicología de Pablo. Incluso la resolución de su caso resulta poco satisfactoria, tras un gesto tan espectacular como absurdo por parte del protagonista que en realidad no soluciona, ni cambia, nada. 

La serie de “sorpresas” finales (absurdas en su escasa credibilidad, el clásico intento de que no se pueda adivinar lo que va a pasar que tanto gusta a algunas personas), confesión pormenorizada incluida, la decisión de Pablo y la última escena, que sugiere un final abierto, en algunos aspectos, que puede resultar desalentador, no contribuyen a mejorar lo leído hasta entonces.

Mencionar la breve referencia a Jon Márquez y su serie Killing neighbors, de la anterior obra del autor, Penitencia, con la que tiene en común protagonistas con quienes resulta difícil empatizar, que tardan en “arrancar”, escenas desagradables (que no aportan otra cosa que producir rechazo a modo de recurso facilón)  y repetitivas, previsibilidad... También hay alguna mención a la primera novela, No volveré a tener miedo, de la que, quizá, revela demasiado...

En resumen, Las niñas que soñaban con ser vistas es una novela correctamente redactada, a ratos repetitiva y demasiado obvia, excesivamente larga, que resulta menos sorprendente de lo que pretende, y no acaba de convencer en la forma en la que comunica lo que se supone que es el mensaje que pretende transmitir.


***T***

¿Qué te ha parecido la reseña? ¿Te apetece leer este libro? ¿Ya lo has leído? (Los comentarios están moderados con lo cual tardan un poco en salir. El blog no se hace responsable de los spoilers que puedan aparecer en los comentarios, ya que Blogger no permite editarlos. Se ruega que se ponga un aviso si se van a mencionar. Gracias por tu opinión)